La constelación del yo
Tu valor no es un número: es un cielo entero. Cada cosa buena de ti es una estrella. Ve encendiéndolas —tus fortalezas, lo que te gusta de ti, tus logros, tus valores, tus momentos— y observa cómo se dibuja tu constelación, única e irrepetible.
100% privado: tu cielo se guarda solo en este dispositivo, nunca en la webEnciende una estrella
Elige qué tipo de estrella quieres añadir a tu cielo:
¿Por qué una constelación?
Cuando la autoestima flojea, tendemos a mirarnos como un número bajo: «no valgo», «no soy suficiente». Pero una persona no es una nota: es un universo de rasgos, historias y capacidades. La constelación del yo convierte tu autoconcepto en un cielo de estrellas donde cada cosa buena de ti ocupa su lugar. No se trata de presumir, sino de reconocer lo que ya eres, que muchas veces damos por invisible. Y como el cielo, tu constelación no se completa nunca: se va llenando a lo largo de la vida, y siempre puedes encender una estrella más.
Reconocer tu valor
Ver por escrito lo bueno de ti combate la mirada dura y estrecha de la baja autoestima.
Verte completo
Fortalezas, gustos, logros, valores y momentos: un retrato rico, no una etiqueta.
Crecer en el tiempo
Tu cielo guarda la fecha de cada estrella; vuelve y observa cómo se ha ido llenando.
Un refugio al que volver
En los días grises, mirar tu constelación te recuerda todo lo que ya brilla en ti.
Cómo crear tu constelación
Elige un tipo de estrella
Cinco colores para cinco formas de brillar: fortalezas, cosas que te gustan de ti, logros, valores y momentos que te marcaron.
Enciéndela
Escribe eso bueno de ti y pulsa «encender». Verás aparecer una estrella nueva en tu cielo, que titila y se une a las demás.
Observa tu constelación
Las estrellas se conectan formando tu figura única. El «brillo de tu cielo» crece con cada una: sin números, sin notas.
Vuelve cuando quieras
No hay que terminarlo de una vez. Vuelve otro día y enciende una estrella más: tu cielo crece contigo, a lo largo de la vida.
Un cielo que no se termina
Tu constelación no tiene una versión final: es un mapa vivo de quién eres, que se va llenando con los años. Cada estrella queda ahí, con su fecha, para que puedas volver a mirarla. En los días en que te cueste ver tu valor, este cielo estará esperándote para recordarte, con luz propia, todo lo que ya eres.
Si te cuesta ver tu propia luz
La baja autoestima aprende a callar lo bueno de uno. En terapia trabajamos para que vuelvas a reconocer tu valor. En Valencia y también online.