Adicción a la pornografía.

Adicción a la pornografía.

Que es la adicción a la pornografía y como superarlo.

El termino pornografía se refiere a cualquier material literario, artístico, o cinematográfico que exhibe de manera explícita genitales y acciones sexuales, y que tiene como objetivo principal excitar al espectador de manera sexual.

Actualmente, la pornografía ha adquirido gran popularidad debido a la introducción de las nuevas tecnologías, y con ello el consumo de pornografía a nivel mundial. Por ejemplo, en 2016 un solo portal dedicado a este sector obtuvo 44.000 mil visitas por minuto, es decir, 64 millones de visitas al día o lo que es lo mismo 4.392.486.580 horas de pornografía ese año.

“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos”. Confucio

¿Cómo funciona el placer?

Cuando realizamos una actividad como saborear un alimento que nos gusta, escuchar un elogio de un amigo o percibir algo que nos excita sexualmente, el cerebro produce una sustancia química llamada dopamina, que es lo que hace que sintamos placer. Con la liberación de este neurotransmisor, el cerebro recibe mensajes para que deseemos repetir el comportamiento y liberar así más dopamina. Situaciones como comer, relacionarse con otras personas o reproducirse, son conductas que aumentan nuestras posibilidades de supervivencia como especie. Esta es una forma de recompensa, que produce que nuestro cerebro nos incite a realizar estas actividades.

¿Cómo puede convertirse la pornografía en adicción?

Aunque en la mayoría de los casos la pornografía es un entretenimiento, otras veces puede convertirse en un hábito que genera dependencia.

El visionado de pornografía produce una descarga excesiva de dopamina y, por tanto, una sobreestimulación en el sistema de recompensa del cerebro. Este exceso de liberación de dopamina genera un mensaje para que repitamos la conducta y por tanto sigamos produciéndola. Se genera así la constante necesidad de sentir esta estimulación o lo que es lo mismo, una adicción. Este proceso es el mismo proceso que origina la adicción a las drogas o al alcohol. Está dentro de las denominadas “adicciones sin sustancia”.

Un consumo continuado de pornografía termina por alterar el funcionamiento del cerebro y su estructura generando más activación en algunas zonas, como en la amígdala, e incluso modificando el tamaño de algunas regiones cerebrales. Como en todas las adicciones, la sobreestimulación promueve un consumo más frecuente, y el acto sexual “natural” deja de ser tan placentero. Cuanta más pornografía se consume, más se reduce la actividad del centro de recompensa y más dopamina necesita generar el cerebro para sentir placer.

Hay muchos desencadenantes que nos pueden generar la adicción a la pornografía. Un ejemplo puede ser la ansiedad. Cuando pasamos por un momento malo, como una ruptura, la pérdida de trabajo o el duelo por la pérdida de algún familiar, los individuos están más motivados a llenar el vacío emocional que sienten y no tienen recursos para manejar la situación, por lo que recurren a calmarse de alguna forma mediante este sistema de recompensa que explicábamos anteriormente y por tanto a “consumir” pornografía.

En otras ocasiones las causas de consumo de pornografía son más complejas y se relacionan con el maltrato físico o psicológico, con el abandono de los cuidadores e incluso, con haber sufrido alguna forma de abuso o violencia sexual.

 

Algunas consecuencias de la adicción a la pornografía.

El consumo de pornografía afecta a todos los miembros de la sociedad, ya sean  niños, adolescentes o adultos y tiene algunos efectos psicológicos y sociales negativos.

El consumo de pornografía en adultos se relaciona con los problemas familiares: el descenso de las relaciones sexuales en la pareja, la insatisfacción sexual y la infidelidad. También la autoestima puede verse afectada por el consumo prolongado de pornografía, pues el no tener las mismas actitudes o cualidades sexuales que los actores puede ser una decepción para el espectador.

No podemos olvidar que los cuerpos de los actores y la duración del acto a veces tienen cualidades especiales o no son reales. Es importante recalcar que muchas conductas sexuales que se exhiben en la pornografía a menudo contienen violencia sexual, distorsionan el acto sexual (falto de erotismo) o incluso deshumanizan a los individuos. Además, la pornografía se focaliza en la zona genital y desatiende otras zonas erógenas lo que puede crearnos ideas distorsionadas sobre el placer en el acto sexual, recortando la vida sexual de sus componentes emocionales y afectivos.

Tratamiento de la adicción a la pornografía.

Cuando ver pornografía se convierte en algo que no podemos dejar de hacer, y posponemos otras actividades u obligaciones, convirtiéndola en la actividad principal de tiempo libre, es necesario pedir ayuda a un profesional. Este podrá ayudarle a entender la adicción y a ver cómo tratarla.

En la Clinica Pérez-Vieco de Sexología y Psicología recibimos a menudo personas que sufren porque son adictos a la pornografía.
Para tratar la pornografía es importante la ayuda profesional psicólogo o psicóloga especialista en sexología. En nuestra clínica tenemos Sexólogos y Sexólogas con amplia experiencia. En paralelo y con posterioridad, podrás comenzar a realizar una actividad física con regularidad, a cultivar un círculo de relaciones sociales y tener algunas estrategias de control para disminuir tus impulsos.

¿Cómo saber si eres adicto a la pornografía?

Es posible que si tienes adición a la pornografía presentes uno o varios de los síntomas que se describen a continuación:

  1. Prefiero ver pornografía a tener sexo con mi pareja.
  2. A veces, prefiero ver pornografía a quedar con mi pareja o amigos.
  3. Tengo dificultades para pasar un día entero sin ver pornografía.
  4. He ido cambiando mi ocio o actividades recreativas por el consumo de pornografía.
  5. El contenido pornográfico que busco cada vez tiene que ser más intenso.
  6. Veo pornografía incluso en los lugares que puede ser un problema como el trabajo, en un ordenador público y otros similares.

 

Problemas sexuales en la pareja.

Problemas sexuales en la pareja.

PROBLEMAS SEXUALES EN LA PAREJA. CÓMO SUPERARLOS

La sexualidad es un área importante del ser humano, ésta cambia y crece a lo largo de nuestra vida e incluye comportamientos sexuales, las relaciones sexuales y la intimidad.

Dentro de la pareja es un área a destacar y a la que prestar atención. Es la parte más íntima que en muchos casos sólo compartimos con la persona elegida. Y como todos sabemos, a veces no es tan fácil que funcione, hay que cuidarla.

Como ya hemos comentado en algún artículo, el psicólogo estadounidense Robert Sternberg desarrolló una teoría sobre el amor y la relación de pareja, “teoría del triángulo del amor” donde incluía tres áreas fundamentales para describir una relación de pareja suficientemente buena:

  • Pasión: deseo sexual o romántico de gran intensidad, acompañado por una fuerte tendencia a buscar la unión física y/o emocional con el otro.
  • Intimidad: conocimiento del otro y confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de compartir lo que sentimos y pensamos, de compartir nuestro espacio interior.
  • Compromiso: voluntad de mantener el vínculo y sentimiento de responsabilidad al respecto. Interés en superar las adversidades, más allá de las circunstancias temporales. Además, cada pareja elige qué tipo de compromiso establece y qué tipo de reglas… Exclusividad, pareja abierta, convivencia conjunta, separada…
En este artículo queremos centrarnos en la pasión, en la sexualidad como el área que más rápidamente se suele desarrollar y, al mismo tiempo, más rápidamente se suele desvanecer. La intimidad se desarrolla más lentamente, y el compromiso más gradualmente todavía.

¿Por qué la sexualidad en muchos momentos decae en la pareja?

Hay infinidad de motivos por los que la sexualidad se puede ver afectada en la relación de pareja y no siempre tiene que ver con la vida sexual en sí.

Nosotros, como psicólogos sexólogos, vemos al ser humano como un todo y no aislamos la sexualidad del resto de áreas vitales de la persona y de la relación de pareja.

Diversos estudios revelan que el enfado, el resentimiento, las enfermedades, el aumento de peso o el estrés son las principales causas por las que no se tiene una sexualidad satisfactoria.

Desde nuestra experiencia profesional muchos de los motivos por los que el sexo no funciona tienen que ver con un deterioro en la relación de pareja debido a diversos acontecimientos, tanto laborales, como personales, el nacimiento de un hijo, un “fracaso” sexual ocasional que puede provocar ansiedad a posteriori, etc...

Cuando es imposible no comunicarse.

Las diferencias en la relación pareja, una mala comunicación llena de juicios, exigencias, críticas, la no aceptación del otro… son la causa mayor que tanto hace que nos cerremos y desarrollemos inhibiciones de cara a la sexualidad. Cuando existen tantas diferencias no resueltas en la relación de pareja, dentro de la sexualidad el primer afectado es el deseo sexual.

La relación de pareja es un fuerte que tienen que construir y cuidar ambos miembros de la pareja y si la responsabilidad no está compartida y negociada, el resto de áreas pueden comenzar a tambalearse. Los momentos de crisis en la pareja son vitales, forman parte de la relación de pareja al igual que las crisis vitales individuales forman parte de la vida, por ello hay que saber aprovecharlas para crecer y desarrollarnos.

psicologos valencia terapia de pareja

En muchas ocasiones, nos encontramos sumergidos en nuestro mundo interno, acudiendo a terapia sin hablar con nuestra pareja sobre lo que estamos sintiendo en la relación, pensando que tenemos algún problema individual con respecto a nuestra propia sexualidad, exigiéndonos cumplir con lo que se supone que tenemos que cumplir sin darnos cuenta que lo que nos sucede puede ir más allá, puede estar relacionado con algún momento vital importante nuestro o de la relación de pareja.

Nuestro cuerpo, desde la inhibición sexual, nos avisa de que algo no está funcionando bien, algo está sucediendo y, por tanto, tenemos que atenderlo.

¿Qué hacer para cuidar/recuperar la sexualidad dentro de la pareja?

Como vemos, en muchas ocasiones “el síntoma” no es más que una alarma para revisar el resto del funcionamiento de la relación de pareja y de nuestro mundo individual.

La sexualidad no es gimnasia y por ello tenemos que conocer nuestro cuerpo, lo que nos gusta y lo que no. Y por consiguiente y hablando de sexo con nuestra pareja conocer qué le gusta a la otra persona.

“El sexo se aprende haciéndolo y no estudiándolo”

En la sexualidad en pareja existe una doble reciprocidad o placer, es decir, el placer que siento yo por dar placer a la persona que me gusta y el placer que siento al darme placer a mí la persona que me gusta, habiéndonos elegido mutuamente. Es un compartir, un dar y recibir.

Y el sexo no siempre tiene que ser igual, esto hará de él un juego con mucha más motivación.

Cuando vemos que aún así esta área sigue mermada, es hora de plantearnos qué problemas estamos teniendo en nuestra relación de pareja. Si no nos estamos sintiendo cuidados, atendidos, reconocidos se producirá una brecha, un distanciamiento entre tú y tu relación de pareja y por mucho que atendamos el tema de la sexualidad de manera independiente si no resolvemos el verdadero problema, la sexualidad se va a seguir viendo afectada.

Terapia Sexual por psicologos sexologos valencia

En muchas ocasiones, aunque nos lo propongamos, es difícil llegar a un punto común y de entendimiento en pareja (por mucho amor que nos profesemos), por ello un buen recurso puede ser acudir a terapia de pareja que incluya terapia sexual en este caso.

Como vemos, es muy difícil separar la sexualidad/pasión de la intimidad y del compromiso.

En este artículo te hemos damos unas pinceladas de lo que consideramos que pueden ser los causantes de que no tengamos una sexualidad placentera en nuestra relación de pareja, pero no olvidemos que la sexualidad es algo muy subjetivo de cada persona y de cada relación de pareja y por ello no es medible bajo ningún criterio concreto, sólo a través de la propia satisfacción de cada uno y de cada pareja.

Coronavirus Covid19. Gestión psicológica en el confinamiento.

Coronavirus Covid19. Gestión psicológica en el confinamiento.

Gestión adecuada del confinamiento por Coronavirus Covid19.

Debido a la actual alerta sanitaria generada por el COVID-19, se están generando situaciones de malestar, miedo y gran preocupación entre la población. Aunque éstas emociones son básicas y adaptativas, ya que nos ayudan a mantenernos alertas y luchar por nuestra supervivencia, desde la Clínica de psicología y sexología Pérez-Vieco queremos ayudaros a gestionarlas adecuadamente. Queremos ofrecerte una serie de recomendaciones y explicaciones útiles y detalladas sobre esta situación, con el objetivo de contribuir a que puedas retomar el control sobre tu vida y manejarte de forma eficaz ante esta crisis.

Comprende la situación.

La situación a la que nos enfrentamos es tan insólita que puede ser difícil de comprender e integrar en un principio. Hay que entender que la cuarentena no consiste en un castigo, sino en una medida cautelar temporal, aceptando que salir lo menos posible de casa es la mejor opción. Actualmente aún no tenemos un conocimiento exacto del pronóstico de la situación derivada por el COVID-19, pero extremar las precauciones para evitar su propagación es la única medida segura actual que podemos realizar para ayudar a combatirlo.

Comprender la realidad no implica tener que alarmarse por ella, sino asegurarse que se tiene toda la información necesaria y saber cómo actuar ante cada situación.

Debemos intentar asumir la realidad, entendiendo que esta medida es provisional y que exponernos ante una situación desconocida sobre la cual no tenemos control alguno, genera en nosotros unas emociones intensas y contradictorias, ya que nos encontramos en una pausa impuesta donde no sabemos muy bien cómo responder.

Sentir todas estas emociones (tristeza, la rabia, la incertidumbre, el miedo, etc.) es normal y adaptativo, pero hay que intentar mantener la mayor calma posible. Está bien sentir estas emociones y desahogarte, pero no debemos quedarnos anclados a este malestar. La flexibilidad y la aceptación nos ayudarán a que poco a poco nos adaptemos y sobrellevemos la situación cada uno de la mejor manera con sus propios recursos.

Actúa con responsabilidad.

Es muy importante que entendamos la importancia real que tiene el confinamiento en nuestros hogares. A nivel individual, es la forma más eficaz que tenemos de evitar la propagación de este virus, además de prevenir infectarnos, ayudamos de forma indirecta a no saturar el sistema de salud, dejando así los recursos para quién más lo necesite.

Comprender que permanecer en casa y cumplir con las recomendaciones siempre que sea posible es imprescindible, ya que es nuestra principal responsabilidad.

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Planifícate.

Pasados unos días, cuándo ya nos hayamos dado tiempo y espacio para comprender esta nueva realidad puntual, es cuando podemos empezar a organizar nuestro hogar. Con la cuarentena, la vida y la convivencia se modifican de manera sustancial. Para quienes viven con otras personas (y más aún con menores) es importante consensuar ciertas normas, horarios y planes, además de comprender las necesidades específicas de los demás y respetar espacios y tiempos particulares.

Piensa en cómo vas a planificar los días, las actividades con las que llenarás las horas y como organizarse conjuntamente con la gente que te rodea. Algunas posibles ideas para ello es ayudarse de un planificador, cronograma o gráfico al alcance de todos, donde se diferencien los espacios (ocio, trabajo, descanso…) y los tiempos para cada actividad; debatir ideas y planes de cosas para hacer en casa, buscar en Internet formas o juegos para entretenerse, etc.

Establecer una rutina diaria, alternando las tareas y los horarios cotidianos que seguíamos antes: trabajo, alimentación, responsabilidad, ejercicio, ocio, social, autocuidado, doméstico, sueño, etc. No olvidemos que seguir los hábitos y rutinas nos ayudarán a gestionar y sobrellevar mejor el tiempo que estemos en casa. Esta planificación será positiva para tu higiene mental y ayudará a crear un ambiente lo más normalizado posible.

Información oficial y en su justa medida.

Estar informado es importante, saber cómo están transcurriendo los acontecimientos, actualizarnos diariamente de las nuevas medidas cautelares y de aquello que nos pueda ser útil para entender y actuar es fundamental. Ten cuidado con las noticias e informaciones que corren por las redes sociales y que no estén contrastadas, ya que pueden no ser ciertas o estar distorsionadas, y a su vez evita ser tú quien las propague.

Infórmate de forma adecuada recurriendo a fuentes oficiales como el Ministerio de Sanidad y la Consellería de Salud, a través de las noticias en televisión o en Internet dos o tres veces al día. No hay ninguna necesidad de que estés continuamente buscando noticias, ya que eso solo te generará estrés, nerviosismo, malestar, alarma y miedo.

Informarte es imprescindible como ya hemos dicho, por lo que busca la información de calidad y oficial, evitando la sobreinformación. Además no olvidemos informar a los más pequeños y pequeñas de modo claro y sencillo y con mensajes constructivos, porque también tienen derecho a entender que es lo que está ocurriendo y como pueden colaborar. Ayúdales a sentirse seguros/as y protegidos/as, pero también útiles.

Mantén y adapta las relaciones sociales.

Tanto para las personas acostumbradas a tener mucha interacción como las que no, el contacto con otras personas es fundamental para nuestro bienestar mental y emocional. Dado que el contacto físico ahora es más limitado, podemos aprovechar las nuevas tecnologías para mantenerlo con los amigos y familiares (llamadas, videollamadas, redes sociales…).

La cuarentena es buen momento para fortalecer o recuperar relaciones familiares o de pareja, así rescatar viejas costumbres/hobbies o crear otras nuevas, intentando propiciar un buen ambiente en casa. Recuerda que estar confinado no significa estar aislado.

El simple hecho de comunicarnos y mostrar afecto en la forma que sea con nuestros seres queridos tiene un gran impacto en nuestro sistema, ya que nuestro cerebro empieza a producir endorfinas, que funcionan de forma similar a los opiáceos (morfina, opio, etc.) pero sin sus efectos perjudiciales, actuando como un potente analgésico, que además estimula nuestros centros del placer, ayudando a crear situaciones satisfactorias que contribuyen a sentirnos mejor. Si tenemos la oportunidad de coincidir físicamente con nuestra familia o amigos debemos saber que (siempre que sea posible) los besos, los abrazos, las caricias y las relaciones sexuales favorecen la liberación de estas sustancias.

La evidencia científica corrobora que nuestros vínculos con los demás pueden tener efectos beneficiosos en nuestra salud, propiciando indirectamente el fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico, relacionándose con una vida más larga. Por el contrario, el aislamiento, la soledad y la escasa interacción social se relacionan con mayores problemas de salud, estrés, ansiedad, depresión y menos beneficios biológicos.

Ejercicio físico, una pieza clave.

Además de la mejor forma de combatir el sedentarismo ocasionado por este período de aislamiento, la actividad física es un factor importante para el bienestar psicológico.

El deporte promueve beneficios físicos como la prevención de patologías, la activación del sistema inmunológico y la liberación de ciertos neurotransmisores que nos generan sensación de relajación y bienestar. Al movernos obtenemos además beneficios psíquicos (aumento de nuestra autoestima, autoconfianza, memoria, concentración, buen funcionamiento cerebral, regulación emocional, etc.) así como la prevención de estados depresivos, ansiosos y trastornos del sueño.rutinas deportivas por psicologos valencia

Por deporte entendemos cualquier tipo de actividad física adaptada a las condiciones individuales de cada persona, desde estiramientos básicos, yoga, pilates, ejercicios aeróbicos, hasta clases y tutoriales de gimnasia. En la red podremos encontrar una gran y variada oferta de actividades que podemos realizar en casa. Dedicando un tiempo para ejercitarnos nos sentiremos más satisfechos con nosotros mismos y nuestro humor mejorará.

Exteriorizar y gestionar sentimientos.

El confinamiento en casa y la convivencia prolongada con los demás es un espacio facilitador de roces, riñas, malas palabras y emociones negativas, que pueden llegar a generar un ambiente dañino. Es el momento para no sólo prestar atención a uno mismo, sino a los demás. Los propios sentimientos y pensamientos son importantes, pero también lo son el modo en que se expresan. Para aportar nuestro granito de arena en tener una convivencia pacífica y agradable, es importante propiciar una buena comunicación, para ello, podemos tener en cuenta las siguientes indicaciones:

  • Evitar conversaciones conflictivas que generen discusiones.
  • No focalizar nuestra atención en los aspectos negativos y catastróficos de la situación.
  • Evitar los reproches. Para ello es importante responsabilizarnos de aquello que nos corresponde e intentar comunicar de forma asertiva y constructiva nuestras quejas.
  • Expresa de la mejor forma aquello que te molesta, preocupa o disgusta. Deja que las personas de tu alrededor te escuchen y te ayuden.
  • Intenta no anteponer siempre tus necesidades. Este período puede servirnos para practicar la empatía y la solidaridad poniéndonos en la piel de las personas que nos rodean. Cuánto más nos preocupemos por los demás, más se preocuparán por nosotros.
  • Cede el control y practica la flexibilidad. El confinamiento pone a prueba nuestra tolerancia a la frustración, por lo que es un buen momento para dejarnos llevar y no priorizar siempre nuestros deseos, adaptándonos así a las circunstancias que son incontrolables.
  • Céntrate en pensamientos constructivos y positivos, recordando los momentos donde fuiste capaz de afrontar situaciones difíciles y qué estrategias utilizaste para superarlas. No centres todas tus conversaciones en el Covid-19, trata de hablar de otros temas.
  • Utiliza el humor, ya que es gran aliado estos días. Con el humor somos capaces de tomar cierta distancia de la realidad, darle otra forma, nos ayuda a sentirnos más relajados y los problemas pierden un poco de densidad y peso. No te sientas mal por ello aunque la situación que vivimos no sea positiva, está bien ser capaces de encontrar en ella pequeños atisbos de alegría, que es la enemiga del miedo. Ten en cuenta que cuando sonríes “engañas” a tu cerebro diciéndole que todo va bien.

Se compasivo contigo mismo.

Es posible que el aislamiento (el no poder ir a trabajar, el sentir que no tienes nada que hacer, etc.) te produzca sentimientos de culpabilidad. Es importante tener en cuenta que pocas veces se te dará otra ocasión como esta en la vida, por lo que aprender a relajarnos, a disfrutar del tiempo, a dejar pasar las horas, respirar y meditar es también una asignatura pendiente. Obsesionarte por todo lo que deberías estar haciendo y no haces no te conduce a ninguna solución, sólo al malestar. Acepta que no todos los días serán igual de productivos y que no hay porqué ser siempre un individuo eficaz y eficiente. Practica la autocompasión, se indulgente contigo mismo, trátate como tratarías a tu mejor amigo si no estuviese pasando por su mejor momento.

Cuídate.

Cuídate de muchas formas. Dentro de las posibilidades que tengas en tu hogar, busca qué cosas o de qué forma puedes darte pequeños caprichos o premios. Puede ser algo tan simple como dedicarte 1 hora al día a ti misma/o en soledad o en compañía, darte un baño relajante, asearte, peinarte, dibujar, cantar, bailar, ver una película o serie que te encante, prepararte y disfrutar a gusto de tu comida favorita, cualquier cosa que te dé placer. Mímate mucho a ti y a los tuyos, porque lo que devenga no lo podemos saber, pero mientras hay que tener en cuenta que seguimos existiendo, y tanto ahora como cuando esto termine, debemos trabajar por ser la mejor de nuestras versiones.

Solicita ayuda si la necesitas

Ponte en contacto con amigos, familiares o profesionales de la salud mental en cualquier momento que consideres. Existen multitud de opciones, busca asesoramiento en profesionales y/o servicios públicos o privados, pero siempre siéntete libre de pedir ayuda cuando la necesites.

Noa Toledo Pardo
Psicóloga General Sanitaria.
Sexóloga Clínica y Terapeuta de pareja (CV14961).

La carrera contrarreloj frente al nuevo coronavirus

La carrera contrarreloj frente al nuevo coronavirus

Coronavirus, Psicología, Ciencia y Salud Pública.

Investigadores de todo el mundo buscan vacunas y tratamientos que frenen la propagación del SARS-CoV-19.

La investigación para hallar una vacuna o tratamiento contra el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, se apoya en gran medida en el conocimiento que se tiene de otros virus de la misma familia, como SARS-CoV y MERS-Cov, que han sido responsables de epidemias anteriores.

En una carrera frenética, se están estudiando cuáles de las moléculas o mecanismos de infección del SARS-CoV-2 pueden constituir dianas terapéuticas de interés. Entre ellas destaca la proteína S, que le permite al virus acoplarse y fijarse a la superficie de las células que ataca.

Puesto que es probable que en el futuro surjan periódicamente nuevos coronavirus, debería invertirse en el desarrollo de vacunas que puedan reconocer todos los virus de esta familia e inmunizarnos frente a brotes venideros.

Coronavirus y sus comienzos en China.

El pasado mes de enero, el Centro Nacional de Microbiología confirmaba el primer caso en España de infección por SARS-CoV-2, popularmente conocido como coronavirus de Wuhan. Desde su primera detección en China a finales de diciembre de 2019, el virus se ha propagado a distintos lugares del mundo más allá del continente asiático, entre otros países, Australia, Estados Unidos, Canadá, Japón, Emiratos Árabes, Francia, Finlandia, Alemania, Italia y España. El ascenso acelerado del número de contagios ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a declarar el brote como una emergencia sanitaria internacional y, desde el 11 de marzo, como una pandemia. Esta situación extraordinaria recuerda brotes previos, como el de la gripe H1N1, el ébola o el zika, para los que también se declaró alerta mundial.confinamiento por coronavirus

Sin embargo, la comunidad sanitaria pide a la ciudadanía que el estado de emergencia se interprete con moderación; pese al elevado número de contagios (al cierre de la presente edición, se han detectado más de 220.000 infectados en todo el mundo y más de 17.000 en España),los datos apuntan a una baja letalidad del virus (alrededor del 3 por ciento), que afecta en especial a personas vulnerables con el sistema inmunitario deprimido.

La medida de alerta pretende promover una coordinación sanitaria global que dé apoyo sobre todo a los países menos desarrollados y hace un llamamiento a los científicos para que busquen posibles tratamientos y vacunas. Numerosos centros de investigación de todo el mundo están trabajando en distintas estrategias terapéuticas. Se prevé que algunas podrán empezar a ensayarse en humanos en los próximos meses. En España, los grupos del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del IRTA, en Barcelona, y el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC, en Madrid, se han sumado a la lucha contra el SARS-CoV-2.

Pero ¿cuál es el conocimiento que se tiene hoy del virus? ¿Qué estrategias se están abordando para hallar vacunas y tratamientos contra la infección? ¿En qué estado de desarrollo se encuentran?

El nuevo Coronavirus

El SARS-CoV-2 pertenece a una amplia familia de virus descritos por primera vez en los años sesenta del siglo pasado y que son responsables de varias afecciones respiratorias humanas, (el resfriado común, la bronquitis y la neumonía) y de algunos trastornos digestivos. Se trata de virus clásicos formados por una hebra de ARN envuelta por una estructura proteica que recuerda a la forma de la corona solar. Pueden infectar tanto a animales como a personas. De hecho, se sabe que el nuevo coronavirus es de origen animal y el brote inicial se sitúa en un mercado de mariscos de Wuhan. Aunque todavía no se ha identificado la especie animal de la que procede, sí se ha confirmado que puede transmitirse tanto de animal a persona (lo que se conoce como zoonosis) como de persona a persona, en este último caso, a través de las vías aéreas.

Existen antecedentes de otros dos coronavirus zoonóticos que, como el SARS-CoV-2, han causado infecciones graves e incluso mortalidad. Uno de ellos es el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV), detectado por primera vez en China el año 2002. Se propagó a más de treinta países y causó una enfermedad respiratoria aguda que en ocasiones derivó en una insuficiencia respiratoria grave. Se le asoció una letalidad de entre el 10 y el 11 por ciento. Aunque la enfermedad todavía no se considera erradicada, el brote cedió en 2004 y actualmente no hay registros de personas afectadas.

Diez años más tarde, apareció en Arabia Saudí el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). Esta infección también ocasiona dificultades respiratorias que pueden derivar en neumonía y, en los casos más graves, provocar la muerte. Asimismo, se le asocian síntomas gastrointestinales, como diarrea. Su letalidad es elevada, del 35 por ciento, aunque la cifra podría estar sobreestimada dado que un gran número de personas infectadas no presentan ningún síntoma.

Actualmente, todavía no se ha autorizado una vacuna para ninguno de esos dos coronavirus. Los investigadores continúan buscándolas, sobre todo para el MERS-CoV, dada su alta mortalidad. De momento, hay tres vacunas que se encuentran en las fases I y II de los ensayos clínicos, en los que se evalúan la seguridad de la vacuna y la respuesta del sistema inmunitario humano.

Muchos de los conocimientos adquiridos en los brotes de SARS-CoV y MERS-CoV suponen un punto de partida importante para el diagnóstico y el desarrollo de terapias y vacunas contra el nuevo coronavirus. De hecho, este guarda una similitud genética del 80 por ciento con el SARS-CoV. Uno de los descubrimientos más relevantes sobre los coronavirus es que todos comparten una proteína conocida como espícula, o «S». Esta parece ser crucial en la infección, ya que le permite al virus acoplarse y fijarse a la superficie de las células que ataca, lo cual facilita su entrada en ellas. Según se ha observado, la proteína S se sitúa en la superficie de la envoltura del virus y parece ser clave a la hora de desencadenar la respuesta de nuestro sistema inmunitario. Este hecho la erige como una de las posibles dianas terapéuticas más importantes.

Tratamiento del Coronavirus.

No cabe duda de que el desarrollo de una vacuna que evitara la infección y la propagación del virus es la manera más eficiente de detener el brote. Sin embargo, y dado que su desarrollo es lento y complejo, los científicos también investigan posibles terapias para las personas infectadas. «La Unión Europea está más interesada ahora en el tratamiento de la infección», ha afirmado Vergara. «De hecho, nosotros vamos a desarrollar también anticuerpos como medida terapéutica para bloquear la acción del virus en los pacientes.»

Actualmente, no existe ningún tratamiento para el SARS-CoV-2 más allá del cuidado sanitario para paliar los síntomas o el soporte vital en los casos más graves. No obstante, se están estudiando varios fármacos antivíricos autorizados para otras enfermedades, como la cloroquina (contra el paludismo) o el lopinavir (contra el VIH). El NIAID está explorando el empleo de remdesivir, desarrollado inicialmente para tratar pacientes de ébola y que ha resultado beneficioso en animales de laboratorio infectados con el SARS-CoV-2. Según The New England Journal of Medicine, el primer paciente infectado de Estados Unidos ha mejorado su estado de salud gracias a la administración intravenosa de remdesivir. Motivados por este estudio, en China han comenzado varios ensayos para evaluar la eficacia de esos antivíricos en pacientes; los resultados podrían publicarse a finales de este mes de abril.

dias de confinamiento aislamiento

Por su parte, el trabajo publicado por Segalés sugiere que un conocido fármaco, el ibuprofeno, podría ejercer actividad antivírica en los infectados, como ya se observó en los pacientes de ébola. Según los estudios de predicción bioinformática llevados a cabo por los investigadores, este fármaco se uniría a la actina, una proteína que forma parte del «esqueleto» celular y del que se sirve el SARS-CoV-2 para introducirse en la célula. A falta de corroborar estas afirmaciones con otros estudios preclínicos, los autores sugieren que la administración del ibuprofeno podría evitar de manera indirecta que la actina fuera utilizada por el virus.

Teniendo en cuenta que este tipo de epidemias surgen periódicamente, cabe plantearse cómo deberían de abordarse en el futuro. Se trata del tercer brote de esta familia de virus que ha sucedido en los últimos veinte años. «Es difícil prever exactamente el momento y el lugar en el que aparecerá un nuevo brote. Pero sí es muy probable que surjan más coronavirus en el futuro, más o menos en intervalos de diez años, como ha ido sucediendo con el SARS-CoV, el MERS-CoV y el SARS-CoV-2», ha apuntado Vergara.

Dada la elevada similitud genética de estos virus, los investigadores creen que debería invertirse en el desarrollo de vacunas que puedan reconocer distintos coronavirus e incluso inmunizarnos frente a futuros brotes de virus de la misma familia. Esta medida, junto con la mejora de los protocolos de supervisión de humanos y animales, podría evitar situaciones de gravedad como la que estamos viviendo actualmente.

Atención y concentración en el rendimiento deportivo

Atención y concentración en el rendimiento deportivo

El entrenamiento de la atención y la concentración.

El entrenamiento de la atención y la concentración tiene como objetivo principal dirigir al deportista en una dirección concreta que permita procesar la información más relevante para realizar una determinada acción. El deportista tiene que aprender a interpretar el entorno para generar las respuestas motrices más eficientes. Estos estímulos pueden proceder del exterior (ambiente, lances del juego, etc.) o del propio interior del individuo (pensamiento irracionales, en bucle, etc.), distracciones que pueden reducir el foco atencional y por tanto la probabilidad de éxito.

La atención es un proceso psicológico mediante el cual establecemos contacto con los estímulos más relevantes de nuestro entorno, omitiendo aquellos otros que no son tan importantes. En cualquier práctica deportiva tener una alta capacidad atencional y de concentración será clave para maximizar el rendimiento por lo que su entrenamiento debe formar parte de la planificación deportiva.

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Herramientas adecuadas al deportista.

Se le deben proporcionar al deportista herramientas y estrategias para mejorar su capacidad atencional, tarea en la que los psicólogos deportivos deben poner énfasis ya que es una de las variables psicológicas más importantes en el deporte, sobre todo en aquellos que exigen niveles muy altos de atención o concentración como los deportes de precisión (tiro, golf, etc.) o enseñar al deportista a manejar su proceso atencional en función del momento del juego, por ejemplo cuando un jugador de fútbol se dispone a lanzar un penalti o una falta directa.

Cada deportista y cada disciplina deportiva es diferente por lo que en primer lugar se debe conocer cual es el nivel de activación óptimo para adaptar las estrategias y herramientas de gestión atencional a su programa de entrenamiento específico y a sus propias variables a controlar.

Variables psicológicas a controlar para la mejora de la atención y la concentración en el deporte.

Como ya avanzamos, los estímulos que pueden distraer al deportista pueden proceder del exterior o del interior. Estos últimos son quizás los que más hay que trabajar con los deportistas que deben aprender a direccionar o eliminar los pensamientos negativos o distractores y cambiarlos por aquellos otros más positivos o que favorezcan la ejecución y reduzcan los niveles de ansiedad hacia los niveles de activación más óptimo.

Si por ejemplo, un tirador olímpico en el momento justo de disparar se le viene al pensamiento la posibilidad de errar fuera del blanco (10) o que si falla perderá el campeonato debe detenerse ese pensamiento inmediatamente o perderá el control de la situación y de manera inconsciente su propio cerebro ejecutará la tarea conforme a lo pensado erróneamente: disparar al 8 en vez de al 10. Nuestro propio cerebro transfiere ese pensamiento a la conducta observable para autojustificar ese pensamiento. Se debe trabajar para cambiar ese pensamiento por el contrario a esto se le conoce como detención del pensamiento y para ello existen numerosas técnicas para restablecer el foco atencional. Estos son algunos de los recursos que se pueden utilizar:

  1. Reemplazamiento del pensamiento: se realiza un repaso, incluso por escrito, de aquellos pensamientos positivos que refuercen al deportista. Por ejemplo, recuerdos de buenas ejecuciones anteriores, visualización de la técnica correcta o de logros deportivos que reduzcan el riesgo de aparezcan los pensamientos intrusivos. La toma de autoconsciencia de que el deportista es capaz de ejecutar con garantías la tarea. Si aparece el pensamiento negativo se puede utilizar una imagen mental que la reemplace, como una buena ejecución anterior que tengan el deportista previamente interiorizada.
  2. Centrar la atención al interior del deportista. Esto se consigue mediante herramientas de relajación o técnicas de respiración que fomenten el autocontrol del deportista para que sea capaz de tomar conciencia y anticiparse a que aparezcan los pensamientos inadecuados.
  3. Centrar la atención de manera externa. Es decir, una vez que se produzca el pensamiento intrusivo realizar algún tipo de conducta rutinaria para eliminarla o reemplazarla como puede ser realizar algún tipo de autoinstrucción (¡tú puedes!, ¡eres capaz!, etc.) o llevar el foco atencional a otro lado como puede ser: atarse las zapatillas, fijarse en el objetivo, mirar a un determinado lugar ya entrenado o una conducta que sirva para reiniciar el procesamiento de la información implicada en la ejecución.
  4. Entrenar en el control de la tarea para que el jugador aprenda a ejecutarla cuando tiene el foco atención en equilibrio. Es importante para esto el trabajo de la inteligencia emocional, la autoeficacia percibida y la toma de conciencia emocional. Es determinante saber elegir el momento exacto para ejecutar, sobre todo en los deportes de precisión, como ya dijimos anteriormente.

Técnicas para la mejora de la atención y la concentración.

Dentro de los recursos ya hablamos y más concretamente, podemos hablar de ciertas técnicas que se pueden aplicar en el entrenamiento:

  • Simulación de la práctica deportiva. Ya sea en imaginación o visualización o recreando la situaciones de competición en el entrenamiento. Cuanto más entrenemos una situación real más control tendremos de ella después en la competición.
  • Uso de palabras clave. Se puede tener ciertas palabras referencia o clave que sirva de «interruptor» para el procesamiento correcto de la información.
  • Generar rutinas. Tener una rutina clara puede facilitar el procesamiento del foco atencional porque reduce la distracciones al verse «obligado» a concentrarse en la rutina
  • Dominio de la técnica. Evidentemente, la mejora técnica facilita la atención pero dentro de este aspecto lo más importantes es que el deportista sea consciente de que tiene la técnica suficiente y de no ser así que puede mejorarla.
  • Empleo del pensamiento no crítico de forma que se focalice el «cómo» a el «qué». ¿Cómo puedo mejorar?
  • Focalización en el presente. Esto es fundamental para evitar que el deportista se centre en situaciones fallidas anteriores.
  • Vídeos. El deportista debe ser capaz de verse a si mismo realizando las tareas para aprender a conocer cuando o porqué se ha descentrado en la ejecución. El deportista es el mejor conocedor de su estado interno pero a veces no son capacees de verse desde el exterior por lo que una imagen audiovisual facilitará este proceso.

El psicólogo deportivo será el encargado de proporcionar y diseñar el plan de acción para la mejorar atencional específica para cada jugador en relación a su deporte específico, trabajo que requiere cierto tiempo, planificación y entrenamiento pero que sin duda es uno de los pilares para la mejora del rendimiento deportivo.

 

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