Neuropsicología · Atención plena

El faro de la atención

Tu atención es como un faro: ilumina aquello a lo que apuntas. Y como todo faro, puede aprender a sostener su luz, a no deslumbrarse con lo que pasa alrededor y —lo más importante— a volver con calma cuando se desvía. Entrena aquí ese gesto, el mismo que está en el corazón del mindfulness.

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El faro de la atención Mueve tu faro (con el ratón o el dedo) para acompañar a la luciérnaga dorada. Cuando notes que tu mente se ha ido, no pasa nada: solo vuelve a ella con suavidad. Eso también se entrena.

Tu sesión

Elige un modo y una duración. Empieza corto: la constancia importa más que el tiempo.

Modo de entrenamiento
Duración
Tu progreso

El músculo de la atención

La neuropsicología describe la atención no como una sola cosa, sino como un conjunto de redes: la que nos mantiene alerta, la que orienta el foco hacia algo, y la que controla los conflictos y resiste la distracción. La buena noticia es que, como cualquier función cerebral, se pueden ejercitar. Y hay un gesto especialmente valioso: darse cuenta de que la mente se ha ido a otro sitio y traerla de vuelta, una y otra vez, sin regañarse. Ese «volver» es la esencia del entrenamiento mindfulness, y cada repetición fortalece tu capacidad de concentrarte y de estar presente. Aquí no se trata de no distraerse nunca —eso es imposible—, sino de entrenar el regreso.

Sostener el foco

Entrena la atención sostenida siguiendo un objetivo que se mueve.

Filtrar el ruido

Aprende a no dejarte llevar por cada destello que aparece alrededor.

Notar y volver

El gesto clave: darte cuenta de que te fuiste y regresar con calma.

Ver tu progreso

Sesión a sesión, observa crecer tu tiempo en foco y tus regresos.

Cómo entrenar con el faro

1

Elige modo y duración

Empieza por «Seguir la luz» y un minuto. Ponte cómodo/a y sin prisa; busca un rato tranquilo y sin interrupciones.

2

Acompaña a la luciérnaga

Mueve tu faro con el ratón o el dedo para mantener su luz sobre la luciérnaga dorada mientras se desplaza suavemente.

3

Cuando te vayas, vuelve

Aparecerán destellos que distraen. Es normal despistarse. En cuanto lo notes, trae de nuevo tu faro a la luz, sin enfadarte. Cada regreso cuenta.

4

Cierra y observa

Al terminar verás tu tiempo en foco y tus regresos. No busques la perfección: busca la práctica. Vuelve otro día y compara.

Para profesionales Ejercicio de entrenamiento atencional que integra atención sostenida, atención selectiva (inhibición de distractores) y monitorización metacognitiva con reorientación (el núcleo del entrenamiento mindfulness según el modelo de monitorización y control). Inspirado en el marco de redes atencionales de Posner. Útil como práctica breve entre sesiones en intervenciones de mindfulness, regulación atencional y psicoeducación; las métricas son orientativas y motivacionales, no una medida clínica. Creación original de la Clínica Pérez Vieco.
i Este recurso es un entrenamiento de bienestar y atención, no una prueba diagnóstica ni un tratamiento. No evalúa ni trata el TDAH ni ningún otro trastorno; si tienes dificultades de atención que afectan a tu día a día, una valoración neuropsicológica profesional es lo adecuado. Ante una crisis, 024 / 112.

Cuando cuesta concentrarse o estar presente

Si la dispersión, el agobio mental o la dificultad para enfocarte te pesan, en terapia trabajamos la atención, la regulación y la calma desde su raíz. Y realizamos valoraciones neuropsicológicas. En Valencia y también online.