Programa · Ocho semanas de análisis personal

Qué hace tus días buenos y qué te los estropea

Todo el mundo cree saberlo y casi nadie acierta. Anota unas semanas y esto lo calcula: qué distingue tus días buenos de los malos, cuáles pesan de verdad, y —lo que nadie mira— qué de lo que haces hoy aparece mañana. Un experimento de una sola persona: tú.

  • 18factores rastreados
  • 6análisis y gráficas
  • +1día de retardo, lo que nadie mide
  • CV07113dirección clínica colegiada

La idea

Sabes cómo estás. No sabes por qué

Pregúntale a alguien qué le sienta bien y contestará sin dudar. Ahora pídele las pruebas y no las tiene: tiene una teoría, construida con los mismos sesgos con los que se construyen todas las teorías sobre uno mismo.

El problema no es la falta de atención. Es que el efecto de las cosas sobre el ánimo es pequeño, se acumula y aparece con retraso, y ninguna de esas tres características se percibe desde dentro. Lo que sí se percibe son los días extremos, que son los que menos representan el patrón.

Un experimento de una sola persona, que es el único que puede responder por ti

La investigación en grupos dice qué funciona de media. Pero la media no es nadie: dentro de un resultado positivo hay personas a las que les fue muy bien, otras nada y algunas peor.

Los diseños de caso único invierten la lógica: en lugar de comparar muchas personas una vez, te comparan a ti contigo mismo muchas veces. Es el único método que responde a la pregunta que de verdad importa, que no es qué funciona, sino qué te funciona a ti.

Y necesita exactamente lo que esta página pide: días variados y suficientes. Los buenos y los malos, sin seleccionar.

Lógica de los diseños de caso único aplicada al autorregistro

Lo que aquí se hace y casi nadie hace

Mirar el día siguiente. Casi todos los registros comparan lo de hoy con el ánimo de hoy. Pero muchas cosas no se notan el mismo día: el ejercicio, el alcohol, una conversación pendiente, dormir mal.

Este cálculo compara además lo que hiciste ayer con cómo estás hoy. Y ahí es donde aparecen los hallazgos que sorprenden, porque son los que la intuición no puede captar.

El registro

Un minuto al final del día

Marca solo lo que haya ocurrido. Los días malos son tan necesarios como los buenos: sin ellos no hay nada que comparar y el análisis no puede funcionar. Nada sale de tu dispositivo.

En conjunto, sin darle muchas vueltas.
Muy maloMuy bueno
AgotadoCon energía
Opcional, y es lo que más se agradece al releer.

Tu análisis

Seis vistas sobre los mismos datos. La primera es la que responde a la pregunta del título; la del retardo es la que suele sorprender.

Todavía no hay días Guarda el primero arriba. Con catorce empieza a calcular, y con seis u ocho semanas el resultado ya es sólido.

Qué hacer con el resultado

De la lista al experimento

Cuando aparece el ranking, la tentación es hacerlo todo a la vez. Es la peor estrategia posible, porque si cambias cinco cosas y mejoras, no sabrás cuál fue.

Coge la primera y solo la primera. Ponla como objetivo dos semanas, sigue registrando, y compara ese periodo con el anterior. Eso ya no es una teoría sobre ti: es una comprobación.

Y no descartes lo aburrido. Arriba suelen salir dormir, moverse, ver gente y no tener pendientes. Suena poco interesante y es exactamente lo que la investigación en grupos también encuentra. Que sea previsible no lo hace menos cierto.

El hallazgo que más cambia las cosas suele ser el del retardo. Descubrir que lo de ayer explica lo de hoy convierte el ánimo en algo con causas manejables, y no en algo que simplemente ocurre.

Y tiene una consecuencia práctica inmediata: si algo te sienta bien con un día de retraso, no lo evalúes el mismo día. Muchas cosas se abandonan justo porque se juzgan demasiado pronto.

Y una advertencia sobre registrar. En algunas personas, medirse a diario aumenta la preocupación en vez de reducirla, sobre todo si el registro se convierte en una nota que hay que aprobar.

Si notas que estás peor los días que anotas, o que registrar te tiene más pendiente de lo que te ayuda, reduce a tres días por semana o déjalo. Esto es una herramienta, no una obligación.

Y si el ánimo está bajo de forma sostenida o aparecen ideas de hacerte daño, esto no basta: habla con un profesional o llama al 024, gratuito y confidencial las veinticuatro horas.

Base y límites

Qué hace exactamente este cálculo

La comparación. Para cada factor se calcula el ánimo medio de los días en que estuvo presente y el de los días en que no, y se muestra la diferencia. Es una comparación de medias sencilla, sin ajustes ni control de otras variables.

El retardo. Se repite el mismo cálculo desplazando un día: se compara el ánimo de hoy según lo que ocurrió ayer, usando solo pares de días consecutivos. Es la forma más simple de mirar un efecto diferido y también la más limitada.

Por qué hacen falta bastantes días. Con pocos registros, cualquier diferencia puede deberse al azar. Por eso el análisis no aparece hasta los catorce días, exige un mínimo de días con y sin cada factor, y marca de forma distinta las diferencias grandes de las pequeñas.

Los límites, que aquí son especialmente importantes.

1. Esto no demuestra causas. Que dormir bien y estar bien vayan juntos no dice cuál viene antes. De hecho, con el ánimo la relación suele ser de ida y vuelta: dormir mal empeora el día, y un mal día empeora el sueño.

2. Los factores están relacionados entre sí. Los días que haces ejercicio probablemente también duermes mejor y ves más gente. El cálculo no separa esas influencias, así que un factor puede aparecer alto por ir acompañado de otro.

3. Con muchos factores, algo destaca por azar. Se comparan dieciocho a la vez; que uno salga alto sin significar nada es esperable. Por eso conviene fijarse solo en los que salen muy destacados y se mantienen al añadir semanas.

4. No es un instrumento validado, no diagnostica y las escalas de 1 a 5 solo sirven para verte a ti mismo a lo largo del tiempo.

Cómo interpretarlo bien. Como generador de hipótesis, no como conclusión. Lo que sale de aquí es una lista de candidatos que merece la pena probar de uno en uno, y esa comprobación sí puede acercarse a una causa.

  1. Literatura sobre diseños de caso único y experimentos de una sola persona aplicados a la salud, con su lógica de comparación intraindividual.
  2. Trabajos sobre evaluación ecológica momentánea y ventajas del registro diario frente a la evaluación retrospectiva.
  3. Evidencia sobre la relación bidireccional entre sueño y estado de ánimo.
  4. Revisiones sobre actividad física y estado de ánimo, con efectos consistentes y de magnitud pequeña a moderada.
  5. Literatura sobre comparaciones múltiples y el riesgo de encontrar asociaciones espurias al examinar muchas variables a la vez.

Preguntas frecuentes

Dudas que aparecen siempre

¿Cuántos días necesito?

El análisis se activa a los catorce, pero eso es el mínimo para que aparezca algo, no para fiarse. Con seis u ocho semanas el resultado ya es bastante estable.

Y no hace falta que sean seguidos ni perfectos. Si un día se te olvida, sigue al siguiente: lo que rompe el análisis no son los huecos, es registrar solo los días buenos.

¿Por qué insistes tanto en anotar los días malos?

Porque sin ellos no hay comparación. Si solo anotas los días buenos, el cálculo no tiene con qué contrastar y todos los factores parecerán igual de importantes.

Es el error más frecuente en cualquier autorregistro y el que lo inutiliza por completo.

Me sale que dormir es lo que más pesa. ¿Y ya está?

Suele salir eso o algo parecido, y es una buena noticia por dos motivos: coincide con lo que encuentra la investigación en grupos, lo que da confianza en el método, y es algo sobre lo que se puede actuar.

Lo interesante viene después: coge ese factor, trabájalo dos semanas y comprueba si el ánimo acompaña. Eso ya es un experimento de verdad.

¿Qué es exactamente el análisis del día siguiente?

Compara lo que hiciste ayer con cómo estás hoy. Muchas cosas no se notan el mismo día —el ejercicio, el alcohol, dormir mal, una conversación pendiente— y esa demora las hace invisibles a la intuición.

Cuando un factor sale más alto en el retardo que en el mismo día, suele ser el hallazgo más útil de todos, porque cambia cuándo hay que juzgar si algo funciona.

Registrar me está poniendo más pendiente de cómo estoy.

Pasa, y hay que tomárselo en serio. En algunas personas la autoobservación diaria aumenta la preocupación, sobre todo cuando el registro se vive como una nota que hay que aprobar.

Si es tu caso, baja a tres días por semana o déjalo un tiempo. Y coméntalo en consulta, porque esa reacción es información clínica útil por sí sola.

Soy profesional. ¿Cómo lo integro?

Funciona bien como registro de línea base entre la primera y la tercera sesión, y después como comprobación de las hipótesis que salgan. La hoja imprimible recoge el ranking, el análisis con retardo y la evolución.

El aviso sobre comparaciones múltiples y sobre la ausencia de control de covariables está explícito en la página, y el análisis exige mínimos de días con y sin cada factor antes de mostrar nada. Si detectas un error, escríbenos: se revisa, se corrige y se acredita a quien lo señala.

Una lista de hipótesis sobre ti es un punto de partida excelente

Convertirla en cambios que se sostengan es la parte que cuesta, y es justo la que se trabaja mejor acompañado. Trae tu ranking a una primera sesión. En Valencia y también online.

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Aviso. Contenido de Clínica Pérez-Vieco, con dirección clínica de Sergio Pérez Serer, Psicólogo y Sexólogo Clínico, colegiado CV07113. Esta página no diagnostica, no es un tratamiento y no es un instrumento validado. El análisis detecta asociaciones en tus propios datos, nunca causas, y no controla la influencia de unos factores sobre otros. Dirigido a personas adultas.

Si registrar te aumenta la preocupación, reduce la frecuencia o déjalo y coméntalo en consulta. Si el ánimo está bajo de forma sostenida o aparecen ideas de hacerte daño, habla con un profesional o llama al 024, gratuito y confidencial las veinticuatro horas. En emergencia, 112.

Privacidad. Todo el procesamiento ocurre en el navegador. No se transmite ni se almacena nada en ningún servidor. Al no haber cuenta, tampoco hay protección por contraseña frente a otras personas que usen el mismo dispositivo.

Última revisión: septiembre de 2026 · Próxima revisión prevista: septiembre de 2027.