Fobia Sexual Masculina

Fobia Sexual Masculina

Fobia Sexual Masculina. Qué es.

El cansancio, las preocupaciones excesivas o alguna situación específica como un encuentro muy esperado o una infidelidad pueden influir en que un hombre, sin problemas orgánicos, no pueda tener una erección o mantenerla durante un encuentro sexual.

A esto se lo conoce como disfunción eréctil y se puede transformar en una fobia sexual. Lo que perturba no es la situación circunstancial sino lo que cada hombre piensa, imagina y siente alrededor de ella. Los comentarios recurrentes en los consultorios son: "Voy a pasar vergüenza"; "Le va a contar a otros lo que me pasa"; "Me va a dejar".

Se habla de fobia sexual cuando este miedo se intensifica y se vuelve una presión en los encuentros. El sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff dijo: "Fobia significa miedo. Un hombre puede tener varios tipos de miedos: miedo a fracasar en la relación sexual, miedo a no tener erección suficiente, miedo de eyacular demasiado rápido, miedo a perder la compañera o el compañero sexual".

Héctor Macherett, urólogo especialista en sexología, comentó que la disfunción eréctil es uno de los trastornos sexuales más frecuentes y suele verse reiteradamente en el consultorio. Kusnetzoff coincidió: "Es muy común: lo padecen hombres desde el inicio de la vida sexual hasta en edad avanzada".

Aquellos hombres que sufren de este trastorno pueden tener baja autoestima, sensación de angustia y síntomas de ansiedad, entre otras consecuencias. "El no tener un buen funcionamiento orgánico repercute en todos los ámbitos de la vida. Uno descarga ansiedades durante el acto sexual y entonces si tenemos un mal desempeño hace que nuestra autoestima sea baja y puede traer desde problemas de pareja hasta problemas laborales", explicó Macherett.

Respuesta Sexual Humana

Respuesta Sexual Humana

¿Qué sabemos sobre la respuesta sexual humana?

Son muchas las dudas en torno a la sexualidad que nos asaltan en nuestro día a día, lo seguimos considerando un tema tabú, pero buscamos cualquier excusa, momento o situación para hablar del tema. En muchas ocasiones nos aparecen dudas de la sexualidad entre hombres y mujeres, si somos iguales, si somos diferentes, en qué nos parecemos y en qué nos diferenciamos.

Para entender muchas de las cuestiones de la sexualidad humana, debemos partir de una base clara que puede sacarnos de muchas dudas, por ello debemos entender cómo funcionamos, cómo responde nuestro cuerpo a ciertos estímulos, qué pasa dentro de nosotros como hombres y como mujeres, es decir, ¿cómo es la respuesta sexual humana?

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Respuesta Sexual a través del ciclo vital

Teorías sobre la respuesta sexual

Son muchas las teorías y propuestas de modelos de Respuesta Sexual que han surgido a lo largo de los años. La más conocida y popular la propusieron los padres de la sexología científica, Masters y Johnson en 1966 (excitación-meseta-orgasmo-resolución) y fue en 1979 cuando H. Kaplan añadió el deseo como parte fundamental de la Respuesta SexualBasson en el año 2000, fue quién propuso dos modelos de respuesta sexual: una lineal para hombres y mujeres enamoradas o emparejadas desde hace poco tiempo, y un segundo caso circular para mujeres más complejo que ayuda a entender su deseo sexual.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo?

Según la fase de la Respuesta Sexual en la que nos encontremos, se producen una serie de cambios a nivel fisiológico, de los cuales algunos somos conscientes y otros no: lubricación vaginal, erección del pene, aumento del tamaño de los labios mayores y menores, elevación de los testículos, sudoración, aumento de las palpitaciones, rubor… Y durante el orgasmo: contracciones uterinas y pélvicas, contracciones del pene, eyaculación del hombre y la mujer…

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Clínica de Sexologia y Psicología Pérez-Vieco en Valencia

Ahora bien¿hombres y mujeres funcionamos al mismo ritmo? La respuesta más rápida sería decir que no, pero sería generalizar demasiado, ya que hay hombres que puedan tener una respuesta sexual más lenta y mujeres con una respuesta sexual más rápida. Comentaremos estos aspectos siempre desde lo qué es más común, más habitual, teniendo en cuenta que siempre existen excepciones y que no todos funcionamos de la misma manera ni al mismo ritmo, independientemente de si las relaciones son homosexuales o heterosexuales.

Es aquí cuando nos paramos a pensar y entender algunas de las cosas que suceden cuando un hombre y una mujer mantienen relaciones sexuales:

  • La mujer tarda más en excitarse que el hombre: La excitación de la mujer no es tan evidente como la del hombre (erección del pene), la lubricación vaginal no siempre es un indicador de excitación ni que la mujer esté preparada o desee ser penetrada, a veces incluso la excitación y el deseo de ésta aparecen una vez iniciada la relación sexual.
  • La meseta suele ser más corta en el hombre: Hay hombres que se preocupan porque eyaculan “demasiado pronto”, pero hay que tener en cuenta que la excitación puede ser tan intensa que llegue el momento del clímax sin poderlo controlar, este no es un indicador ni mucho menos de eyaculación precoz. Por ende, la mujer necesita más tiempo de juegos eróticos para llegar al nivel del hombre.
  • Las mujeres pueden ser multiorgásmicas: Existen hombres que también pueden serlo, pero es mucho menos frecuente. Aquí podemos retomar el tema del “orgasmo simultáneo” (¡OJO! Esto no significa que sea imposible conseguir un orgasmo simultáneo, pero no debemos obsesionarnos al respecto, puede que el orgasmo no se alcance y no por ello ser una relación insatisfactoria) ya que si entendemos que vamos a diferentes ritmos y la mujer tarda más que el hombre en alcanzar el orgasmo, y si además éste sólo intenta proporcionárselo a través de la penetración, es cuando llegan las frustraciones. No olvidemos que el 75% aproximadamente de las mujeres alcanza el orgasmo mediante la estimulación del clítoris, por esto mismo, sabiendo que la mujer no necesita un período de descanso (período refractario que los hombres sí tienen) entre relación y relación y que pueden llegar a tener varios orgasmos seguidos, el juego erótico puede seguir después de la penetración y/o eyaculación del hombre.

¿Qué pasa cuando no nos entendemos correctamente?

A veces nos cuesta comprender como funciona sexualmente nuestra pareja, qué le gusta o disgusta, qué le resulta más o menos placentero, si llega o no al orgasmo, entre otras muchas. La comunicación siempre es una de las soluciones pero a veces no basta. La ansiedad, el estrés, las preocupaciones, las discusiones, la falta de empatía, falta de comunicación, desconocimiento del otro, etc. pueden afectar a nuestra salud sexual y pueden desencadenarse problemas, dificultades o disfunciones sexuales.

Cada dificultad, problema o disfunción sexual está asociada a una fase de la respuesta sexual humana: Deseo (deseo hipoactivo o falta de deseo), Excitación(disfunción eréctil, dispareunia, vaginismo), Orgasmo (anorgasmia, eyaculación precoz, eyaculación retardada, aneyaculación). Si descartamos que puedan ser por motivos orgánicos, todos ellos tienen solución mediante una terapia, un asesoramiento o reeducación, o unas pautas debidamente cumplidas.

Nos empeñamos en afirmar que hombres y mujeres somos diferentes y difíciles de comprender los unos a los otros, pero debemos tener presente que la comunicación, el conocimiento del otro y el autoconocimiento, el respeto, la comprensión, la empatía, entre muchos otros factores, son fundamentales para una salud sexual plena en pareja, algo que con mucha frecuencia tendemos a dejar de lado.

Disfunción eréctil masculina

Disfunción eréctil masculina

Definición

La Asociación Psiquiátrica Americana, en su Cuarta Edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV), establece la posibilidad de una etiología mixta, psicológica y somática que tiende a ser coexistente, aunque admite alternativamente la primacía en cualquiera de estos factores; sin embargo, establece categorías diagnósticas diferentes en caso de que los aspectos somáticos sean predominantes (por ejemplo, uso de drogas o alcohol, o enfermedad médica concurrente)

Establece los siguientes criterios diagnósticos:

  1. Incapacidad persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual;
  2. La alteración provoca un malestar acusado o dificultades en la relación interpersonal;
  3. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otro trastorno del eje I (que no sea disfunción sexual) y no es debido a los efectos fisiológicos directos de una substancia (por ejemplo, drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.

Como se puede observar desde el problema de definir la disfunción eréctil, el sexólogo clínico se enfrenta con la disyuntiva de adjudicar categóricamente el origen del trastorno a factores psicológicos o somáticos. En la práctica lo más frecuente es encontrarlos de manera concurrente, en un traslape que requiere de u abordaje diagnóstico mixto, a fin de establecer de manera aproximada el peso relativo de los factores psicológicos y somáticos en el efecto final de la erección.

Etiología biológica

La etiología biológica, o biogenicidad, de la disfunción eréctil se establece a través de la evaluación de la integridad y funcionamiento de los siguientes factores:

a) anatómicos
b) endocrinos
c) neurales centrales y periféricos
d) vasculares

En cuanto al aspecto anatómico hay que considerar la integridad del área pélvica, en sus partes óseas y fibromusculares, así como el adecuado tono de los músculos que forman el piso pélvico. traumatismos graves en esta zona pueden ocasionar problemas de dolores al momento de darse la excitación lo que actúa bloqueando la erección de manera refleja.

Los factores endocrinos se refieren a dos aspectos; el primero relacionado con la acción de hormonas sexuales, y el segundo consiste en hormonas centrales que afectan su acción en el momento de la excitación sexual.

Los esteroides sexuales como la testosterona y los andrógenos, requieren de niveles adecuados (p. ej. la testosterona debe ser mayor de 3 picogramos por mililitro) para el desarrollo de una adecuada libido y potencia eréctil. La testosterona libre se metaboliza a dihidrotestosterona (DHT) por la acción de la alfa-5-reductasa, esta transformación incrementa su actividad hormonal y sus efectos físicos específicos.

Este paso metabólico puede ser alterado o bloqueado por cambios en hormonas centrales como la prolactina, la cual compite adicionalmente por los receptores a la testosterona en el órgano blanco de la erección y también a nivel cerebral causando inicialmente una importante depresión de la libido.

Adicionalmente la acción de otras hormonas sistémicas como la hormona tiroidea puede afectar la velocidad de metabolización a DHT, por ejemplo al producirse un hipotiroidismo bajaría la conversión; por el contrario, al darse un hipertiroidismo puede generarse un incremento paralelo de las proteínas que transportan (y fijan) a las hormonas sexuales, lo que lleva a una disminución de la fracción libre (y metabolizable) de testosterona . En ambos casos se produce una disfunción eréctil por esta causa.

La hormona luteinizante en el hombre estimula a las células de Leydig (HECL) para la secreción de testosterona. La disminución de la HECL provoca una condición de hipogonadismo hipogonadotrópico, en el que es común encontrar disfunción eréctil de toda la vida, con un tipo generalizado.

En cuanto al sistema neurológico podemos abarcar dos grandes rubros: los daños en el sistema nervioso central y los daños en los nervios periféricos.

Los nervios periféricos son tanto de carácter simpático como parasimpático, estos últimos son los que se han implicado principalmente en la función eréctil. Lesiones en la región lumbosacra de la columna vertebral pueden dar lugar a la pérdida de erecciones voluntarias y a la presentación de erecciones reflejas a los estímulos locales (como el roce del pantalón) en el área genital.

La degeneración neuronal periférica propia de enfermedades desmielinizantes, o la acción similar de ciertos tóxicos, drogas y alcohol, puede dar lugar a que se presente pérdida paulatina e irreversible de la función eréctil.

La sección quirúrgica de los nervios parasimpáticos erigentes puede ser una iatrogenia resultado de un accidente al realizar resecciones prostáticas, o de ganglios retroperitoneales. Otro factor igualmente importante puede ser la irradiación pélvica con fines antineoplásicos.

Otro aspecto de la iatrogenia en el origen de las disfunciones eréctiles puede ser el uso de diversos fármacos. Esto de puede deber a su efecto directo como en el caso de los tranquilizantes, los anticolinérgicos o los medicamentos con efecto anticolinérgico como los antidepresivos tricìclicos y ciertos antipsicóticos (tioridacina) los cuales alteran el inicio bioquímico de la erección. O al efecto observado en otros sistemas necesarios para una correcta erección, caso de algunos antihipertensivos como ejemplo.

En cuanto a los vasos sanguíneos se puede dividir su etiopatogenia en la derivada de los vasos arteriales y los venosos. Se debe recordar que el flujo sanguíneo hacia el cuerpo cavernoso depende de la apertura de minúsculos esfínteres arteriolares, los cuales se dilatan bajo la acción de diversos neurotransmisores, por otra parte la potencia eréctil se obtiene al lograr establecer una diferencia a favor entre el flujo de ingreso arterial y la salida al sistema venoso.

La biogenicidad arterial deriva del debilitamiento y oclusión de este sistema, que puede observarse en ateroesclerosis, trombos, aneurismas y también en el engrosamiento del vaso sanguíneo en el paciente hipertenso, su efecto es la reducción paulatina de flujo de ingreso y de ahí el enlentecimiento de la erección y su posterior anulación. Una causa poco frecuente de disfunción eréctil la constituye el síndrome de secuestro, el que se presenta mientras se realizan posiciones de coito que implican un gran esfuerzo en los músculos del muslo y la pierna, pues la sangre que debiera llenar el cuerpo cavernoso del pene, se dirige a dichos músculos, por una característica hereditaria de la arteria ilíaca interna de ciertos sujetos.

El sistema de exclusas que constituyen los cuerpos cavernosos y esponjoso del pene, puede encontrarse congénitamente alterado, dañarse por traumatismos o presentar reblandecimiento de las fascias que generan la división de los compartimientos, esto puede derivar en puentes arteriovenoso anormales que dan lugar a una erección que nunca llega a ser completa.

Finalmente, el sistema de drenaje venoso del pene y del área pélvica, tiene pequeñas válvulas que permiten contener cierta presión de salida, el mal funcionamiento o reblandecimiento de estas válvulas origina una erección muy inestable que antes de alcanzar su plenitud, comienza a declinar.

Etiología psicológica

La psicogenicidad de la disfunción eréctil ha sido abordada por casi todas las escuelas del pensamiento psicológico contemporáneo. a continuación se presenta una breve reseña del planteamiento teórico de cada una de ellas y como entiende el proceso de generación de la disfunción eréctil.

La escuela psicoanalítica clásica, establece que la disfunción eréctil expresa un conflicto edípico, que surge en el sujeto a partir de la contradicción contenida en el deseo incestuoso por la propia madre y una angustia a la castración por el padre. En este contexto la resultante menos perjudicial supone que se pierda la erección, anulando la acción sexual del sujeto, volviendolo pasivo frente a su pareja y al mismo tiempo sometiéndolo al dominio del padre introyectado. Para algunos psicoanalistas esto explicaría el progresivo deterioro de las relaciones maritales.

Las teorías psicodinámicas modernas, plantean que la disfunción eréctil se origina en conflictos pre-edípicos, como por ejemplo, fallas en el proceso de separación e individuación del sujeto; también puede originarse en culpas graves por la actividad masturbatoria durante la adolescencia. Por otra parte en los sujetos con relaciones de pareja, la disfunción eréctil es provocada por crisis en etapas de la vida, como serían el deterioro de la relación de pareja o la viudez.

La escuela conductista moderna, propone que el bloqueo de la respuesta de excitación sexual se da como efecto de la intensa angustia de desempeño del sujeto, dicha angustia se fundamenta en las demandas de ejecución sexual autoimpuestas o derivadas de su compañía sexual. Este planteamiento supone que la ansiedad acompañante al acto sexual, deriva del aprendizaje de respuestas inadecuadas frente a una pareja sexual percibida como exigente.

La escuela cognitiva plantea la existencia de una serie de libretos (scripts) o creencias irracionales, que interfieren con la respuesta eréctil del varón. Por ejemplo, la idea de que el pene funciona de forma similar a una máquina y debería de responder siempre que su dueño lo desee independientemente del contexto emocional del sujeto y de la pareja con quien esté. Otros mitos incluyen 1) que el deber del hombre es satisfacer a la mujer a como dé lugar; 2) que el tamaño y firmeza del pene son determinantes en la satisfacción de la mujer; 3) que la penetración es la parte favorita del acto sexual para las mujeres; 4) que el hombre siempre desea y está listo para el sexo; 5) que una vez que la mujer conoce el sexo se vuelve insaciable y lo exige y 6) que con la edad todos los hombres pierden la potencia de sus erecciones.

La escuela de la nueva terapia sexual de la psiquiatra norteamericana Helen Kaplan hace una integración novedosa de los aspectos psicodinámicos, al plantear el uso de técnicas diversas al psicoanálisis, como serían las de gestalt y de modalidad conductual. Esta teoría plantea que el conflicto psicológico (considerado la causa profunda) aunque se encuentra enraizado en el inconsciente, puede ser advertido a través de manifestaciones mentales perceptibles por el sujeto (causa inmediata). La interacción de causas profundas de tipo intrapsíquico e interpersonal (diádico) bloquean la respuesta sexual normal, resultando en la pérdida de la erección. Un concepto interesante de esta escuela, es el del “equilibrio sexual”, en el que estima que cada parte de la pareja aporta para que se presente la disfunción sexual, remarcando así la importancia del contexto emocional.

La teoría sistémica (teoría de los holones de la sexualidad) prouesta por el sexólogo mexicano Eusebio Rubio entiende a la disfunción eréctil como la manifestación integradora de los conflictos de interacción entre diferentes niveles del holón o subsistema del erotismo y de éste con los que comprenden la reproductividad, la identidad de género y especialmente la vinculación afectiva del sujeto. El conflicto puede darse entonces de manera intraholónica, interholónica alterando la sexualidad o intersistémica afectando toda la personalidad. Esto es, el conflicto puede tener un origen multicausal y mantenerse en base a expectativas que el sujeto genera, al participar de diferentes niveles de integración (biológico, psicológico, psicosocial y cultural) . Por ejemplo, la pérdida de la erección, es un evento que puede atentar contra la autoimagen, el sentido de masculinidad, la expectativa de funcionamiento viril, el sentido de pertenencia y posesión de la pareja, todo de manera simultánea o concurrente, la explicación de lo que ocurre en los genitales es completa solamente se se considera el completo de la experiencia, por lo que un conflicto afectivo (vrg. “ yo tengo que retenerte porque amenazas con dejarme”) puede manifestarse de la misma forma que un déficit en el flujo arterial: enlenteciendo la llegada de sangre a los genitales y dificultando la erección.

Epidemiología

Los trastornos de la erección por un origen biogénico tienden a presentarse con mayor frecuencia a edades avanzadas, el primer informe Kinsey reportaba una prevalencia del 25 % en varones a los 65 años y de 75 % al llegar a los 80.

La presencia de enfermedades sistémicas aumenta su incidencia en el adulto, por ejemplo los diabéticos pueden presentar hasta un 30% de prevalencia a los 30 años de edad y alcanzar un 70 % a los 50 años de edad.

La disfunción eréctil se mantiene como el tercer diagnóstico más frecuente en clínicas especializadas en sexología y es el primero en aquellas con orientación urológica. En la clínica de AMSSAC en México D.F. correspondió al 20 % de los diagnósticos en 224 sujetos masculinos.

Los sujetos jóvenes y adultos sin enfermedades sistémicas ni adicciones, presentan con mayor frecuencia problemas de la erección con causas psicológicas.

Curso

Las diversas formas del trastorno de la erección presentan diferente curso, y la edad de inicio varía de manera sustancial. Los pocos individuos que nunca han sido capaces de tener una erección suficiente como para realizar el acto sexual completo, padecen un trastorno crónico para toda la vida. Los casos adquiridos remiten espontáneamente en un 15 a 30 % de los casos. Los casos de tipo situacional pueden depender del compañero.

Diagnóstico

Cuando se sospecha una biogenicidad predominante es adecuado seguir un flujo diagnóstico en el que inicialmente se hace una adecuada anamnesis del síntoma, sus acompañantes y sus desencadenantes. En la exploración física, se debe comprobar los pulsos periféricos, la sensibilidad periférica y hacer un somero chequeo de las presiones arteriales tanto braquial como del pene (éste deberá tenerla un poco mayor que aquella). Se debe solicitar un perfil hormonal (prolactina, testosterona, LH y FSH). Se debe dejar al final las pruebas con vasodilatadores (prostaglandina E1, o papaverina) y los estudios de gabinete como el hemodinámico (doppler color del flujo peneano) o el neurofisiológico (potenciales evocados somatosensoriales del área pélvica-genital).

La falta de respuesta eréctil en la prueba de vasodilatadores puede ser una falsa positiva, causado por la angustia del sujeto al momento del estudio.

Por lo demás una ausencia de alteración tras este minucioso estudio, nos puede orientar hacia un trastorno con origen psicológico.

Tratamiento médico

Se recomienda revisar en las páginas de los laboratorios correspondientes las nuevas aportaciones medicamentosas para el tratamiento de la disfunción eréctil, ya que este texto fue realizado en 1997.

Tratamiento psicoterapéutico

En todos estos casos que implican biogenicidad, es importante recordar que el consultante es ante todo un ser humano, y que los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, atentan contra su autoimagen y autoestima, sus vínculos y su seguridad en el desarrollo de la respuesta sexual.

El psicoterapeuta debe ayudar al consultante a la consecuente información, educación y adaptación a las medidas comentadas para un óptimo resultado. Por ello, es frecuente que las unidades urológicas especializadas en trastornos de la erección, cuenten siempre con especialistas de salud mental para realizar esta importante misión.

En la disfunción de la erección predominantemente psicógena, se expone someramente, el manejo psicoterapéutico de acuerdo a las diferentes escuelas, mencionadas en el apartado de etiología psicológica.

La escuela psicoanalítica clásica indica una psicoterapia individual de orientación psicoanalítica, cuya finalidad es descubrir al individuo, los contenidos inconscientes que el síntoma (disfunción de la erección) manifiesta. Siguiendo la técnica puede sugerirse al paciente acudir a sesiones hasta 3 veces por semana, sin límites de tiempo para concluir la terapia, el clínico debe limitar su acción para favorecer la regresión del paciente y ayudarlo a interpretar los resultados de la exploración en su mundo inconsciente.

Los terapeutas psicodinámicos modernos, orientan sus terapias a la resolución del conflicto que creen explica la disfunción eréctil. Por ejemplo actúan relacionando las crisis vitales con el síntoma. Por otra parte, en los individuos que demuestran problemas en sus relaciones objetales como sería el caso de los parafílicos, parece que la orientación hacia la integración e identificación que busca esta terapia fuera la que da mejor resultado.

La escuela conductista moderna, establece una terapia psicológica centrada en el sujeto y basada en la técnica de la desensibilización sistemática. Esta técnica se desarrolla induciendo la relajación del sujeto y posteriormente, adicionando progresivamente escenas sexuales que provocan grados crecientes de ansiedad. Las sesiones se desarrollan con la ayuda de instrumentos que miden las variables corporales. fuera de las sesiones se dejan tareas para ejecutar en casa, una alternativa en este campo puede ser emplear sesiones conjuntas en coterapia con la pareja y luego sesiones individuales.

La escuela cognitiva, sugiere un abordaje terapéutico, que ayude al hombre y a su pareja a cambiar sus creencias irracionales acerca del síntoma de disfunción de la erección y al mismo tiempo, pretende enseñarles estrategias cognitivas mas adaptativas (nuevos scripts). Puede efectuarse tanto en una marco de terapia individual como en una terapia de pareja, prefiriendo este último. tiene objetivos definidos y un marco temporal breve, menor de seis meses.

La escuela de Kaplan, en su propuesta psicoterapéutica incorpora los métodos diseñados por Masters y Johnson, pero las ajusta al marco psicodinámico moderno. Elimina la necesidad de equipos mixtos de coterapeutas. trabaja sobre las causas inmediatas, que están cercanas a la conciencia del individuo y eventualmente puede enfrentar o saltar el obstáculo que representa la causa profunda (conflicto inconsciente), logrando así avances terapéuticos en un tiempo muy breve (menor de 3 meses).

La teoría sistémica de Rubio, plantea un modelo terapéutico basado en la jerarquización de problemas por cada holón de la sexualidad. Esto permitirá el abordaje secuencial partiendo del individuo, para luego vincularlo a sus relaciones sentimentales y a su perspectiva de género. Para el modelo, el cambio terapéutico resulta de la entrada de información nueva al sistema abierto que constituye el individuo, dicha información actúa en una dinámica, que ayuda a reestructurar la relación cognitiva y afectiva entre los diferentes niveles que integran cada holón. La técnica prefiere las sesiones en pareja y considera muy importante la coterapia como elemento de análisis de la perspectiva de género.

La Terapia Sexual

La Terapia Sexual

A grandes rasgos, la terapia sexual fue y sigue siendo el diagnóstico y tratamiento de las disrupciones en cualquiera las cuatro fases de la respuesta sexual humana, y/o el dolor durante las relaciones sexuales. Las disfunciones, pese a ocurrir independientemente unas de otras, en general tienden a aparecer asociadas.

Misofilia. Tratamiento por Sexologos Valencia

Helen Singer Kaplan, ha desarrollado una síntesis que incluye los enfoques de todas las corrientes psicológicas.

“Se trataría de aprovechar cualquier técnica en beneficio de la resolución satisfactoria de las disfunciones sexuales.”

En Terapia Sexual aún hoy se emplean los ejercicios elaborados por Masters y Johnson como el "método de la pinza", (para la eyaculación precoz), como poderoso auxiliar para recuperar la confianza en la erección, así corno un auxiliar interesante en el restablecimiento de la comunicación sexual entre la pareja, y el tratamiento del vaginismo. Pero también se usan las técnicas gestálticas de Hartman y Fithian para la resolución de problemas que suponen una baja autoestima física y sexual, como "el espejo" o la "vagina quieta o tranquila". Las técnicas de Moreno "psicodrama" o "role playing" son adecuadas para hacer vivir al otro miembro de la pareja la emoción que se está expresando.

La propia Dra. Kaplan lo expresa así "Hemos intentado elaborar un tratamiento (más) flexible, presidido por el principio de emplear procedimientos que no se hallen organizados de una manera rutinaria, sino que se utilizan al servicio de una estrategia terapéutica racional".

Durante años, los sexólogos hemos venido ensayando con éxito las enseñanzas de la Dra. Kaplan, y hemos podido constatar que en la mayoría de los casos, las técnicas de Masters y Johnson se quedan cortas y es preciso emplear otro tipo de análisis complementarios.

Las "tareas" a realizar en casa son muy útiles no solo por la mejora conductual que supone, sino también por el sentimiento positivo que a los clientes les produce el estar participando activamente en su curación, además de ser un vehículo de comunicación.

Nuestra cultura, a diferencia de la Americana, es una cultura de sexo mudo, y la mayoría de las parejas sexuales no saben cómo comunicarse aunque lo deseen. En este sentido, el hecho de tener que hacer una sesión de placereado y luego contársela a el/los terapeutas, desarrolla comportamientos lingüísticos expresivos y potencia la desaparición de resistencias que a veces no son falta de afecto o de deseo, sino una mera incapacidad expresiva. Ciertos contenidos en los roles sexuales, también pueden expresarse en las sesiones de "tarea para casa" y constituyen un material de análisis muy rico, que sirve para ir restableciendo las bases emocionales necesarias para que el acto sexual se viva plenamente, como una relación placentera y "egoísta" y vayan desapareciendo las barreras que la cultura impone a los miembros de las parejas humanas y les impide vivir su sexualidad como un gozo, no como un deber hacia el otro, o como una obligación reproductora.

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La Terapia Sexual

La Erección por Sexólogos Valencia

INERVACIÓN DEL PENE en la erección

La respuesta eréctil, si bien resultante de la acción de diversos sistemas, es un fenómeno eminentemente neurovascular, controlado por los sistemas: Vegetativo o autónomo y Cerebroespinal o Somático. El principal controlador de la erección es el sistema autónomo con sus dos vertientes: Simpático y Parasimpático. Además, como veremos más adelante, el tejido eréctil y las arterias cavernosas y helicinas reciben terminaciónes No adrenérgicas No colinergicas cuyos mediadores neurohumorales juegan un rol preponderante en el mecanismo íntimo de la erección. La erección será el resultado de mecanismos reflejos integrados a nivel medular, los cuales pueden desencadenarse por estimulación psicógena y/o reflexógena. La psicógena es el resultado de la excitación de centros corticales ya sea por estimulación de los sentidos o por fantasías sexuales y parece estar mediada por el sistema simpático. yonggang_maxima_ereccionLa reflexógena surge por estimulación exteroceptiva de los órganos genitales siendo mediada por el sistema parasimpático. Ambos sistemas actúan de una manera sinérgica para producir la erección, aunque funcionalmente sean independientes. Es necesario dejar establecido que la estimulaciónaislada de los órganos genitales, no siempre producirá una respuesta erectiva, ya que estos estímulos son integrados a nivel superior tanto hipotalámico como cortical, especialmente en la corteza límbica, donde se discriminará la calidad del estímulo y a este nivel actuarán factores de orden emocional, afectivo y erótico que podrán actuar facilitando o inhibiendo la repuesta.

La vía simpática está representada a nivel medular por el centro ortosimpático dorsolumbar. En los humanos las fibras preganglionares simpáticas, nacen de neuronas preganglionares de la sustancia gris intermedio-lateral, desde T 11 a L2 Algunas fibras pueden provenir incluso de segmentos más altos como T9 y también más bajos, como L4. Las fibras preganglionares pasan desde las raíces ventrales a la cadena simpática paravertebral, donde hacen sinapsis con células ganglionares, las cuales envían axones post ganglionares al tracto genital, a través de nervios pélvicos, cavernosos y pudendos. Algunas fibras pasan directamente al plexo hipogástrico superior y de allí, a través de los nervios hipogástricos, al plexo pélvico, donde hacen conexiones sinápticas interconectándose con la vía parasimpática sacra, que veremos a continuación. El plexo pélvico, es pues, un sitio muy importante donde se efectúa la integración de toda la inervación autonómica del pene.

La vía simpática controla la erección por estimulación psicógena.

La vía parasimpática, representada por el centro parasimpático sacro, nace en los segmentos S2 S3 y S4 . Las fibras preganglionares sacras alcanzan el plexo pélvico, terminando en los nervios eringentes. Estos nervios, por las interconexiones que ocurren a nivel del plexo pélvico, contienen aproximadamente un 40 % de fibras simpáticas. El plexo pélvico recibe también el nombre de plexo hipogástrico inferior.

El centro parasimpático sacro controla la erección reflexógena, tanto en individuos normales como también en pacientes que han sufrido lesiones medulares sobre los segmentos sacros.

La vía somática está representada por fibras somáticas aferentes de las ramas sensitivas del nervio pudendo procedentes de gran cantidad de receptores sensoriales localizados en la piel del pene, periné y porción posterior del escroto. A través de estas fibras viajan los impulsos sensitivos, haciendo sinapsis a nivel de los segmentos sacros S2-S4 con las fibras aferentes parasimpáticas que median la erección. impotencia-valenciaEstas fibras parasimpáticas producen la relajación del músculo liso cavernoso de una manera indirecta, por una parte, inhibiendo la liberación de catecolaminas en las terminaciones adrenérgicas y por otro, estimulando la liberación de sustancias relajantes, especialmente el Oxido Nítrico, en las terminaciones No adrenérgicas No colinérgicas y endotelio trabecular. El nervio pudendo se divide en dos ramas: el nervio perineal y el nervio dorsal del pene. Este último penetra a través del ligamento suspensorio y constituye la vertiente aferente al pene de los impulsos sensitivos provenientes de la piel del pene, prepucio y glande.

La Terapia Sexual

Respuesta Sexual Humana

Respuesta Sexual Humana por Masters y Johnson.

Las fases del Ciclo de Respuesta Sexual Humana descritas por Masters & Johnson, Kaplan y Levine son las siguientes:

1. Fase de deseo,
2. Fase de excitación,
3. Fase de meseta,
4. Fase de orgasmo y
5. Fase de resolución.

Describiremos sucintamente cada una de ellas, comenzando por la fase de deseo.

Fase de deseo

En la fase de deseo sexual se distingue el impulso sexual (o drive en la literatura americana), sensación física de estar sexualmente necesitado, urgencia sexual, el individuo siente deseos de estar con su pareja. Este impulso está mediado por hormonas tales como la testosterona, algunos neuropéptidos y feromonas. Podría considerarse una respuesta más bien de carácter instintivo.
Este impulso se ve afectado negativamente por la dieta, el estrés, las enfermedades tanto crónicas como agudas, y por la depresión. La percepción del impulso tiene una enorme variación individual así como de género. El impulso sexual es habitualmente más pronunciado en el hombre.
El otro componente del deseo sexual es la motivación psicológica, estando condicionado por los sentimientos internos de afecto y de amor, así como por los estímulos externos, tales como los atributos físicos del individuo, su forma de comunicarse, los olores, el lenguaje corporal, etc.William-Masters-Virginia-Johnson-Sexologos-Valencia
Se produce expectación consciente de la manifestación sexual, pero en cierta medida modulada por las normas sociales y culturales imperantes. La motivación psicológica puede verse afectada por las respuestas emocionales como tabúes, fobias. También presenta una enorme variación individual y de género.

Fase de excitación

Durante la fase de excitación se produce una gran vasodilatación del área pelviana. En la mujer, principalmente del introito vaginal, erección del clítoris, engrosamiento y crecimiento de los labios mayores y menores. Esto se traduce en una lubricación importante de la vagina y del introito vaginal.
El clítoris aumenta de volumen, se produce una erección de los pezones. Luego se produce una expansión del tercio superior de la vagina, con elevación del útero. En algunas mujeres suele producirse un rubor sexual, enrojecimiento de la cara anterior del tronco.
En el hombre, la vasocongestión del área genital lleva a la erección del pene, se produce un endurecimiento y cambio del ángulo de presentación del pene, dada por el llene sanguíneo de los cuerpos cavernosos. El aumento de tamaño del glande, está dado por el llene sanguíneo del cuerpo esponjoso. También suele producirse una erección de los pezones y rubor sexual.

Co-authors of "Human Sexual Response" Dr. Virginia Johnson (L) with Dr. William Masters (R).

Co-authors of "Human Sexual Response" Dr. Virginia Johnson (L) with Dr. William Masters (R).

Fase de meseta

En la fase de meseta se producen algunos cambios generales tanto en el hombre como en la mujer. Estos cambios consisten en la aparición de tono parasimpático mantenido y vasocongestión máxima. También se produce miotonía con aumento del tono muscular. Hay un aumento de la presión arterial (PA), de la frecuencia respiratoria (FR) y de la frecuencia cardíaca (FC).
En la mujer, aumenta el tamaño del útero, el clítoris se retrae bajo su capuchón, produciéndose su máximo crecimiento. Hay dilatación de los músculos vaginales, produciéndose la plataforma orgásmica y se produce cambio de color de los labios. Estos cambios son indicación de un orgasmo inminente.
En el hombre, los cuerpos esponjosos llegan a su máxima plétora sanguínea, produciendo aumento considerable de volumen y rigidez del pene. Se produce secreción de las glándulas de Cowper, responsables de la lubricación. Hay elevación y crecimiento testicular.

Fase de orgasmo

La fase orgásmica lleva a una serie de cambios generales en el hombre y en la mujer. El tono sexual parasimpático cambia a tono simpático. Se produce el cambio máximo de la PA, FR y FC. Comienzan las contracciones rítmicas de los músculos del piso de la pelvis. Apareciendo luego sensaciones agradables, placenteras centradas en la pelvis; pero que se irradian al resto del cuerpo. Sensación de acabamiento, con gran relajación apenas ocurrido el orgasmo.
En la mujer se producen cambios en el cuello del útero al dilatarse el orificio cervical externo (OCE) y en la dirección del eje del canal, que se desplaza hacia posterior para sumergir el OCE en el lago seminal que se localiza en el fondo del saco vaginal posterior.
Además hay contracciones rítmicas de la plataforma orgásmica: fascículos pubocoxígeos del elevador del ano, del útero y del esfínter anal externo. También se producen contracciones espasmódicas rítmicas de los músculos esqueléticos y espasmo carpopedal (músculos extensores mano y pie)
En el hombre, se produce la eyaculación, contracción del conducto deferente, de la próstata y del conducto eyaculador, con expulsión de semen. Se produce la contracción de los músculos bulbocavernosos, pubocoxígeos (piso pélvico) y del ano. También se producen contracciones espasmódicas rítmicas de los músculos esqueléticos y el espasmo carpopedal.
Para el hombre es fácil reconocer la fase orgásmica, por acompañarse de la eyaculación de semen. Sin embargo, en la mujer a veces se da la pregunta ¿cómo saber si fui orgásmica?
Se producen espasmo musculares irregulares, contracciones. Hay cambios en la expresión facial. Pueden ocurrir vocalizaciones: jadeos, gemidos, risas, llanto, maldiciones, etc. Luego de producirse un estado de relajación del ensueño sexual, el cuerpo se tensa. Puede venir un abandono de la tensión con ondas de placer localizado en la región pelviana. A veces suele ocurrir pérdida momentánea del conocimiento, con un profundo sentido de relajación, sensación de acabamiento total.

Fase de resolución

En la fase de resolución se presentan cambios generales que afectan al hombre y a la mujer. Todos los parámetros que se habían visto cambiar como PA, FR y FC vuelven a sus valores iniciales. Puede aparecer sudoración en la superficie corporal. Al mantenerse el tono parasimpático genital, permite volver a la fase de excitación con respuesta orgásmica múltiple. Si se restablece el tono parasimpático visceral, el cuerpo se hace insensible a la estimulación erotogénica, apareciendo el período refractario. En la fase de resolución todos los cambios ocurridos en los genitales vuelven a su condición inicial. En la mujer, existe una mayor predisposición a los orgasmos múltiples (tono parasimpático genital). Algunas mujeres presentan una vuelta al tono parasimpático visceral, por lo que presentaría un período refractario.
En el hombre, se produce la detumescencia de los cuerpos cavernosos, con pérdida de la erección del pene, hay un regreso de todas las estructuras genitales a su condición inicial. La detumescencia del cuerpo esponjoso produce una disminución del volumen, especialmente el correspondiente al glande.
Existe posibilidad de múltiples orgasmos, sólo si persiste el tono parasimpático genital y la vasocongestión se mantiene. Si no se produce esta persistencia sobreviene el período refractario, el que puede ser corto en la adolescencia (minutos); pero con el transcurso de los años se va alargando, llegando a horas o días.
Si no ocurre orgasmo previo, esto lleva a una vasocongestión pélvica crónica, con una resolución pasiva.
En el hombre se traduce en un cuadro conocido como "bolas azules"; gran congestión testicular, con aumento del paquete vascular intraescrotal. Esto produce una sensación dolorosa que tarda alrededor de 1 hora en resolverse.
En la mujer, este mismo fenómeno es mucho más frecuente que en el hombre y recibe el nombre de "labios azules", demorándose varias horas en resolverse.

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