Distorsiones cognitivas
Son "trampas" del pensamiento: formas automáticas de interpretar la realidad que la deforman y nos hacen sufrir. Reconocerlas es el primer paso para desactivarlas.
Ponlo en práctica con tus propios pensamientos
Cuando detectes una de estas trampas, el registro de pensamientos te ayuda a cuestionarla y a buscar una mirada más equilibrada.
Abrir el registro de pensamientosPor qué conviene conocerlas
Todos caemos en distorsiones cognitivas de vez en cuando; son atajos mentales normales. El problema aparece cuando se vuelven automáticas y frecuentes, porque tiñen de negativo cómo nos vemos a nosotros mismos, a los demás y al futuro, y alimentan la ansiedad, la tristeza o el enfado.
La buena noticia es que, una vez aprendes a reconocerlas, pierden fuerza. Puedes pararte, ponerles nombre ("esto es catastrofismo") y elegir una interpretación más justa y realista. Es una habilidad que se entrena.
¿Te reconoces en varias de ellas?
En terapia se aprende a detectar y transformar estos patrones. Si quieres trabajarlo con apoyo, estamos en Valencia y también online.