Adicciones · Programa completo

La corriente

El deseo de consumir —o de picar, jugar, mirar el móvil— llega como una ola: sube, aprieta, parece que no va a parar… y siempre baja. Dejar una adicción no va de fuerza de voluntad a secas: va de entender en qué punto del cambio estás, de saber surfear el deseo sin ceder, de conocer tus disparadores y qué hacer con cada uno, y de prepararte para los momentos difíciles antes de que lleguen. Este programa reúne, paso a paso, lo que funciona en la prevención de recaídas. Sirve para cualquier adicción, con sustancias o sin ellas.

100% privado: todo se queda solo en este dispositivo
iUn apunte importante: este recurso es de apoyo y no sustituye a un tratamiento. En algunas adicciones, dejar de golpe sin supervisión médica (sobre todo con alcohol o ciertas pastillas) puede ser peligroso: si consumes a diario o en gran cantidad, consulta antes con un médico. La adicción no es falta de voluntad ni un defecto moral: es un patrón aprendido que el cerebro refuerza, y se puede desaprender con ayuda.

¿En qué punto del cambio estás?

Cambiar no es un interruptor, es un camino con fases. Saber en cuál estás ayuda a no exigirte lo que aún no toca. No hay fase «mala»: cada una tiene su siguiente paso. Marca la que sientas más tuya hoy.

Tu balanza: importancia y confianza

Dos cosas mueven el cambio: cuánto te importa cambiar y cuánta confianza tienes en poder hacerlo. Verlas por separado ayuda a saber por dónde empezar.

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Mueve las barras para ver una idea según tu balanza.
Tu balance: ¿qué te da y qué te quita?

Toda adicción da algo a corto plazo (por eso cuesta dejarla) y quita mucho a largo plazo. Verlo por escrito, sin engañarte, inclina la balanza hacia el cambio. Rellena tu propio balance decisional.

⟳ Lo que me da seguir consumiendo
✗ …y lo que me cuesta
✓ Lo que gano si lo dejo
△ …y lo que me cuesta al principio
Consejo: no censures lo que te da; reconocerlo te ayuda a buscar otra forma sana de conseguir eso mismo (calma, sueño, compañía…).

Surfea el deseo

El deseo intenso (el «craving») no dura para siempre, aunque lo parezca: sube, llega a un pico y baja, casi siempre en unos minutos. No tienes que luchar contra la ola ni cederle: puedes observarla y respirar hasta que pase. Pulsa play y surfea una ola completa respirando con ella.

Lista para surfear
Antes de que aprete: el chequeo HALT

Muchas veces el deseo se dispara no por la sustancia, sino por un estado sin cubrir. HALT resume los cuatro más típicos. Si notas que aprieta la ola, revisa: ¿no será que estás…?

Tu repertorio para el momento

Cuando llega el deseo, tienes más opciones que ceder o sufrir. Estas cinco herramientas (retrasar, escapar, evitar, distraer, sustituir) son tu caja de emergencia: elige la que mejor te encaje en cada momento.

Conoce tus disparadores

El consumo casi nunca sale de la nada: lo enciende un disparador. Los hay internos (emociones, sensaciones) y externos (personas, lugares, momentos). Identificar los tuyos es media batalla: lo que ves venir, lo puedes manejar. Marca los que reconozcas.

◐ Internos (lo que sientes)

◑ Externos (lo de fuera)

La cadena que lleva al consumo

Entre el disparador y el consumo hay una cadena de eslabones. Verla entera te enseña dónde romperla la próxima vez —cuanto antes, más fácil—. Analiza un episodio reciente.

◆ ¿Dónde puedes romper la cadena?

Prepárate para los momentos difíciles

La recaída no empieza el día que consumes: empieza mucho antes, y tiene tres fases. Detectarla pronto lo cambia todo. Toca cada fase para ver sus señales.

La trampa del «ya la he liado»

Tras un desliz, mucha gente piensa: «ya lo he estropeado todo, para qué seguir». Ese pensamiento —y no el desliz— es lo que convierte un tropiezo en una caída larga. Un desliz es un punto, no el final del camino.

✗ La trampa

«He fallado, no valgo para esto, ya da igual todo, sigo.»

✓ La salida

«He tenido un desliz. ¿Qué lo disparó y qué aprendo? Retomo hoy mismo.»

Despeja el terreno: tu entorno a favor

Es mucho más fácil no ceder cuando el entorno no te lo pone en bandeja. Cambiar lo de fuera pesa más que la fuerza de voluntad. Marca lo que puedes hacer:

🗣Aprende a decir «no, gracias»

Rechazar con confianza se entrena. Un «no» claro, breve y sin dar mil explicaciones funciona mejor que una excusa larga. Móntate el tuyo:

Elige un tono y escribe qué te ofrecen para ver tu frase.
Tu tarjeta SOS para el momento crítico

Cuando la ola aprieta de verdad, no es momento de pensar: es momento de tener un plan ya escrito. Rellena tu tarjeta de emergencia; la llevarás en tu plan.

◈ Mi plan de emergencia

Léelo en voz alta cuando el deseo apriete. Está hecho por ti, para ti.

Señales de alarma y red de apoyo

Tu rumbo, día a día

Recuperarte no va solo de resistir: va de construir una vida tan buena que deje poco sitio al consumo. Anota cada día cómo vas: llevar la cuenta motiva y te enseña tus patrones. Cada día cuenta, y un desliz no borra los anteriores.

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días en tu rumbo
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Tu deseo baja y tu bienestar sube

La adicción no es falta de voluntad: es un patrón que se puede desaprender

Cambiar una adicción cuesta porque el cerebro ha aprendido a asociar una sustancia o una conducta con un alivio rápido, y ese aprendizaje no se borra a fuerza de voluntad: se reeduca con estrategias concretas. La psicología tiene modelos muy sólidos para ese camino, y este programa los reúne. El primero es que el cambio ocurre por fases —de no planteárselo, a dudarlo, a prepararse, a actuar y a mantenerlo—, así que ubicarte en la tuya evita exigirte lo que todavía no toca; ponerlo en marcha ayuda mirar con honestidad qué te da la adicción y qué te quita, ese balance que inclina la decisión. El segundo es la naturaleza del deseo intenso: el «craving» funciona como una ola que sube, alcanza un pico y baja, casi siempre en cuestión de minutos; la técnica de surfear el deseo, desarrollada por Alan Marlatt, enseña a observarlo y respirar sin luchar ni ceder, hasta que se retira solo, y se apoya en detectar estados de vulnerabilidad como el hambre, el enfado, la soledad o el cansancio, y en tener a mano un repertorio de respuestas —retrasar, escapar, distraerse, sustituir— en lugar de una sola. El tercero es conocer los disparadores, internos y externos, y la cadena que va desde ellos hasta la conducta y sus consecuencias: una cadena que se puede romper, y cuanto antes se intervenga en ella, más fácil resulta. El cuarto es prepararse para lo difícil antes de que llegue: el modelo de prevención de recaídas de Marlatt y Gordon muestra que la recaída no empieza el día del consumo, sino antes, y suele atravesar tres fases (emocional, mental y física) que se pueden detectar a tiempo; ayuda despejar el entorno de señales y objetos asociados, aprender a rechazar con confianza lo que te ofrecen, y llevar un plan de emergencia ya escrito para el momento crítico. Y hay una idea que salva recuperaciones: la diferencia entre un desliz y una recaída no está en el desliz, sino en lo que la persona se dice después; entender que un desliz es un punto del que se aprende, y no el final del camino, permite retomar el mismo día. Por último, la recuperación sólida no se sostiene solo en resistir: se apoya en reconstruir una vida con equilibrio, vínculos y cosas que llenen. La terapia cognitivo-conductual que integra todo esto es el tratamiento psicológico de primera línea para las adicciones, y los enfoques que suman atención plena (mindfulness) han mostrado resultados igual de buenos o mejores a largo plazo, sobre todo cuando hay ansiedad o depresión acompañando. Nada de esto sustituye la ayuda profesional, pero sí te da herramientas reales para empezar a nadar con la corriente.

El cambio

Sitúas tu fase y sopesas con honestidad qué te da y qué te quita.

Surfea el deseo

Dejas pasar la ola, revisas tu HALT y usas tu repertorio.

Disparadores

Identificas lo que enciende la mecha y rompes la cadena antes.

Prepárate

Despejas tu entorno, aprendes a decir no y tienes tu plan SOS.

Cómo usar el programa

1

Ubícate y decide

Mira tu fase y haz tu balance: qué te da y qué te quita.

2

Practica la ola

Surfea el deseo, revisa tu HALT y ten tu repertorio a mano.

3

Mapea y rompe

Identifica disparadores y planea dónde cortar la cadena.

4

Prepárate y registra

Ten tu plan SOS listo y anota tu rumbo cada día.

Para profesionales Programa de autoayuda transversal para conductas adictivas (uso de sustancias y adicciones comportamentales) que integra, con profundidad operativa en cada módulo: estadios del cambio (Prochaska & DiClemente), balance decisional y regla importancia/confianza (entrevista motivacional); urge surfing (Marlatt), autochequeo HALT y repertorio de afrontamiento tipo DEADS (retrasar, escapar, evitar, distraer, sustituir); identificación de disparadores internos/externos y análisis funcional en cadena (antecedente–cognición permisiva–conducta–consecuencia) con planificación del punto de ruptura; y prevención de recaídas de Marlatt & Gordon: fases de recaída (Melemis: emocional/mental/física), efecto de violación de la abstinencia (AVE), control estimular del entorno, entrenamiento en rechazo asertivo, plan de emergencia, señales de alarma y red de apoyo. Marco cognitivo-conductual (tratamiento de primera línea) con elementos de prevención de recaídas basada en mindfulness (MBRP: eficacia comparable o superior a 12 meses, especialmente con comorbilidad ansioso-depresiva). Complementa las herramientas específicas de la biblioteca (autorregistro, contador de abstinencia, análisis funcional, plan anti-recaída). Nota clínica: valorar riesgo de abstinencia con supervisión médica (alcohol, benzodiacepinas) y comorbilidad. Material psicoeducativo y de tarea entre sesiones; no sustituye evaluación ni tratamiento. Creación original de la Clínica Pérez Vieco.
i Este recurso es psicoeducativo y de apoyo; no sustituye una evaluación ni un tratamiento profesional. Dejar algunas sustancias de golpe puede ser peligroso: con alcohol o ciertos medicamentos, hazlo con supervisión médica. La adicción se acompaña a menudo de ansiedad o depresión; si aparecen pensamientos de hacerte daño o de que no vale la pena seguir, pide ayuda cuanto antes: el 024 (conducta suicida) y el 112 están disponibles. Pedir ayuda no es rendirse: es la mejor jugada.

No tienes que hacerlo con fuerza de voluntad a solas

La adicción se trata, y con acompañamiento las probabilidades mejoran mucho. En la Clínica Pérez Vieco trabajamos las conductas adictivas con terapia basada en la evidencia, sin juicios y a tu ritmo. En Valencia y también online.