Tratamiento Online de las adicciones

Tratamiento Online de las adicciones

Escrito por s.perez

noviembre 8, 2020

Tratamiento Online de las adicciones

Tener una adicción es tener un hábito que acaba dominando tu propia voluntad.

Se trata de una dependencia, lo cual hace sentir, a la persona adicta, que si no tiene aquello a lo que está enganchada, siente que no puede seguir adelante.

En Clínica Pérez Vieco tratamos las adicciones por vídeo conferencia, sin que esto suponga ningún tipo de limitación.

Sacando todo al partido a las tecnologías llevamos a cabo la terapia, consiguiendo resultados tan buenos como de forma presencial con las ventajas que conlleva la terapia Online.

El origen de las adicciones.

Como surge una adicción, es algo que se explica perfectamente, desde las teorías más clásicas del conductismo. Es decir aquellas teorías que explican la conducta humana desde un constante aprendizaje, por medio del refuerzo y el castigo.

Al final, la persona adicta, es quien busca patológicamente una recompensa o un alivio a través de una sustancia u otras conductas.

Decimos que es una persona enferma, porque estos comportamientos adictos, limitan su vida.

Porque la explicación a las adicciones se rige desde corrientes conductistas, en Clínica Pérez Vieco, somos especialistas en su tratamiento, al trabajar desde la corriente Cognitivo- Conductual.  

Científicamente está demostrado concretamente, que es el refuerzo inconstante, o lo que es lo mismo, la recompensa intermitente lo que hace a nuestro Sistema Nervioso más proclive a la adicción.

Basándonos en esta explicación, llegamos a entender por qué nos enganchamos a la máquina de tragaperras y no, a la máquina de refrescos.

Tipos de adicciones.

Una persona puede ser adicta a una sustancia o a una comportamiento.

Al final, siempre es ser adicto a un conducta que produce unas consecuencias, ya que la persona que es adicta a una sustancia concreta, a lo que es adicta es a la conducta del consumo de esa sustancia. Hay sustancias psicoactivas que son más proclives a generar una adicción, porque además generan lo que entendemos por una dependencia física.

Cuando nos referimos a adicciones a comportamientos, los más comunes son:

  • La adicción al sexo.
  • La adicción al juego.
  • La adicción a la pornografía.
  • La adicción al deporte.
  • La adicción a las nuevas tecnologías.
  • La adicción a la comida.
  • La adicción al teléfono…etc.

Otro tipo de dependencia, adicción o enganche necesario a tratar en psicoterapia y que trabajamos con bastante frecuencia, de forma online en Clínica Pérez Vieco, es el enganche a una relación.

Generalmente, es la dependencia a una relación de pareja, y la persona que sufre este problema, no acude a consulta sabiendo que sufre este problema.

Probablemente, su motivo de consulta sea la superación de su ruptura en la relación.

 La manera de tratarlo, sin embargo, es de la misma manera en que se trabajan las  adicciones.

Cómo trabajamos las adicciones en la consulta online.

El proceso que llevamos a cabo en Clínica Pérez Vieco, para el tratamiento de las adicciones, cuenta con los siguientes pasos:

Primera valoración.

Como habrás podido imaginar ya desde el apartado sobre los tipos de adicción, habrá adicciones que no se recomiendan ser tratadas desde la consulta por internet.

Estas son quizás, adicciones a las nuevas tecnologías o a internet.

Aunque por otro lado, la persona adicta a la nuevas tecnologías, puede sentir mayor facilidad a la hora de pedir ayuda, accediendo a la terapia online.

Por esta contradicción, siempre ofreceremos una o varias sesiones de valoración, donde honestamente, decidiremos si somos capaces de asumir el caso.

También existen adicciones a determinado tipo de sustancias, que por la propia dependencia física, requieren de un tratamiento multidisciplinar y por eso lo más recomendable es acudir a clínicas especializadas que cuentan con todo tipo de profesionales necesarios.

Abstinencia.

El siguiente paso, tras hacer nuestra valoración, es promover la abstinencia.

Esto consiste en renunciar a tal consumo.

Para ello, será necesario controlar determinados agentes externos, elementos del exterior, que por su mera presencia pueden activar de forma asociada, la conducta adicta.

Por ejemplo, la persona adicta al alcohol, en este primera etapa, deberá evitar los lugares donde era más fácil desarrollar esa conducta de consumo o incluso evitar las personas, con quienes lo hiciera (bares, círculos de amigos…etc).

En esta fase la de la abstinencia, habrá un elemento clave a trabajar, que además, es un elemento esencial de nuestra Inteligencia Emocional. Este es el autocontrol.

Por esta razón, porque la conducta adicta, sobre todo en los momentos de la abstinencia puede aparecer en momentos inesperados, es necesario poner en práctica esta herramienta del Autocontrol.

El paciente adicto, al encontrarse en algunos de estos momentos, como ya mencionaba, sobre todo en los comienzos, puede dudar de cómo poner en práctica su autocontrol.

La psicología online al ser más accesible, cuenta con esa ventaja para la persona que quiere superar su adicción.    

Tratamiento del Síndrome de Abstinencia.

En Psicoterapia, desde el momento en el que promovemos la abstinencia, nos vamos a encontrar este síndrome.

Me refiero al conjunto de reacciones y síntomas que surgen como consecuencia de la abstinencia al consumo de algo a lo que se es adicto.

Este síndrome será totalmente, temporal. 

Se debe a un intervalo de tiempo concreto, que acaba terminando y cuya duración depende de aquello a lo que se sea adicto.

En el síndrome de abstinencia, la ansiedad es uno de los síntomas protagonistas.

Nuestro trabajo en consulta online, será enseñar al paciente a controlar esa ansiedad.

Reajustes a la vida.

Una vez habiendo transcurrido el síndrome de abstinencia, el paciente ha de seguir poniendo en práctica, aunque ya no con tanta intensidad, su autocontrol.

Además durante todo el tiempo que se lleve de tratamiento, se habrán adquirido nuevos hábitos que han  de ajustarse a la vida del paciente.

Se trata de conseguir una nueva normalidad. Esto consiste en aprender a vivir sin la conducta adicta.

En Clínica Pérez Vieco, podremos acompañarte y guiarte durante todo este proceso de superación de tu adicción, valorando previamente el sentirnos capacitados para el tratamiento del problema.

Además, nosotros aplicamos la tecnología para las sesiones por video-llamada, lo que nos permite esa facilidad para llegar a la persona que quiere superar su adicción.        

En nuestros tratamientos, destacará la flexibilidad en su manejo, siempre en respuesta a todas tus demandas.

Nuestra capacidad de adaptación a los pacientes como tú, es lo que nos está permitiendo ser los números uno en tratamientos de este tipo.

Si tú, que estás pasando por un momento de ansiedad, quieres aprender a manejarla, no dejes de recurrir a nuestro servicio de Terapia online, que derriba todo tipo de barreras, para que tú, nos dejes ayudarte. De este modo estarás un paso más cerca de tus objetivos.

Terapia online avanzada y adaptada a tus necesidades.

Los pacientes que residen en el extranjero pueden encontrarse bajo circunstancias que en muchas ocasiones agravan sus síntomas o su malestar: disponen de menos arraigo y vida familiar o social, pueden sentirse más solos, tienen que adaptarse a horarios, costumbres y culturas muy diferentes, etc., lo cual puede ser factor de riesgo para problemas psicológicos. De hecho, algunos pacientes presentan un trastorno adaptativo al tener que residir en el extranjero.

Por lo tanto, si eres español en el extranjero, y necesitas asesoramiento psicológico, no dudes en contactarnos.

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Expertos en Psicología Online. La Terapia Online más accesible.

La gran profesionalidad de nuestros expertos en psicología online nos permite ofrecerte las mismas garantías de seguridad y confidencialidad que en las sesiones presenciales.

Todos nuestros psicólogos están capacitados para derribar la distancia que supone una pantalla y te ayudan a que sientas la confianza necesaria para superar todos tus obstáculos.

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Adicción a la pornografía.

Que es la adicción a la pornografía y como superarlo.

El termino pornografía se refiere a cualquier material literario, artístico, o cinematográfico que exhibe de manera explícita genitales y acciones sexuales, y que tiene como objetivo principal excitar al espectador de manera sexual.

Actualmente, la pornografía ha adquirido gran popularidad debido a la introducción de las nuevas tecnologías, y con ello el consumo de pornografía a nivel mundial. Por ejemplo, en 2016 un solo portal dedicado a este sector obtuvo 44.000 mil visitas por minuto, es decir, 64 millones de visitas al día o lo que es lo mismo 4.392.486.580 horas de pornografía ese año.

“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos”. Confucio

¿Cómo funciona el placer?

Cuando realizamos una actividad como saborear un alimento que nos gusta, escuchar un elogio de un amigo o percibir algo que nos excita sexualmente, el cerebro produce una sustancia química llamada dopamina, que es lo que hace que sintamos placer. Con la liberación de este neurotransmisor, el cerebro recibe mensajes para que deseemos repetir el comportamiento y liberar así más dopamina. Situaciones como comer, relacionarse con otras personas o reproducirse, son conductas que aumentan nuestras posibilidades de supervivencia como especie. Esta es una forma de recompensa, que produce que nuestro cerebro nos incite a realizar estas actividades.

¿Cómo puede convertirse la pornografía en adicción?

Aunque en la mayoría de los casos la pornografía es un entretenimiento, otras veces puede convertirse en un hábito que genera dependencia.

El visionado de pornografía produce una descarga excesiva de dopamina y, por tanto, una sobreestimulación en el sistema de recompensa del cerebro. Este exceso de liberación de dopamina genera un mensaje para que repitamos la conducta y por tanto sigamos produciéndola. Se genera así la constante necesidad de sentir esta estimulación o lo que es lo mismo, una adicción. Este proceso es el mismo proceso que origina la adicción a las drogas o al alcohol. Está dentro de las denominadas “adicciones sin sustancia”.

Un consumo continuado de pornografía termina por alterar el funcionamiento del cerebro y su estructura generando más activación en algunas zonas, como en la amígdala, e incluso modificando el tamaño de algunas regiones cerebrales. Como en todas las adicciones, la sobreestimulación promueve un consumo más frecuente, y el acto sexual “natural” deja de ser tan placentero. Cuanta más pornografía se consume, más se reduce la actividad del centro de recompensa y más dopamina necesita generar el cerebro para sentir placer.

Hay muchos desencadenantes que nos pueden generar la adicción a la pornografía. Un ejemplo puede ser la ansiedad. Cuando pasamos por un momento malo, como una ruptura, la pérdida de trabajo o el duelo por la pérdida de algún familiar, los individuos están más motivados a llenar el vacío emocional que sienten y no tienen recursos para manejar la situación, por lo que recurren a calmarse de alguna forma mediante este sistema de recompensa que explicábamos anteriormente y por tanto a “consumir” pornografía.

En otras ocasiones las causas de consumo de pornografía son más complejas y se relacionan con el maltrato físico o psicológico, con el abandono de los cuidadores e incluso, con haber sufrido alguna forma de abuso o violencia sexual.

 

Algunas consecuencias de la adicción a la pornografía.

El consumo de pornografía afecta a todos los miembros de la sociedad, ya sean  niños, adolescentes o adultos y tiene algunos efectos psicológicos y sociales negativos.

El consumo de pornografía en adultos se relaciona con los problemas familiares: el descenso de las relaciones sexuales en la pareja, la insatisfacción sexual y la infidelidad. También la autoestima puede verse afectada por el consumo prolongado de pornografía, pues el no tener las mismas actitudes o cualidades sexuales que los actores puede ser una decepción para el espectador.

No podemos olvidar que los cuerpos de los actores y la duración del acto a veces tienen cualidades especiales o no son reales. Es importante recalcar que muchas conductas sexuales que se exhiben en la pornografía a menudo contienen violencia sexual, distorsionan el acto sexual (falto de erotismo) o incluso deshumanizan a los individuos. Además, la pornografía se focaliza en la zona genital y desatiende otras zonas erógenas lo que puede crearnos ideas distorsionadas sobre el placer en el acto sexual, recortando la vida sexual de sus componentes emocionales y afectivos.

Tratamiento de la adicción a la pornografía.

Cuando ver pornografía se convierte en algo que no podemos dejar de hacer, y posponemos otras actividades u obligaciones, convirtiéndola en la actividad principal de tiempo libre, es necesario pedir ayuda a un profesional. Este podrá ayudarle a entender la adicción y a ver cómo tratarla.

En la Clinica Pérez-Vieco de Sexología y Psicología recibimos a menudo personas que sufren porque son adictos a la pornografía.
Para tratar la pornografía es importante la ayuda profesional psicólogo o psicóloga especialista en sexología. En nuestra clínica tenemos Sexólogos y Sexólogas con amplia experiencia. En paralelo y con posterioridad, podrás comenzar a realizar una actividad física con regularidad, a cultivar un círculo de relaciones sociales y tener algunas estrategias de control para disminuir tus impulsos.

¿Cómo saber si eres adicto a la pornografía?

Es posible que si tienes adición a la pornografía presentes uno o varios de los síntomas que se describen a continuación:

  1. Prefiero ver pornografía a tener sexo con mi pareja.
  2. A veces, prefiero ver pornografía a quedar con mi pareja o amigos.
  3. Tengo dificultades para pasar un día entero sin ver pornografía.
  4. He ido cambiando mi ocio o actividades recreativas por el consumo de pornografía.
  5. El contenido pornográfico que busco cada vez tiene que ser más intenso.
  6. Veo pornografía incluso en los lugares que puede ser un problema como el trabajo, en un ordenador público y otros similares.

 

Ninfomanía

Ninfomanía, cuando los pensamientos sobre el sexo dominan la mente.

La ninfomanía, también conocida como hipersexualidad femenina, es  una dependencia que no cesa, una adicción al sexo que afecta todas las áreas de la vida y que genera una insatisfacción constante.

Las mujeres ninfómanas experimentan un deseo sexual demasiado intenso e insaciable que genera una obsesión por el sexo, incluso aunque mantengan relaciones sexuales de forma habitual.

Cuando se habla de deseo sexual, es difícil establecer límites entre lo normal y lo patológico. Aún así, se hace referencia a la ninfomanía cuando los pensamientos sobre el sexo dominan la mente de la mujer. A la ninfómana le resulta difícil pensar en otra cosa que no sea el sexo y a menudo le confiere implicaciones sexuales a situaciones cotidianas que no las tienen.

Por otra parte, al igual que ocurre con el resto de las adicciones, para que la persona pueda hallar cierta satisfacción debe pasar cada vez más tiempo involucrada en las experiencias sexuales o buscándolas, lo cual hace que el resto de las esferas de su vida se vean relegadas a un segundo plano o incluso desaparezcan por completo.

La libido y la actividad sexual no siguen una línea constante a lo largo de la vida, hay etapas en las que estas aumentan, pero eso no significa que ocurra algo anormal, sin embargo la ninfomanía  no es un simple aumento del deseo sexual, es un problema mucho más complejo que puede catalogarse como una enfermedad.

Se estima que aproximadamente el 3% de las mujeres sufren ninfomanía, aunque solo el 0,8% admiten haber buscado ayuda para controlar ese deseo sexual.

Cómo puedo saber si soy ninfómana 

El síntoma principal de la ninfomanía es un comportamiento sexual compulsivo, que suele inducir a la promiscuidad. No obstante, también pueden aparecer síntomas propios de un trastorno obsesivo-compulsivo o solaparse con otras psicopatologías, como un trastorno de personalidad.

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Síntomas de la ninfomanía

En sentido general, los síntomas más comunes de la ninfomanía son:

  • Aumento desmedido del deseo sexual. La persona experimenta una necesidad incontrolable de mantener sexo, ya sea a través de las relaciones sexuales, la masturbación o el consumo de pornografía.
  • Obsesiones sexuales. Se trata de pensamientos no deseados que provocan un malestar significativo o fantasías sexuales que aparecen reiteradamente y le impiden a la persona concentrarse en otras actividades.
  • La ninfómana no solo piensa en el sexo sino que experimenta una pulsión difícil de dominar que la impulsa a la búsqueda constante de relaciones sexuales, que suelen terminar en conductas de riesgo.
  • Insatisfacción sexual permanente. Aunque la mujer mantiene relaciones sexuales que podrían calificarse como satisfactorias, no encuentra en ellas la satisfacción sexual o emocional que buscaba, lo cual perpetúa el círculo vicioso de la ninfomanía.
  • Excitación sexual persistente. Las propias obsesiones sexuales hacen que estímulos que no tienen ninguna connotación sexual, sean excitantes para la mujer.
  • Vergüenza y sensación de inadecuación. Estos sentimientos suelen estar provocados por la incapacidad para controlar los deseos. Como resultado, después del acto sexual, la mujer suele avergonzarse o arrepentirse.

Las causas de la hipersexualidad femenina

Al igual que la mayoría de los trastornos psicológicos, las causas de la ninfomanía están determinadas por una multiplicidad de factores.

Al tener varios puntos en común con el trastorno obsesivo-compulsivo, no se descarta que pueda existir en su base un componente biológico, dado por un desequilibrio en los neurotransmisores.

Las mujeres de menos de 30 años, con una historia familiar o personal matizada por la existencia de trastornos mentales y que hayan vivido experiencias de vida traumáticas, son más propensas a desarrollar la ninfomanía.

De hecho, a lo largo de la historia la ninfomanía se ha relacionado con estados maníacos y la presencia de daños a nivel cerebral. En algunas investigaciones también se ha podido apreciar que el 90% de los casos de orgasmos espontáneos están provocados por una actividad epiléptica en el lóbulo temporal, un área que, junto al lóbulo frontal, desempeña un papel fundamental en la regulación de la libido. Desde esta perspectiva, se hipotetiza que la ninfomanía sería una ruptura del equilibrio cerebral entre la excitación y la inhibición sexual.

Sin embargo, los aspectos biológicos no son sino un factor predisponente. A menudo la ninfomanía está vinculada a situaciones estresantes, que son las que realmente desencadenan esa obsesión por el sexo. Una situación vital que haya sido vivida de forma traumática puede dejar profundas huellas emocionales y la mujer puede pretender curarlas recurriendo al sexo. A veces estos traumas tienen su origen en un abuso sexual sufrido en el pasado.

En muchos casos, detrás de la ninfomanía se esconde la pérdida de la pareja o una ruptura amorosa particularmente dolorosa. Entonces la mujer intenta suplir la falta de afecto a través de las relaciones sexuales, busca en la masturbación o en el sexo lo que no encuentra en el terreno afectivo. Sin embargo, estas experiencias normalmente no suelen satisfacerla, por lo que termina sumida en un círculo vicioso que la conduce a la adicción al sexo.

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En otras ocasiones, la mujer busca el sexo como forma de reconocimiento, para ella el hecho de sentirse deseada es una manera de sentirse valorada, una manera de tapar un vacío emocional y la falta de autoestima.

Un estudio realizado recientemente por investigadores de la Johannes Gutenberg-University Mainz también ha sugerido que el aumento de los casos de ninfomanía que se ha producido en los últimos años puede estar relacionado con lo que se conoce como la “new porn culture”, un fenómeno que se ha generalizado entre las nuevas generaciones. Estos psicólogos encuestaron a casi 1.000 mujeres y hallaron que a más consumo de pornografía, mayores probabilidades de desarrollar comportamientos típicos de la hipersexualidad.

Las consecuencias de la adicción al sexo en mujeres

  • Dificultades para concentrarse. Los problemas para concentrarse suelen aparecer como resultado de la monopolización de la mente por parte de la sexualidad. A la persona que sufre una obsesión le resulta difícil dirigir su atención hacia temas ajenos a esta, en este caso, la sexualidad.
  • Problemas en las relaciones interpersonales. A menudo, el estilo de vida que siguen las ninfómanas no es aprobado por sus amigos o familiares, lo cual suele provocar discusiones y un distanciamiento que termina recluyendo a la mujer de su entorno social.
  • Comportamientos sexuales de riesgo. La ninfomanía, en tanto adicción sexual, puede hacer que la mujer tenga sexo desprotegido, lo cual, unido a la promiscuidad, aumenta considerablemente el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el sida (VIH) o el HPV.
  • Síntomas depresivos. En muchos casos, la ninfomanía está asociada a trastornos del estado de ánimo, fundamentalmente la depresión ya que la soledad, el aislamiento social y la falta de sentido de la vida se convierten en problemas que el sexo no logra ocultar.
  • Incapacidad para realizar normalmente otras actividades. El hecho de que la mujer necesite dedicarle cada vez más tiempo al sexo, hace que descuide otras actividades, como el trabajo. Por eso, no es extraño que termine perdiéndolo.

Ninfomanía masculina: la ninfomanía en hombres

El equivalente al problema de ninfomanía en hombres es la satiriasis. En el caso de la ninfomanía masculina, el hombre sufre una obsesión por mantener relaciones sexuales. La adicción al sexo en hombres es más frecuente que en mujeres.

El tratamiento de la ninfomanía en mujeres

En algunos casos el tratamiento para la ninfomanía demanda el uso de medicación, generalmente se suele recurrir a los antidepresivos o ansiolíticos. De hecho, el uso de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina ha mostrado una gran eficacia en los casos más graves.

En La clínica Pérez Vieco de Sexología y Psicología, abordamos el tratamiento desde una perspectiva integradora y multidisciplinar por lo que, si necesitas una ayuda adicional durante las primeras fases del tratamiento, contamos con la colaboración de psicólogos y psicólogas, sexólogos y sexólogas, médicos psiquiatras, ginecólogos, urólogos, fisioterapeutas...

No obstante, el tratamiento psicológico es fundamental para superar la ninfomanía. De hecho, la terapia cognitiva conductual es muy útil para cambiar las creencias irracionales que se encuentran en su base.

Hipersexualidad

La hipersexualidad femenina.

La Ninfomanía, también conocida como hipersexualidad femenina, es  una dependencia que no cesa, una adicción al sexo que afecta todas las áreas de la vida y que genera una insatisfacción constante.

Las mujeres ninfómanas experimentan un deseo sexual demasiado intenso e insaciable que genera una obsesión por el sexo, incluso aunque mantengan relaciones sexuales de forma habitual.

La libido y la actividad sexual no siguen una línea constante a lo largo de la vida, hay etapas en las que estas aumentan, pero eso no significa que ocurra algo anormal, sin embargo la ninfomanía  no es un simple aumento del deseo sexual, es un problema mucho más complejo que puede catalogarse como una enfermedad.

Se estima que aproximadamente el 3% de las mujeres sufren ninfomanía, aunque solo el 0,8% admiten haber buscado ayuda para controlar ese deseo sexual.

Significado de ninfomanía

Etimológicamente, la palabra ninfomanía deriva de “ninfa” (divinidad femenina de la mitología y también labios menores de la vulva) y de “manía” (que en latín significa locura).

En el diccionario de la RAE (Real Academia Española), la definición  que aparece de ninfomanía es un “deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula”, pero en psicología cuando hablamos de ninfomanía  esta definición va más allá, ya que hablamos de un trastorno sexual en la mujer.

Cuando se habla de deseo sexual, es difícil establecer límites entre lo normal y lo patológico. Aún así, se hace referencia a la ninfomanía cuando los pensamientos sobre el sexo dominan la mente de la mujer. A la ninfómana le resulta difícil pensar en otra cosa que no sea el sexo y a menudo le confiere implicaciones sexuales a situaciones cotidianas que no las tienen.

Por otra parte, al igual que ocurre con el resto de las adicciones, para que la persona pueda hallar cierta satisfacción debe pasar cada vez más tiempo involucrada en las experiencias sexuales o buscándolas, lo cual hace que el resto de las esferas de su vida se vean relegadas a un segundo plano o incluso desaparezcan por completo.

 

Qué es la ninfomanía. 

La libido y la actividad sexual no siguen una línea constante a lo largo de la vida, hay etapas en las que estas aumentan, pero eso no significa que ocurra algo anormal, sin embargo la ninfomanía  no es un simple aumento del deseo sexual, es un problema mucho más complejo que puede catalogarse como una enfermedad.

Se estima que aproximadamente el 3% de las mujeres sufren ninfomanía, aunque solo el 0,8% admiten haber buscado ayuda para controlar ese deseo sexual.

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Significado de hipersexualidad

La hipersexualidad es el aumento repentino o la frecuencia extrema en la libido o en la actividad sexual. Aunque la hipersexualidad puede presentarse debido a algunos problemas médicos, al consumo de algunos medicamentos y a la ingesta de drogas, en la mayoría de los casos la causa es desconocida. Trastornos de la salud tales como el trastorno bipolar pueden dar lugar a la hipersexualidad,​ y el consumo de alcohol y de algunas sustancias adictivas puede afectar el comportamiento sexual en algunas personas.

Se han usado varios modelos teóricos para explicar o para tratar la hipersexualidad. El más común, en particular en los medios de comunicación, es el enfoque que presenta a la hipersexualidad como una adicción, pero los sexólogos y sexólogas no han llegado a un consenso. Hay explicaciones alternativas como, por ejemplo, la de un comportamiento obsesivo y la de un comportamiento compulsivo.

La hipersexualidad se caracteriza por una frecuente estimulación visual que hace que el individuo exacerbe su natural sexualidad hasta la adicción. Esto provoca que se autoestimule genitalmente y alcance el orgasmo o bien escale en mayores grados de placer.

En ocasiones, la hipersexualidad va acompañada de sentimientos de malestar y de culpa. Se piensa que esta insatisfacción es la que alienta la elevada frecuencia de estimulación sexual, así como síntomas psicológicos y psiquiátricos adicionales. Otra manera en que se manifiesta la hipersexualidad es cuando ocurre la ruptura con la pareja en que la relación ha sido predominantemente sexual, la persona abandonada busca a la pareja inconscientemente en otras parejas sexuales y de este modo se produce la adicción al sexo.

Ninfomanía y satiriasis

El concepto de hipersexualidad sustituye los antiguos conceptos de «ninfomanía», (furor uterino) y de «satiriasis». La ninfomanía se consideraba un trastorno psicológico exclusivamente femenino caracterizado por una libido muy activa y una obsesión con el sexo. En los hombres el trastorno era llamado satiriasis y a quien la padecía se le denominaba sátiro o satiriaco (no confundir con satírico).

Actualmente, los términos ninfomanía y satiriasis no aparecen como trastornos específicos en el Manual estadístico y diagnóstico de los trastornos mentales (DSM-IV), aunque sí siguen apareciendo en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).

El umbral para lo que constituye la hipersexualidad está sujeto al debate, y los críticos preguntan si puede existir un umbral diagnóstico. El deseo sexual varía considerablemente en los humanos; lo que una persona consideraría deseo sexual normal podría entenderlo otra persona como excesivo e incluso otra como bajo.

El consenso entre quienes consideran la hipersexualidad un trastorno es que el umbral se alcanza cuando el comportamiento causa incomodidad o impide el funcionamiento social.

La hipersexualidad también se manifiesta en individuos sanos, y se presenta por cortos periodos en que la testosterona o estradiol presentan máximos niveles.

La hipersexualidad puede expresarse también en quienes tienen trastornos bipolares durante periodos de manía. Personas que padecen un trastorno bipolar pueden presentar continuamente enormes oscilaciones en la libido, según su estado de ánimo. Algunas veces esta necesidad psicológica de actividad sexual es mucho más alta de lo que ellos reconocen como normal, y a veces está muy por debajo de ello.

La adicción al sexo es un tema tabú, mínimamente estudiado desde el ámbito de la sexología, pero con el que cada vez tienen que lidiar más los psicólogos en sus consultas. Un problema especialmente silenciado entre las mujeres, a pesar de que según un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine afecta a tres de cada cien mujeres. Hasta ahora, los estudios establecían la prevalencia de esta conducta en dos de cada cien. A pesar de ello, sólo el 0,8% de las mujeres admiten haber tratado su pulsión sexual, frente al 1,6% de los hombres, como remarca este otro estudio.

Cada vez más personas acuden a consulta por no poder controlar su conducta sexual

A la hora de analizar la hipersexualidad, como suelen denominar los psicólogos sexólogos a este problema, el primer problema con el que se encuentran los investigadores es la propia definición del término. ¿En cuestión de actividad sexual qué es lo normal y qué lo patológico? ¿Cómo se establece la frontera a partir de la cual se sobrepasan dichos límites? En realidad, se trata de una cuestión personal, sobre la que no se puede generalizar, ni siquiera en lo referente a los efectos psicológicos que puede ocasionar. Sin embargo, lo que sí está claro para los psicólogos sexólogos clínicos es que cuando el sexo nos maneja a nosotros, y no al revés, nos encontramos ante un problema.

Para el sexólogo, la hipersexualidad se define por la falta de control sobre uno mismo. Un impulso que nos lleva a mantener un elevado número de relaciones sexuales que, posteriormente, nos hacen sentir mal. “Las personas adictas tratan de corregir sus comportamientos sexuales pero no son capaces, por lo que se sienten frustrados y fuera de control”.

Hipersexualidad por sexologos y sexologas de la clinica perez vieco de valencia

Una patología en auge apenas estudiada

El problema de la adicción al sexo es complejo, y además de la falta de control existen otros elementos que le dan forma. El primero de ellos tiene que ver con el recurso al sexo como una forma de respuesta al estrés, la frustración o el vacío existencial. Una suerte de huida hacia adelante que no hace más que incrementar sus consecuencias negativas sobre la salud mental así como su persistencia. Un círculo vicioso del que cada vez es más difícil escapar. Sobre todo cuando interfiere en diferentes aspectos de la vida privada, hasta el punto de acabar sacrificando cuestiones vitales importantes.

Se trata de una reacción provocada por la ruptura del equilibrio entre la excitación y la inhibición sexual

Una problemática menos episódica de lo que comúnmente se podría pensar, a pesar de la falta de estudios en torno a esta cuestión. De hecho, llama la atención que a pesar de afectar al 3% de la población femenina no está incluida en el manual de referencia de los trastornos mentales DSM-5. Una ausencia que los autores de su quinta y más reciente edición, justificaron debido a la escasez de producción científica.

Las causas de esta adicción, que se ha incrementado durante los últimos años, especialmente entre las generaciones más jóvenes, siguen siendo meras hipótesis. Entre ellas, la que más defensores atrae es la planteada por un equipo de investigadores del Kinsey Institute. Según estos, se trata de una reacción provocada por la ruptura del equilibrio entre la excitación y la inhibición sexual.

Una necesidad creciente de excitación sexual

Una hipótesis que corroboraría el último estudio sobre esta cuestión, publicado en el Journal of Sexual Medicine, llevado a cabo entre el estudiantado de medio centenar de universidades alemanas. Según los resultados de este último, la frecuencia con la que se masturban las mujeres hipersexuales es mucho mayor que la media, por lo que se visualiza una mayor necesidad de excitación, posiblemente provocada por la generalización de la new porn culture entre las nuevas generaciones.

La postura de los expertos en relación a la dependencia o adicción al sexo depende mucho de su especialidad. Mientras que la mayor parte de los psiquiatras consideran que está fuera de su ámbito, los sexólogos clínicos se declaran especialistas en su diagnóstico y tratamiento.

La definición de la OMS describe que tanto los varones como las mujeres pueden quejarse ocasionalmente de un impulso sexual excesivo como un problema en sí mismo, generalmente durante el final de la adolescencia o en el comienzo de la edad adulta. Cuando el impulso sexual excesivo es secundario a un trastorno del humor o cuando aparece en los estadios iniciales de la demencia, debe codificarse aquí.

Aunque la especialidad psiquiátrica no quiere oír hablar de adicción al sexo, la realidad es que cada vez más personas acuden a consulta por no poder controlar su conducta sexual y comienzan a surgir publicaciones científicas relacionadas con el tema, incluyendo una revista monotemática: Sexual Addiction & Compulsivity: The Journal of Treatment & Prevention.

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