El origen de la ansiedad por la comida.
En la consulta de un dietista-nutricionista es muy común escuchar la expresión: “No he podido seguir la dieta porque he tenido ansiedad y he estado picando”.
Pero, ¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué al sentir ansiedad la calmamos con comida?
Desarrollar estrategias propias para calmar la ansiedad y sentir que recuperas el control de tu vida (y no de lo que comes o dejas de comer) será una de las claves para disminuir tu hambre emocional.
Y es aquí donde un psicólogo especializado puede ayudarte.
- Aprenderás a conectar con tu cuerpo para decidir qué comer y cuánto. En base a tus sensaciones internas, y no a toda la información externa que has ido recopilando por tu larga historia de dietas.
- Tomarás consciencia de tus señales de hambre, saciedad… y podrás responder en base a ellas gracias a la alimentación consciente o mindfulness.
- Aprenderás que tus emociones son tu guía. Podrás identificarlas, entender por qué aparecen en tu vida y responder en base a ellas.
- Comprenderás la función de la ansiedad, cuáles son tus necesidades y hambres más profundas. Al mismo tiempo, aprenderás a saciarte, no tan solo con comida.
Ansiedad por la comida.
Sentir ansiedad es una señal de que llevamos demasiado tiempo sin escuchar las necesidades de nuestro cuerpo-mente. Y el síntoma, entonces, aparece como una llamada de auxilio para que así, podamos devolver la mirada hacia nosotros mismos y cubrir nuestras carencias.
Si no tenemos las herramientas necesarias para gestionar esta emoción, puede desembocar en que estemos constantemente picoteando.

Del sofá a la cocina, de la cocina al sofá, abriendo los armarios para ver qué podemos comer. Un poquito de chocolate, un poquito de pan, un poquito de queso, un poquito de…
Y ese poquito a poco se va convirtiendo en un lastre que pesa y no nos deja avanzar en conseguir aquellos propósitos que queremos alcanzar.
El problema en sí, no son los alimentos que ingerimos, sino que el problema aparece cuando no sabemos escuchar el mensaje que la ansiedad tiene para nosotros, porque lo tapamos con comida.
Es importante que tomemos consciencia de si la ansiedad por comer es algo pasajero, como por ejemplo, puede ocurrir en momentos de cambio, como durante el embarazo y la lactancia, épocas de exámenes, etc. O es algo que lleva conviviendo con nosotros desde hace ya mucho tiempo.
Aunque no nos consideremos comedores compulsivos, porque no nos demos grandes atracones, no debemos darle menos importancia de la que se merece. El hambre emocional es una respuesta a carencias internas, de las cuales debemos responsabilizarnos.
Qué hay detrás y qué podemos encontrar tras de la ansiedad.
Los factores que provocan esta sensación pueden ser varios:
- Mala relación con uno mismo
- ¿Te has preguntado alguna vez cómo te hablas? ¿Cuánto eres de exigente contigo mismo? ¿Qué tiempo te dedicas exclusivamente para ti? ¿Cómo te demuestras afecto? Estas son preguntas claves para comprender cómo es la relación con uno mismo.
- Si la mayoría de las veces que me escucho, oigo una voz crítica con creencias negativas sobre mí mismo. Si siento que nunca soy suficiente. Si no me dedico tiempo de calidad. Si estoy desconectado de las señales de mi cuerpo… No es de extrañar que la ansiedad venga a visitarnos.
- Cuando aparece, la comida tiene la función de distraernos, despejarnos de nuestra alborotada mente que siempre espera más y nunca está satisfecha de cómo somos.
- Altos niveles de estrés
- El estrés es una respuesta natural de nuestro cuerpo para prepararnos ante una situación compleja. Nos ayuda a aumentar nuestra concentración, motivación y energía. Por lo tanto, el estrés en sí es bueno.
- Pero, ¿qué ocurre cuándo el estrés nos acompaña día tras día? La hormona del cortisol pasará a estar en grandes cantidades en nuestro organismo, generando así, efectos negativos.
- Nuestro cuerpo-mente, lo interpretará como un peligro y la ansiedad se activará. En la comida encontraremos un refugio, un desasosiego, un momento en el que dejaremos de luchar para sentirnos en paz.

- Dificultades en las relaciones interpersonales
- Si nos cuesta expresar lo que sentimos, ser asertivos, decir aquello que necesitamos del otro… Puede desencadenar en un estado ansioso, donde siento que nunca recibo aquello que espero y quiero. Interpretando así, mi entorno como hostil.
- Es entonces cuando la comida juega un papel importante, enmascarando conflictos a los cuales no quiero/puedo hacerles frente y sintiendo un alivio que con las personas de mi entorno y conmigo mismo no encuentro.
- Insatisfacción con mi vida
- Como comentábamos anteriormente, el ansia por comer es una señal de nuestro cuerpo-mente, indicando que algo no va bien. A veces, puede responder a una insatisfacción con mi vida, no sentirme lleno, realizado…
- Estar estancado en una rutina donde no nutro todas mis hambres, puede acabar en que recurra a la comida para sentirme lleno y satisfecho.
- Si eres de los que comes dulce… ¿cuántos momentos dulces tienes en tu día a día? Si eres de los que comes salado… ¿a cuántos retos, nuevas actividades… te enfrentas en este momento de tu vida?
- Comer por ansiedad y dieta.
- Si ponemos en el buscador de google, hambre y dieta, encontraremos muchas páginas que indican “lucha contra el hambre” “controla tu hambre”. Haciéndonos creer que el control es una buena herramienta para acabar con mi ansiedad.
- Y no, no se trata de controlar nuestra hambre, o de luchar en contra de ella. Sino más bien, todo lo contrario. Necesitamos escuchar nuestras señales internas y nutrirlas de otras formas que no sean tan sólo con comida.
- Un porcentaje elevado de personas que comen emocionalmente, están cansados de hacer dietas una y otra vez, pensando que no logran alcanzar sus objetivos porque les falta fuerza de voluntad. Incluso muchos profesionales de la salud llegan a pensar que un obeso lo es porque es perezoso y no tiene la suficiente valía como para cambiar sus hábitos.
Y nada más lejos de la realidad, investigaciones rigurosas fallan a la hora de demostrar que la obesidad es consecuencia directa de la pereza o falta de fuerza de voluntad.
Es aquí cuando se nos plantea una cuestión: entonces, ¿la dieta no es la solución?
- Podemos decir que la dieta no es lo único que debemos tener en cuenta. Y es más, a veces, me atrevería a decir, que una dieta restrictiva, puede resultar ser el problema. Causando que muchas personas, con la esperanza de volver a recuperar el control de sus vidas y su salud física, tengan etapas de restricción, causando, más tarde etapas de descontrol. Entrando en un bucle peligroso, en el que la culpa se haya como protagonista.
- Por lo tanto, podemos indicar que las dietas restrictivas, aumentan considerablemente las probabilidades de comer de manera emocional. Es por eso tan importante que elijas a un buen equipo multidisciplinar formado por psicólogos y/o psicólogas y especialistas en dietética y nutrición.
Una dieta restrictiva, un plan détox, o cualquier otra dieta donde haya alimentos prohibidos puede desencadenar en:
- Culpa
- Frustración
- Ansiedad por comer
- Ciclos de restricción-atracón
Desarrollar estrategias propias para calmar la ansiedad y sentir que recuperas el control de tu vida (y no de lo que comes o dejas de comer) será una de las claves para disminuir tu hambre emocional.
Y es aquí donde un psicólogo especializado en dietética y nutrición puede ayudarte, junto con su equipo multidisciplinar. En la clínica Pérez Vieco contamos con el equipo adecuado.
- Aprenderás a conectar con tu cuerpo para decidir qué comer y cuánto. En base a tus sensaciones internas, y no a toda la información externa que has ido recopilando por tu larga historia de dietas.
- Tomarás consciencia de tus señales de hambre, saciedad… y podrás responder en base a ellas gracias a la alimentación consciente o mindfulness.
- Aprenderás que tus emociones son tu guía. Podrás identificarlas, entender por qué aparecen en tu vida y responder en base a ellas.
- Comprenderás la función de la ansiedad, cuáles son tus necesidades y hambres más profundas. Al mismo tiempo, aprenderás a saciarte, no tan solo con comida.
“A través del comer atentos, puedes transformar el aburrimiento por curiosidad, la inquietud angustiosa en alivio, y la negatividad en gratitud. Al utilizar mindfulness descubrirás que todo, todo, aquello en lo que concentramos toda nuestra atención empezará a abrirse y a revelar mundos cuya existencia nunca hubiéramos imaginado”
Así pues, la Psiconutrición podrá revelarte el mundo del autoconocimiento y el crecimiento personal, y todo, gracias a explorar tu relación con la comida.
Counseling: qué es y cómo lo hacemos.
Ante situaciones difíciles como la enfermedad de un hijo o la muerte de un familiar, algunos profesionales de la salud utilizan el counselling para ayudar a los pacientes. Estos profesionales están de acuerdo con Victor Frankl en algo muy importante: la actitud es una elección personal. De este modo, trabajan para que la actitud que se tome ante las dificultades sea la más saludable posible.
Victor Frankl fue un psiquiatra austriaco de origen judío que sobrevivió durante tres años en campos de concentración como Auschwitz o Dachau. Debido a esa dura experiencia, comienza a escribir libros en los que a menudo destaca que a pesar de todo, siempre hay alguna razón para vivir. Así, los profesionales que trabajan desde esta vertiente tratan de averiguar, a través de preguntas, cuáles son las razones para vivir de cada paciente, para así poder ayudarles a encontrar la luz al final del túnel.
«A una persona se le puede arrebatar todo menos la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias».
-Victor Frankl-
Sufrir por amor. El amor no correspondido.
Sufrir por amor no correspondido desde mi experiencia como Psicólogo – Sexólogo suele afectar a un mayor número de mujeres que de hombres, aunque afecta también a los hombres. Sin embargo, los hombres suelen ocultar este problema pues se sienten menos capaces de reconocer que sufren “por amor no correspondido» y también les cuesta más pedir ayuda por la vergüenza en expresar el problema.
El verbo amar, está asociado con la palabra hogar, ya que es en la infancia cuando adquirimos esta definición. Desde que nacemos hasta los ocho años, amor y hogar fueron palabras sinónimas. Para muchos de nosotros la palabra hogar significó abandono, rechazo, sufrimiento, ausencia… y esto se va a convertir nivel inconsciente en nuestro concepto del amor.
Y así de esta manera, la definición del verbo amar, es para algunos un esfuerzo y constante de ayudar a la persona amada a ser feliz, de ayudarla a evolucionar en las áreas de su vida y de evitarle, en cuanto sea posible, todo sufrimiento, olvidándose completamente de las propias necesidades y sentimientos en función del otro.
Hay personas que son más vulnerables a las dependencias emocionales. Eso va en la personalidad, en el aprendizaje, en la relación con tus padres y en cómo te hayan educado.
Dependencia emocional.
Pueden pasar largos periodos de tiempo hasta que de pronto nos damos cuenta, de que sufrimos por amor no correspondido, de que a pesar de nuestros esfuerzos por agradar y complacer, nuestra vida sentimental, es un auténtico sufrimiento y lucha por ser amados y reconocidos.
Una vez que tomamos conciencia de nuestras definiciones equivocadas acerca del amor, podemos comenzar a corregir estas definiciones contaminantes que probablemente ya nos han causado mucha amargura.

El apego insano y obsesivo, es el mayor detonante de malestares, y de la pérdida de autoestima. La culpa siempre está presente en una relación de dependencia emocional y va acompañada también del chantaje.
El dependiente emocional es alguien sumiso desde el punto de vista afectivo
Hay una pérdida de nuestra autosuficiencia emocional, estamos supeditados a alguien hasta el punto de no pensar y actuar por nosotros mismos. Estas relaciones se caracterizan por ser inestables, destructivas y marcadas por un fuerte desequilibrio, donde el dependiente se somete, idealiza y magnifica al otro.
Muchas de las personas que son dependientes emocionales buscan parejas con un carácter dominante, posesivas, autoritarias y déspotas con un perfil psicológico que tiende hacia el egoísmo y el narcisismo.
Las personas que la sufren, tienen un gran miedo a estar solas y no pueden concebir su vida si no es al lado de una pareja sentimental.
En todas estas relaciones siempre acaba apareciendo el Síndrome de Abstinencia: «intensos deseos de retomar la relación pese a lo dolorosa que esta haya sido», generando una incapacidad para poder terminar y dar fin a tanto sufrimiento.
¿Cómo son las personas dependientes?
Para saber si tenemos una relaciones de dependencia y que sufrimos por amor no correspondido, podemos fijarnos en las siguientes características:
- Baja autoestima: La dependencia emocional tiene mucho que ver con la forma en que una persona se desvaloriza. La falta de autoestima es uno de los factores que pueden considerarse como detonadores de la «adicción al amor no correspondido »
- No damos prioridad a lo que pensamos, a nuestras necesidades, aficiones y familia, dando mayor importancia a las del otro.
- Al terminar una relación, buscamos a otra persona para cubrir esas necesidades afectivas. Este miedo a «estar solos» suele llevar a las personas con dependencia emocional a tener muchas relaciones, una detrás de otra.
- Idealizamos a esta persona, pensando que todo lo bueno que tenemos es gracias a ella, y no a nuestros méritos y esfuerzos.
- No confiamos en ser dignos de ser amados y valorados.
- Tu felicidad se centra en una sola persona. Tenemos un miedo constante a perderle.
- La relación genera ansiedad. Temes todo el tiempo que te dejen, lo cual sería una catástrofe porque no te imaginas la vida sin esa persona.
- Pides perdón incluso, por cosas que no has hecho aunque seas inocente.
- Tu felicidad depende de algo que está fuera de tu control.
- Tendencia a culpabilizarte. Piensa que la otra persona lo hace todo bien y tu por el contrario no.
- Tras la ruptura, sufrimos síntomas similares al síndrome de abstinencia. Intentarás volver una y mil veces con tu ex pareja, de la misma manera que el drogadicto se las ingenia para obtener la droga y volver a consumir .
- Eres capaz de reconocer el maltrato y el menosprecio que sufres a diario, pero no tienes la capacidad para dejar de estar ‘enganchada/o’ a tu pareja.
- Tendrás enfrentamientos con amigos y familiares porque insiste en defender tu relación. Los familiares ven el sufrimiento causado por esa relación patológica, y tu te enfrentaras a ellos y defenderá la situación, llegando a reclamar a tus familiares que acepten a la otra persona que tanto te hace sufrir.
- Como persona dependiente crees firmemente que tu pareja es superior y por tanto merece que todo tu entorno reconozca esto y le den un trato especial, como tu lo haces.
- Perdida de tu dignidad. Tienes miedo a perder a la persona de la que depende por lo que intentas agradarla por todos los medios.No tienes criterio propio y haces cosas que no quieres No te respeta a ti misma y te somete a los criterios de la persona de la que depende.
- No tomas decisiones por qué no confías en ti misma
- Abandonas tus propias responsabilidades personales y laborales a fin de tener el tiempo necesario para complacer las necesidades de tu pareja.
- Pones excusas como: «Vosotros no lo/la conocéis bien», «Me quiere mucho», «Nadie es perfecto», «Ha sufrido mucho y le han hecho mucho daño, por eso es así, y solo necesita un poco de tiempo y de amor y cambiará», «La culpa es mía también».
Amores imposibles.
¿Qué hay detrás de los amores imposibles? Admiración, necesidad, dolor, amor, cariño, compasión por uno mismo, dependencia emocional… Hay una cantidad infinita de posibilidades para responder a nuestra pregunta.
Desde tiempos inmemoriales, las historias de amores imposibles han llenado nuestros sentidos, nuestras estanterías y nuestras paredes. Los grandes éxitos literarios y artísticos sucumben al dolor de los amores imposibles, esos que fracasan o que, simplemente, nunca sucederán fuera de nuestras mentes.
¿Por qué nos enamoramos de personas que no podemos tener?
Un amor sin salida es realmente agotador, desquiciante y destructor. Pero, por desgracia, parece que nuestra educación emocional no ha sido suficiente para evitar que padezcamos este tipo de calvarios y nos enterremos entre cristales rotos que no harán más que dañarnos.
Quizás sea por culpa del romanticismo que llevamos tan adentro que creemos estar en el camino correcto a pesar de que están hiriéndonos en lo más hondo de nuestro corazón. Pero ¿qué nos pasa? ¿Por qué no podemos dejar de sentir ese impulso, esa atracción fatal? A continuación te presento algunas razones:
1. Por culpa de la ansiedad afectiva
En ocasiones, deseamos y necesitamos tener a alguien próximo, sea quien sea, que nos acompañe y nos reafirme. Esta necesidad genera una gran ansiedad que solo se calma teniendo al objeto de deseo cerca. Mientras esta persona no está, la ansiedad aumenta y aumenta, lo que lleva a quien la padece a buscar de forma constante a “su amado” para calmarse. Como señalan los psicólogos Cindy Hazan y Phillip R. Shaver, esto puede llegar a ser realmente enfermizo.
2. Por nuestro ideal de romanticismo: luchar contra viento y marea
Tal y como decíamos antes, nos han enseñado que en el amor tenemos que comer pan y cebolla. Pero ¿tenemos que tragar con todo y seguir adelante con lo que venga? Si lo hacemos, no es por gusto, desde luego, sino porque nos vemos obligados por nuestras creencias (falsas y dañinas).
3. Porque nos prestan atención
Es simple. Aunque nos cueste creerlo, a veces nos “enamoramos” perdidamente de alguien solo porque nos ha prestado una mínima atención. Esto, como es obvio, responde a multitud de carencias emocionales y a la necesidad de sentirse aceptado.
4. Por querer y por no querer
Por raro que parezca, hay personas que se enamoran de imposibles por evitar la intimidad amorosa. Estas personas, las evasivas, tienden a vivir en ficciones ideales que se mantienen siempre idealizadas. Tal y como indica la psicóloga Linda Hatch: “Buscan relaciones en las que la otra persona las rechazará o las abandonará. Esta es una manera de sentirse ‘seguro’ ante las vulnerabilidades de la intimidad real”, ya que “la cercanía con otra persona se convierte en algo que se percibe como peligroso”.
5. Porque las personas inalcanzables aumentan su valor
Este es el ideal de amor platónico como amor no correspondido. Como afirma Héctor G. Barnés, la lógica es bastante sencilla: “los recursos limitados elevan su precio y los recursos abundantes lo hacen descender”. Al igual que un producto se convierte en lujoso porque no podemos acceder a él, las personas inalcanzables se revalorizan hasta límites insospechados. Por esta razón, ¿qué hay más exclusivo que una persona comprometida que nunca abandonaría su relación? ¿Y más apetecible que una persona a la que todos quieren (por ejemplo un actor o “el guapo de la clase”)?
Tratamiento multidisciplinar de la anorgasmia en la mujer.
Definición y conceptualización de la anorgasmia.
La anorgasmia es un término sexológico y/o médico para definir la dificultad regular para alcanzar el orgasmo luego de una amplia estimulación sexual. La falta de orgasmos te angustia o interfiere en la relación con tu pareja.
Los orgasmos varían en intensidad, y las mujeres varían en la frecuencia de sus orgasmos y la cantidad de estimulación necesaria para provocar un orgasmo. La mayoría de las mujeres necesitan un cierto grado de estimulación del clítoris directa o indirecta y no alcanzan el clímax solo con la penetración. Además, los orgasmos suelen cambiar con la edad, por problemas médicos o por los medicamentos que tomes.
Un orgasmo es una sensación de placer físico intenso y liberación de tensión, acompañada de contracciones rítmicas e involuntarias de los músculos del piso pélvico. Pero no siempre se ve, ni suena, como en las películas. La forma en que se siente un orgasmo varía entre una mujer y otra y, en una misma persona, puede diferir de un orgasmo a otro.
Por definición, los principales síntomas de la anorgasmia son la incapacidad de tener un orgasmo o largas demoras para alcanzarlo, lo que genera angustia. Pero hay diferentes tipos de anorgasmia:
- Anorgasmia de toda la vida. Esto significa que nunca sentiste un orgasmo.
- Anorgasmia adquirida. Esto significa que solías tener orgasmos, pero ahora tienes dificultad para llegar al clímax.
- Anorgasmia circunstancial. Esto significa que puedes tener orgasmos solo en ciertas circunstancias, como durante el sexo oral o la masturbación, o solo con una pareja determinada.
- Anorgasmia generalizada. Esto significa que no puedes tener orgasmos en ninguna situación y con ninguna pareja.

Etiología de la anorgasmia en la mujer.
El orgasmo es una reacción compleja a varios factores físicos, emocionales y psicológicos. Las dificultades en cualquiera de estas áreas pueden afectar tu capacidad para alcanzar el orgasmo.
Causas físicas
Existe una amplia gama de enfermedades, cambios físicos y medicamentos que pueden interferir con el orgasmo:
- Enfermedades. Las enfermedades graves, como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson, y sus efectos sobre el bienestar psicológico pueden obstaculizar el orgasmo.
- Problemas ginecológicos. Las cirugías ginecológicas, como la histerectomía o las cirugías para tratar el cáncer, pueden afectar el orgasmo. Además, la ausencia del orgasmo suele estar acompañada de otros problemas sexuales, tales como la incomodidad o el dolor durante las relaciones sexuales.
- Medicamentos. Hay muchos medicamentos recetados o de venta libre que pueden inhibir el orgasmo, entre los cuales se incluyen medicamentos para la presión arterial, antipsicóticos, antihistamínicos y antidepresivos (en especial los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, ISRS).
- Alcoholismo y tabaquismo. El consumo excesivo de alcohol puede obstaculizar tu capacidad para alcanzar el clímax. El tabaquismo puede limitar el flujo sanguíneo hacia los órganos sexuales.
- Envejecimiento. A medida que envejeces, los cambios normales de la anatomía, las hormonas, el sistema neurológico y el sistema circulatorio pueden afectar tu sexualidad. La disminución de los niveles de estrógeno a medida que entras a la menopausia y los síntomas de esta, como los sudores nocturnos y los cambios de humor, puede tener un efecto sobre la sexualidad.
Causas psicológicas
Hay muchos factores psicológicos que cumplen una función en tu capacidad para llegar al orgasmo, incluidos los siguientes:
- Problemas de la salud mental, como la ansiedad o la depresión
- Imagen corporal negativa
- Estrés y presiones financieras
- Creencias culturales y religiosas
- Sensación de vergüenza
- Culpa por disfrutar del sexo
- Abuso sexual o emocional en el pasado
Problemas en la relación
Los problemas de pareja fuera de la habitación pueden impactar en las relaciones sexuales. Entre los problemas, se pueden incluir los siguientes:
- Falta de conexión con tu pareja
- Conflictos sin resolver
- Comunicación defectuosa sobre las necesidades y preferencias sexuales
- Infidelidad o falta de confianza
- Violencia de pareja
Prevalencia de la anorgasmia femenina.
Desde 2010, el 4 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual. Este término se acuñó por primera vez en 1994, en una conferencia internacional sobre población y desarrollo de Naciones Unidas. Lo definieron como un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedad o dolencia, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos.

Añadieron además, la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos. La sexualidad es, por lo tanto, un aspecto más de la salud a considerar y no hay que tomarlo a la ligera.
La anorgasmia (o disfunción orgásmica) en mujeres es un tema del que no se habla mucho, pero que afecta entre al 20 y al 40% de las mujeres en algún momento de sus vidas. Concretamente en España se estima una incidencia entre un 5 y un 40%. La disfunción orgásmica o anorgasmia es la inhibición recurrente del orgasmo. Es decir, que después de la correcta estimulación no se llega al orgasmo de forma recurrente.
Tratamientos de la anorgsamia femenina.
Mientras que para los casos de impotencia masculina existen fármacos efectivos, para la anorgasmia femenina no los hay. Existen algunos fármacos que estimulan la excitación de la mujer, pero tienen tasas de efectividad muy baja, por lo que no son la mejor solución.
Los profesionales suelen emplear el tratamiento sexológico. Existen diferentes modelos terapéuticos, todos bastante parecidos entre sí, pero no se sabe a ciencia cierta cuál es el más efectivo. Los sexólogos clínicos generalmente aplicamos un método que recoge aspectos de varias opciones terapéuticas, ya que hemos visto que es lo más efectivo. Este tratamiento sexológico consta de cuatro pasos:
- Potenciación de la erotofilia: Consiste en intentar eliminar los pensamientos negativos sobre la sexualidad y que la paciente pierda el miedo a lo erótico. Es un paso más informativo, en el que se dan charlas y se recomiendan lecturas a las pacientes.
- Autoestimulación: Primero de todo, se enseña a la paciente a relajarse y concentrarse en todas las partes del cuerpo. Luego, si se trata de mujeres con anorgasmia primaria, se empieza por la visualización de sus propios genitales en el espejo, ya que la anorgasmia primaria se debe en muchos casos al desconocimiento del cuerpo y al pudor por el sexo. Después se pasa a la estimulación genital poniendo énfasis en el clítoris y por último, si se tiene pareja, se potencia la comunicación entre ellos. Añadiremos aquí el aumento del tono de la musculatura del suelo pélvico.
- Erotización sensual y orgásmica: Después de la autoestimulación se puede recomendar la estimulación manual por parte de la pareja.
- Capacitación orgásmica: En esta fase se pasa de la estimulación manual a la penetración.

Tratamiento multidisciplinar de la anorgasmia femenina desde la sexología clínica – fisioterapia.
El abordaje fisioterapéutico de las disfunciones sexuales, y concretamente de la anorgasmia, es poco demandado por parte de las mujeres posiblemente por el desconocimiento de la existencia de esta disfunción y, por tanto, de la existencia de tratamiento efectivo para la misma.
La anorgasmia o dificultad para alcanzar el orgasmo, normalmente se corresponde con la presencia de hipotonía de la musculatura del suelo pélvico lo que dificulta la fase de mantenimiento o meseta en la respuesta sexual y la presencia de las contracciones tetánicas del suelo pélvico (8 contracciones por segundo presentes y muy necesarias en el orgasmo o fase orgásmica).
Soluciones desde la Fisioterapia del suelo pélvico o periné.
No podemos olvidarnos que disfunciones sexuales femeninas que cursan con dolor (como dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales, vaginismo, vulvodinia o síndrome doloroso vulvar, etc.) que presentan normalmente, como síntoma principal, hipertonía o aumento del tono de la musculatura del suelo pélvico, van acompañadas además de dificultad para alcanzar el orgasmo o anorgasmia (como consecuencia del dolor y la imposibilidad en ocasiones de la penetración), por tanto, no hay que olvidar en estos casos el abordaje fisioterapéutico de este problema.
Así, la anorgasmia es un problema asociado de manera frecuente con otras disfunciones del suelo pélvico que cursan con hipotonía muscular y/o dolor (como la incontinencia urinaria de esfuerzo, dolor tras episiotomía en el postparto, dolor pélvico crónico, etc.).

Sin embargo, la anorgasmia puede aparecer como causa única debido a alteraciones en la fase de excitación de la respuesta sexual femenina, impidiendo alcanzar la meseta y posteriormente el orgasmo. Puede producirse en pacientes con alteración de la libido asociada a menopausia, hipotonía de la musculatura superficial del suelo pélvico y falta de lubricación, entre otros. En este caso el tratamiento se debe plantear desde una perspectiva multidisciplinar siendo muy importante el trabajo del psicólogo especialista en sexualidad.
Cuál es el tratamiento con fisioterapia de la anorgasmia.
Es importante tener en cuenta, para plantear correctamente los objetivos y el plan de tratamiento fisioterapéutico, la causa principal de la anorgasmia en la paciente, ya sea por hipotonía muscular o asociado a dolor e hipertonía muscular. El abordaje más habitual es el siguiente:
- Educación terapéutica y aprendizaje de técnicas de relajación.
- Técnicas externas o intracavitarias para normalizar el tono de la musculatura del suelo pélvico como el masaje perineal.
- Técnicas de fortalecimiento de la musculatura del suelo pélvico.
- Técnicas para mejorar el control motor y la propiocepción del suelo pélvico, empleando para ello técnicas instrumentales como biofeedback electromiográfico o manométrico.
- Diatermia para mejorar la vascularización y la lubricación vaginal.
SEXUALIDAD Y APEGO EN EL TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD.
Las personas con diagnóstico de Trastorno Límite de Personalidad (TLP) tienen dificultades en el desarrollo de la sexualidad que derivan en conductas sexuales de riesgo. Se conoce que las experiencias tempranas de abuso sexual y el desarrollo de un apego inseguro son factores de riesgo para la aparición del TLP. El estudio de la relación entre las dificultades en la esfera sexual en la edad adulta y el apego inseguro nos permitiría comprender el origen de estas dificultades y, por tanto, mejorar el abordaje terapéutico de esta problemática.
En uno de los estudios realizados, de los 138 artículos obtenidos, se seleccionaron 41. Los resultados de estos estudios muestran una elevada prevalencia de comportamientos sexuales de riesgo, experiencias sexuales tempranas, alta impulsividad y compulsividad sexual, alteraciones de la identidad sexual y mayor número de parejas sexuales en pacientes con TLP. Estas características se asociaron con un tipo de apego inseguro.
Los estudios realizados hasta la fecha indican que el apego inseguro se asocia con un mayor riesgo de sufrir dificultades en la sexualidad en el TLP. Futuras investigaciones permitirán profundizar en la relación existente entre el tipo de apego y dichas conductas.
Causas del desarrollo del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).
Entre las causas del desarrollo del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) se han descrito la experiencia de adversidades a edades tempranas (p. ej.: el abuso sexual), o crecer en un entorno disfuncional: un estilo de crianza parental con ausencia de límites, poco consistente o negligente a nivel emocional (Levy, 2005; Rodríguez, 2015). Estas situaciones pueden dificultar la construcción de un apego seguro y determinar la manera en la que los pacientes desarrollaran su capacidad para relacionarse (Diamond & Meehan, 2013). La teoría del apego ofrece un marco teórico para la comprensión del desarrollo y mantenimiento de las alteraciones relacionales propias de los trastornos de la personalidad (Fonagi et al., 1996; Yeomans & Levy, 2002).

Las investigaciones previas se han centrado en la forma en que las personas con TLP desarrollan el apego, pero la asociación entre estas experiencias tempranas en la asunción de riesgos y la impulsividad en la conducta sexual en el TLP sigue siendo motivo de debate (Brüne, Jiaqing, Schojai, Decker & Edel, 2017).
Se ha visto en diversos estudios que los pacientes con TLP tienen mayor prevalencia de apego desorganizado y ambivalente (Navarro-Gómez, Frías, & Palma, 2017; Sánchez, & Vega, 2013; Steele, Bate, Nikitiades, & Buhl-Nielsen, 2015). Sin embargo, no se conoce el papel modulador que el estilo de apego puede desempeñar en el desarrollo de su sexualidad. Según Chatziandreou (2006) dichos pacientes poseen una sexualidad fragmentada, infantil y pregenital. Además, su contacto sexual existe a través de sensaciones y emociones superficiales relacionadas, principalmente, con el tacto, el contacto con la piel, la superficie y las impresiones visuales.
Por estos motivos, es de interés clarificar la importancia del estilo de apego en el desarrollo de la sexualidad en el TLP.
Conclusiones de los estudios del TLP y las relaciones sexuales.
1. Las personas con TLP inician las relaciones sexuales a edades más tempranas que la población general. Muestran mayor prevalencia de comportamientos sexuales de riesgo, en especial, si está asociado a consumo de sustancias, lo que incrementa la probabilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, mantener relaciones sexuales comerciales y sufrir violaciones.
2. Las personas con TLP muestran más dudas sobre la identidad y orientación sexual. Muestran tasas más altas de impulsividad sexual, mayor número de parejas sexuales, mayor apertura a las relaciones esporádicas y más problemas para mantener relaciones amorosas que la población general. Pueden utilizar las conductas sexuales, de forma compulsiva, como una forma de evasión de los sentimientos internos desagradables.
3. El estilo de apego inseguro es nuclear en este trastorno, los estudios difieren entre sí es un apego desorganizado, ambivalente o evitativo, el que caracteriza esta patología. Aunque estudios previos apuntan a la existencia de una asociación entre este estilo de apego y ciertas dificultades sexuales, se requieren un mayor número de investigaciones a este respecto.
4. El área de la sexualidad es un ámbito muy relevante en el TLP, por lo que se recomienda prestar especial atención a la evaluación y el abordaje específico de esta área psicológica en el TLP.
5. Se requieren investigaciones que estudien la asociación del estilo de apego en las relaciones sexuales para poder mejorar el abordaje terapéutico. Es de interés conocer cómo la educación sexual puede modular la intensidad de estas dificultades sexuales y si puede establecerse como una posible variable de prevención ante estas conductas sexuales de riesgo.