Superar una infidelidad

Superar una infidelidad

Superar la infidelidad es un proceso complicado.

Superar la infidelidad es un proceso complicado que debe ser tratado para así no producir severos daños en la relación de pareja porque afecta la credibilidad y la confianza, valores que constituyen la base de todo compromiso. A su vez, este problema origina en los individuos sentimientos negativos como la decepción y la ansiedad, que pueden dar lugar a la separación o a problemas más graves como el suicidio a causa de la depresión; por esta razón, la infidelidad se ha convertido en una de las principales causas de divorcio en el mundo y uno de los motivos más frecuentes de visita en consultas psicológicas.

Una vez que ocurre la infidelidad, involuntariamente aparecen sentimientos de ira, venganza, culpa y reclamo entre las partes que conforman la relación, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos, esta situación es la consecuencia de problemas que se arrastran en el transcurso de la relación o vida en pareja. Por ello, mencionaremos las causas principales de la infidelidad:

Causas principales de la infidelidad.

Descuidar a la pareja: como bien sabemos, una relación la conforman dos personas que deberían crecer tanto en conjunto como de forma independiente. En este caso, algunos individuos se centran exclusivamente en evolucionar de forma autónoma, centrando su atención en el progreso laboral o en el crecimiento social. Es aquí donde la pareja pierde el control del tiempo que invierte en sus quehaceres personales y en su relación, dando lugar a un desequilibrio que afecta a ambas personas, a tal punto de producir la sensación de soledad.

Disfunciones fisiológicas: existen problemas físicos que impiden tener una vida sexual adecuada, y por ello en ocasiones, los cónyuges se ven obligados a pasar mucho tiempo sin tener actividad sexual exponiendo evasivas que generan inconformidad, insatisfacción y sensación de rechazo en la pareja. Para mejorar la vida sexual y que estos problemas no repercutan en la relación de pareja la solución es acudir a profesionales cualificados como psicólogos expertos en problemas de pareja, sexólogos y también endocrinos. El sexólogo es el profesional adecuado para tratar y detectar el problema, pero no debemos olvidar la importante labor del endocrinólogo que también puede jugar un papel fundamental en el diagnóstico si el problema sexual tiene origen biológico y está relacionado con disfunciones en las glándulas sexuales.

Mala comunicación: las partes de una relación necesitan comunicarse constantemente para conducir una vida sana llena de comprensión y acuerdos que se establecen mediante el diálogo. Es común que uno de los cónyuges da por sentado que la pareja conoce y sabe qué debe hacer frente a determinada situación. Otro escenario frecuente es cuando los individuos acumulan molestias e inconformidades que no exteriorizan para evitar discusiones. Estas situaciones son muy comunes en la relación, y si no se tratan adecuadamente deterioran la vida sana en pareja, produciendo dejadez y malestar.

Problemas personales: si uno de los individuos de la relación padece problemas psicológicos y no ha llevado a cabo algún tratamiento, o si una de las partes está atravesando por problemas económicos y laborales, es altamente probable que la relación esté afectándose progresivamente, en especial si la pareja no colabora en la solución de los problemas que su cónyuge tiene.

Las causas de la infidelidad son muy parecidas tanto en hombres como en mujeres, sin embargo, eventualmente, los síntomas o las carencias se presentan de forma distinta en ambos, por ejemplo, algunos hombres al principio sienten la necesidad de vivir nuevas experiencias sexuales, mientras que las mujeres comienzan a sentirse afectadas por la mala comunicación que existe entre ambos, también es posible que el hombre viva fuertes períodos de depresión mientras que la mujer se esfuerce en construir una nueva vida, esto también dependerá de los motivos que dieron lugar a la ruptura.

Terapia de pareja para la infidelidad.

Una vez que la infidelidad se descubre, las reacciones varían dependiendo de la personalidad, los valores y la cultura de cada individuo. Este es un tema que debe trabajarse psicológicamente tanto en la terapia individual como en la terapia de pareja.

Por otra parte, es importante aclarar que para perdonar una infidelidad ambas partes deben estar de acuerdo, la persona infiel debe sentirse arrepentido y estar consciente del daño que ocasionó con su conducta. Asimismo, la persona que fue víctima de la infidelidad debe hacer un esfuerzo por fortalecer su autoestima y estar dispuesta a superar el problema con los profesionales correspondientes: psicólogos y sexólogos. En Psicólogos y Sexólogos Valencia somos expertos en los problemas de pareja e infidelidades.

Un error muy común es decidir permanecer en la relación por los hijos o por la dependencia económica. En estos casos, los integrantes de la relación deben meditar y pensar si realmente desean pasar el resto de sus vidas juntos, de lo contrario, este tipo de relaciones nunca terminan bien.

La primera pregunta que hacen los individuos en consulta es si en efecto una infidelidad puede perdonarse, y la respuesta depende del daño que la infidelidad haya ocasionado en la relación, así como las condiciones que acompañan el evento, pero muy a pesar de ello, en la mayoría de los casos es posible recuperar la relación y volver a tener una vida gratificante en pareja, siempre y cuando ambos estén dispuestos a superarlo.

La persona afectada debe buscar a otra que le apoye, algún amigo de confianza o un confidente que le haya mostrado incondicionalidad a lo largo de su vida. Después deberá darse un poco de tiempo para pensar objetivamente en la situación y poder entablar una conversación más equilibrada con la pareja, en otras palabras, cuando la infidelidad es expuesta o descubierta, no es el momento propicio para tomar decisiones que determinen el futuro de la relación.

Si la persona que cometió la infidelidad está decidido/a a salvar su relación, se le recomienda que:

  • Corte bruscamente el contacto con el/la amante, este es el primer paso y el más importante para recuperar la confianza de la pareja.
  • Busque ayuda psicológica, ponga todo su esfuerzo en la terapia de pareja y también vaya a consultar a un sexólogo en el caso de que el origen del problema sea sexual y así iniciar un tratamiento que pueda servir de ayuda.
  • Pase más tiempo con su pareja, permítale el acceso a sus cosas personales momentáneamente y de forma voluntaria (cuentas en las redes sociales, dispositivo móvil), de lo contrario, la persona afectada conservará dudas y el objetivo es erradicar esa desconfianza que se generó a partir de la traición. Esto no quiere decir que la persona afectada deba actuar como un policía, por el contrario, se supone que una vez que se toma la decisión de recuperar la relación, ambos deben esforzarse en mejorar.
  • Después de una infidelidad, la reacción natural es querer guardar silencio y evitar hablar del tema. Y aunque conversar de esta experiencia sea un acto muy duro para los integrantes de la relación, también es una actividad necesaria para recuperar la confianza, así que la persona infiel debe prepararse para entablar una conversación en la que deberá responder preguntas y tendrá que ser lo más honesto posible. Es decir, ambas personas deben aprender a afrontar este problema para poder solucionarlo.psicologos valencia clinica de psicologia pareja valencia
  • Tómese unos días libres con su pareja. Es necesario salir del entorno cotidiano y abandonar el lugar que se asocia con la infidelidad. Organice un viaje y momentáneamente haga a un lado su trabajo y sus preocupaciones, hay que establecer prioridades y es hora de salvar esa relación que se estaba deteriorando. El viaje debe ayudar a pensar con mayor objetividad y será un momento ideal para tomar decisiones. Al mismo tiempo, se recomienda recuperar la pasión porque la monotonía o la apatía son factores que dan lugar a las infidelidades, por tanto, deberá reavivarse la vida sexual y la convivencia en pareja.

Por otra parte, tenemos el tratamiento psicológico, en el que la mayoría de los psicólogos y psicoterapeutas en la terapia de pareja aplican fases para llegar a la reconciliación. La primera fase tiene como objetivo reducir el impacto que la infidelidad tuvo en una de las partes, y es precisamente aquí donde el profesional estructurará el plan del tratamiento. Luego, el psicólogo dará inicio al proceso de perdón, un acto que puede corresponder a una o ambas partes, y es que para llegar a la reconciliación se debe pedir perdón y ser perdonado. Por último, se llega a la reconciliación, donde se establecerán los lineamientos y normas de pareja a cumplir durante la relación, con ellos se fijarán los límites permisivos que no producirán daño, desconfianza o dolor.

Superar una infidelidad

Psicólogo especializado en terapia de pareja.

TERAPIA DE PAREJA . Psicólogo especializado en terapia de pareja.

Terapia de Pareja, también denominada Psicoterapia de Pareja, es el tratamiento clínico psicológico que se brinda a ambos miembros de una relación sentimental, en su condición de enamorados, novios, esposos, convivientes, separados y/o divorciados, por parte de un psicoterapeuta o terapeuta profesional, debidamente capacitado y facultado por los respectivos organismos oficiales reguladores del país donde ejerce su profesión.

En una terapia de pareja, el psicoterapeuta se centrará fundamentalmente en mejorar la comunicación en la relación. De esta manera, se aprenderá a controlar los impulsos y emociones para afrontar y resolver los conflictos que puedan surgir de una manera más eficiente. Además, se enseñará a ver los problemas desde otra perspectiva, intentando relativizar los mismos sin que los personalismos, la soberbia u orgullo pueda distorsionar los juicios de valor.

Evaluación, diagnóstico y tratamiento de problemas de pareja.

 

La terapia de pareja (o psicoterapia de pareja) es el proceso eficaz para abordar y solucionar problemas de falta de comunicación, infidelidad, insatisfacción sexual, pérdida, maltrato, abuso, celos y celos patológicos, problemas con los hijos, problemas con las familias de ascendencia, choque de valores, a hacer frente a acontecimientos traumáticos, problemas de convivencia y afrontar (llegado el caso) la decisión de separación y/o divorcio, a través de la mediación para la evitación de conflictos y el fomento del mutuo acuerdo.

Psicólogo especialista en terapia de pareja e intervención familiar con 20 años de experiencia y consultas propias en la ciudad de Valencia. Equipo formado por los mejores psicólogos sexólogos y terapeutas de pareja, para la solución de problemas de pareja y cualquier problema que pueda surgir en el entorno familiar.

En primer lugar, el psicólogo realiza una evaluación de la situación (tanto en pareja como de forma individual, teniendo en cuenta las características personales de cada uno de los miembros de la relación) para conocer cuáles son los problemas que se tienen y si estuviesen planteados, los objetivos que se quieren conseguir con la terapia y definir así el tipo de intervención que se necesita llevar a cabo.

La duración de la terapia es siempre limitada en el tiempo, aunque el número de sesiones o consultas está en función de cada pareja, del número de conflictos a tratar, si hubiese que abordar problemas externos a la relación que pudiesen estar afectando,etc.

Durante la terapia de pareja se analizan los problemas que afectan a la relación para tener una mayor comprensión de ellos, aprender a resolverlos y analizar las diferencias de manera racional, a reconocer cuáles son las ideas o creencias erróneas que cabría modificar, a detectar cuáles son los comportamientos y actitudes que deben ser cambiados y aprender cómo hacerlo, a escuchar, comprender y aceptar a la otra persona así como aceptar las diferencias individuales.

Como en cualquier relación interpersonal, la relación de una pareja, puede atravesar por momentos de dificultad dependiendo de las circunstancias, los cambios personales y el paso del tiempo.

INTERVENCIÓN EN LAS SIGUIENTES ÁREAS:

- Problemas de comunicación.
- Divorcio, ruptura o separación: superar el duelo por la pérdida, fomentar la autonomía personal de cada miembro de la pareja y minimizar el impacto psicológico en los hijos.
- Celos y celos patológicos.
- Infidelidad.
- Problemas con las respectivas familias.
- Problemas de convivencia y de agresividad.
- Dependencia emocional.
- Problemas con los hijos.
- Toma de decisiones.
- Afrontamiento de acontecimientos traumáticos: enfermedad, muerte de un familiar, etc.

¿CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA DE PAREJA?

Algunas parejas acuden a terapia para hacer crecer su relación, otras consultan en los casos en que lo consideran como una dificultad pasajera de resolver, y otras quieren resolver una crisis, revivir un deseo aplanado o comenzar un proceso de separación. Sea cual sea la razón, admitida o no, por la que la pareja recurra a la terapia de pareja, tendrán la ocasión de realizar un recorrido personal importante.

Usualmente las parejas encuentran en ellos mismos los recursos que les permiten superar sus dificultades, sin embargo, hay ocasiones en que los problemas superan los medios de los que disponen en ese momento para resolverlos, al punto de poner en riesgo la relación. En estos casos, estas parejas pueden beneficiarse mucho de una terapia de pareja, y es recomendado acudir con un psicólogo de pareja.

 

- Cuando la relación comienza a deteriorarse y no se va clara la salida.

- Cuando alguno de los miembros siente que la relación depende en mayor medida de él ("siempre tiro yo del carro").

- Cuando ha habido una infidelidad pero existe la voluntad de superarla.

- Cuando hay una percepción de desigualdad.

- Cuando aparece un problema externo a la relación que es difícil de afrontar: enfermedad grave, problemas con la familia de origen, muerte de un familiar.....

- Cuando existe una constante y persistente intromisión o intentos de intervención de la familia política.

- Cuando existen problemas de comunicación o se ha deteriorado sensiblemente.

- Cuando aparece la insatisfacción sexual.

- Cuando sencillamente se quiere mejorar la relación.

¿CUÁNTO DURA LA TERAPIA DE PAREJA?.

La duración de la terapia suele ser limitada en el tiempo, aunque el número de sesiones dependerá de cada pareja, del número de conflictos a tratar, etc. Puede requerirse desde unas pocas sesiones para tratar un problema puntual hasta varios meses en casos de relaciones muy deterioradas.

¿FUNCIONA LA TERAPIA DE PAREJA?.

La terapia es mucho más eficaz si se acude nada más observar el malestar en la relación que si se deja pasar y pasar el tiempo hasta que el desgaste pueda más que cualquier cosa. De hecho, el porcentaje de éxito de una terapia de pareja está en torno al 70%. Sin embargo, es mucho más alto si la pareja acude antes, como mucho, dos años después de que aparezcan los primeros problemas.

Pero la realidad es otra bien distinta según reflejan diferentes estudios, centrados en parejas que acuden a consulta ya que se suele esperar entre cinco y seis años en acudir a terapia, a pesar de haber observado indicios de que la relación no funciona tan bien como les gustaría. En estos estudios no se contemplan a las parejas que nunca acudirán a terapia. Sea como fuere, la realidad es que, por desgracia, el perfil de parejas que acuden a consulta suelen ser el de una pareja que a pesar de saber que aún se quieren, llevan años acumulando frustración, enfados, decepciones, distanciamiento y frialdad.

La meta de una terapia de pareja

La terapia de pareja aspira en primer lugar a ayudar a la pareja a dejar los ataques personales uno contra el otro para crear un contexto favorable a la expresión de emociones subyacentes y por tanto favorecer una mejor comunicación. El objetivo es llevar la discusión al nivel del problema y ya no al nivel de la relación.

Uno de los principios de base que guía la resolución de conflictos de pareja es el principio de complementariedad, es decir que cada uno tiene una reacción que alenta y mantiene el comportamiento o la actitud del otro. Si uno no se siente comprendido o considerado o respetado, uno tiene reacciones como retirarse, el desentendimiento, que amplifican la falta de respeto, de escucha y de consideración.

La evaluación de este tipo de dinámicas por parte del psicólogo de pareja permite identificar, entender y modificar los mecanismos que conducen a la incomprensión y a la disputa.

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Superar una infidelidad

Como mejorar la erección masculina

¿ Cómo mejorar la erección masculina? 10 maneras sencillas para lograrlo

Para saber como mejorar la erección masculina debemos comprender que la disfunción eréctil es un problema de salud crónico que afecta a hombres de diversas edades, puede afectarlo circunstancialmente o de manera prolongada, actualmente se cuenta con diversos métodos para mejorar la erección masculina y hoy te mostraremos sencillas formas de lograrlo.

La disfunción eréctil es una causa frecuente de consulta médica, principalmente se evidencia en varones mayores de 40 años y puede ser un síntoma reflejo de otras enfermedades que están afectando tu salud.

Entendamos cómo se produce la erección; La erección inicia con la estimulación mental y de los sentidos. Se generan impulsos cerebrales y a partir de los nervios locales, estos impulsos hacen que los músculos que componen los cuerpos cavernosos se relajen, y fluya la sangre llenando estos espacios creando presión en los cuerpos cavernosos, generando que el pene se expanda. Posteriormente los músculos del pene al contraerse interrumpen el paso de la sangre y se libera el flujo de salida por las venas, generando que la erección se revierta.

¿Que es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil se define como la incapacidad para conseguir o mantener la suficiente rigidez del pene que permita una relación sexual satisfactoria, esta deficiencia debe mantenerse mínimo durante 3 meses para descartar causas temporales.

Factores que producen disfunción eréctil y cómo combatirlos

Para saber como mejorar la erección masculina debemos comprender que puede afectarse tanto por factores orgánicos (físicos) como psicológicos o ambos.

Entre los factores físicos tenemos cerca de un 60 a 80% relacionados con causas vasculares en las cuales intervienen múltiples factores como Tabaco, Hiperlipidemia, HTA, Diabetes, entre otros. De un 10 a 20% se relaciona con causas neurológicas generadas bien sea por traumatismo, hernias discales, neuropatía diabética y en algunos casos por secuelas luego de procedimientos quirúrgicos. Y finalmente un 5 a 10 % de los factores físicos están representados por causas hormonales como trastornos de hormonas tiroideas, testosterona, prolactina, entre otras.

La primera recomendación que te damos de cómo evitar la impotencia va enfocada en estos factores modificables como eliminar el consumo de tabaco, se ha determinado que este es un factor riesgo relacionado directamente con la disfunción eréctil. Por lo tanto prescindir de este hábito no solo mejorara tu salud de manera integral, además mejorara tu desempeño sexual.

En segundo lugar cuida lo que comes es indispensable mantener una dieta balanceada, a base de alto consumo de proteínas, vegetales y frutas. Como bien se conoce somos lo que comemos, y es importante recordar que el consumo de alimentos con alto contenido de grasa y carbohidratos alteran el funcionamiento de nuestro corazón y sistema circulatorio, afectando la distribución de la sangre hacia todos nuestros órganos incluyendo nuestro sistema reproductor. La erección se produce al momento que los cuerpos cavernosos (estructura interna del pene) se relajan y fluye la sangre generando aumento de presión dentro de los mismos provocando la expansión del pene. Por lo cual necesitamos para una buena erección el flujo de sangre adecuado hacia el pene, tomando esto en cuenta la próxima vez que elijas tus comidas apuesta por aquellas ricas en proteínas, vegetales y frutas para cuidar tu corazón y tu sistema circulatorio contribuyendo además en el control de enfermedades crónicas como la Hipertensión Arterial, hiperlipidemia y diabetes relacionadas directamente con la disfunción eréctil.

Terapia de Pareja para el tratamiento de la Disfunción Eréctil

Se ha evidenciado que aquellos hombres diabéticos tienen 3 veces más probabilidades de desarrollar Disfunción eréctil, incluso en 15% de los varones sanos con Disfunción Eréctil se ha determinado alteración de los niveles de glicemia en sangre. Tomando en cuenta esto nuestra tercera recomendación es el control de los niveles de azúcar en sangre (glicemia). La diabetes implica alteraciones vasculares, neuropatías y por disfunción gonadal. Para mejorar la erección masculina mantén además de una dieta balanceada, el control de los tratamientos establecido por tu medico de cabecera para garantizar niveles de azúcar estables en sangre, y una salud sexual óptima.

Reducir la ingesta del licor, esta es nuestra cuarta recomendación, tanto el consumo de drogas como el consumo de alcohol se ha relacionado con la Disfunción Eréctil.

Como te has podida dar cuenta este problema es multifactorial y hay diversas maneras bastantes sencillas para combatirlo y evitar la impotencia. Una forma fácil y efectiva para mejorar y fortalecer nuestro sistema cardiovascular es ejercitarnos siendo indispensable mantener una rutina de ejercicio, toma en cuenta que crear hábitos saludables requiere dedicación y perseverancia, mantén como objetivo que con estos pequeños cambios lograras un mejor desempeño sexual.

El sexo no depende simplemente de estimulación física genital también requiere de estimulación emocional y un estado psicológico propicio para hacer de ese momento gratificante. Es necesario para mejorar la erección masculina que sean estimulados todos sus sentidos no solo físicamente. Aquí viene nuestra sexta recomendación, se creativo y cambia la rutina sexual, se debe generar un ambiente estimulante y agradable que permita la relajación. Es común ante esta enfermedad que el hombre desarrolle mecanismos contra producente de auto-observación creando más presión sobre sí mismo para mejorar la erección, por lo cual debes acabar con la monotonía y así disminuir esta expectativa que genera mayor preocupación al momento del acto sexual y afecta la capacidad de erección.

Dejar los problemas laborales fuera de la cama, esta es nuestra séptima recomendación. El estrés y el exceso de trabajo afectan nuestra sexualidad. Para tener ese momento de intimidad satisfactorio requiere de tiempo, ambiente emocionalmente sano y estar descansado. Esto es difícil de conseguir con el estilo de vida actual, pero es esencial dedicar tiempo para nuestra relación de pareja. Entre los tips importantes para mejorar las erecciones del hombre se pueden mencionar evitar discutir problemas de tu trabajo durante tu momento de intimidad, estimula conversaciones agradables, has de tu cuarto un lugar sagrado donde enfoques tus energías a tu relación en pareja.

Mejorar la Comunicación en el Tratamiento de la Disfunción Eréctil

La disfunción eréctil es un trastorno que afecta no solo al hombre además afecta a su pareja y depende de ambas personas ya que con la ayuda de su pareja puede mejorar la erección masculina, nuestra octava recomendación es aumentar la comunicación con tu pareja se sinceró y abre el tema de manera natural en pareja, así lograras que sea sencillo combatir este problema involucrándose los dos. Ante la disfunción eréctil, de ser necesario acudir al psicólogo especialista en Sexología, es recomendable hacerlo en compañía de tu pareja de modo que ambos puedan apoyarse para mejorar su calidad de vida y hacer los cambios necesarios en estas para solucionar el problema.

Estudios han reportado que hasta un 90 % de hombres que sufren de Depresión Severa sufre también de disfunción eréctil, es necesario tomar encuentra si además de la incapacidad de generar una erección satisfactoria has notado sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, puede ser necesario que requieras apoyo psicológico.

Además de las distintas recomendaciones que hemos comentado de cómo mejorar la erección masculina a través de cambio de estilo de vida, contamos con medicamentos con los cuales se ha evidenciado mejoría de la disfunción eréctil independientemente de su causa. Entre los tratamientos de primera línea, como novena recomendación tenemos el uso del Citrato de Sildenafilo o mejor conocido como Viagra, este medicamento permite obtener y mantener la erección y su efecto terapéutico se inicia 30-60 minutos después de su administración. Sin embargo debemos tomar en cuenta ciertas contraindicaciones para la utilización de este medicamento entre las cuales tenemos el uso concomitante de medicamentos con nitrato o fármacos donadores de óxido nítrico y aquellos pacientes en los que esta desaconsejada la actividad sexual (angina inestables, insuficiencia cardíaca grave, infarto reciente), además de aquellos hombres con alergia o intolerancia al fármaco. Es importante recordar que es necesaria la evaluación previa con su médico tratante al momento de prescribir el fármaco.

Nuestra última pero no menos importante recomendación para mejorar la erección masculina es el tratamiento de enfermedades asociadas a la Disfunción eréctil, garantizando el control adecuado de las enfermedades que hemos mencionado como la diabetes, HTA, dislipidemia, entre otras. Esta es una herramienta muy importantes para mejorar la erección masculina, como anteriormente mencionamos la disfunción eréctil en muchas ocasiones es un síntoma de enfermedades que pueden estar afectado de manera crónica tu cuerpo, que han alterado en el transcurrir de los años tu sistema cardiovascular y nervioso. Por lo tanto acudir de a tiempo a tu consulta médica puede llevar al diagnóstico oportuno de enfermedades que pueden ser fácilmente controladas.

En conclusión nuestras 10 recomendaciones para mejorar la erección masculina son:

  1. Eliminar el consumo de tabaco.
  2. Cuida lo que comes.
  3. Controla los niveles de azúcar sanguíneos (glicemia).
  4. Reducir la ingesta del licor y el eliminar el uso de drogas.
  5. Mantener una rutina de ejercicio.
  6. Se creativo y cambia la rutina sexual.
  7. Deja los problemas laborales fuera de la cama.
  8. Aumenta la comunicación con tu pareja.
  9. Uso del citrato de sildenafilo (Viagra).
  10. Tratamiento de enfermedades asociadas a la disfunción eréctil.

Para despedirnos les recordamos que esta enfermedad responde a múltiples causas, por lo tanto el hombre puede estar afectado tanto por causas físicas como psicológicas, lo importante es determinar cuál o cuáles factores están produciendo esta deficiencia y con constancia, creando hábitos saludables mejoraras tu condición de salud que se verá reflejado en tu potencia sexual.

Terapia de Pareja

Terapia de Pareja

Terapia de Pareja y comunicación

El objetivo de la terapia de pareja es restablecer la comunicación adecuada entre los miembros de la pareja y asegurar que la relación vuelva a ser nuevamente agradable y enriquecedora. La terapia de pareja aspira en primer lugar a ayudar a la pareja a dejar los ataques personales uno contra el otro para crear un contexto favorable a la expresión de emociones subyacentes y por tanto favorecer una mejor comunicación.

Importancia de la terapia de pareja

Sabemos que el proyecto de una relación de pareja es algo muy importante para la vida, y que en ocasiones es inevitable afrontar problemas que ponen en riesgo el futuro de la relación. En tanto las relaciones son una parte esencial de nuestras vidas, las dificultades en las relaciones son una de las causas más comunes de falta de felicidad.  Situaciones relacionadas con la pérdida de empleo, enfermedades, conflictos familiares, o bien características de la personalidad misma de cada uno, o incluso problemas no resueltos (heridas abiertas) que cada uno arrastra de su pasado, son factores comunes que ocasionan la aparición de dichos conflictos. En estos casos, la poca comunicación, la incomprensión y el desinterés obstaculizan cada vez más el bienestar de la pareja.

¿Cuándo ir a terapia de pareja?

Algunas parejas acuden a terapia para hacer crecer su relación, otras consultan en los casos en que lo consideran como una dificultad pasajera de resolver, y otras quieren resolver una crisis, revivir un deseo aplanado o comenzar un proceso de separación. Sea cual sea la razón, admitida o no, por la que la pareja recurra a la terapia de pareja, tendrán la ocasión de realizar un recorrido personal importante.

Usualmente las parejas encuentran en ellos mismos los recursos que les permiten superar sus dificultades, sin embargo, hay ocasiones en que los problemas superan los medios de los que disponen en ese momento para resolverlos, al punto de poner en riesgo la relación. En estos casos, estas parejas pueden beneficiarse mucho de una terapia de pareja, y es recomendado acudir con un psicólogo de pareja.

Objetivos de la terapia de pareja

El objetivo de la terapia de pareja es restablecer la comunicación adecuada entre los miembros de la pareja y asegurar que la relación vuelva a ser nuevamente agradable y enriquecedora. Entre los objetivos que se plantean en conjunto con un psicólogo de pareja  están:

     •     identificar las áreas de conflicto

     •      facilitar una mayor comprensión de sí mismo, del otro y de la relación

     •      mejorar la percepción que ambas partes tienen de los conflictos que están viviendo

     •      aumentar la capacidad de la pareja para abordar tanto las situaciones complejas o difíciles como las simples y cotidianas

     •      crear nuevas estrategias para la resolución de problemas

     •      desarrollar habilidades de comunicación

     •      mejorar la convivencia y el diálogo con tu pareja

     •      modificar patrones de relación que no están dando los resultados deseados (disfuncionales)

Entendiendo la terapia de pareja

El elemento clave en una terapia de pareja es aprender a escuchar al otro. En terapia los psicólogos de pareja ofrecen los medios para expresar sus insatisfacciones con respecto a la relación y no con respecto al otro. Este cambio de perspectiva permite revisar la relación sin pretender cambiar al otro. En el curso de una terapia de pareja puede ocurrir que causas más profundas e insospechadas surjan que son igualmente la causa de los problemas de la relación. Por ejemplo, una depresión, un agotamiento o un trauma no resuelto en uno de los dos compañeros.

Los desacuerdos en una pareja son inevitables ya que la vida en pareja (conyugal o no) constituye una de las experiencias de vida más estresantes que existen. Las fuentes de estrés son muchas: la distribución de tareas, el dinero, la educación de los hijos, el sexo, la armonización entre las necesidades de la familia y las necesidades exteriores (carrera, parientes, amigos, recreación). Estos desacuerdos se convierten en conflictos cuando los cónyuges se atacan personalmente o cuestionan e invalidan la forma de ser de su pareja. Pueden existir una sensación de agotamiento, desinterés e incomprensión, que se traducen en una comunicación menos fluida o el distanciamiento. El éxito de la terapia de pareja reposa en la voluntad que tiene cada uno de perseverar en pareja.

En los casos en que los simples desacuerdos se convierten en conflictos, aun cuando el evento que desencadena el conflicto es banal (lavar los trastes inmediatamente después de la comida o más tarde) provoca una fuerte reacción emotiva. Es importante observar que son las emociones secundarias las que son expresadas en las disputas, es decir emociones provocadas por una reacción a emociones  primarias difíciles de tolerar. Estas emociones secundarias son defensas que sirven para reprimir o huir de las emociones primarias. Las emociones secundarias son con frecuencia la agresividad o el abandono de la situación, en cambio las emociones primarias son emociones más primitivas como la tristeza, el miedo a ser herido.

La meta de una terapia de pareja

La terapia de pareja aspira en primer lugar a ayudar a la pareja a dejar los ataques personales uno contra el otro para crear un contexto favorable a la expresión de emociones subyacentes y por tanto favorecer una mejor comunicación. El objetivo es llevar la discusión al nivel del problema y ya no al nivel de la relación.

Uno de los principios de base que guía la resolución de conflictos de pareja es el principio de complementariedad, es decir que cada uno tiene una reacción que alenta y mantiene el comportamiento o la actitud del otro. Si uno no se siente comprendido o considerado o respetado, uno tiene reacciones como retirarse, el desentendimiento, que amplifican la falta de respeto, de escucha y de consideración.

La evaluación de este tipo de dinámicas por parte del psicólogo de pareja permite identificar, entender y modificar los mecanismos que conducen a la incomprensión y a la disputa.

Motivos frecuentes de consulta de terapia de pareja:

     ❖     sentimiento de que algo falta o que está perdido en la relación

     ❖     imposibilidad de comunicarse adecuadamente

     ❖     insatisfacción

     ❖     distanciamiento afectivo

     ❖     presencia de argumentos que escalan, discusiones circulares y continuas

     ❖     pérdida de intimidad y deseo sexual

     ❖     impacto negativo de la vida profesional en la relación

     ❖     complicaciones y duelo por una separación

     ❖     divorcio y separación

     ❖     adaptación al matrimonio o convertirse en padres

     ❖     infidelidad

     ❖     celos (infundados según la percepción del otro)

     ❖     imposibilidad de dejar el pasado atrás

     ❖     posturas de invalidación o desprecio hacia el otro

     ❖     problemas con familias de origen

     ❖     dificultades de compromiso

     ❖     la rutina y la monotonía

     ❖     conflictos cotidianos

La terapia de pareja también puede ayudar a una separación

La terapia puede actuar también como herramienta para la preparación de un proceso de ruptura de manera definitiva de la pareja, ayudando a entender y a superar la dependencia negativa que ha desgastado a la relación y la mantiene es una dinámica dañina y destructiva para ambos en la pareja. También ayuda a velar por la salud y el bienestar de los hijos en caso que los haya.

Superar una infidelidad

Como elegir un buen Psicólogo

Una de las consultas que me hacen frecuentemente es cómo diferenciar a un buen psicólogo de uno que no lo es. Como es sabido, en psicología existen diferentes escuelas, algunas científicas y otras no, algunas con terapias que han demostrado ser eficaces y otras que no. Muchas personas se sorprenden al descubrir que pueden estar pagando sesiones a una persona que está aplicando “tratamientos” que no están reconocidos por ninguna universidad, o acudiendo a consulta con personas que no son realmente psicólogos. Voy a dar diez claves básicas (por eso del gusto que le tenemos a los decálogos) que pueden ser útiles para decidir a qué psicólogo acudir y si vale la pena que sigamos en nuestra terapia actual.

¿Realmente es psicólogo?

Puede parecer estúpido plantearlo, pero no todo el mundo que abre una consulta tiene un título oficial de psicología. Sí, esas cosas ocurren. Recuerda que en España no existe la profesión de “psicoterapeuta” o “terapeuta psicológico”. Cuando alguien utiliza estos términos, en muchos casos lo hace porque no tiene la formación necesaria para ejercer de psicólogo. De cualquier manera, la mejor garantía de que esa persona es un psicólogo titulado es que tenga bien visible el número de colegiado de alguno de los Colegios Oficiales de Psicología. Un profesional colegiado garantiza que tiene la titulación necesaria y que se acoge al Código Deontológico del psicólogo (un conjunto de normas de ética profesional. La más conocida es la del llamado “secreto profesional” pero hay muchas más. La mayoría de los Colegios Oficiales de Psicología tienen directorios públicos de sus colegiados, por lo que no tienes más que entrar en la web del COP de tu zona y consultarlo (www.cop.es, apartado “Colegios”).

No sólo es necesario ser psicólogo para abrir una consulta

Una vez que has comprobado el número de colegiado, toca saber si tiene formación específica para ayudarnos con nuestro problema. En psicología hay varias especialidades, aunque sólo está reconocida la de Especialista en Psicología Clínica, necesaria para trabajar en la Sanidad Pública pero no en la clínica privada. Para trabajar en la privada hay que tener el título de Psicólogo General Sanitario. Tener ese título a la vista garantiza que la persona ha recibido formación clínica. Para la Psicología Educativa, Neuropsicología o Psicología Jurídica no hay ninguna titulación oficial, por lo que no está de más conocer si ha realizado formación de posgrado en estas subespecialidades (un Postgrado o Máster, recuerda que el Máster implica normalmente el doble de horas que un Experto).

Infórmate bien sobre el tipo de terapia que realiza

Comprobar que la persona que te atiende tiene la titulación necesaria para abrir una consulta o gabinete de psicología es lo mínimo para no ser víctima de un fraude. El siguiente paso es saber qué tipo de terapia realiza. No todas las terapias han demostrado ser efectivas, por lo que puede darse el caso de que encuentres a un psicólogo titulado que realiza un determinado tipo de tratamiento que no es eficaz para tratar un determinado problema. Seguro que a mucha gente le sorprenderá este punto, pero hay muchos profesionales que por haber recibido determinada formación o por gustos personales eligen realizar tratamientos sin evidencia, lo que supone una vulneración del Art. 6 del Código Deontológico, que obliga al principio de “solidez de la fundamentación objetiva y científica de sus intervenciones profesionales”. Pregúntale a tu psicólogo qué terapia realiza y qué evidencia hay de que su terapia es efectiva para un problema como el tuyo, cuántas sesiones durará aproximadamente y cómo será el método de trabajo. No te cortes, tienes todo el derecho a tener esta información, y si es necesario, pide referencias sobre el tipo de tratamiento que desarrolla.

Comprueba si en las primeras sesiones hay una evaluación, un diagnóstico y una propuesta tratamiento

Las terapias con evidencia científica comienzan con una evaluación del problema. Esta evaluación no debería llevar más de tres sesiones salvo excepciones (jamás debe superar las 5 sesiones, y eso debe estar absolutamente justificado. Pide explicaciones). Una vez realizada la evaluación, el psicólogo debe darte un diagnóstico del problema, que no necesariamente será el nombre de un trastorno (un trastorno es un conjunto de síntomas. Cuando una persona tiene todos esos síntomas le damos tal nombre, pero eso no nos da información de las causas que provocaron el problema y los factores que hacen que se mantenga a día de hoy. Por esta razón, muchas veces más que un nombre, el psicólogo te dará un diagnóstico del problema que llamamos “funcional”). Una vez tiene el diagnóstico, vendrá la propuesta de tratamiento. Tienes derecho de saber qué tipo de terapia va a utilizar e incluso a pedirle otras opciones de tratamiento. Asegúrate de que tiene formación en esas opciones (un psicólogo con un Máster en Psicoanálisis probablemente no tendrá la formación ni la experiencia para hacer Terapia de Aceptación y Compromiso, por ejemplo). Si no se cumple este procedimiento, pide explicaciones.

Número, duración y frecuencia de las sesiones

Pregunta cuántas sesiones serán necesarias aproximadamente. Normalmente, el número de sesiones necesarias para un tratamiento no superará las 20. Si es así, debe estar absolutamente justificado. Pide explicaciones. La duración media de una sesión es de 55 – 60 minutos. Hay terapias que hacen sesiones de 90 minutos. El tiempo de duración de una sesión no es un factor importante en la eficacia del tratamiento, pero en menos de 45 minutos es difícil realizar una terapia en condiciones. En la mayoría de los casos, las sesiones tendrán una frecuencia semanal. En casos excepcionales, y sólo durante las primeras sesiones, se podrá plantear una frecuencia de dos sesiones semanales. Si es así, pide explicaciones. Nos hemos encontrado profesionales que plantean más de dos sesiones por semana. Debes saber que los tratamientos con apoyo empírico no plantean en ningún caso más de dos sesiones semanales, así que si quieres pagarlas es tu decisión, pero eso no implica que el gasto extra se relacione con más eficacia o con resolver antes el problema. 

Qué NO es un tratamiento psicológico

Frecuentemente nos encontramos en consulta con personas que han ido a otros profesionales. Cuando les preguntamos qué hacían en las sesiones, nos cuentan que dedicaban el tiempo a hablar sobre lo que les pasa, y así hasta que se cansaron de ir. Los tratamientos psicológicos no consisten simplemente en hablar sobre lo que a uno le ocurre. Consiste en que el psicólogo explique cómo surgen las emociones, los pensamientos y los comportamientos desagradables y cómo afrontarlos y desarrollar una serie de técnicas para ello. Un dato importante: la mayoría de las personas se sienten mejor durante las primeras sesiones simplemente por hablar de su problema. No debes confundir ese alivio inicial con eficacia, ya que se disipará pronto. Es más, ir a consulta no siempre implica salir aliviado. A veces hay que enfrentarse a problemas duros para superarlos. Si tienes dudas sobre el proceso, pregunta siempre al psicólogo por qué hace lo que hace. Todo lo que un profesional hace en consulta debe estar justificado por la evidencia científica.

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