Autoconcepto · Terapia narrativa

El árbol de la vida

Eres como un árbol: tus raíces son de dónde vienes y lo que te sostiene; tu tronco, quién eres; tus ramas, lo que has logrado; tus frutos, tus éxitos. Y cuando algo se rompe, cae al suelo y se convierte en el abono del que brota vida nueva. Construye el tuyo.

100% privado: tu árbol se guarda solo en este dispositivo, nunca en la web
Empieza por las raíces en el panel de la derecha →

¿Qué es el árbol de la vida?

El árbol de la vida es una herramienta de la terapia narrativa que utiliza la metáfora de un árbol para ayudarte a mirar tu vida desde tus fortalezas, no desde tus problemas. En lugar de definirte por lo que te falta o por lo que va mal, te invita a reconocer de dónde vienes, lo que te sostiene, lo que has logrado y lo que sueñas. Al construirlo, tomas distancia de las dificultades y recuperas una visión más completa y amable de ti mismo: la de una persona con historia, raíces y frutos.

Reconocer tus raíces

Lo que te sostiene: tus valores, tu origen, las personas y aprendizajes que te forman.

Verte con perspectiva

Mirar tu vida entera como un árbol ayuda a definirte por tus fortalezas, no por tus problemas.

Celebrar tus frutos

Poner en su sitio tus logros y éxitos, que a menudo damos por sentados.

Transformar lo difícil

Las malas rachas no se borran: caen al suelo y se vuelven abono, aprendizaje del que brota vida nueva.

Manual: cómo construir tu árbol

1

Las raíces

En el panel «Raíces», escribe tus fortalezas, valores y de dónde vienes: lo que te sostiene por debajo, aunque no se vea. Pulsa «añadir» en cada raíz para desmenuzarla en raicillas, matices más concretos (una raíz «familia» puede tener raicillas «mi abuela», «las comidas de los domingos»).

2

El tronco

Escribe tu nombre: el tronco eres tú, lo que conecta tus raíces con todo lo que creces hacia arriba. Puedes añadir cómo te describirías en pocas palabras.

3

YLas ramas

Cada rama es un logro, una capacidad o algo que has construido: estudios, trabajo, relaciones, superaciones, sueños hacia los que creces.

4

Hojas y frutos

Pulsa «añadir» en una rama para colgar de ella tus frutos: éxitos y momentos concretos, lo más específico. Cada fruto es una pequeña victoria que esa rama ha dado.

5

El sustrato

Aquí van las malas rachas. Al añadir una, verás caer una hoja al suelo y transformarse en abono. De esa tierra nutrida brota un tallo verde nuevo: el aprendizaje que esa experiencia te deja.

El ciclo que nunca termina

Este árbol no tiene final. Lo que se rompe cae al sustrato y, en lugar de perderse, se convierte en energía y aprendizaje que alimentan nuevos brotes. Tu árbol seguirá creciendo mientras tú creces, y quedará como huella de todo lo que has sido: tus valores, tus vivencias, tus recuerdos. Vuelve a él siempre que quieras, para añadir, para recordar, o simplemente para verte entero.

Para profesionales Adaptación del «árbol de la vida» de la terapia narrativa (Ncube, White), útil para trabajar autoconcepto, identidad y recursos personales desde una posición no patologizante, y para externalizar el problema. La sección del sustrato incorpora una lectura de crecimiento postraumático: la dificultad como fuente de aprendizaje. Creación original de la Clínica Pérez Vieco.
i Esta herramienta es de autoconocimiento y autocuidado, no un diagnóstico ni un tratamiento. Mirar tus raíces y tus dificultades puede remover emociones; ve a tu ritmo. Si estás atravesando un momento muy difícil, no tienes por qué hacerlo en soledad: puedes hablar con un profesional, o llamar al 024 (atención a la conducta suicida) o al 112.

Tu historia es mucho más que tus problemas

En terapia trabajamos desde tus fortalezas para que crezcas hacia donde quieres. Si te apetece hacerlo acompañado/a, estamos aquí. En Valencia y también online.