1. LAS EMOCIONES.
Las emociones son reacciones naturales que nos permiten ponernos en alerta ante determinadas situaciones que implican peligro, amenaza, frustración, etc.
Los componentes centrales de las emociones son las reacciones fisiológicas (incremento de la tasa cardíaca y de la respiración, tensión muscular, etc.) y los pensamientos. Es necesario adquirir ciertas habilidades para manejar las emociones ya que una intensidad excesiva puede hacer que las personas las vivan como estados desagradables o les lleven a realizar conductas indeseables.
Ante este tipo de situaciones en la mayoría de los seres vivos suelen producirse una serie de reacciones fisiológicas dirigidas a poner el organismo en alerta. En las personas también se producen estas reacciones, pero son más complejas que en los animales ya que esas reacciones van acompañadas por pensamientos específicos, que nos permiten diferenciar un rango mayor de emociones. Además, las personas no debemos reaccionar de forma instintiva (por ejemplo agrediendo a aquello que nos amenaza o escapando de la situación), sino que a lo largo de nuestra infancia aprendemos formas de comportarnos más adecuadas.
Así en las emociones humanas entran en juego cuatro aspectos:
- Una situación concreta.
- Una serie de reacciones fisiológicas específicas o sensaciones (aceleración del pulso y de la respiración, tensión muscular, etc.).
- Unos pensamientos determinados.
- Un tipo de respuestas concretas apropiadas para esa situación.
La ansiedad y la ira son reacciones naturales y positivas que tenemos para ponernos en alerta ante determinadas situaciones, que son consideradas como peligrosas. Pero también pueden ser emociones negativas que no funcionan como debieran, activándose ante estímulos inofensivos y provocando malestar y conductas inadecuadas. Comprender, conocer y admitir las emociones es el procedimiento para poder controlarlas.
La ansiedad
La ansiedad es una de esas emociones que hay que saber manejar porque son vividas como desagradables y pueden provocar conductas inapropiadas, especialmente cuando se producen ante contextos sociales (por ejemplo hablar en público) o ante situaciones que no entrañan ningún peligro (por ejemplo subir en ascensor, salir a la calle, etc.).
La Ansiedad consiste en un conjunto de sentimientos de miedo, inquietud, tensión, preocupación e inseguridad que experimentamos ante situaciones que consideramos amenazantes (tanto física como psicológicamente). Esto es, la “ansiedad”, incluye los siguientes componentes:
- Los pensamientos y las imágenes mentales atemorizantes (cognitivo)
- Las sensaciones físicas que se producen cuando estamos nerviosos o furiosos. (fisiológico).
- Los comportamientos que son la consecuencia de la respuesta de ansiedad (conductual).
En la ansiedad, como en cualquier otra emoción, juega un papel muy importante el tipo de pensamientos que tenemos y las reacciones físicas experimentadas. El modo en que nos comportamos cuando estamos ansiosos a menudo es inadecuado e interfiere en nuestro funcionamiento normal. Es muy importante controlar este tipo de emociones ya que pueden afectar seriamente a la capacidad de desarrollar una vida sana. (más…)
El ser humano necesita ‘motivos’ para luchar, hacer,, deseos, ilusiones, objetivos, proyectos que den sentido a su vida. A la depresión se llega, y una vez llegados, permanecemos en ella por una apatía, una desgano, una desilusión y falta de sentido en nuestras vidas que se nos hacen rutinarias y las sentimos, absurdas.
Si no nos sentimos motivados a «hacer cosas», y más bien nos abandonamos a no hacer nada a estar inactivos, mientras esperamos que llegue la motivación y las ganas de hacer algo, la rutina y la inactividad se transforma en desesperación en la medida de que nos cansamos de esperar.
La motivación, las nuevas ilusiones, ¿cómo pueden aparecer en nosotros?. El hecho de que estando bien parecen existir espontáneamente nos induce a creer que es algo ‘natural’, algo que -si funcionamos bien- debería estar ahí como el ritmo respiratorio o el pulso del corazón. Pero en cambio esto no es seguro, y cualquier persona normal atraviesa momentos de vacío y desgana provocados por que las etapas acaban, los deseos se realizan, y porque abundan los fracasos.
Forma parte de la posibilidad de rehacerse, trabajar en nuevas direcciones, explorar nuevos caminos, buscar nuevas opciones.
Estas capacidades son esenciales para combatir el cansancio, el olvido, las dudas y la tardanza irritante que producen los obstáculos que van surgiendo.
La depresión se aferra muchas veces al «no tengo fuerzas para continuar»
La persona depresiva a veces siente rencor y resentimiento por alguna cosa que le ha ido mal. En verdad es muy negativa y ve todo con esa perspectiva.
No se trata de que el dolor o la depresión agudas incapaciten totalmente para buscar salidas -porque aun la persona más impedida puede buscar ayuda externa si ve que ella sola no encuentra el camino para salir de tanto dolor y sufrimiento.
Es importante tener la convicción de querer salir adelante y atreverse a buscar nuevos caminos, es un bien para si mismo y para su familia que sufre tanto como a Ud. (más…)
DEPRESIÓN … Cuando nuestros pensamientos nos juegan en contra
Estos son algunos de los comportamientos o actitudes, de las personas, que favorecen la depresión. Si usted se siente identificada/o con algunos de ellos, no permita que la depresión se instale en su vida y en la de su familia, Pida Ayuda!!!, ayúdese a si mismo la Terapia para la Depresión es una muy buena manera de sentirse apoyado y guiado, hacia una mejor conocimiento de uno mismo, a verse en otros espejos que no son los cotidianos, a aprender a quererse y valorarse y a encontrar las respuestas a muchas emociones y muchos porque……
Suponer que las cosas pueden arreglarse o solucionarse por sí solas y permanecer en la espera.
– Ya, puede Ud. Esperar todo lo que quiera, puede esperar que la vida le golpee la puerta de su casa…pero, si Ud. No pone manos a la obra, la obra, no se realizará por sí misma.
Continuar con un empleo que le está arruinando la vida.
– Los tiempos están difíciles y tener trabajo es un tesoro, eso lo sabemos. Pero su salud, si bienestar mental y físico, también es un tesoro, y sin salud no podría trabajar….
Dejar para mañana, esperar, no hacer Hoy….. (más…)
¿Tiene el Lupus como otras enfermedades auto inmunes un disparador psicológico?
La respuesta es si, el estrés, los disgustos., las emociones fuertes, los problemas cotidianos, pueden influir de tal manera que llegan a disparar un rebrote en este tipo de enfermedades ya que cualquier enfermedad nos hace replantear nuestro estilo de vida más aún una crónica en la cual el diagnóstico nos produce sentimientos de desamparo, bronca, temor desolación, sentimientos de impotencia de resolver esta situación en algunos casos hay una absoluta imposibilidad de aceptar y admitir que se ha perdido la tan preciada salud. Si la enfermedad es crónica nuestra fantasía de AUTOSUFICIENCIA, INDEPENDENCIA e INDESTRUCTIBILIDAD se desmoronan con lo cual no podemos aceptar que somos falibles. (más…)