Falta de autovaloración.
Se nos trasmite la idea de que amarnos a nosotros mismos es «egoísmo». Pero el amor a los demás está relacionado con el amor que nos tenemos a nosotros mismos.
DYER nos dice que: «Amor es la capacidad y la buena disposición para permitir que los seres queridos sean lo que ellos elijan para sí mismos, sin insistir en que hagan lo que a nosotros nos satisface o nos gustaría que hicieran».
Hay muy pocas personas que pueden aplicarse esta definición a sí mismos.
Cuando reconocemos nuestro valor no tenemos necesidad de que los demás apoyen y refuercen nuestro valor ajustando nuestra conducta a sus instrucciones, no tenemos problemas para amar o dar, no lo hacemos porque esperamos retribuciones o gratitud sino por el verdadero placer que se siente al generoso y amante.
Las personas valen por el solo hecho de existir, de ser humano. Tienen un valor ajeno a sus logros. Es absurdo pensar que lo que valemos depende de los logros externos o de la opinión de otra persona.
El resultado final de cualquier actividad o empresa que realicemos no determinará de ninguna manera nuestro valor como persona.
ALGUNAS IDEAS IRRACIONALES O PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS QUE IMPIDEN EL AUTOCONTROL EMOCIONAL
Existen muchas ideas irracionales o pensamientos distorsionados en nuestra sociedad que dificultan el autocontrol emocional y la posibilidad de que disfrutemos de nuestra vida con alegría.
Los sentimientos no son simples emociones que nos suceden, sino que son reacciones que elegimos tener.
Algunas de las ideas irracionales son:
- Falta de seguridad
- Dependencia psicológica
- Falta de autovaloración
- Falta de aceptación del cuerpo
- Vivir en pasado o futuro
- Necesidad de aprobación
- Perfeccionismo
- Culpabilidad
- Prejuicios
- Confiar en la suerte
- Preocupación
- Depresión
- Ira
- Justicia
- Deberización (la tiranía de los «debería»)
- Falta de seguridad (en cuanto a garantías externas)
Esta falta de seguridad elimina la excitación, la emoción y el crecimiento. La seguridad que vale la pena buscar es la «seguridad interior», que nos brinda el tener confianza en nosotros mismos y en nuestra capacidad para solucionar cualquier problema que se nos presente.
El autocontrol emocional es la capacidad que nos permite controlar nuestras emociones y sentimientos. De esta manera somos los actores o hacedores de nuestra vida ya que de las pequeñas y grandes elecciones depende nuestra existencia, tenemos la posibilidad de hacernos felices, a pesar de los acontecimientos externos.
Esos acontecimientos no son los que manejan nuestra vida, sino nosotros mismos, como sujetos activos manejamos nuestro bienestar dependiendo de la INTERPRETACIÓN que hacemos de ellos.
Somos lo que pensamos y si aprendemos a controlar nuestros pensamientos también podremos controlar nuestras emociones.
Las emociones son una reacción física a un pensamiento. Si se controlan los pensamientos y las emociones y sentimientos vienen de los pensamientos, somos capaces de tener autocontrol emocional.
La Terapia Racional Emotiva, según su propio fundador, puede definirse como el sistema de psicoterapia destinado a ayudar a la gente a vivir más tiempo, minimizando sus problemas emocionales y sus conductas contraproducentes, y a autoactualizarse para poder vivir mejor. Su base filosófica queda resumida en la frase de Epícteto: «La gente está perturbada, no por las cosas, sino por la visión que se tiene de las mismas».
Para la Terapia Racional Emotiva el postulado básico es la teoría del A-B-C, donde A representa los acontecimientos activadores; B, las creencias irracionales, y C, las consecuencias o estado emocional. Dentro de los acontecimientos activadores quedan incluidas las situaciones, pensamientos o sentimientos que se presentan antes de una perturbación emocional o una conducta contraproducente. Las consecuencias o estados son los sentimientos perturbadores o conductas contraproducentes que se generan a partir de aquellos y que podrían modificarse. Las creencias irracionales son aquellas ideas, pensamientos, conceptos o sentimientos preadquiridos sobre los A y responsables de la génesis de C.
Esta teoría del ABC se completa través de la terapia con la D, E y F, que serían: D, la discusión de las creencias; E, el reemplazo de las creencias irracionales por creencias racionales, y F el fortalecimiento de los cambios producidos.
Antes de continuar la exposición sobre la dinámica de la Terapia Racional Emotiva, expondremos con más detalle las características de estos dos tipos de creencias. (más…)
SENTIMOS COMO PENSAMOS
La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) parte de la premisa de Epicteto (Siglo I d.C.) que «no son los acontecimientos los que nos perturban, sino nuestra interpretación que hacemos de los mismos». Es decir, que nuestra perturbación emocional es debida principalmente a nuestros pensamientos, actitudes, creencias de lo que nos ocurre a nuestro alrededor.
Vamos a ilustrarlo mediante un ejemplo. Imaginemos que despiden a tres vicepresidentes de la misma edad, género y estatus de una misma empresa. El primero se halla en un estado de profunda depresión y desgana por todo. El segundo está muy colérico y con ganas de venganza. Mientras que el tercero a pesar de estar triste y decepcionado se encuentra con ganas de hacer cosas. ¿De qué depende que cada uno reaccione de una manera distinta ante un mismo hecho? De su interpretación con respecto a lo ocurrido. (más…)