A menudo los problemas de erección en el hombre son considerados como un tema que le compete a él de forma exclusiva. Pero nada más lejos de la realidad.
Los problemas de impotencia sexual afecta también a la mujer porque compromete la sexualidad y a las relaciones de la pareja.
Por lo tanto, ante la impotencia sexual o disfunción eréctil, la mujer debe tomar una actitud activa. ¿Cómo?
Además, algunos expertos recomiendan recordar a la mujer que si el médico de cabecera o bien el urólogo prescriben fármacos para la disfunción eréctil o impotencia, como Viagra, Cialis o Levitra, éstos no conseguirán por sí solos la erección de la pareja, puesto ninguno de ellos funciona sin estimulación sexual. (más…)
La Disfunción Eréctil ¿es muy común?
Las dificultades para tener y/o mantener una erección son muy comunes. Dos de cada diez hombres, sea cual sea su edad, padece disfunción eréctil en algún momento de sus vidas, sobre todo cuando están cansados, estresados, padecen alguna dolencia grave o están bajo los efectos del alcohol.
Aunque la disfunción eréctil no entiende de edad, la incidencia aumenta a medida que se van cumpliendo años, de forma que el problema de disfunción eréctil se hace más frecuente alrededor de los 40 años. Alrededor del 5% de los hombres en la cuarta década de su vida y aproximadamente el 25%-30% de los mayores 65 año experimentan problemas con sus erecciones. Ello no significa que la disfunción eréctil forme parte del proceso de envejecimiento ni que, necesariamente, deba sufrirse este trastorno con el paso del tiempo.
A esta situación pueden contribuir numerosos factores. Por ejemplo, es más frecuente la disfunción eréctil entre las personas fumadoras, entre los diabéticos, entre los consumidores de antidepresivos, entre los enfermos cardiacos o entre aquellos que presentan unos altos índices de colesterol. (más…)
Problemas de erección en el varón
A menudo los problemas de erección en el hombre son considerados como un tema que le compete a él de forma exclusiva. Pero nada más lejos de la realidad.
Los problemas de impotencia sexual afecta también a la mujer porque compromete la sexualidad y a las relaciones de la pareja.
Papel de la Pareja ante la Disfunción Eréctil
Por lo tanto, ante la impotencia sexual o disfunción eréctil, la mujer debe tomar una actitud activa. ¿Cómo?
- Habla con él abiertamente, pero sin dramatizar. Intenta que te exprese sus sentimientos.
- Hazle ver que el problema de su disfunción eréctil es de los dos y que juntos lo podéis solucionar.
- Busca información suficiente sobre la impotencia o disfunción eréctil para hacerle ver que no es un “bicho raro” y que la disfunción eréctil es un trastorno bastante frecuente.

- Aconséjele que visite al psicólogo sexólogo y, por supuesto, acompáñelo. Los tratamientos de disfunción eréctil necesitarán de su colaboración.
- Sé paciente. El tratamiento de disfunción eréctil o impotencia sexual requiere de un tiempo, pronto pasará y las cosas volverán a ser como antes en vuestra relación de pareja. Anímate para que puedas animarle a él.
- Recuerda que es posible que el padecimiento de la disfunción eréctil en numerosas ocasiones desencadenan un sentimiento de impotencia sexual que puede afectar en diferentes situaciones cotidianas, tanto en la pareja, como en la familia o el trabajo. No lo dejes y apoya a tu pareja en la búsqueda del profesional especialista en sexología, el Psicólogo – Sexólogo.
Además, algunos expertos recomiendan recordar a la mujer que si el médico de cabecera o bien el urólogo prescriben fármacos para la disfunción eréctil o impotencia, como Viagra, Cialis o Levitra, éstos no conseguirán por sí solos la erección de la pareja, puesto ninguno de ellos funciona sin estimulación sexual.
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Qué es la Erección
La erección (del latín erectio, acción de erguir o erigir) es el endurecimiento del pene, del clítoris, de los pezones, con agrandamiento y estado firme. Su consecución depende de complejas interacciones psicológicas, neurales, vasculares y endocrinas. El término también se aplica al proceso que lidera este estado. La erección del pene permite al varón el coito y la masturbación.
Cómo se produce la ERECCIÓN
El pene contiene dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos, las cuales ocupan el largo del órgano (véase la figura). Un tejido esponjoso llena las cámaras. Los cuerpos cavernosos están rodeados por una membrana, llamada túnica albugínea. El tejido esponjoso contiene músculos lisos, tejidos fibrosos. La albugínea ayuda a atrapar la sangre en los cuerpos cavernosos y con ello sostiene la erección. Cuando los músculos del pene se contraen para parar el flujo de entrada de la sangre y abrir el flujo de salida de los canales, la erección se revierte.
Mientras que los púberes experimentan y exploran sus erecciones privadas, sin causar ningún quebrantamiento social, una erección pública está severamente cuestionada y estigmatizada, aun en sociedades contemporáneas. Posiblemente se lo vincula a un desorden psicológico no deseado por la sociedad. Generalmente, la mayoría de los niños que están entrando a la pubertad son los máximos exponentes a experimentar una erección descontrolada y que les produce intensa turbación. Pero puede ocurrir en cualquier momento de la vida, en el peor momento en público, debido a una reacción involuntaria, posiblemente exacerbada por la ropa interior excesivamente ceñida que cause estimulación por rozamiento. Con el tiempo los niveles hormonales bajan y los adultos y jóvenes dejan de ser tan sensibles a erecciones en momentos socialmente inoportunos, como primeras citas de pareja sin acercamiento sexual, en baños públicos o en cambiadores de clubes masculinos.
Existe una prevención e imposibilitación física directa de la erección masculina, posible por el uso de ropa interior elástica apretada, shorts de compresión de atletas, suspensorios, y vaqueros apretados colocando el pene flácido en una posición descendente en la bolsa. Si ocurriera una erección , el tejido textil ajustado y elástico impide el aumento de la presión sanguínea interna, constriñendo su agrandamiento y alargamiento; así se previene que la erección se haga visible, sin causar daño al pene restringido.