Cómo mejorar el nivel de felicidad
Se puede mejorar el nivel de felicidad aprendiendo y entrenando las pautas que la provocan. Aquí algunas personas juegan con ventaja y otras con desventaja, ya que ese aprendizaje se inicia desde el día en que nacemos, en que con la educación que recibimos en nuestro entorno familiar y social y con las experiencias que vivimos vamos desarrollando diferentes tipos de pautas que nos pueden conducir al bienestar o al malestar.
La mala noticia es que esas pautas que ya hemos aprendido ejercen un peso grande en nuestro bienestar y suelen estar muy arraigadas. La buena noticia es que se pueden cambiar aplicando las técnicas adecuadas a lo largo de cierto tiempo.
El primer paso es aprender esas pautas.
Como con cualquier habilidad, deporte o profesión, necesitamos adquirir los conocimientos apropiados para luego ponerlos en práctica.
En cualquier ámbito, aplicar la técnica efectiva o no es la diferencia entre conseguir un alto rendimiento o no. Pero lo más importante es emplear abundante tiempo y energías a entrenarnos en el arte de la felicidad, con dedicación y perseverancia. Del mismo modo que (más…)
Disfunción sexual post-ISRS
La disfunción sexual post-ISRS es una disfunción sexual causada por el uso de «inhibidores selectivos de la recaptura de la serotonina» ISRS.
Es una disfunción sexual de tipo iatrogénica, causado directamente por el uso previo de algún ISRS. Si bien su ocurrencia es poco frecuente, una vez presente puede durar por meses, años, o incluso indefinidamente después de terminado el uso de los ISRS.
Uno o más de los siguientes síntomas persisten o comienzan después de la discontinuación de ISRS.
- anestesia genital.
- Libido disminuida o ausente.
- Impotencia o lubricación vaginal reducida.
- La dificultad para iniciar o mantener una erección o de exitarse.
- Síndrome de excitación sexual persistente a pesar de la ausencia de deseo.
- Orgasmo silenciado, retrasado o ausente anorgasmia.
- Placer reducido o ausente durante el orgasmo (anhedonia eyaculatoria).
- eyaculación prematura
- Sensibilidad de la vagina, clítoris o pene debilitada.
- Respuesta a los estímulos sexuales disminuida o ausente.
- Volumen reducido del semen.
Frecuencia DE LA DISFUNCIÓN SEXUAL POST-ISRS
Es bien sabido que los ISRS pueden causar varios tipos de disfunción sexual. Estudios iniciales encontraron que tales efectos secundarios ocurren en menos del 10% de pacientes, pero esos estudios se basaban en informes espontáneos de los pacientes, por lo que la frecuencia de tales problemas fue subestimada.
En estudios más recientes, los doctores han preguntado específicamente por dificultades sexuales que emergieron con el tratamiento, y encontraron que (más…)
El modelo de Indefensión Aprendida de SELIGMAN
Aunque fue propuesta en su momento como una teoría utilizada en adultos, sus autores (Seligman y Peterson, 1.986) la consideran igualmente aplicable y útil para la depresión en niños y adolescentes. Fue formulada en base al modelo del aprendizaje pero incluyendo algunas explicaciones cognitivas.
El modelo asume fundamentalmente el principio de que una persona sometida a situaciones no controlables presentará un conjunto de déficits (motivacionales, cognitivos y emocionales) agrupados bajo el nombre de indefensión aprendida.
Según los autores (en su primer modelo de 1.975), la secuencia que puede producir la indefensión aprendida (estado de depresión), sería la siguiente:
- El niño está expuesto a situaciones incontrolables, es decir a situaciones en las que la probabilidad de obtener refuerzo si se emite una respuesta operante (respuesta a la que sigue un reforzador o premio) es igual a la probabilidad de obtenerlo si no se produce.
- Las experiencias de incontrolabilidad producen expectativas de incontrolabilidad, es decir, el niño predice que no tiene control sobre la situación, interfiriendo en aprendizajes adaptativos posteriores.
- Las expectativas de incontrolabilidad originan los déficits característicos de la depresión:
(más…)
El modelo de depresión de Beck en la depresión infantil.
Existen diferentes modelos de depresión que tratan de explicar los orígenes y causas de la misma. Todas ellas describen el trastorno depresivo como una vía final, común, psicobiológica, que depende de la interacción de varios factores, incluyendo la vulnerabilidad genética, fenómenos del desarrollo, acontecimientos psicosociales, estresores fisiológicos y rasgos de personalidad.
El modelo de depresión de Beck defiende la existencia de la triada cognitiva negativa. Ello hace referencia a que la persona que sufre el trastorno tiene una visión negativa de sí mismo, del mundo en que se mueve y del futuro (pensamientos del tipo: «soy un desastre, mis amigos me rechazan, nunca podré ser feliz»).
El niño o joven con depresión, no discute ni se plantea la validez de sus pensamientos pese a que existan evidencias objetivas que los cuestionen. Al mismo tiempo tampoco se percata de los errores lógicos que comete sistemáticamente. A modo de ejemplo el autor expone algunos de estos errores:
1- Inferencia arbitraria:
Se extraen conclusiones precipitadas sin disponer de información suficiente o de datos en contra.
Ejemplo: Un adolescente cree que no le cae bien a un colega pese a que lo invita cada fin de semana para salir.
2- Abstracción selectiva:
Focalización en detalles concretos de las situaciones fuera de contexto o irrelevantes al tiempo que se omite la información relevante. Es como si la persona que sufriera el trastorno filtrara la información con un filtro que sólo captaría aquella información que fuera coherente con sus creencias erróneas (pensamientos negativos). (más…)
Causas de la depresión Infantil
En la depresión infantil, al igual que ocurre con la de adultos, concurren varios mecanismos o factores que suelen interactuar constituyendo el origen del desarrollo de los estados de depresión en niños y jóvenes. Los principales son los biológicos, genéticos, socio-familiares, estilos de vida y los psicológicos que se explican en el próximo apartado.
Factores Biológicos en la depresión Infantil
Se han efectuado diferentes estudios para averiguar las posibles causas psicobiológicas y psicofisiológicas de la depresión en población infantil. Los estudios han intentado replicar los resultados hallados en población adulta. Los resultados no han estado concluyentes.
Algunas líneas de investigación han planteado la hipótesis del déficit funcional serotinergico como elemento facilitador del trastorno afectivo, pero, tampoco sin poderse llegar a conclusiones definitivas.
Factores Genéticos en la depresión Infantil.
Según diversos estudios efectuados, los factores genéticos podrían explicar un porcentaje elevado (50%) de la varianza en la transmisión de los trastornos afectivos. Los estudios familiares que evalúan hijos de padres deprimidos han verificado que la posibilidad de que éstos lleguen a (más…)
Depresión en Niños y Niñas.
La existencia de la depresión en la infancia ha sido cuestionada durante muchos años. En épocas relativamente recientes, existía aun la concepción popular de una etapa infantil en la que no cabían sentimientos de tristeza, abatimiento, preocupaciones o sentimientos de culpabilidad en niños antes de la pubertad. Como se encargaron de demostrar diversos estudios, por desgracia, la existencia de tales sentimientos es una realidad ya a edades tempranas.
A lo largo de la historia, la naturaleza de la depresión infantil ha sido objeto de polémica dentro mismo de la psicopatología. Autores psicoanalistas negaron su existencia alegando que en esta etapa de la vida no está formado el «yo» ni interiorizado el «super yo». Otros investigadores cuestionaron su validez como entidad nosológica dado que sus supuestos síntomas (llanto, escaso apetito, etc..) forman normalmente parte de un desarrollo evolutivo normal y remiten espontáneamente con el tiempo.
La teoría de la depresión enmascarada (1.972) supuso un avance en el reconocimiento de la depresión infantil. La observación de un estado de ánimo irritable o disfórico en numerosos problemas propios de la infancia y de la adolescencia, como dificultades en el aprendizaje escolar, hiperactividad, conducta anti-social, ansiedad de separación, anorexia nerviosa, rechazo escolar, etc…, llevaron a hipotetizar que la depresión era un trastorno latente que se manifestaba de diferentes formas.
Sintomatología depresión niños y adolescentes
Varios autores han propuesto criterios específicos para el diagnóstico de la depresión en niños, si bien, son comúnmente utilizados los del DMS IV aplicados a niños con ligeras matizaciones o los del CIE-10 que son específicos para población infanto-juvenil.
A continuación exponemos, a modo de aproximación a la sintomatología depresiva, los criterios de Weinberg (1.973) que constituyen un conjunto de criterios operativos claros dirigidos específicamente a diagnosticar la depresión en niños.
La posición más extendida actualmente sostiene que la depresión infantil y adulta son semejantes, a pesar de que la edad modula las características y las repercusiones negativas del trastorno.
Síntomas Principales de la depresión.
1- Estado de ánimo disfórico (melancolía)
a) Expresiones o muestras de tristeza, soledad, desdicha, indefensión.
b) Cambios en el estado de ánimo, malhumor.
c) Irritabilidad, se enfada fácilmente.
d) Hipersensibilidad, llora fácilmente.
e) Negativismo, resulta difícil de complacer.
2- Ideación autodespreciativa
a) Sentimientos de inutilidad, incapacidad, fealdad, culpabilidad (concepto negativo de uno mismo).
b) Ideas de persecución.
c) Deseos de muerte.
d) Deseo de huir, de escaparse de casa.
e) Tentativas de suicidio.
Síntomas Secundarios DE LA DEPRESIÓN.
1- Conducta agresiva (agitación)
a) Dificultades en las relaciones interpersonales
b) Facilidad para riñas o discusiones. (más…)
que son las distorsiones cognitivas
Relacionadas con las ideas irracionales, como se mencionó, están las distorsiones cognitivas, que son hábitos de pensamiento falaces, que producen creencias irracionales y que, por tanto, perturban emocionalmente al individuo y lo disponen a conductas riesgosas (por ejemplo, sexo inseguro, o bien recaer en conductas adictivas, como un adicto al alcohol que llega a pensar generalmente «¿para qué habré nacido?», «es sólo un trago», o «esto es una mierda, mi vida no sirve, ¡qué más da!)».
Ejemplos de distorsiones cognitivas
Entre ellas están el pensamiento emocional, la personalización, o la condenación (la evaluación global de un ser humano, atribuyendo una «mala esencia» a una persona que, como todos, tiene sus altas y bajas, sus momentos de sentirse bien y los de frustración). En muchos casos, son un intento de autoprotección o autorregulación ante estímulos adversos (estrategias de afrontamiento), que, sin embargo, no proveen una protección real al individuo; esto ocurre por que se pretende actuar casi del mismo modo ante situaciones que se perciben como amenazas reales, pero que están lejos de serlo. (más…)
terapia racional emotiva conductual
La terapia racional emotiva conductual, cuyo acrónimo es TREC (REBT, por sus siglas en inglés derivadas de Rational Emotive Behavior Therapy), es una psicoterapia progresión de la terapia racional y la terapia racional-emotiva creadas, modificadas y ampliadas por el psicólogo estadounidense Albert Ellis desde el año 1955 hasta su muerte en 2007. Se enfoca en resolver problemas emocionales y conductuales mediante un modelo de intervención activo-directivo, filosófico y empírico, representado por la secuencia A-B-C, encaminado a la reestructuración cognitiva. Es frecuentemente comparada e incluso complementada con la terapia cognitivo-conductual (TCC) creada por Aaron T. Beck, otro teórico importante de la terapia cognitiva.
El modelo básico de encuadre psicopatológico y clínico se sirve del modelo A-B-C. Tras un acontecimiento activador, suceso o situación (llamado momento A), se da lugar el desarrollo de un sistema de creencias (B, por «Beliefs», creencias en Inglés), a partir de las cuales el sujeto desarrolla emociones, pensamientos y acciones (C, consecuencias). Las perturbaciones emocionales pueden ser causadas por creencias, valoraciones y demandas inflexibles (exigencias absolutistas) llamadas creencias irracionales que derivarán en emociones y conductas disfuncionales o desadaptativas.
Creencias irracionales.
Ellis en algún momento enumeró una serie de creencias irracionales, es decir, aquellas creencias que perturban al sujeto y que no le dejan vivir de manera satisfactoria. Esta lista ha dejado de ser un punto de énfasis en la TREC actual, aunque no ha perdido su validez. Algunas de ellas son:
- Ser amado y aceptado por todos es una necesidad extrema.
- Sólo se puede considerar válido el ser humano si es competente, suficiente y capaz de lograr todo lo que se propone.
- Las personas que no actúan como «deberían» son viles y deben pagar por su maldad.
- La desgracia y el malestar humanos están provocados externamente y están fuera del control de una persona.
- Si existe algún peligro, debo sentirme bastante perturbado por ello.
- Es más fácil evitar las responsabilidades y dificultades de la vida que hacerles frente.
- Mi pasado ha de afectarme siempre.
Las ideas irracionales se han definido dentro de la TREC como el conjunto de creencias que no coinciden con la lógica y el método empírico-analítico, que además no sean (más…)
Una disfunción sexual se puede definir como un problema que se presenta tanto en el hombre como en la mujer, y que impide que la persona disfrute a plenitud de alguna de las etapas del acto sexual. Una de las disfunciones sexuales mas comunes en los hombres es la eyaculación precoz.
Aproximadamente entre un 30% de los hombres, y un 40% de las mujeres sufren de algún tipo de disfunción sexual; al contrario de lo que se cree usualmente estos problemas son más comunes en las mujeres. No obstante, se ha centrado una mayor atención en las disfunciones sexuales masculinas y esto se debe principalmente a factores sociales y culturales. Por esta razón es importante identificar cuando realmente se puede considerar que un hombre sufre de eyaculación precoz; ya que este concepto se encuentra más asociado a la incapacidad de controlar la eyaculación, que al tiempo en si mismo.
cuando el hombre eyacula antes de que su pareja alcance el orgasmo
Entre las disfunciones sexuales femeninas, se encuentra la dificultad o la imposibilidad de alcanzar el orgasmo mediante la penetración, indiferentemente del tiempo que dure el coito. En muchos casos, cuando el hombre eyacula antes de que su pareja alcance el orgasmo, se considera un caso de eyaculación precoz; sin embargo, por lo explicado anteriormente, esto pudiera ser más bien una disfunción sexual de la mujer. El tiempo de eyaculación considerado normal, una vez iniciado el coito es de 2 a 10 minutos. (más…)
Una disfunción sexual se puede definir como un problema que se presenta tanto en el hombre como en la mujer, y que impide que la persona disfrute a plenitud de alguna de las etapas del acto sexual. Una de las disfunciones sexuales mas comunes en los hombres es la eyaculación precoz.
Aproximadamente entre un 30% de los hombres, y un 40% de las mujeres sufren de algún tipo de disfunción sexual; al contrario de lo que se cree usualmente estos problemas son más comunes en las mujeres. No obstante, se ha centrado una mayor atención en las disfunciones sexuales masculinas y esto se debe principalmente a factores sociales y culturales. Por esta razón es importante identificar cuando realmente se puede considerar que un hombre sufre de eyaculación precoz; ya que este concepto se encuentra más asociado a la incapacidad de controlar la eyaculación, que al tiempo en si mismo.
cuando el hombre eyacula antes de que su pareja alcance el orgasmo
Entre las disfunciones sexuales femeninas, se encuentra la dificultad o la imposibilidad de alcanzar el orgasmo mediante la penetración, indiferentemente del tiempo que dure el coito. En muchos casos, cuando el hombre eyacula antes de que su pareja alcance el orgasmo, se considera un caso de eyaculación precoz; sin embargo, por lo explicado anteriormente, esto pudiera ser más bien una disfunción sexual de la mujer. El tiempo de eyaculación considerado normal, una vez iniciado el coito es de 2 a 10 minutos. (más…)
estrés y Obesidad
La relación que existe entre el estrés y la obesidad es mucho mayor de lo que en un principio nos podríamos imaginar. Generalmente, ante una situación comprometida o estresante el cuerpo aumenta la producción de ACTH (corticotropina) y de cortisol, la cual a su vez propicia una mayor liberación de glucosa por parte del hígado (gluconeogénesis) y de ácidos grasos procedentes del tejido adiposo, de este modo contamos con los suficientes sustratos energéticos para hacer frente a dicha situación; una vez resuelta, los niveles volverían a la normalidad. Pero cuando la situación estresante es mantenida en el tiempo se propiciaría una serie de alteraciones que podrían llevarnos de cabeza, en primer lugar, al sobrepeso y luego más tarde a la obesidad, la cual, además tiene la capacidad de retroalimentar dicho estado. Efectivamente, ante una situación estresante los niveles de cortisol segregados suelen ser proporcionales a la cantidad de tejido adiposo que se posea, resultando muy difícil salir de esta espiral una vez alcanzado un cierto sobrepeso, como veremos a continuación.
¿cómo puede inducir la obesidad el estrés?
Pero, ¿cómo puede inducir la obesidad el estrés?. Bueno, el estrés hace que se aumenten los niveles de cortisol en sangre, el cual tiene la facultad de inhibir algunas hormonas como la GnRH (Hormona liberadora de gonadotropina) , GH (Hormona del Crecimiento), TRH (hormona liberdadora de Tirotropina) y TSH (tirotropina); esta menor concentración de GH y TSH sugiere una mayor tendencia al sobrepeso, la primera por anulación de la acción lipolítica de dicha hormona; y la reducción de la TSH propiciaría una reducción del metabolismo, además el cortisol también parece deprimir la función de la enzima 5′ deiodinasa que es la encargada de convertir la hormona T4 que es parcialmente activa en la T3, totalmente activa. Pero además de la inhibición parcial de esta serie de hormonas que favorecerían un ambiente adiopogénico, habría otra hormona involucrada en el metabolismo energético que igualmente sería disminuida por el cortisol, (más…)
Estrés y Obesidad
La relación que existe entre el estrés y la obesidad es mucho mayor de lo que en un principio nos podríamos imaginar. Generalmente, ante una situación comprometida o estresante el cuerpo aumenta la producción de ACTH (corticotropina) y de cortisol, la cual a su vez propicia una mayor liberación de glucosa por parte del hígado (gluconeogénesis) y de ácidos grasos procedentes del tejido adiposo, de este modo contamos con los suficientes sustratos energéticos para hacer frente a dicha situación; una vez resuelta, los niveles volverían a la normalidad.

Pero cuando la situación estresante es mantenida en el tiempo se propiciaría una serie de alteraciones que podrían llevarnos de cabeza, en primer lugar, al sobrepeso y luego más tarde a la obesidad, la cual, además tiene la capacidad de retroalimentar dicho estado. Efectivamente, ante una situación estresante los niveles de cortisol segregados suelen ser proporcionales a la cantidad de tejido adiposo que se posea, resultando muy difícil salir de esta espiral una vez alcanzado un cierto sobrepeso, como veremos a continuación.
¿cómo puede inducir la obesidad el estrés?
Pero, ¿cómo puede inducir la obesidad el estrés?. Bueno, el estrés hace que se aumenten los niveles de cortisol en sangre, el cual tiene la facultad de inhibir algunas hormonas como la GnRH (Hormona liberadora de gonadotropina) , GH (Hormona del Crecimiento), TRH (hormona liberdadora de Tirotropina) y TSH (tirotropina); esta menor concentración de GH y TSH sugiere una mayor tendencia al sobrepeso, la primera por anulación de la acción lipolítica de dicha hormona; y la reducción de la TSH propiciaría una reducción del metabolismo, además el cortisol también parece deprimir la función de la enzima 5′ deiodinasa que es la encargada de convertir la hormona T4 que es parcialmente activa en la T3, totalmente activa. Pero además de la inhibición parcial de esta serie de hormonas que favorecerían un ambiente adiopogénico, habría otra hormona involucrada en el metabolismo energético que igualmente sería disminuida por el cortisol, (más…)