Anorgasmia en el hombre

Anorgasmia en el hombre

¿Hay hombres incapaces de sentir un orgasmo?

La respuesta es sí, y algunos especialistas en sexología consideran que las cifras parecen ir en aumento, aunque esto puede deberse a que los varones sienten hoy mayor libertad para expresar su problema y pedir ayuda.

La anorgasmia (ausencia de orgasmo) se ha calificado de condición eminentemente femenina que muchas veces ocurre por incompetencia masculina. En dichas circunstancias, la mujer opta en repetidas ocasiones por fingir que ha llegado al clímax con tal de mantener en “buenos términos” la relación de pareja.

Sin embargo, ahora hablaremos de los hombres, quienes, según especialistas en sexualidad, también son susceptibles de padecer esta disfunción.

“En principio, hay que decir que orgasmo no es lo mismo que eyaculación (o polución), porque ésta se refiere sólo a la expulsión del semen. El orgasmo masculino, en cambio, se relaciona con las contracciones que se producen internamente desde la próstata (glándula que genera líquido seminal) y a través del canal por donde se expulsa el esperma, que es lo que en realidad proporciona la sensación de placer. Por lo general, ambos procesos ocurren al mismo tiempo, aunque también se pueden dar por separado.”

La  anorgasmia masculina se define como “la falta de sensaciones en el momento de la eyaculación, lo cual puede originarse en muchos casos por la ingesta de medicamentos que equilibran el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), tales como los empleados para tratar problemas neurológicos y psiquiátricos (anticonvulsivos, antidepresivos y antipsicóticos)”.

Dichos fármacos “pueden tener reacciones secundarias y promover la ausencia del orgasmo, aunque exista eyaculación. También es probable que se desencadene cierto trastorno que llega a confundirse con la anorgasmia, llamado anaeyaculación, en la que el individuo no expulsa semen y tampoco logra la sensación de placer”.

La anorgasmia masculina no es uno de los temas más asiduos en las consultas sexológicas, pero en caso de presentarse, el afectado debe buscar la ayuda de un especialista para que se descubra la causa de la disfunción, se establezca su historia clínica y, en consecuencia, se aplique el tratamiento más adecuado.

Cada caso es diferente, por lo que en ocasiones “se requerirá terapia psicológica individual y en otros un plan en el que intervenga la pareja. La capacidad del sexólogo debe ser tal que pueda interpretar si el sujeto padece algún problema orgánico, y entonces canalizar al paciente al especialista correspondiente”.

En este sentido, un sexólogo puede proporcionar opiniones interesantes en relación con técnicas sexuales y reglas básicas en el caso de que se quieran utilizar juguetes o juegos sexuales, todo ello a partir del respeto por los gustos del otro. Así, se evita que algo que quiera ser placentero termine siendo práctica dolorosa.

Anorgasmia en el hombre

Respuesta Sexual Humana

¿Qué sabemos sobre la respuesta sexual humana?

Son muchas las dudas en torno a la sexualidad que nos asaltan en nuestro día a día, lo seguimos considerando un tema tabú, pero buscamos cualquier excusa, momento o situación para hablar del tema. En muchas ocasiones nos aparecen dudas de la sexualidad entre hombres y mujeres, si somos iguales, si somos diferentes, en qué nos parecemos y en qué nos diferenciamos.

Para entender muchas de las cuestiones de la sexualidad humana, debemos partir de una base clara que puede sacarnos de muchas dudas, por ello debemos entender cómo funcionamos, cómo responde nuestro cuerpo a ciertos estímulos, qué pasa dentro de nosotros como hombres y como mujeres, es decir, ¿cómo es la respuesta sexual humana?

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Respuesta Sexual a través del ciclo vital

Teorías sobre la respuesta sexual

Son muchas las teorías y propuestas de modelos de Respuesta Sexual que han surgido a lo largo de los años. La más conocida y popular la propusieron los padres de la sexología científica, Masters y Johnson en 1966 (excitación-meseta-orgasmo-resolución) y fue en 1979 cuando H. Kaplan añadió el deseo como parte fundamental de la Respuesta SexualBasson en el año 2000, fue quién propuso dos modelos de respuesta sexual: una lineal para hombres y mujeres enamoradas o emparejadas desde hace poco tiempo, y un segundo caso circular para mujeres más complejo que ayuda a entender su deseo sexual.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo?

Según la fase de la Respuesta Sexual en la que nos encontremos, se producen una serie de cambios a nivel fisiológico, de los cuales algunos somos conscientes y otros no: lubricación vaginal, erección del pene, aumento del tamaño de los labios mayores y menores, elevación de los testículos, sudoración, aumento de las palpitaciones, rubor… Y durante el orgasmo: contracciones uterinas y pélvicas, contracciones del pene, eyaculación del hombre y la mujer…

sexologos-psicologos

Clínica de Sexologia y Psicología Pérez-Vieco en Valencia

Ahora bien¿hombres y mujeres funcionamos al mismo ritmo? La respuesta más rápida sería decir que no, pero sería generalizar demasiado, ya que hay hombres que puedan tener una respuesta sexual más lenta y mujeres con una respuesta sexual más rápida. Comentaremos estos aspectos siempre desde lo qué es más común, más habitual, teniendo en cuenta que siempre existen excepciones y que no todos funcionamos de la misma manera ni al mismo ritmo, independientemente de si las relaciones son homosexuales o heterosexuales.

Es aquí cuando nos paramos a pensar y entender algunas de las cosas que suceden cuando un hombre y una mujer mantienen relaciones sexuales:

  • La mujer tarda más en excitarse que el hombre: La excitación de la mujer no es tan evidente como la del hombre (erección del pene), la lubricación vaginal no siempre es un indicador de excitación ni que la mujer esté preparada o desee ser penetrada, a veces incluso la excitación y el deseo de ésta aparecen una vez iniciada la relación sexual.
  • La meseta suele ser más corta en el hombre: Hay hombres que se preocupan porque eyaculan “demasiado pronto”, pero hay que tener en cuenta que la excitación puede ser tan intensa que llegue el momento del clímax sin poderlo controlar, este no es un indicador ni mucho menos de eyaculación precoz. Por ende, la mujer necesita más tiempo de juegos eróticos para llegar al nivel del hombre.
  • Las mujeres pueden ser multiorgásmicas: Existen hombres que también pueden serlo, pero es mucho menos frecuente. Aquí podemos retomar el tema del “orgasmo simultáneo” (¡OJO! Esto no significa que sea imposible conseguir un orgasmo simultáneo, pero no debemos obsesionarnos al respecto, puede que el orgasmo no se alcance y no por ello ser una relación insatisfactoria) ya que si entendemos que vamos a diferentes ritmos y la mujer tarda más que el hombre en alcanzar el orgasmo, y si además éste sólo intenta proporcionárselo a través de la penetración, es cuando llegan las frustraciones. No olvidemos que el 75% aproximadamente de las mujeres alcanza el orgasmo mediante la estimulación del clítoris, por esto mismo, sabiendo que la mujer no necesita un período de descanso (período refractario que los hombres sí tienen) entre relación y relación y que pueden llegar a tener varios orgasmos seguidos, el juego erótico puede seguir después de la penetración y/o eyaculación del hombre.

¿Qué pasa cuando no nos entendemos correctamente?

A veces nos cuesta comprender como funciona sexualmente nuestra pareja, qué le gusta o disgusta, qué le resulta más o menos placentero, si llega o no al orgasmo, entre otras muchas. La comunicación siempre es una de las soluciones pero a veces no basta. La ansiedad, el estrés, las preocupaciones, las discusiones, la falta de empatía, falta de comunicación, desconocimiento del otro, etc. pueden afectar a nuestra salud sexual y pueden desencadenarse problemas, dificultades o disfunciones sexuales.

Cada dificultad, problema o disfunción sexual está asociada a una fase de la respuesta sexual humana: Deseo (deseo hipoactivo o falta de deseo), Excitación(disfunción eréctil, dispareunia, vaginismo), Orgasmo (anorgasmia, eyaculación precoz, eyaculación retardada, aneyaculación). Si descartamos que puedan ser por motivos orgánicos, todos ellos tienen solución mediante una terapia, un asesoramiento o reeducación, o unas pautas debidamente cumplidas.

Nos empeñamos en afirmar que hombres y mujeres somos diferentes y difíciles de comprender los unos a los otros, pero debemos tener presente que la comunicación, el conocimiento del otro y el autoconocimiento, el respeto, la comprensión, la empatía, entre muchos otros factores, son fundamentales para una salud sexual plena en pareja, algo que con mucha frecuencia tendemos a dejar de lado.

Alteraciones en la excitacion sexual

Anorgasmia masculina. La Ausencia del placer

Anorgasmia masculina en la consulta de sexologia.

La anorgasmia masculina no es uno de los temas más asiduos en las consultas sexológicas, pero en caso de presentarse, el afectado debe buscar la ayuda de un especialista  sexológo para que se descubra la causa de la disfunción, se establezca su historia clínica y, en consecuencia, se aplique el tratamiento más adecuado.

En principio, hay que buscar la asesoría de un sexólogo capacitado, certificado por una institución seria, pues sólo una persona experta es capaz de distinguir si el origen de la alteración fue propiciado por la administración de cierto medicamento. “En tal caso, se debe establecer comunicación con el médico que prescribió el fármaco para encontrar un sustituto del mismo y, de esa forma, evitar que se trastoque la respuesta sexual”.

Cada caso es diferente, por lo que en ocasiones “se requerirá terapia psicológica individual y en otros un plan en el que intervenga la pareja. La capacidad del sexólogo debe ser tal que pueda interpretar si el sujeto padece algún problema orgánico, y entonces canalizar al paciente al especialista correspondiente”.

A manera de conclusión, “las parejas deberían acudir al sexólogo antes de casarse o relacionarse formalmente. Deberíamos ser una especie de ‘consejeros matrimoniales’, porque hay mucho sobre sexualidad que la pareja desconoce y no expresa. Es curioso, pero gran cantidad de personas no habla de sus gustos o preferencias con su contraparte”.

En este sentido, un sexólogo puede proporcionar opiniones interesantes en relación con técnicas sexuales y reglas básicas en el caso de que se quieran utilizar juguetes sexuales o juegos sexuales, todo ello a partir del respeto por los gustos del otro. Así, se evita que algo que quiera ser placentero termine siendo práctica dolorosa.

Las personas que llegan por primera vez a a la consulta se sienten cohibidas, con mucha pena porque no están acostumbradas a contarle a un extraño su intimidad, pero una vez que están aquí la labor es proveerles atmósfera de tranquilidad y confianza para que no se sientan juzgadas. Deben convencerse de que saldrán beneficiadas.

Ausencia del placer.

La ausencia de sensaciones placenteras a través del orgasmo es trastorno poco frecuente, pero guarda cierta relación con otra disfunción sexual mucho más común: eyaculación precoz. Así sucede porque el varón, al no controlar el momento de expulsar el semen, limita el placer propio y el de su pareja.

Algunos estudios señalan que 70% de los hombres padecen eyaculación precoz, lo que surge, porque “nadie nos enseñó a retener la eyaculación, como lo hacen las mamás cuando instruyen a los niños para que aprendan a controlar los esfínteres (músculos que permiten abrir o cerrar un orificio) de la vejiga y ano.

“Con la expulsión del semen pasa exactamente igual, pero a ningún varón nos dicen: ‘Avísame que ya vas a eyacular’. Es curioso, pero todas las técnicas para recuperar el control eyaculatorio tienen como base algo similar a la técnica del pañal, es decir, consisten en aprender a identificar el momento en que se acerca la eyaculación y a cerrarle el paso, para luego permitir que se produzca de nuevo la sensación”, indica el experto.

Sabemos que hay químicos que pueden intervenir en el control de la eyaculación, “y lo mismo pasa con hombres que toman un par de copas y dicen que ‘funcionan muy bien’, lo que ocurre porque el alcohol hace que haya menos ansiedad y que la piel adquiera nivel sensorial diferente, todo ello producido por el cerebro”.

Estos procesos se pueden provocar no sólo con ayuda de alcohol o medicamentos, “sino aprendiendo a manejar la química del cerebro. ¿En qué forma? Un hombre relajado y sin estrés, que tiene buen nivel de respiración y controla su tensión muscular, produce menos adrenalina (hormona que genera estado de alerta) y más dopamina (relacionada con la sensación de placer), lo cual le permite experimentar mayor goce. Por eso no es necesario hacer cosas raras”.

“Una de las técnicas aplicadas se relaciona con el proceso eyaculatorio, pero también con la relajación muscular previa al orgasmo. Explicamos a los pacientes que hay gran tensión antes de eyacular, y que al momento de hacerlo se afloja toda la musculatura. Al tomar conciencia de ello y trabajarlo en terapia, se puede controlar este mecanismo”.

Alteraciones en la excitacion sexual

Anorgasmia Masculina. Hombres sin orgasmos

¿Hay hombres incapaces de sentir un orgasmo?

La respuesta es sí, y algunos especialistas consideran que las cifras parecen ir en aumento, aunque esto puede deberse a que los varones sienten hoy mayor libertad para expresar su problema y pedir ayuda.

La anorgasmia (ausencia de orgasmo) se ha calificado de condición eminentemente femenina que muchas veces ocurre por incompetencia masculina. En dichas circunstancias, la mujer opta en repetidas ocasiones por fingir que ha llegado al clímax con tal de mantener en “buenos términos” la relación de pareja.

Sin embargo, ahora hablaremos de los hombres, quienes, según Especialistas en Sexualidad, también son susceptibles de padecer esta disfunción.

“En principio, hay que decir que orgasmo no es lo mismo que eyaculación (o polución), porque ésta se refiere sólo a la expulsión del semen. El orgasmo masculino, en cambio, se relaciona con las contracciones que se producen internamente desde la próstata (glándula que genera líquido seminal) y a través del canal por donde se expulsa el esperma, que es lo que en realidad proporciona la sensación de placer. Por lo general, ambos procesos ocurren al mismo tiempo, aunque también se pueden dar por separado.”

Los Especialistas en Sexologia definen la anorgasmia masculina como “la falta de sensaciones en el momento de la eyaculación, lo cual puede originarse en muchos casos por la ingesta de medicamentos que equilibran el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), tales como los empleados para tratar problemas neurológicos y psiquiátricos (anticonvulsivos, antidepresivos y antipsicóticos)”.

Dichos fármacos, aclara, “pueden tener reacciones secundarias y promover la ausencia del orgasmo, aunque exista eyaculación. También es probable que se desencadene cierto trastorno que llega a confundirse con la anorgasmia, llamado anaeyaculación, en la que el individuo no expulsa semen y tampoco logra la sensación de placer”.

Emociones y enfermedades asociadas

De acuerdo con los Sexólogos, la anorgasmia también puede manifestarse a partir de algún trastorno de origen orgánico: “Ejemplo claro de ello es la diabetes (elevación de azúcar en sangre), enfermedad que en etapas avanzadas fomenta que las arterias se endurezcan y las terminales nerviosas se atrofien, de modo que cambia por completo las sensaciones que experimenta el cuerpo”.

El especialista ejemplifica: “Aquella persona con diabetes que se hace un mal corte de uñas puede ignorar que tiene alguna lesión e, incluso, está expuesto a sufrir gangrena en el pie por la falta de sensibilidad. Lo mismo puede ocurrir con la sensación orgásmica, ya que puede alterarse a causa de un problema en el sistema nervioso”, sentencia.

Por otro lado, la imposibilidad sensorial puede emerger como consecuencia de un desorden psicológico, sobre todo en varones con gran necesidad de controlar cuanto les rodea, casi en forma obsesiva.

Así, dice el sexólogo, “consiguen controlar la eyaculación, pero sin sentir placer. Esto puede parecer muy disfrutable para la mujer, pero sólo al principio, porque con el paso del tiempo empieza a sentir culpa y a pensar: ‘Ya no le gusto’, ‘no lo hago sentir bien’ o ‘no lo complazco’, y puede generarse conflicto”.

Tal cual refieren los expertos: “Para ellas es muy importante que el ciclo del varón culmine, es decir, que desde el inicio del encuentro sexual se presente estímulo efectivo, que haya suficiente excitación, penetración y luego el orgasmo. Así, hasta cierto punto, las mujeres pueden prescindir de esta última fase y quedar satisfechas, pero están acostumbradas a que el varón termine”.

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