Síntomas de la ansiedad

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Los síntomas de ansiedad más frecuentes son:

1. A nivel cognitivo-subjetivo:

  • preocupación,
  • temor,
  • inseguridad,
  • dificultad para decidir,
  • miedo,
  • pensamientos negativos sobre uno mismo
  • pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros,
  • temor a que se den cuenta de nuestras dificultades,
  • temor a la pérdida del control,
  • dificultades para pensar, estudiar, o concentrarse, etc.

2. A nivel fisiológico:

  • sudoración,
  • tensión muscular,
  • palpitaciones,
  • taquicardia,
  • temblor,
  • molestias en el estómago,
  • otras molestias gástricas,
  • dificultades respiratorias,
  • sequedad de boca,
  • dificultades para tragar,
  • dolores de cabeza,
  • mareo,
  • náuseas,
  • molestias en el estómago,
  • tiritar, etc.

3. A nivel motor u observable:

  • evitación de situaciones temidas,
  • fumar, comer o beber en exceso,
  • intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.),
  • ir de un lado para otro sin una finalidad concreta,
  • tartamudear,
  • llorar,
  • quedarse paralizado, etc.

Ansiedad. Qué es la Ansiedad.

¿Qué es la Ansiedad?

Pregunta:

¿Qué es la ansiedad?

Respuesta:

Es una emoción natural. Por lo tanto, la ansiedad guarda algunas similitudes con otras reacciones emocionales, tales como la alegría, el enfado, la tristeza, el miedo, etc. La ansiedad es experimentada como una emoción desagradable, negativa, que surge en una situación ante la que el individuo percibe una amenaza (posibles consecuencias negativas). Para afrontar esta situación y tratar de reducir las consecuencias negativas el individuo debe ponerse en alerta.

La reacción emocional puede observarse a un triple nivel: cognitivo-subjetivo (la experiencia), fisiológico (cambios corporales) y motor (conductual-observable).

nivel cognitivo-subjetivo, la ansiedad se caracteriza por sentimientos de malestar, preocupación, hipervigilancia, tensión, temor, inseguridad, sensación de pérdida de control, percepción de fuertes cambios fisiológicos (cardiacos, respiratorios, etc.)

nivel fisiológico, la ansiedad se caracteriza por la activación de diferentes sistemas, principalmente el Sistema Nervioso Autónomo y el Sistema Nervioso Motor, aunque también se activan otros, como el Sistema Nervioso Central, o el Sistema Endocrino, o el Sistema Inmune. De todos los cambios que se producen, el individuo sólo percibe algunos cambios en respuestas tales como la tasa cardiaca, tasa respiratoria, sudoración, temperatura periférica, tensión muscular, sensaciones gástricas, etc. La persistencia de estos cambios fisiológicos puede acarrear una serie de desórdenes psicofisiológicos transitorios, tales como dolores de cabeza, insomnio, disfunción eréctil, contracturas musculares, disfunciones gástricas, etc.

nivel motor u observable, la ansiedad se manifiesta como inquietud motora, hiperactividad, movimientos repetitivos, dificultades para la comunicación (tartamudez), evitación de situaciones temidas, consumo de sustancias (comida, bebida, tabaco, etc.), llanto, tensión en la expresión facial, etc.

Trastornos asociados con altos niveles de ansiedad

¿Cuáles son los trastornos asociados con altos niveles de ansiedad?

Pregunta:

¿Cuáles son los trastornos asociados con altos niveles de ansiedad?

Respuesta:

La ansiedad está presente en muchos trastornos, tanto mentales como físicos:

  1. Trastornos mentales
    1. Los niveles más altos de ansiedad suelen encontrarse en los individuos que padecen los llamados trastornos de ansiedad, entre los que se encuentran:
      • ataques de pánico o crisis de ansiedad
      • agorafobia
      • fobia social
      • fobia específica
      • ansiedad generalizada
      • trastorno obsesivo compulsivo
      • trastorno por estrés postraumático
      • trastorno por abuso de sustancias, etc.
    2. Pero la ansiedad, además de ser el principal síntoma en este tipo de trastornos psicopatológicos o trastornos mentales, es un síntoma predominante en muchos otros trastornos psicológicos, como por ejemplo
      • los trastornos del estado de ánimo (depresión mayor, distimia, etc.),
      • las adicciones (tabaco, alcohol, cafeína, derivados del cannabis, cocaína, heroína, etc.),
      • los trastornos de la alimentación (anorexia, bulimia),
      • trastornos del sueño,
      • trastornos sexuales,
      • trastornos del control de impulsos (juego patológico, tricotilomanía, etc.),
      • trastornos somatomorfos (hipocondría, somatización, conversión, etc.)
  2. Por otro lado, la ansiedad está también presente en una serie de trastornos físicos, como por ejemplo en:
    1. Los llamados trastornos psicofisiológicos, entre los que cabe mencionar los siguientes:
      • trastornos cardiovasculares (enfermedad coronaria, hipertensión, arritmias, etc.),
      • trastornos digestivos (colon irritable, úlcera),
      • trastornos respiratorios (asma),
      • trastornos dermatológicos (psoriasis, acné, eczema),
      • y otros trastornos psicofisiológicos (cefaleas tensionales, dolor crónico, disfunciones sexuales, infertilidad, etc.).
    2. Los trastornos relacionados con el sistema inmune:
      • cáncer,
      • artritis reumatoide, etc.
    3. Y en general en cualquier trastorno crónico que implica una pérdida importante de la calidad de vida o una amenaza para la supervivencia, como por ejemplo:
      • dolor crónico,
      • enfermedad terminal, etc.

Tratamiento de la ansiedad ante los exámenes

¿Se puede resolver el problema de la ansiedad ante los exámenes?

Pregunta:

¿Se puede resolver el problema de la ansiedad ante los exámenes?

Respuesta:

Para resolver este problema de ansiedad ante los exámenes, en los últimos años se están desarrollando diversos programas de intervención psicológica cuyo objetivo es que los estudiantes aprendan técnicas para el control de la ansiedad ante los exámenes y que en definitiva, mejoren su rendimiento.

cropped logo grande clinica copia4 copia copia

Desde hace varios años, en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, se desarrollan programas de intervención dirigidos a la reducción de la ansiedad ante los exámenes que alcanzan niveles de eficacia superiores al 90% tanto en el control de los niveles de ansiedad como en la mejora del rendimiento académico. Estos programas son de carácter grupal, lo que reduce costes y fomenta la motivación entre sus participantes. Se pueden aplicar también de manera individual. Incluyen el aprendizaje de diversas técnicas psicológicas como entrenamiento en relajación muscular y respiración abdominal, técnicas de solución de problemas y autoinstrucciones, cambio en hábitos de vida…

El programa tipo consta de las siguientes fases:

  • una primera fase informativa;
  • una segunda de entrenamiento en relajación muscular progresiva;
  • una tercera de entrenamiento en auto-instrucciones;
  • una cuarta en la que se alternan desensibilización sistemática y solución de problemas (bien una técnica, bien la otra); y
  • una quinta sobre recomendaciones finales.

Se desarrolla en 14-16 sesiones y se obtienen excelentes resultados con disminuciones importantes del nivel de ansiedad, tanto en el ISRA como en el TAI, así como incrementos significativos en el rendimiento, evaluado éste por la nota media de las calificaciones escolares.

Ansiedad normal y ansiedad patológica

¿Las diferencias individuales en la reacción de ansiedad ante una misma situación indican patología?

Pregunta:

¿Las diferencias individuales en la reacción de ansiedad ante una misma situación indican patología?

Respuesta:

Si un individuo reacciona en alguna ocasión con altos niveles de ansiedad ante una situación, ante la que otros individuos no experimentan tanta ansiedad, podemos hablar simplemente de una reacción de alta intensidad, o de una reacción aguda de ansiedad en un nivel no demasiado alto, que es puntual y no extrema. Esto no suele suponer ningún trastorno.

El problema vendría si esta forma de reacción aguda es excesivamente intensa, como en los ataques de pánico o crisis de ansiedad (en los que el individuo no puede controlar su ansiedad y alcanza niveles extremos), o bien cuando se establece dicha reacción aguda como un hábito, es decir, si una reacción de ansiedad de alta intensidad se vuelve crónica, o se vuelve muy frecuente.

La reacción aguda de ansiedad no siempre es patológica, sino que puede ser muy adaptativa. Por ejemplo:

si la situación que la provoca requiere una fuerte reacción de alarma que nos prepare para la acción (si se nos exige una gran concentración en una tarea para la que se necesitan muchos recursos de la atención),

o si requiere una gran activación fisiológica (porque necesitamos tensar más los músculos, bombear más sangre, más oxígeno, etc.),

dicha reacción de ansiedad nos ayudará a responder mejor ante esta situación.

Existen unos criterios prácticamente universales para determinar si el comportamiento de una persona cabe diagnosticarlo como un trastorno de ansiedad. Estos criterios están recogidos en las dos clasificaciones de trastornos mentales (o psicopatológicos) más importantes:

  • DSM-IV (Asociación de Psiquiatras Americanos, APA)

  • ICD-10 (Organización Mundial de la Salud, OMS)

En ambas, son similares los criterios para diagnosticar un trastorno de ansiedad.