Programa integral · Consumo de drogas

El cauce

El recorrido completo para trabajar tu relación con cualquier sustancia que se te haya vuelto difícil de manejar —cannabis, cocaína, opioides, estimulantes, sedantes, o cualquier otra—: valora tu nivel de riesgo, entiende qué te pasa por dentro, descubre en qué momento del cambio estás, analiza un episodio, registra tu evolución, aprende a surfear el impulso, y prepara tu plan si el riesgo vuelve. Todo conectado, con tus propios datos.

100% privado: todo lo que registres se queda solo en tu dispositivo
Antes de nada, esto puede salvar una vida: si tú o alguien cercano consume opioides (heroína, fentanilo, oxicodona...), aprende a reconocer una sobredosis y a usar naloxona —lo explicamos en la pestaña «Sobredosis» de este recurso—. Y si tu consumo es diario de alcohol, benzodiacepinas u opioides, dejarlo de golpe por tu cuenta puede ser peligroso: habla con un médico, existe la desintoxicación asistida para hacerlo con seguridad.

¿Cuánto riesgo tiene tu consumo?

Inspirado en el instrumento de cribado de sustancias más usado a nivel internacional, con más de 40 años de validación, adaptado para cualquier droga —no solo una en concreto—. 10 preguntas, tres minutos.

Reconocer una sobredosis, y qué hacer

Esta información es útil tanto si consumes como si hay alguien cerca de ti que consume. Saber esto puede salvar una vida, la tuya o la de otra persona.

Señales de una sobredosis de opioides (heroína, fentanilo, oxicodona y similares)

Respiración muy lenta, muy débil o ausente. Labios o uñas de color azulado o grisáceo. Pupilas muy pequeñas, como un punto. La persona no responde al hablarle o al frotarle el pecho con los nudillos (esternón). Piel fría y pegajosa. Sonido de gorgoteo o ronquido fuerte al respirar.

Si ves estas señales, actúa así: (1) Llama al 112 inmediatamente y describe lo que ves. (2) Si tienes naloxona, adminístrala siguiendo las instrucciones del envase —es segura incluso si no estás seguro/a de que sea una sobredosis de opioides—. (3) Coloca a la persona de lado (posición lateral de seguridad), para evitar que se ahogue si vomita. (4) No la dejes sola, y quédate hasta que llegue ayuda. (5) Si sabes hacer reanimación y la persona no respira, empieza mientras llega la ayuda.

La naloxona es un medicamento que revierte, de forma temporal y muy rápida, los efectos de una sobredosis de opioides. Es segura, fácil de administrar, y no tiene efectos si se usa por error en alguien que no ha tomado opioides. En muchos lugares se puede conseguir en centros de reducción de daños o con receta en farmacia. Si consumes opioides, o convives con alguien que lo hace, tenerla a mano —y que la gente de tu entorno sepa dónde está y cómo usarla— es una de las medidas más simples y efectivas que existen.

Un dato que salva vidas y poca gente conoce: el riesgo de sobredosis es especialmente alto justo después de un periodo sin consumir —por ejemplo, tras un intento de dejarlo o una estancia en un centro—, porque el cuerpo pierde tolerancia y la misma dosis de antes puede ser ahora excesiva. Si retomas el consumo tras un tiempo sin hacerlo, empezar con una cantidad mucho menor que la habitual reduce muchísimo el riesgo.

Por qué el deseo no se apaga aunque ya no disfrutes

Tu cerebro tiene dos sistemas distintos: uno que genera el querer (el deseo) y otro que genera el gustar (el placer real). Con el tiempo de consumo, se separan.

Lo que esto significa para ti

Si sientes unas ganas enormes de algo que ya no te da tanto placer como antes, no es falta de fuerza de voluntad: es lo que la ciencia predice. El deseo y el disfrute se han desacoplado.

Además, la adicción funciona en un ciclo de tres fases que se retroalimentan: atracón o consumo, malestar cuando falta, y preocupación anticipatoria antes de volver a consumir. Con el tiempo, este ciclo tiende a girar más rápido. Por eso las recaídas no son un fallo de voluntad: son la consecuencia esperable de un sistema que se ha ido reconfigurando.

¿En qué momento del cambio estás?

No hay una única forma de estar cambiando. Responde con sinceridad, pensando en cómo te sientes ahora mismo.

Reconstruye un episodio

Piensa en una vez reciente. Vamos a reconstruir la cadena completa, paso a paso, para ver dónde se podría romper.

7
Tu punto de ruptura

0
días consecutivos sin consumo

Registra tu día de hoy

Puedes registrar un día limpio o un consumo. Los dos suman información real: registrar un consumo no es fracasar, es la forma de ver tus patrones de verdad.

Tu evolución

Barras verdes: días limpios. Barras rojas: consumo, con la altura según la cantidad registrada.

Surfear el impulso

El craving sube, llega a un pico, y baja solo si no actúas sobre él — como una ola. No se trata de luchar contra la ola: se trata de observarla pasar.

3:00

Tu plan anti-recaída

Prepáralo con calma, no en medio de una crisis. Puedes imprimirlo al final y llevarlo contigo.

Moderar o dejarlo del todo: una decisión informada

Hay un dilema real detrás de muchos procesos de cambio: ¿reducir y controlar, o dejarlo por completo? No hay una respuesta única válida para todo el mundo, pero sí hay criterios que ayudan a decidir.

Moderar

Reducir y poner límites claros, sin llegar a dejarlo del todo.

Cuándo tiene más respaldo: con un riesgo bajo o moderado en el cribado, sin dependencia física de una sustancia establecida, y cuando la persona mantiene control real sobre cuándo y cuánto lo hace.

Dejarlo por completo

Dejarlo del todo, sin intentar regularlo con condiciones.

Cuándo tiene más respaldo: con un riesgo alto o muy alto en el cribado, tras intentos previos de moderación que no se sostuvieron, o con consecuencias graves de salud, laborales o familiares.

La trampa más frecuente

Creer que «esta vez sí» se podrá controlar, cuando ya se ha intentado moderar varias veces sin éxito, es uno de los errores de cálculo más comunes y mejor documentados en el tratamiento de las adicciones, con o sin sustancia. Si la moderación no se ha sostenido antes, repetirla con más fuerza de voluntad rara vez cambia el resultado: suele hacer falta cambiar de estrategia, no solo de intención.

Una forma honesta de decidir: mira tu puntuación del cribado en la primera pestaña, y pregúntate cuántas veces has intentado ya moderar, y qué pasó cada vez. Si el patrón se repite, dejarlo del todo —al menos durante un tiempo, para romper el ciclo— suele tener mejores probabilidades reales que seguir intentando moderar. Esta no es una decisión que tengas que tomar solo/a: hablarlo con un profesional ayuda a verlo con más claridad y con más seguridad.

Mi plan anti-recaída — Clínica Pérez-Vieco

Señales de alarma

    Situaciones de riesgo

      Estrategias

        Red de apoyo

          Crisis: 024 / 112

          Un recorrido, no una sola herramienta

          Salir de un consumo problemático de drogas rara vez sigue una línea recta, y por eso pocas herramientas sueltas bastan por sí solas. Hay un componente de cribado, donde un instrumento validado —a diferencia del AUDIT, pensado para cubrir cualquier sustancia, no solo el alcohol— permite situar objetivamente el propio nivel de riesgo, algo que la sola intuición suele calcular mal. Hay un componente de seguridad, y aquí las drogas se diferencian de otras adicciones de esta biblioteca: algunas sustancias conllevan un riesgo real de muerte, ya sea por sobredosis o por un síndrome de abstinencia peligroso, y saber reconocer y actuar ante una emergencia importa tanto como trabajar el patrón de consumo en sí. Hay un componente neurobiológico, descrito por la teoría de la sensibilización a incentivos de Robinson y Berridge, que explica por qué el deseo de consumir puede mantenerse intenso incluso cuando el placer real ha disminuido. Hay un componente motivacional, descrito por el modelo transteórico de fases del cambio de Prochaska y DiClemente, que recuerda que la disposición a cambiar no es todo o nada, sino un proceso que avanza, a veces retrocede, y rara vez es lineal. Hay un componente conductual, que el análisis funcional permite mapear con precisión, identificando la cadena concreta de situación, pensamiento, deseo, conducta y consecuencia que sostiene cada episodio. Y hay, por último, un componente de habilidad en el momento mismo del impulso, que técnicas como surfear el impulso, basada en el trabajo de Marlatt sobre mindfulness aplicado a las adicciones, entrenan de forma directa.

          Referencias principales

          • Skinner, H. A. (1982). The Drug Abuse Screening Test. Addictive Behaviors, 7(4), 363–371. Guía de uso revisada: Centre for Addiction and Mental Health (CAMH), 2023.
          • Canadian Journal of Addiction (2024). The Drug Abuse Screening Test (DAST): First 40 years. 15(4), 6–13.
          • Lynch, P. S., Gamalski, L., Roys, V., Albers, A., Burk, K., Durán, S., & Facente, S. N. (2025). Use of low-threshold naloxone boxes for opioid overdose prevention. Harm Reduction Journal.
          • Paavola, J., Skolnick, P., Wheeler, A., Mankabady, B., Laffont, C. M., & Heidbreder, C. (2025). Post-marketing surveillance of intranasal nalmefene. Cureus.
          • Robinson, T. E., & Berridge, K. C. (2025). The incentive-sensitization theory of addiction 30 years on. Annual Review of Psychology, 76, 29–58.
          • Prochaska, J. O., & DiClemente, C. C. (1983). Stages and processes of self-change of smoking. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 51(3), 390–395.
          • Bowen, S., & Marlatt, A. (2009). Surfing the urge: Brief mindfulness-based intervention for college student smokers. Psychology of Addictive Behaviors, 23(4), 666–671.
          Para profesionales Programa psicoeducativo e integral sobre consumo problemático de drogas, aplicable a cualquier sustancia mediante un campo de personalización, que unifica cribado inspirado en el DAST-10 (Skinner, 1982; CAMH), información de reducción de daños sobre reconocimiento y respuesta ante sobredosis de opioides (naloxona, posición lateral de seguridad, riesgo de sobredosis tras pérdida de tolerancia), psicoeducación neurobiológica (teoría de sensibilización a incentivos), evaluación motivacional (modelo transteórico), análisis funcional, autorregistro longitudinal con unidad personalizable, entrenamiento en urge surfing y planificación de prevención de recaídas. El cribado es de elaboración propia (formato Sí/No, 10 ítems), no reproduce el DAST-10 textual. Incluye distinción clínica explícita entre sustancias con riesgo de abstinencia médicamente peligrosa (alcohol, benzodiacepinas) y sustancias cuya abstinencia es incómoda pero raramente letal, donde el riesgo principal es la sobredosis (opioides). Pensado como recurso de referencia gratuito para profesionales, unidades de conductas adictivas y programas de reducción de daños. Creación original de la Clínica Pérez-Vieco; no sustituye el tratamiento, la desintoxicación médica ni la valoración de un profesional.
          i Esta herramienta es educativa y de acompañamiento; no es un diagnóstico ni un tratamiento por sí sola, ni sustituye una desintoxicación médica cuando es necesaria. Si el consumo te está costando controlar, no estás solo/a: hablarlo con un profesional ayuda mucho. En la Clínica Pérez-Vieco podemos acompañarte. Y si en algún momento aparecen pensamientos de hacerte daño, en España tienes el 024 y el 112, a cualquier hora.

          Cuando el consumo se convierte en algo que no puedes dejar

          Recorrer esto acompañado marca la diferencia. En la Clínica Pérez-Vieco te ayudamos a sostener el proceso, sin juicio. En Valencia y online.