Tu carpeta de terapia

Mi cuaderno

Lo que preparas para la próxima sesión, el diario de las anteriores, los recursos que has usado y tu evolución. Con tu nombre, el de tu profesional y el número de sesión, listo para imprimir o enviar. Privado, solo en tu dispositivo.

Nada de esto viaja a la web: se guarda y se lee solo en este dispositivo

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Antes de activarlo, léelo

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  • Puedes borrarlo entero en cualquier momento, con un botón
  • Puedes descargarlo, imprimirlo y enviarlo cuando quieras
Estás viendo un caso de ejemplo

Es ficticio y no corresponde a ninguna persona real. Tu carpeta está guardada intacta y vuelve entera al salir.

Primera vez

Empieza por una línea

No hace falta entender todo esto hoy. La única cosa útil que puedes hacer ahora es escribir un apunte de una línea sobre algo que quieras contar en tu próxima sesión.

  • 1Escribe un apunte rápido cuando se te ocurra algo. Veinte segundos.
  • 2La víspera de tu cita, léelo y añade lo que falte.
  • 3Imprímelo o enséñalo en el móvil. Ya está.

si prefieres leerlo antes. Lo demás —tareas, valoración de la semana, enfoques de terapia, diario— está ahí cuando lo necesites, y se activa desde el propio cuaderno.

Descarga una copia de seguridad

Sesión 1 Tu carpeta
— para tu cita
Antes de tu próxima cita

Mi cuaderno de sesión

Apunta durante la semana lo que no quieres olvidar e imprímelo antes de ir. La sesión empieza más adelante y no se va en reconstruir lo que pasó.

— sin fecha puesta

    Todavía no hay apuntes. Lo que anotes en caliente es lo que más se olvida al llegar a la consulta.

      Anota aquí lo que se acuerde en la sesión y ve marcándolo durante la semana. Lo que no se haga también informa: es lo que hay que ajustar.

      ¿Cómo ha ido esta semana? Sin marcar todavía

      Del 0 al 10, como te salga. No es una nota ni un instrumento validado: es una sola pregunta para ver la dirección a lo largo de las sesiones y poder comentarla con quien te atiende.

      Escribir sobre lo que duele a veces remueve. Si al hacerlo aparece un malestar que no puedes sostener, no te quedes con ello a solas: habla con quien te atiende, con alguien de confianza, o llama al 024, que atiende las veinticuatro horas de forma gratuita y confidencial. En emergencia, 112.

      Los datos de tu cuaderno

      Se escriben una vez y aparecen en todo lo que imprimas o envíes. Elige también el enfoque: cambia las preguntas del cuaderno para que encajen con el trabajo que haces en consulta.

      Como quieras que aparezca en la hoja.
      Psicología, sexología, psiquiatría, trabajo social o cualquier otra profesión. El nombre de quien te acompaña, sea del centro que sea.
      Opcional. Útil si acudes a más de un sitio.
      Sube solo al cerrar cada cuaderno.
      Cambia las preguntas. Si no lo tienes claro, deja «General» o pregúntale a tu profesional cuál encaja.

      Mi diario de sesiones

      Cada cuaderno que cierras se guarda aquí con su número, la fecha de la sesión y la fecha en que lo anotaste. Con el tiempo tienes el recorrido entero.

      0 sesiones guardadas
      Tu diario está vacío todavía Cuando termines tu primer cuaderno y pulses «Ya lo he llevado a sesión», se guardará aquí y empezarás uno nuevo.

      Mi evolución

      Todo lo que has ido registrando, reunido en una línea de tiempo, más la valoración de cada semana. No mide si lo haces bien: muestra la dirección.

      0 días con registro
      Aquí aparecerá tu recorrido En cuanto escribas un apunte, marques una tarea o uses un recurso, tu actividad empezará a dibujarse.

      Mis herramientas

      El estado actual de cada herramienta que has usado, con acceso directo para continuar donde lo dejaste.

      Los recursos que he usado

      Marca lo que vayas usando. Sirve para no repetir, para saber qué falta y para decirle a tu profesional en qué has trabajado por tu cuenta.

      0 / 0 marcados

      Guardar, enviar e imprimir

      Tu carpeta es tuya. Llévatela entera, mándasela a tu profesional, imprímela o hazla desaparecer.

      Imprimir la carpeta completa

      Tus datos, la línea de las semanas, el cuaderno actual, todas las sesiones y los recursos usados. Es lo que conviene llevar a una revisión o a una primera cita.

      Una hoja para quien te atiende

      Explica en una página qué es esto, qué contiene, qué evidencia hay detrás y cuáles son sus límites. Pensada para dársela en mano la primera vez que lo lleves.

      Enviar a quien te atiende

      Abre tu correo con la carpeta escrita en el mensaje, lista para enviar a quien tú decidas. Si es muy larga, descárgala primero y adjúntala.

      Descargar una copia

      Un archivo de texto con todo, con tu nombre y la fecha, para guardarlo o adjuntarlo. Contiene lo que has escrito: consérvalo en un sitio seguro.

      Copia de seguridad

      Un archivo para restaurar tu carpeta en otro dispositivo o si cambias de navegador. Es la única forma de llevártela: no hay sincronización.

      Cuaderno en blanco para rellenar a mano

      Imprime el cuaderno vacío, con la plantilla que tengas elegida y espacio para escribir. Sirve si prefieres el papel, si no quieres guardar nada en el móvil, o si eres profesional y quieres repartirlo en consulta. Lleva la dirección al pie: puedes fotocopiarlo libremente.

      Ponlo en tu calendario

      Descarga un archivo que añade dos citas a tu móvil: la sesión, y un aviso la víspera para rellenar el cuaderno. Es la forma más sencilla de que no se te pase.

      Salida rápida

      El botón Salir de la barra superior cierra esta página al instante y te lleva a otro sitio. También funciona pulsando Escape dos veces seguidas. Lo escrito no se borra: sigue aquí cuando vuelvas.

      Ten en cuenta una cosa: la visita queda en el historial del navegador, y el botón no puede evitarlo. Si eso te preocupa, usa una ventana privada y el cuaderno en papel.

      Manual de instrucciones

      Todo lo que puede hacer este cuaderno, explicado paso a paso: qué es y qué no, dónde se guarda, cada sección, cómo imprimirlo y qué hacer si algo falla. 20 páginas, gratuito.

      Descargar en PDF

      Tenlo a un toque

      Añade esta página a la pantalla de inicio de tu teléfono y se abrirá como una aplicación. En iPhone: el botón de compartir y «Añadir a pantalla de inicio». En Android: el menú de tres puntos y «Añadir a pantalla de inicio».

      Borrar toda mi carpeta

      Elimina de este navegador tus datos, tu cuaderno actual, tu diario de sesiones y lo que hayas registrado con cualquier herramienta. Es inmediato y no se puede deshacer. Si has descargado una copia, esa copia sigue siendo tuya.

      Para clases, másteres y estudiantes

      Este cuaderno es de uso libre en docencia. Sirve para explicar tres cosas a la vez, y en formato que se puede tocar en clase.

      • Trabajo entre sesiones. Permite discutir en clase qué se sabe y qué no sobre la relación entre implicarse en las tareas y mejorar, y por qué importa quién valora esa implicación.
      • Seguimiento rutinario de resultados. La valoración semanal ilustra la idea de medir de forma sistemática, y también sus límites: una sola pregunta no es un instrumento validado.
      • Enfoques distintos. Cambiar la plantilla enseña cómo la misma estructura sirve para cognitivo-conductual, pareja, sexología, adicciones o duelo.
      • Privacidad por diseño. Un ejemplo real de herramienta clínica que no recoge ni un dato: todo vive en el dispositivo.
      Caso de ejemplo para clase

      Carga un caso ficticio con cinco sesiones guardadas, tareas cumplidas y sin cumplir, un hito marcado y una valoración semanal que evoluciona. Está pensado para proyectarlo y trabajar sobre él sin inventar datos.

      Tu carpeta no se toca: se guarda mientras dura el ejemplo y vuelve entera cuando salgas. Los documentos que imprimas durante el ejemplo salen marcados como ficticios.

      Para citarlo: puedes usarlo y proyectarlo en clase citando la fuente. No está permitida la copia, la reventa ni la eliminación de la autoría. Límites que conviene explicitar en clase: este cuaderno no es un instrumento de evaluación, no ha sido sometido a estudio de validez ni fiabilidad, y no debe usarse para tomar decisiones clínicas por sí solo.

      Gracias

      Llevas 2 sesiones preparadas aquí

      Esto es gratis y lo va a seguir siendo. No hay cuenta, ni anuncios, ni datos que recojamos. Si te está sirviendo y quieres devolver el favor, hay tres formas, todas voluntarias y ninguna cambia nada de lo que puedes usar.

      • Pásalo a alguien. Es lo que más ayuda, y no cuesta nada. Los botones están justo debajo.
      • Cuéntanos qué le falta. Dos líneas en el recuadro de sugerencias valen más que diez elogios.
      • Deja una reseña sobre el recurso. Ayuda a que otras personas lo encuentren.
      Antes de dejar una reseña, léelo.

      Una reseña en Google es pública y lleva tu nombre. Si escribes que estás en terapia, esa información queda visible para cualquiera, incluidos conocidos, familia o gente del trabajo.

      Si decides dejarla, te sugerimos que hables del cuaderno como herramienta y no de tu proceso ni de tu situación personal. Y si tienes cualquier duda, no la dejes: compartir el enlace ayuda igual y no te expone a nada.

      Dinos qué le falta

      Este cuaderno se corrige con lo que nos cuentan quienes lo usan. Si eres paciente y echas algo en falta, si eres profesional y cambiarías una pregunta, o si eres estudiante y ves un error, escríbenos.

      ¿Te ha servido este cuaderno?

      Tu respuesta no se envía a ningún sitio ni se guarda: solo cambia lo que te sugerimos a continuación.

      Cuanto más concreta, más probable es que acabe implementada. Si es un error, dinos qué hiciste antes de que ocurriera.

      Se abre tu programa de correo con el mensaje escrito: nada se envía solo, y tú decides si lo mandas. No recogemos nada desde esta página.

      Si te está sirviendo, pásalo

      Es gratis, no pide registro y funciona con cualquier profesional, sea de donde sea. Hay bastante gente que llega a su sesión sin saber por dónde empezar a contar.

      • A quien empieza terapia. Llegar con la primera sesión medio preparada cambia bastante el arranque.
      • A quien te atiende. Puede recomendarlo como apoyo entre sesiones: es de uso libre, no lleva marca por dentro y tiene una hoja explicativa con sus límites declarados.
      • A quien está en lista de espera. Ese tiempo muerto se aprovecha mucho mejor anotando que dándole vueltas.

      Qué contar en tu sesión de terapia cuando no sabes por dónde empezar

      En resumen: un cuaderno de sesión es una hoja donde se anota, durante la semana, lo que se quiere contar en la próxima cita con el profesional. Suele incluir cómo ha ido la semana, qué se ha hecho de lo acordado y qué no, un ejemplo concreto de un momento difícil, algo que haya ido mejor, las dudas que hayan surgido y qué se quiere trabajar. Se lleva impreso o en el móvil. Es gratuito, no requiere registro y funciona con cualquier profesional.

      Por qué cuesta tanto empezar a hablar

      Llegar a una sesión y quedarse en blanco es de lo más común, y no significa que no haya nada que contar. Significa que la semana ha pasado y que lo que ocurrió el martes ya no está disponible el jueves. La memoria no guarda los episodios difíciles con el detalle que hace falta para trabajarlos: guarda una impresión general, casi siempre en forma de «he estado regular».

      Un «he estado regular» es cierto y no se puede trabajar con él. Un ejemplo concreto —qué pasó, qué te dijiste, qué sentiste y qué hiciste después— sí. Esa es toda la diferencia, y es la razón de que anotar en caliente cambie tanto la sesión.

      Los seis apartados que conviene llevar

      1. Cómo ha ido desde la última vez. Lo más importante, no todo. Si tuvieras un minuto, ¿qué dirías?
      2. Lo que acordasteis: qué has hecho y qué no. Y sobre todo qué te lo impidió. Lo que no se hace suele ser más informativo que lo que sí.
      3. Un momento difícil, concreto. Con día, situación y lo que pasó por dentro. Un ejemplo vale más que un resumen de siete días.
      4. Algo que haya ido mejor. Aunque sea pequeño. Se olvida con más facilidad que lo malo y hace falta para saber qué conservar.
      5. Las dudas que te hayan surgido. Anótalas cuando aparezcan, a cualquier hora. En la consulta no se recuerdan.
      6. Qué quieres trabajar. Si tuvieras que elegir una sola cosa para la próxima sesión, ¿cuál sería?

      Cuándo anotar

      El mejor momento no es la víspera: es cuando ocurre. Una línea el martes por la tarde vale más que media hora el miércoles por la noche intentando reconstruir la semana. Por eso el cuaderno tiene apuntes rápidos de una sola línea, pensados para escribirse desde el móvil en veinte segundos.

      Y sí conviene revisar todo junto la víspera, con calma, para elegir qué llevar. Diez minutos entonces cambian bastante cómo empieza la sesión.

      Qué hacer si esta semana no has hecho las tareas

      Escribirlo igual, y escribir qué se interpuso. Es la pregunta más útil de todo el cuaderno. Que una tarea no se haga rara vez significa falta de ganas: normalmente significa que era demasiado grande, que llegaba en mal momento del día, que faltaba un paso previo o que aparecía algo que no se había previsto. Todo eso es material de sesión, y sin anotarlo se pierde.

      ¿Y si no estoy en terapia?

      Sirve igual como orden y como memoria, aunque conviene ser honestos con lo que se sabe: la relación entre implicarse en el trabajo entre sesiones y mejorar está descrita en el contexto de un tratamiento, con alguien que lo revisa. Usarlo en solitario es útil para entenderse mejor y para llegar preparado el día que se empiece, pero no equivale a un tratamiento.

      Para profesionales de la psicología y la sexología

      Este cuaderno es de uso libre con pacientes, sin coste y sin registro. Tiene una hoja explicativa imprimible con sus límites declarados, una versión en blanco para fotocopiar y repartir en consulta, y seis plantillas según el enfoque de trabajo. No es un instrumento de evaluación, no ha sido sometido a estudios de validez ni fiabilidad, y no debe usarse para tomar decisiones clínicas por sí solo.

      Por qué llevar apuntes cambia la sesión

      El trabajo que se hace entre una sesión y la siguiente es lo que traduce lo hablado en consulta a cambios en la vida diaria. La relación entre implicarse en ese trabajo y mejorar está bien establecida: la adherencia a las tareas entre sesiones predice mejores resultados en problemas muy distintos, y quienes las completan de forma constante se benefician bastante más que quienes hacen poco o nada.

      Conviene decir con qué fuerza lo sabemos: los metaanálisis sitúan esa relación en un tamaño de efecto pequeño o moderado, y proceden sobre todo de terapias cognitivo-conductuales. No es una ley, es una tendencia bien replicada.

      Hay además un matiz que se cuenta poco, y es la razón de que esta carpeta esté hecha como está: hay datos que sugieren que la asociación con la mejoría es más consistente cuando la implicación la valora quien trata que cuando la estima la propia persona. La evidencia sobre ese punto concreto es todavía limitada, así que lo tomamos como una razón de diseño y no como una certeza.

      Por eso aquí no hay notas, ni porcentajes de cumplimiento, ni premios por constancia. Hay botones para imprimir y para enviar. Lo que anotas está pensado para revisarse con alguien.

      ⏳

      La sesión empieza más adelante

      Buena parte de una sesión se va en reconstruir la semana. Si llegas con eso escrito, ese tiempo se usa en trabajar.

      ✎

      Lo que se olvida al llegar

      Lo que anotas el martes por la tarde es justo lo que no recuerdas el jueves en la consulta.

      ◎

      El recorrido, no el día

      Dentro de una semana no se percibe el cambio. Al ver tres meses seguidos, la distancia se ve sola.

      ↗

      Con cualquier profesional

      Pones su nombre y sale en la hoja. Lo que imprimes no lleva marca comercial por dentro.

      Preguntas frecuentes

      ¿Puede verlo mi psicólogo o la clínica?

      Solo si tú se lo mandas. No es cuestión de confianza sino de arquitectura: no existe ningún sitio al que esto se envíe solo. No hay cuenta, no hay servidor y no hay copia automática.

      Para compartirlo tienes tres formas: imprimirlo, preparar un correo con el botón correspondiente, o descargar el archivo de texto y adjuntarlo.

      Quien me atiende no es de esta clínica. ¿Sirve igual?

      Sí, y está pensado así. Pones su nombre en los datos de la carpeta y aparece en todo lo que imprimas o envíes. La hoja no lleva publicidad ni marca por dentro, y sirve con profesionales de psicología, sexología, psiquiatría, trabajo social o cualquier otra disciplina.

      Si eres profesional y quieres recomendarlo a tus pacientes, puedes hacerlo libremente: es gratuito y no requiere registro.

      Comparto el dispositivo en casa. ¿Lo uso?

      Ten en cuenta que no hay contraseña: cualquiera que use este navegador puede abrir esta página y ver lo que hayas escrito. Si eso te preocupa, usa el cuaderno en papel. El valor está en anotar, no en anotarlo aquí.

      ¿Para qué sirve el número de sesión?

      Para que tu profesional y tú sepan de qué semana habla cada hoja sin tener que reconstruirlo. Sube solo cada vez que cierras un cuaderno, y puedes ajustarlo a mano si empezaste a usarlo con la terapia ya avanzada.

      ¿Y si esta semana no he hecho las tareas?

      Escríbelo igual, y sobre todo escribe qué te lo impidió. En consulta, saber qué se interpuso suele ser más útil que el ejercicio en sí, porque ahí aparece lo que hay que ajustar.

      ¿Tengo que rellenarlo todo?

      No. Con un campo ya se gana algo, y con los apuntes rápidos, más. Rellenar los siete por obligación convierte esto en deberes, que es lo contrario de lo que busca.

      He cambiado de teléfono. ¿Puedo llevarme la carpeta?

      Sí, si todavía tienes acceso al dispositivo antiguo. Descarga la copia de seguridad desde allí y restáurala en el nuevo. Es la única forma: no hay sincronización.

      No estoy en terapia. ¿Me sirve igual?

      Como orden y como memoria, sí. Pero conviene ser honestos: la evidencia indica que este tipo de registro predice la mejoría cuando lo valora quien trata, y bastante menos cuando uno se evalúa a sí mismo. Si algún día empiezas, llegarás con la primera sesión medio hecha.

      iEsta carpeta no es un instrumento de evaluación y no ha sido sometida a estudios de validez ni de fiabilidad. Reúne información que tú mismo has registrado; es una ayuda para tu autocuidado, no un diagnóstico ni un tratamiento, y nadie la revisa. No debe usarse para tomar decisiones clínicas por sí sola. Tus datos no salen de este dispositivo: la Clínica Pérez-Vieco no puede verlos, y escribir aquí no hace llegar nada a ningún profesional. Si lo que registras te preocupa o te desborda, acompañarte de un profesional marca la diferencia. Y si aparece un malestar que no puedes sostener, el 024 atiende las veinticuatro horas de forma gratuita y confidencial; en emergencia, 112.

      Tu bienestar, paso a paso

      Las herramientas acompañan, pero cuando quieras trabajar en profundidad lo que te preocupa, estamos aquí. En Valencia y también online.