La Eyaculación

Cómo se produce la Eyaculación.

El proceso físico de la eyaculación requiere dos acciones secuenciales: la emisión y la expulsión.

  1. La emisión es el primer mecanismo e involucra la deposición del líquido seminal de los conductos deferentes, las vesículas seminales y de la glándula prostática a la uretra posterior.
  2. La segunda fase de la expulsión del semen incluye el cerrado del cuello de la vejiga seguido de contracciones rítmicas de la uretra por intermedio de los músculos pélvicos y del perineo y la relajación intermitente del esfínter externo de la uretra.

Se cree que el neurotransmisor serotonina (5HT) tiene un papel central en modular la eyaculación. En varios estudios con animales, se ha demostrado que tiene un efecto inhibidor de la eyaculación modulando a través de ciertas áreas en el cerebro, involucradas en el control eyaculatorio, en especial el núcleo paragigantocelular. Se cree, por tanto, que los niveles bajos de serotonina en la hendidura sináptica en estas áreas en particular del cerebro podrían causar una eyaculación precoz. Esta teoría está apoyada por la efectiva acción del inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), el cual incrementa los niveles de serotonina a nivel de las sinapsis, mejorando la eyaculación precoz.

Las neuronas motoras del sistema nervioso simpático controlan la fase de emisión del reflejo de la eyaculación, mientras que la fase de expulsión es ejecutada por las neuronas motoras somáticas y autonómicas. Estas neuronas motoras están localizadas en los nervios raquídeos toracico-lumbares y lumbosacros y se activan en una manera coordinada cuando llegan a una suficiente estimulación sensorial para alcanzar el umbral eyaculatorio a nivel del sistema nervioso central.

Desde hace cierto tiempo, los científicos han sospechado una participación genética en algunas formas de eyaculación prematura. En un estudio, el 91 % de los hombres estudiados y que padecían de eyaculación precoz durante toda su vida, tenían un familiar directo con el mismo trastorno de toda la vida. Otros investigadores han notado que aquellos con eyaculación precoz tienen una respuesta neurológica más rápida en los músculos pélvicos. Los sexólogos sugieren ejercicios sencillos relacionados con esa musculatura, que parecen mejorar significativamente el control eyaculador en hombres con estos factores neurológicos. A menudo, estos hombres pueden beneficiarse con medicamentos antidepresivos, como paroxetina o sertralina -fármacos inhibidores de la recaptación de la serotonina-, debido a que tienden a mejorar los tiempos de eyaculación. Algunos hombres se aplican cremas anestésicas, aunque por lo general no son recomendadas por los terapeutas.

Eyaculacion Retardada

La eyaculacion retardada como disfunción sexual.

La eyaculación retardada, también conocida como ausencia de eyaculación, aneyaculación o incapacidad eyaculatoria, es una disfunción sexual incluida en la categoría de trastornos orgásmicos. En términos generales se caracteriza por la imposibilidad que experimenta el hombre para eyacular. Se considera un trastorno sexual generalmente de origen psicológico, por lo que requiere de tratamiento especializado.

Esta patología se manifiesta en la ausencia o el retraso de eyaculación durante la penetración o ante cualquier estímulo sexual de naturaleza no onanística. El paciente no puede, pues, culminar el acto sexual. La frustración que de ello se deriva afecta directamente a la práctica del sexo. Un alto índice de hombres que sufren eyaculacion retardada experimentan ciertas reticencias o miedo ante la posibilidad de manterner relaciones íntimas. En ocasiones, se consigue alcanzar un orgasmo con un esfuerzo continuado y prolongado, requiriendo más de 30 o 45 minutos para ello. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los hombres suele eyacular entre 2 y 4 minutos después de haber iniciado la penetración a un ritmo constante. El retardo sufrido estigmatiza a quien lo sufre, así como a su pareja sexual.

Si no existe una buena comunicación entre ambos, ésta puede considerar que la estimulación no es la adecuada, que existe falta de deseo o que no son compatibles en el sexo. Para intentar mitigar la sensación de frustración, pueden ponerse en práctica algunas estrategias como: fingir que se ha terminado, insistir hasta perder la erección totalmente u optar por la estimulación manual. Sin embargo, ninguna de estas soluciones parece ideal. La falta de sincronización con la otra persona puede provocar su cansancio y fatiga. La lubricación del momento del clímax tiende a desaparecer a medida que se diluye el orgasmo, por lo que la insistencia en la búsqueda de la eyaculación llega a ser molesta o dolorosa.

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