TERAPIA DE PAREJA . Psicólogo especializado en terapia de pareja.
Terapia de Pareja, también denominada Psicoterapia de Pareja, es el tratamiento clínico psicológico que se brinda a ambos miembros de una relación sentimental, en su condición de enamorados, novios, esposos, convivientes, separados y/o divorciados, por parte de un psicoterapeuta o terapeuta profesional, debidamente capacitado y facultado por los respectivos organismos oficiales reguladores del país donde ejerce su profesión.
En una terapia de pareja, el psicoterapeuta se centrará fundamentalmente en mejorar la comunicación en la relación. De esta manera, se aprenderá a controlar los impulsos y emociones para afrontar y resolver los conflictos que puedan surgir de una manera más eficiente. Además, se enseñará a ver los problemas desde otra perspectiva, intentando relativizar los mismos sin que los personalismos, la soberbia u orgullo pueda distorsionar los juicios de valor.
Evaluación, diagnóstico y tratamiento de problemas de pareja.
La terapia de pareja (o psicoterapia de pareja) es el proceso eficaz para abordar y solucionar problemas de falta de comunicación, infidelidad, insatisfacción sexual, pérdida, maltrato, abuso, celos y celos patológicos, problemas con los hijos, problemas con las familias de ascendencia, choque de valores, a hacer frente a acontecimientos traumáticos, problemas de convivencia y afrontar (llegado el caso) la decisión de separación y/o divorcio, a través de la mediación para la evitación de conflictos y el fomento del mutuo acuerdo.
Psicólogo especialista en terapia de pareja e intervención familiar con 20 años de experiencia y consultas propias en la ciudad de Valencia. Equipo formado por los mejores psicólogos sexólogos y terapeutas de pareja, para la solución de problemas de pareja y cualquier problema que pueda surgir en el entorno familiar.
En primer lugar, el psicólogo realiza una evaluación de la situación (tanto en pareja como de forma individual, teniendo en cuenta las características personales de cada uno de los miembros de la relación) para conocer cuáles son los problemas que se tienen y si estuviesen planteados, los objetivos que se quieren conseguir con la terapia y definir así el tipo de intervención que se necesita llevar a cabo.
La duración de la terapia es siempre limitada en el tiempo, aunque el número de sesiones o consultas está en función de cada pareja, del número de conflictos a tratar, si hubiese que abordar problemas externos a la relación que pudiesen estar afectando,etc.
Durante la terapia de pareja se analizan los problemas que afectan a la relación para tener una mayor comprensión de ellos, aprender a resolverlos y analizar las diferencias de manera racional, a reconocer cuáles son las ideas o creencias erróneas que cabría modificar, a detectar cuáles son los comportamientos y actitudes que deben ser cambiados y aprender cómo hacerlo, a escuchar, comprender y aceptar a la otra persona así como aceptar las diferencias individuales.
Como en cualquier relación interpersonal, la relación de una pareja, puede atravesar por momentos de dificultad dependiendo de las circunstancias, los cambios personales y el paso del tiempo.
INTERVENCIÓN EN LAS SIGUIENTES ÁREAS:
– Problemas de comunicación.
– Divorcio, ruptura o separación: superar el duelo por la pérdida, fomentar la autonomía personal de cada miembro de la pareja y minimizar el impacto psicológico en los hijos.
– Celos y celos patológicos.
– Infidelidad.
– Problemas con las respectivas familias.
– Problemas de convivencia y de agresividad.
– Dependencia emocional.
– Problemas con los hijos.
– Toma de decisiones.
– Afrontamiento de acontecimientos traumáticos: enfermedad, muerte de un familiar, etc.
¿CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA DE PAREJA?
Algunas parejas acuden a terapia para hacer crecer su relación, otras consultan en los casos en que lo consideran como una dificultad pasajera de resolver, y otras quieren resolver una crisis, revivir un deseo aplanado o comenzar un proceso de separación. Sea cual sea la razón, admitida o no, por la que la pareja recurra a la terapia de pareja, tendrán la ocasión de realizar un recorrido personal importante.

Usualmente las parejas encuentran en ellos mismos los recursos que les permiten superar sus dificultades, sin embargo, hay ocasiones en que los problemas superan los medios de los que disponen en ese momento para resolverlos, al punto de poner en riesgo la relación. En estos casos, estas parejas pueden beneficiarse mucho de una terapia de pareja, y es recomendado acudir con un psicólogo de pareja.
– Cuando la relación comienza a deteriorarse y no se va clara la salida.
– Cuando alguno de los miembros siente que la relación depende en mayor medida de él (“siempre tiro yo del carro”).
– Cuando ha habido una infidelidad pero existe la voluntad de superarla.
– Cuando hay una percepción de desigualdad.
– Cuando aparece un problema externo a la relación que es difícil de afrontar: enfermedad grave, problemas con la familia de origen, muerte de un familiar…..
– Cuando existe una constante y persistente intromisión o intentos de intervención de la familia política.
– Cuando aparece la insatisfacción sexual.
– Cuando sencillamente se quiere mejorar la relación.
¿CUÁNTO DURA LA TERAPIA DE PAREJA?.
La duración de la terapia suele ser limitada en el tiempo, aunque el número de sesiones dependerá de cada pareja, del número de conflictos a tratar, etc. Puede requerirse desde unas pocas sesiones para tratar un problema puntual hasta varios meses en casos de relaciones muy deterioradas.

¿FUNCIONA LA TERAPIA DE PAREJA?.
La terapia es mucho más eficaz si se acude nada más observar el malestar en la relación que si se deja pasar y pasar el tiempo hasta que el desgaste pueda más que cualquier cosa. De hecho, el porcentaje de éxito de una terapia de pareja está en torno al 70%. Sin embargo, es mucho más alto si la pareja acude antes, como mucho, dos años después de que aparezcan los primeros problemas.
Pero la realidad es otra bien distinta según reflejan diferentes estudios, centrados en parejas que acuden a consulta ya que se suele esperar entre cinco y seis años en acudir a terapia, a pesar de haber observado indicios de que la relación no funciona tan bien como les gustaría. En estos estudios no se contemplan a las parejas que nunca acudirán a terapia. Sea como fuere, la realidad es que, por desgracia, el perfil de parejas que acuden a consulta suelen ser el de una pareja que a pesar de saber que aún se quieren, llevan años acumulando frustración, enfados, decepciones, distanciamiento y frialdad.
La meta de una terapia de pareja
La terapia de pareja aspira en primer lugar a ayudar a la pareja a dejar los ataques personales uno contra el otro para crear un contexto favorable a la expresión de emociones subyacentes y por tanto favorecer una mejor comunicación. El objetivo es llevar la discusión al nivel del problema y ya no al nivel de la relación.
Uno de los principios de base que guía la resolución de conflictos de pareja es el principio de complementariedad, es decir que cada uno tiene una reacción que alenta y mantiene el comportamiento o la actitud del otro. Si uno no se siente comprendido o considerado o respetado, uno tiene reacciones como retirarse, el desentendimiento, que amplifican la falta de respeto, de escucha y de consideración.
La evaluación de este tipo de dinámicas por parte del psicólogo de pareja permite identificar, entender y modificar los mecanismos que conducen a la incomprensión y a la disputa.
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Satisfacción Sexual y disfunción eréctil en el varón
Durante siglos, la virilidad del hombre ha girado en torno a los genitales masculinos, por lo que a la hora de satisfacer sexualmente a su pareja, los hombres cuentan con un estrés extra fomentado a nivel social; ya que, si no cumplen con lo que sexualmente se espera de ellos, su hombría y masculinidad puede verse cuestionada.
Esta angustia, sumada al propio malestar que se ocasiona en la pareja, pueden fomentar la aparición de pensamientos como: ¿me volverá a pasar?, ¿estaré haciéndolo bien?, si vuelve a ocurrirme, ¿qué pensará ella o él?, ¿no soy lo suficientemente hombre?
Estos pensamientos pueden fomentar que se vuelvan a producir episodios de disfunción eréctil de forma consecutiva, por lo que la psicología juega un papel fundamental en la disfunción eréctil.

Estrés social, miedo al fracaso y malestar en la pareja
La disfunción eréctil se define como la incapacidad del hombre para lograr y mantener la erección el tiempo necesario para que se produzca la penetración, logrando una relación sexual insatisfactoria tanto para él como para su pareja.
En lo que respecta a los porcentajes, un 50% de la población masculina puede llegar a padecer algún episodio de disfunción eréctil a lo largo de su vida. De ese 50%, tan sólo el 30% de los casos obedecen a algún tipo de disfunción física; frente al 70% restante, el cual está relacionado con cuestiones psicológicas.
Independientemente del motivo que ocasione la disfunción eréctil, lo cierto es que tiene consecuencias psicológicas tanto para el hombre como para la propia pareja.
Causas orgánicas y psicológicas que fomentan el desarrollo de la disfunción eréctil
Entre los motivos físicos que pueden producir episodios de disfunción eréctil encontramos:
- Enfermedades cardiovasculares, casos de diabetes u obesidad o niveles de colesterol elevados.
- Hábitos poco saludables como el abuso de alcohol o el tabaco
- Lesiones varias en zonas muy concretas: pene, cadera, columna vertebral, etc.
- Trastornos del sueño o dificultad para conciliarlo.
Por su parte, en lo que respecta a las causas psicológicas, hay que destacar:
- Experiencias sexuales no satisfactorias o traumáticas.
- Excesiva autoobservación y/o anticipar el posible fracaso.
- Miedo al fracaso, a no cumplir con las expectativas.
- Problemas de ansiedad o de seguridad en uno mismo.
- Problemas sentimentales en la propia pareja.
A día de hoy existen una gran variedad de opciones para tratar la disfunción eréctil, pero el primer paso es aceptar la situación y acudir, preferiblemente con tu pareja, al psicólogo especialista en sexología o Sexólogo, para que él te aconseje la mejor opción teniendo en cuenta las características individuales de cada uno.
Tratamiento etiológico de la eyaculación precoz
Debe tratarse el cuadro orgánico que está provocando la eyaculación precoz.
Tratamiento farmacológico de la eyaculación precoz
- Los anestésicos tópicos están en desuso. Pueden causar reacciones cutáneas y una excesiva hipoestesia en el pene y en la vagina. No hay estudios fiables con estos fármacos.
- Los antidepresivos tricíclicos, como la clorimipramina, empezaron a usarse a principios de los años 70. Resultaron efectivos, pero hoy día, debido a sus efectos secundarios, han caído en desuso.

- Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (IPDE-5) y bloqueadores alfa-1 adrenérgicos no han sido aprobados para el tratamiento de la EP ni en EEUU (Food and Drug Administration [FDA]) ni en la Unión Europea (Agencia Europea del Medicamento [EMEA]).
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). En 1994 Waldinger fue el primero en demostrar la eficacia de los ISRS en alargar el IELT.
- La dapoxetina, un ISRS de acción corta, es el primer fármaco diseñado específicamente para el tratamiento de la eyaculación precoz a demanda en varones de 18 a 64 años y el único aprobado para tal uso por las agencias internacionales del medicamento. Actualmente está autorizada su comercialización en siete países de la Unión Europea (Finlandia, Suecia, Austria, Alemania, España, Italia y Portugal). Es un ISRS de acción corta, que ha demostrado inhibir de forma estadísticamente significativa el reflejo eyaculatorio a nivel supraespinal. No necesita, a diferencia de otros ISRS, de un periodo de impregnación, por lo que no es necesario administrarlo a diario, sino a demanda, en una dosis inicial de 30 mg de 1-3 horas antes del coito. Ha resultado igualmente efectivo tanto en la eyaculación primaria como en la secundaria. Se elimina principalmente por vía urinaria en 24 horas, sin otras sustancias activas. Esta farmacocinética lo convierte en el fármaco ideal para el tratamiento a demanda. La eficacia de la dapoxetina ha sido probada en ensayos clínicos, controlando los siguientes parámetros: el tiempo de latencia intravaginal hasta la eyaculación (IELT), el perfil de eyaculación prematura (PEP) y la percepción del control sobre la eyaculación (EP). Todo esto convierte a la dapoxetina en el fármaco que mayores datos aporta sobre la eficacia en el tratamiento de la eyaculación precoz.
- Tramadol. Sin los efectos secundarios de los ISRS. Retrasa la eyaculación inhibiendo la recaptación de norepinefrina y de serotonina. Administrado a demanda, en dosis de 50 mg dos horas antes del coito, ha demostrado alargar el IELT muy significativamente, según el estudio llevado a cabo en casos de eyaculación primaria17,18. Usado a demanda ha mostrado muy pocos efectos adversos.
Terapia sexual de la eyaculación precoz
A nivel individual
- Ejercicios de relajación.
- Ejercicios de Kegel, practicando la contracción y relajación de la musculatura bulbocavernosa e isquiocavernosa. Los estudios realizados han sido con pocos pacientes, pero confirman éxitos del 60% tras cuatro meses de practicarlos.
- A estos ejercicios se ha añadido la electroestimulación del suelo pélvico para provocar contracciones en la zona y fortalecer la musculatura e incrementar la discriminación de sus contracciones. Estudios publicados refieren una mejoría en el 65% de los casos tras un año de tratamiento.
A nivel de pareja
- Técnica de parada / arranque (stop/start). Mediante la masturbación en pareja en la eyaculacion precoz, se para cuando la excitación es tan alta que se percibe la inminencia eyaculatoria hasta bajar la excitación y comenzar un nuevo ciclo. Después de cinco ciclos se permite la eyaculación. De esta manera el paciente aprende a reconocer las sensaciones preeyaculatorias para poder después controlarlas.
- Técnica de compresión del pene (squeeze). Cuando el paciente percibe que va a eyacular, la pareja o él mismo, con los dedos pulgar e índice, se comprime la región balano-prepucial hasta que desaparece la sensación. Bajado el nivel de excitación se reanuda la relación. El ciclo se repite cuatro o cinco veces para terminar eyaculando.
- Penetración vaginal sin movimientos. La mujer encima sin moverse. El varón introduce el pene y aguanta el tiempo que pueda, familiarizándose con las sensaciones sin eyacular.
- Técnica cognitivo conductual de la excitación, en la que tiene gran importancia que la pareja se comunique sus fantasías sexuales, sus pensamientos, se cuide el escenario y la preparación de la relación, así como el grado de excitación que esto supone para cada miembro de la pareja.
- Eliminación de las distorsiones cognitivas sobre la relación sexual. Rosen señala ocho tipos de distorsiones cognitivas.
- Técnicas de focalización sensorial. Entrenan al paciente a ir más despacio y en centrarse en las sensaciones placenteras que le produce su pareja mediante la estimulación corporal, dejando para el final la estimulación en el área genital.
Francisco Cabello del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología propone su propio modelo completo y exhaustivo de la eyaculación precoz en el que integra diferentes estrategias con dos modalidades:
- 1º. Modelo simple, sin fármacos, que se compone de las siguientes fases: erotización sexual focalizada en mejorar la comunicación sexual de la pareja y propone ejercicios de autoestimulación erótica, pasando después a otra de erotización orgásmica y por fin a una desensibilización intravaginal.
- 2º. Modelo combinado. En el anterior modelo, en la fase de erotización orgásmica se introduce el tratamiento con ISRS.
Tratamiento en grupos.
El objetivo debería ser reestructurar cognitivamente la interpretación individualista de la eyaculación precoz con la que acude el varón en solitario a la consulta de atención primaria y enfocarla como un problema de relación sexual de la pareja, que afecta a los dos y por lo tanto la solución ha de venir desde la pareja. Son necesarios para aprender a hacer cambios en el tipo de relación sexual que han llegado a construir los dos: ampliar el guión sexual, mejorar la comunicación, derribar tabúes, así como ayudarse de los puntos propuestos en los tratamientos citados.
En definitiva, existen diferentes ofertas terapéuticas en lo que se refiere a la eyaculacion precoz, la mayoría centradas en retrasar el reflejo de eyaculación. Muchas lo consiguen. No está claro que la pareja solo y exclusivamente nos esté demandando retrasar el cronómetro, alargar la duración. Seguro que su demanda también incluye incrementar la satisfacción, por lo que el objetivo irrenunciable con cualquier terapia que se emplee, debería ser conseguir que la pareja llegue a “re-construir” otro tipo de relación sexual más satisfactoria para ambos.
En Sexólogos Valencia. somos especialistas en Terapia de Pareja. Te informamos, asesoramos y/o ayudamos si tienes dificultades o problemas de pareja.
Todas las parejas viven periodos de crisis, malos momentos y tropiezos, de cómo transcurran estos procesos, podrán o no recuperar el amor, y en este momento es donde puede ayudar la terapia de pareja. No permitas que un pequeño bache pueda arruinar tu relación.
La Terapia de pareja en Sexólogos Valencia consiste en un tipo proceso terapéutico dirigido por un psicólogo – sexólogo, mediante el proceso del cual ayudará a las parejas de cualquier condición a resolver los problemas en su relación en afán de mejorar la misma. Mediante la terapia de pareja, tomarán las medidas adecuadas para la reconstrucción de la relación o la finalización de esta.
No es conveniente hacer caso omiso a los problemas esperando que se mejoren por sí solos. Mediante estos procedimientos, de todas la parejas que acuden a terapia, 4 de cada 5 parejas consiguen descubrir si sus diferencias realmente son imposibles de solucionar o si, en cambio, pueden ser rectificadas. De estas 4 personas, más de la mitad decidieron seguir con la relación, mejorando así la felicidad y plenitud que se había perdido o que nunca se había originado (en muy pocos de los casos).
El plan de terapia de pareja varía respecto a la situación: si alguno de los dos de la pareja se niega a acudir a sesiones de terapia de pareja, este otro puede ir por su cuenta, siendo estadísticamente más complicado reparar una relación si sólo uno de los dos quiere asistir a las sesiones con el psicólogo – sexólogo.
Durante los últimos años, se ha observado un notable aumento de parejas que acuden a pedir apoyo para mejorar su relación. En este aspecto, los factores más influyentes son la falta de comunicación, falta de deseo y confianza. Además, la mayoría de estas parejas exponen posteriormente la gran mejoría que obtienen tras someterse a terapia. (más…)
Problemas de erección en el varón
A menudo los problemas de erección en el hombre son considerados como un tema que le compete a él de forma exclusiva. Pero nada más lejos de la realidad.
Los problemas de impotencia sexual afecta también a la mujer porque compromete la sexualidad y a las relaciones de la pareja.
Papel de la Pareja ante la Disfunción Eréctil
Por lo tanto, ante la impotencia sexual o disfunción eréctil, la mujer debe tomar una actitud activa. ¿Cómo?
- Habla con él abiertamente, pero sin dramatizar. Intenta que te exprese sus sentimientos.
- Hazle ver que el problema de su disfunción eréctil es de los dos y que juntos lo podéis solucionar.
- Busca información suficiente sobre la impotencia o disfunción eréctil para hacerle ver que no es un “bicho raro” y que la disfunción eréctil es un trastorno bastante frecuente.

- Aconséjele que visite al psicólogo sexólogo y, por supuesto, acompáñelo. Los tratamientos de disfunción eréctil necesitarán de su colaboración.
- Sé paciente. El tratamiento de disfunción eréctil o impotencia sexual requiere de un tiempo, pronto pasará y las cosas volverán a ser como antes en vuestra relación de pareja. Anímate para que puedas animarle a él.
- Recuerda que es posible que el padecimiento de la disfunción eréctil en numerosas ocasiones desencadenan un sentimiento de impotencia sexual que puede afectar en diferentes situaciones cotidianas, tanto en la pareja, como en la familia o el trabajo. No lo dejes y apoya a tu pareja en la búsqueda del profesional especialista en sexología, el Psicólogo – Sexólogo.
Además, algunos expertos recomiendan recordar a la mujer que si el médico de cabecera o bien el urólogo prescriben fármacos para la disfunción eréctil o impotencia, como Viagra, Cialis o Levitra, éstos no conseguirán por sí solos la erección de la pareja, puesto ninguno de ellos funciona sin estimulación sexual.
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