Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o síndrome por déficit de atención (SDA) es una enfermedad de trastorno atencional especialmente grave. Los médicos también la denominan trastorno hipercinético (THC).

Se acepta generalmente que en la práctica, la prevalencia de este trastorno se sitúa aproximadamente en el 6% (3-10%). Esta prevalencia supondría la existencia en nuestro país de 400.000 niños y adolescentes afectados. Los varones están más afectados que las chicas en una relación de entre 1:2 y 1:6. El trastorno aparece desde la edad lactante hasta la adulta. En España un 4 % de los adultos padecen TDAH. En más de la mitad de los pacientes a los que en edad infantil o pubertad les fue diagnosticado un TDAH, los síntomas permanecen también durante la edad adulta. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los pacientes pueden controlar el síndrome y llevar una vida normal.

Los resultados de investigaciones científicas sugieren que la causa de un TDAH puede estar en un trastorno de la transmisión de la señales al cerebro. Posiblemente, muchos de los casos de TDAH tienen un condicionante genético. El entorno vital en el que los niños afectados por TDAH crecen puede debilitar o fomentar este problema; también el tabaco y el alcohol en el embarazo pueden influir en la aparición de la enfermedad.

Los síntomas característicos del TDAH son una baja concentración y una impulsividad, con o sin hiperactividad evidente, y síntomas acompañantes (excitabilidad aguda, cambios de humor y depresiones, falta de memoria, miedos, etc.). En la mayoría de los casos puede establecerse un diagnóstico con la observación y a través de preguntas al afectado; además, el médico puede obtener información relevante de personas de confianza como los padres, educadores y profesores, así como con pruebas neuropsicológicas y una exploración física.

El tratamiento del TDAH se realiza con métodos de asesoramiento, comportamiento y psicoterapia, y también con medicamentos. A veces el tratamiento dura unos pocos años, otras, es para toda la vida. El objetivo es que el paciente pueda llevar una vida normal, que sea capaz de tener relaciones sociales adecuadas y adquiera una buena formación educacional para alcanzar un buen nivel de calidad en su vida.

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Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): Definición.

Las abreviaturas TDAH y SDA se refieren al trastorno por déficit de atención e hiperactividad y al síndrome por déficit de atención que son como los médicos definen un trastorno especialmente grave de la atención. Otras definiciones, en parte ya anticuadas para la enfermedad, con igual cuadro clínico son, entre otras, leve trastorno cerebral en la primera infancia, trastorno hipercinético o síndrome hipercinético (SHC).

TDAH no se refiere únicamente a la edad infantil, también incluye a afectados adultos. Según se exprese la enfermedad, podemos clasificar el TDAH en diferentes tipos: el tipo predominante de impulsos hiperactivos, el tipo predominante de déficit de atención y el tipo combinado.

El TDAH fue documentado por primera vez en 1845 por el neurólogo de Fráncfort el Dr. Heinrich Hoffman en su libro infantil Der Struwwelpeter (Pedro Melenas, uno de los libros de cuentos alemanes más traducidos, cuenta historias en verso cada una protagonizada por un niño con algún vicio o mal comportamiento). Pero no fue hasta el año 1987 cuando esta enfermedad recibió su definición médica definitiva de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Según se recoge actualmente, el TDAH es el resultado de una transmisión errónea de información entre las células nerviosas. Aquí, la dopamina, un neurotransmisor, tiene un importante papel.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): Causas

Las causas exactas del TDAH siguen sin estar aclaradas. Seguramente existen múltiples factores responsables de un trastorno por déficit de la atención e hiperactividad. Actualmente, se considera responsables principales a los siguientes tres desencadenantes de TDAH:

  • Predisposición genética
  • Desencadenante hereditario por complicaciones en el parto y el embarazo
  • Circunstancias psicosociales

Una predisposición genética tiene como efecto un trastorno en la transmisión de las señales nerviosas. Apenas se constata la aparición del neurotransmisor denominado dopamina el cerebro cuando se sufre un TDAH. Esto provoca que el intercambio de información entre las células nerviosas se trastorne e impide que los estímulos puedan tramitarse correctamente. Por eso es por lo que los afectados tienen dificultades a la hora de controlarse.

No es infrecuente encontrar en la misma familia a hermanos, padres o familiares con síndrome de TDAH, aunque sea a nivel diferente. Es posible que existan varios genes responsables de la aparición de la enfermedad.

Los desencadenantes hereditarios, como por ejemplo el tabaco o el consumo de alcohol de la madre durante el embarazo no son las únicas causas originarias del TDAH, más probable es que lo favorezcan, en el caso de que exista una predisposición genética previa. Tampoco los factores psicosociales son los únicos causantes del TDAH. Sí es cierto que el entono vital en el que crecen los niños afectados de TDAH puede potenciar o debilitar la predisposición genética existente. Por ejemplo, se discute si las circunstancias de vida exterior y las experiencias drásticas, como la separación de los padres o una vivencia traumática, pueden favorecer la aparición del TDAH.

Otras posibles causas serían determinados cambios en el metabolismo cerebral del afectado: está comprobado que en este caso las sustancias transmisoras (los neurotransmisores), en especial la dopamina, no tienen un efecto óptimo en el área de los puntos de conexión de las células cerebrales (sinapsis). Con un análisis TEP (tomografía por emisión de positrones), los investigadores han demostrado que estas áreas cerebrales consumen menos glucosa que las de los niños sanos. Asimismo, los investigadores han comprobado que las personas con TDAH tienen menos volumen cerebral, sobre todo el lóbulo frontal es menor.

Todavía no se ha podido determinar científicamente el supuesto de que las alergias alimentarias o intolerancias puedan influir en los síntomas del TDAH o incluso ser su causa originaria.

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