Síntomas, diagnóstico y tratamiento del TDAH por psicólogos valencia.

Síntomas, diagnóstico y tratamiento del TDAH por psicólogos valencia.

Síntomas del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Los pacientes por TDHA manifiestan muchos síntomas, entre ellos los siguientes:

  • Dificultades motrices, por ejemplo los niños pequeños suelen tener problemas para comer con cubiertos o para aprender a escribir en la escuela
  • Falta de concentración
  • Fácil capacidad de distracción
  • Falta de memoria
  • Reacciones lentas
  • Fuerte impulsividad, ataques de rabia, por ejemplo

Normalmente, los síntomas del TDAH se manifiestan ya tempranamente, por lo general antes de los seis años. En el caso de los lactantes, los síntomas del TDAH se manifiestan en problemas para dormir, intranquilidad y dificultad para ingerir y digerir el alimento. Además, suelen gritar a menudo y estar inquietos y excitados. Algunos lactantes ya muestran retrasos en el crecimiento, que puede manifestarse en un aprendizaje tardío a la hora de caminar o hablar.

Los niños pequeños con TDHA suelen ser hiperactivos e imprevisibles en el trato, es decir, en su comportamiento; le resulta difícil hacer amistades. Algunos tienen fuertes ataques de rabia. En cuanto a la motricidad, suelen estar más atrasados que sus compañeros de edad y a veces tienen más dificultades con cosas como aprender a comer con cubiertos, por ejemplo. En la guardería los síntomas del TDAH suelen empeorar, ya que están sometidos a más estímulos.

En la edad escolar primaria, el trastorno atencional es muy evidente: los niños con TDAH suelen tener menos capacidad de retentiva, muestran legastenia, también con la aritmética, interrumpen la clase, están desequilibrados, son patosos y además agresivos. Como son imprevisibles, los demás niños suelen evitarlos. Los niños con TDAH suelen sufrir mucho con ello y a veces tienen una baja autoestima.

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Cuando comienza la pubertad, se pueden volver obstinados, miedosos, depresivos o agresivos. A esta edad su ya baja autoestima termina frustrándoles. Algunos buscan refugio en el alcohol y otras drogas. También llaman la atención con un comportamiento arriesgado, por ejemplo, conducen tan temerariamente que suelen estar implicados en accidentes de coches.

En edad adulta los problemas ya presentes durante la infancia y juventud continúan. Los adultos con TDAH suelen carecer de certificado escolar y de formación profesional. También tienen problemas a la hora de mantener una relación sentimental durable. Siguen sin saber atenerse a las reglas y son propensos a saltarse las normas de circulación, por ejemplo. Otro síntoma en los adultos es que continúan mostrando problemas de atención y concentración.

Pero las personas con TDAH también tienen muchas características positivas: son muy creativos, inteligentes y están llenos de ideas. Además están siempre dispuestos a entusiasmarse y disponen de un acusado sentido de la justicia.

Diagnóstico del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

El médico o bien el psicólogo puede establecer el diagnóstico del TDAH sobre todo con la historia vital del niño, joven o adulto afectado. Aquí, el facultativo presta atención a determinadas señales, por ejemplo observando lo fácilmente que el niño puede distraerse, lo que indica un problema de concentración y de atención. Otros criterios importantes para el diagnóstico son la hiperactividad y la impulsividad. Sin embargo, el médico solo determinará un diagnóstico de TDAH si los síntomas son muy marcados y si se llevan produciendo durante largo tiempo (al menos seis meses). El testimonio de personas de confianza relevantes, como los padres, es de ayuda para aclararlo.

  • La situación familiar
  • El comportamiento social y de rendimiento
  • Las enfermedades familiares
  • Las complicaciones durante el embarazo, etc.

Las pruebas psicológicas han demostrado ser muy positivas para establecer un diagnóstico de TDAH seguro (por ejemplo, las pruebas de atención y los cuestionarios de cociente intelectual).

Además de la exploración física, el médico realizará otra neurológica para establecer las anomalías del afectado, ya que existen determinadas enfermedades neurológicas y psicológicas con un cuadro clínico similar: así es posible descartar que se trate de un problema de legastenia, epilepsia, manía persecutoria, de medicamentos o drogas, de tics nerviosos, psicosis o autismo.

Tratamiento del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Ningún TDAH (trastorno atencional) debe tratarse igual ni todos requieren un tratamiento. Lo importante es tratar el tema en profundidad con médicos, pediatras y psicólogos y asesorarse sobre la gravedad y el alcance del trastorno. Se comenzará un tratamiento a más tardar cuando el TDAH haya dado paso a trastornos psíquicos y sociales acusados. Tampoco existe un momento exacto para comenzar el tratamiento, ya que depende siempre de los síntomas individuales.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

El objetivo de un tratamiento del TDAH es controlar síntomas tales como el déficit de atención, la hiperactividad e impulsividad del afectado. El tratamiento debe servir para que el paciente pueda integrarse socialmente, terminar su educación conforma a sus inclinaciones y aptitudes, así como construir una autoestima estable, y al contrario, debe servir para evitar que los niños y jóvenes con TDAH fracasen en la escuela o se conviertan en marginados sociales. Sin embargo, para un trastorno del metabolismo del cerebro no hay cura posible.

Existen diversas posibilidades para tratar en TDAH. El tratamiento multimodal del TDAH es el más recomendable. Consiste en una combinación equilibrada e individualizada de la explicación de la enfermedad y de las estrategias para superarla, más un a terapia conductual y un tratamiento con medicamentos. Algunos ejemplos son:

  • Explicar qué es el TDAH y asesorar al paciente, su familia y educadores (profesores).
  • Un entrenamiento para los padres.
  • Una terapia conductual, que le enseñará nuevas estrategias de comportamiento y estructuras, así como la fijación de límites claros.
  • Una psicoterapia, sobre todo en el caso de sintomatías acompañantes como trastornos del miedo, dependencias o depresión.
  • Medicamentos.
  • Adicionalmente, actividades deportivas regulares en grupo (equitación, escalada, judo o similares).

El denominado entrenamiento de combinación ha demostrado ser un tratamiento del TDAH muy prometedor. Consiste en implicar en igual medida al niño afectado, los padres y profesores en las actividades. Así aprenden, sobre todo, a mantener una jornada diaria regular y fiable.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): Tratamiento con medicamentos.

Una parte importante del tratamiento multimodal del TDAH son los medicamentos que recetará el médico en casos graves. Sirven para inhibir la hiperactividad del niño afectado, volviéndole más atento, con lo que también aumenta su motivación para que rinda. Además ayuda a que los niños y jóvenes sepan controlarse a sí mismos más fácilmente. El objetivo del tratamiento con medicamentos del TDAH es evitar la marginación social y posibilitar los demás tratamientos (logopedia o ergoterapia, por ejemplo).

Los psicoestimulantes suelen aplicarse en muchos casos: el metilfenidato y la DL-anfetamina tienen efecto a nivel de las sinapsis, es decir, los extremos nerviosos sobre los que se transmiten las señales al cerebro. Las sustancias amplían ahí la duración del efecto de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina con lo que restablecen el equilibrio perdido por culpa del TDAH. El 85% de los pacientes por TDAH responden al tratamiento con estos psicoestimulantes.

Como alternativa a este grupo de sustancias, el médico también puede recetar los denominados inhibidores selectivos de recaptación de noradrenalina (IRSN), como la atomoxetina, para tratar un TDAH. Estos excipientes influyen directamente sobre el neurotransmisor noradrenalina: inhiben la recaptación de noradrenalina por parte de las células, de manera que la concentración del neurotransmisor entre los extremos nerviosos (la grieta sináptica) aumenta.

Los posibles efectos secundarios de los estimulantes son, por ejemplo: falta de apetito, trastornos del sueño, ataques de llanto, dolores de cabeza o dolores de estómago. El efecto con metilfenidato es más rápido que con la anfetamina y según sea su forma de administración (las denominadas cápsulas de retardo que van suministrando la sustancia poco a poco) son más efectivas.

Terapia conductual por psicólogos

Un papel importante en el tratamiento del TDAH es la terapia conductual, una parte componente de la psicoterapia. En ella, los afectados por un TDAH aprenden a controlarse mejor a sí mismos y a comportarse “correctamente”.

Además, la terapia conductual le enseña cómo llevar los síntomas en el día a día. La meta es sobrellevar el trastorno atencional en la rutina diaria lo mejor posible y permitir al afectado tener una vida normalizada.

Otra parte fundamental de la terapia conductual pueden ser los procedimientos psicoterapéuticos que sirven para mejorar las habilidades motrices. Por lo general, la terapia conductual se realiza de forma ambulatoria y dura varios meses.

La terapia conductual hace que los pacientes con TDAH lleven mejor esta enfermedad. En la mayoría de los casos sigue siendo necesario aplicar otros tratamientos adicionales.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): Evolución y prevención.

El TDAH puede desarrollarse de forma muy diferente. Las personas con TDAH (trastorno atencional) necesitan un tratamiento y asesoramiento adecuados, consecuentes, regulares y duraderos. De lo contrario, seguirán sufriendo problemas también en edad adulta: en más de la mitad de los niños con TDAH, esta enfermedad se mantiene cuando son adultos.

A veces el tratamiento del TDAH dura unos pocos años, otras, es para toda la vida. El objetivo es que el paciente pueda llevar una vida normal, que sea capaz de tener relaciones sociales adecuadas y una buena formación educacional para alcanzar un buen nivel de calidad en su vida.

El TDAH es una enfermedad frecuente y muy seria que puede provocar trastornos de la personalidad duraderos si no se trata.

Un TDAH condicionado genéticamente (trastorno atencional) no puede prevenirse. Sin embargo, las madres sí pueden evitar determinados factores de riesgo durante el embarazo, que podrían influir en la aparición de la enfermedad. Aquí entrarían sobre todo el tabaco y el alcohol.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o síndrome por déficit de atención (SDA) es una enfermedad de trastorno atencional especialmente grave. Los médicos también la denominan trastorno hipercinético (THC).

Se acepta generalmente que en la práctica, la prevalencia de este trastorno se sitúa aproximadamente en el 6% (3-10%). Esta prevalencia supondría la existencia en nuestro país de 400.000 niños y adolescentes afectados. Los varones están más afectados que las chicas en una relación de entre 1:2 y 1:6. El trastorno aparece desde la edad lactante hasta la adulta. En España un 4 % de los adultos padecen TDAH. En más de la mitad de los pacientes a los que en edad infantil o pubertad les fue diagnosticado un TDAH, los síntomas permanecen también durante la edad adulta. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los pacientes pueden controlar el síndrome y llevar una vida normal.

Los resultados de investigaciones científicas sugieren que la causa de un TDAH puede estar en un trastorno de la transmisión de la señales al cerebro. Posiblemente, muchos de los casos de TDAH tienen un condicionante genético. El entorno vital en el que los niños afectados por TDAH crecen puede debilitar o fomentar este problema; también el tabaco y el alcohol en el embarazo pueden influir en la aparición de la enfermedad.

Los síntomas característicos del TDAH son una baja concentración y una impulsividad, con o sin hiperactividad evidente, y síntomas acompañantes (excitabilidad aguda, cambios de humor y depresiones, falta de memoria, miedos, etc.). En la mayoría de los casos puede establecerse un diagnóstico con la observación y a través de preguntas al afectado; además, el médico puede obtener información relevante de personas de confianza como los padres, educadores y profesores, así como con pruebas neuropsicológicas y una exploración física.

El tratamiento del TDAH se realiza con métodos de asesoramiento, comportamiento y psicoterapia, y también con medicamentos. A veces el tratamiento dura unos pocos años, otras, es para toda la vida. El objetivo es que el paciente pueda llevar una vida normal, que sea capaz de tener relaciones sociales adecuadas y adquiera una buena formación educacional para alcanzar un buen nivel de calidad en su vida.

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Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): Definición.

Las abreviaturas TDAH y SDA se refieren al trastorno por déficit de atención e hiperactividad y al síndrome por déficit de atención que son como los médicos definen un trastorno especialmente grave de la atención. Otras definiciones, en parte ya anticuadas para la enfermedad, con igual cuadro clínico son, entre otras, leve trastorno cerebral en la primera infancia, trastorno hipercinético o síndrome hipercinético (SHC).

TDAH no se refiere únicamente a la edad infantil, también incluye a afectados adultos. Según se exprese la enfermedad, podemos clasificar el TDAH en diferentes tipos: el tipo predominante de impulsos hiperactivos, el tipo predominante de déficit de atención y el tipo combinado.

El TDAH fue documentado por primera vez en 1845 por el neurólogo de Fráncfort el Dr. Heinrich Hoffman en su libro infantil Der Struwwelpeter (Pedro Melenas, uno de los libros de cuentos alemanes más traducidos, cuenta historias en verso cada una protagonizada por un niño con algún vicio o mal comportamiento). Pero no fue hasta el año 1987 cuando esta enfermedad recibió su definición médica definitiva de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Según se recoge actualmente, el TDAH es el resultado de una transmisión errónea de información entre las células nerviosas. Aquí, la dopamina, un neurotransmisor, tiene un importante papel.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): Causas

Las causas exactas del TDAH siguen sin estar aclaradas. Seguramente existen múltiples factores responsables de un trastorno por déficit de la atención e hiperactividad. Actualmente, se considera responsables principales a los siguientes tres desencadenantes de TDAH:

  • Predisposición genética
  • Desencadenante hereditario por complicaciones en el parto y el embarazo
  • Circunstancias psicosociales

Una predisposición genética tiene como efecto un trastorno en la transmisión de las señales nerviosas. Apenas se constata la aparición del neurotransmisor denominado dopamina el cerebro cuando se sufre un TDAH. Esto provoca que el intercambio de información entre las células nerviosas se trastorne e impide que los estímulos puedan tramitarse correctamente. Por eso es por lo que los afectados tienen dificultades a la hora de controlarse.

No es infrecuente encontrar en la misma familia a hermanos, padres o familiares con síndrome de TDAH, aunque sea a nivel diferente. Es posible que existan varios genes responsables de la aparición de la enfermedad.

Los desencadenantes hereditarios, como por ejemplo el tabaco o el consumo de alcohol de la madre durante el embarazo no son las únicas causas originarias del TDAH, más probable es que lo favorezcan, en el caso de que exista una predisposición genética previa. Tampoco los factores psicosociales son los únicos causantes del TDAH. Sí es cierto que el entono vital en el que crecen los niños afectados de TDAH puede potenciar o debilitar la predisposición genética existente. Por ejemplo, se discute si las circunstancias de vida exterior y las experiencias drásticas, como la separación de los padres o una vivencia traumática, pueden favorecer la aparición del TDAH.

Otras posibles causas serían determinados cambios en el metabolismo cerebral del afectado: está comprobado que en este caso las sustancias transmisoras (los neurotransmisores), en especial la dopamina, no tienen un efecto óptimo en el área de los puntos de conexión de las células cerebrales (sinapsis). Con un análisis TEP (tomografía por emisión de positrones), los investigadores han demostrado que estas áreas cerebrales consumen menos glucosa que las de los niños sanos. Asimismo, los investigadores han comprobado que las personas con TDAH tienen menos volumen cerebral, sobre todo el lóbulo frontal es menor.

Todavía no se ha podido determinar científicamente el supuesto de que las alergias alimentarias o intolerancias puedan influir en los síntomas del TDAH o incluso ser su causa originaria.

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