¿Qué es la terapia sexual?
El objetivo de la terapia sexual es ayudar a las personas a superar los desafíos físicos y emocionales para tener una relación satisfactoria y una vida sexual placentera.
La disfunción sexual es cuando una persona o una pareja tiene problemas para disfrutar de la actividad sexual. La disfunción sexual es común. De hecho, el 43% de las mujeres y el 31% de los hombres informan haber experimentado algún tipo de disfunción sexual durante sus vidas. Estas disfunciones pueden incluir:
Una vida sexual satisfactoria es saludable y natural. La intimidad física y emocional son partes esenciales de tu bienestar. Cuando se produce una disfunción sexual, tener esa vida sexual satisfactoria puede ser difícil.
La terapia sexual te ayuda a reformular tus desafíos sexuales y aumentar tu satisfacción sexual.
En Clínica Pérez Vieco tratamos la disfunción sexual por vídeo conferencia, sin que esto suponga ningún tipo de limitación. Somos grandes expertos en Sexología Clínica.
Sacando todo el partido a las tecnologías llevamos a cabo la terapia, consiguiendo resultados tan buenos como de forma presencial con las ventajas que conlleva la Terapia Online.
¿Cómo funciona la terapia sexual?
La terapia sexual es como cualquier tipo de psicoterapia. Se trata la enfermedad hablando de sus experiencias, preocupaciones y sentimientos.
Junto con el terapeuta, se elaboran mecanismos de afrontamiento para ayudar a mejorar las respuestas en el futuro, de modo que pueda tener una vida sexual más saludable.
Durante las primeras citas, el sexólogo o la sexóloga hablará sólo contigo o contigo y tu pareja. El psicólogo está ahí para guiarte y ayudarte a procesar tu desafío actual. Para tu tranquilidad añado que hay algunos puntos que deben quedar claros:
- El psicólogo sexólogo NO está ahí para ponerse del lado de una persona o para ayudar a persuadir a alguien.
- Además, todos se mantendrán vestidos. El terapeuta sexual no tendrá relaciones sexuales con nadie ni le mostrará a nadie cómo tener sexo.
El objetivo es brindar un camino para el cambio en un entorno de apoyo y educativo. Es probable que acabes la sesión de terapia con tareas y trabajos que hacer antes de tu próxima cita.
Si el terapeuta sexual sospecha que la disfunción que está experimentando es por algún problema físico por las señales o síntomas que se estén dando, puede recomendarte acudir a un médico.
¿Necesito terapia sexual?
Una forma para determinar si necesitas ver a un psicoterapeuta sexual es analizar qué partes de tu vida son las más afectadas por cómo te sientes en este momento.
Si tu calidad de vida y tu salud emocional se ven muy afectadas por tu disfunción sexual, es muy buena idea ver a un terapeuta sexual o sexólogo. De la misma manera, si la falta de intimidad o la dificultad para comunicarse con tu pareja es tu preocupación personal más seria, un terapeuta sexual es el lugar para empezar.
Lo que debes saber antes de la terapia Sexual
Cuando estés decidido a comenzar la terapia sexual, ten en cuenta estas dos cosas mientras te preparas para decidir con que sexólogo o sexóloga de nuestra Clínica Pérez Vieco harás la terapia.
Compatibilidad
Los terapeutas son únicos. El éxito de la terapia depende en gran medida de lo bien que te comuniques con tu psicólogo y de lo mucho que confíes en él y en su orientación para ayudarte a superar tus preocupaciones.
Si no te sientes cómodo con un terapeuta sexual en algún momento, busca otro.
Solo o en pareja
No tienes que llevar a tu pareja a la terapia sexual. Para algunas personas, la terapia sexual en solitario es adecuada para abordar las preocupaciones. Para otros, tener a ambas personas presentes durante la terapia puede ayudar a mejorar la satisfacción y a construir una conexión más fuerte.
Habla con tu pareja sobre tu decisión de comenzar la terapia. Si quieres que se involucre, pídeselo.
Ayuda psicológica Online para la Terapia Sexual.
Una vida sexual satisfactoria es vital para tu salud por muchas razones. Los elementos físicos y emocionales de una vida sexual saludable tienen beneficios de gran alcance, incluyendo una menor presión sanguínea, una mejor salud cardíaca y la reducción del estrés. El sexo es también una parte natural y divertida de la vida.
Sin embargo, para algunas personas, el sexo es una fuente de gran ansiedad y preocupación. La disfunción sexual puede provocar complicaciones en las relaciones, pérdida de confianza y muchos otros efectos negativos.
La terapia sexual es un enfoque integral para tratar y eliminar los desafíos subyacentes. Estas preocupaciones pueden ser físicas, como la baja circulación. También pueden ser preocupaciones psicológicas, como la ansiedad, el estrés y los problemas de confianza. Además, nosotros aplicamos la tecnología para la realización de las sesiones por vídeo-llamada, ayudando a dar una privacidad e intimidad extra.
La terapia sexual puede ayudar a los individuos y a las parejas a encontrar una forma de tener una comunicación abierta y honesta, de modo que puedan resolver cualquier preocupación o desafío para lograr una vida sexual saludable y feliz.
En nuestros tratamientos, destacará la flexibilidad en su manejo, siempre en respuesta a todas tus demandas.
Nuestra capacidad de adaptación a los pacientes como tú, es lo que nos está permitiendo ser los números uno en tratamientos de este tipo.
Si tú, que estás pasando por un momento de ansiedad, quieres aprender a manejarla, no dejes de recurrir a nuestro servicio de Terapia online, que derriba todo tipo de barreras, para que tú, nos dejes ayudarte. De este modo estarás un paso más cerca de tus objetivos.
Terapia online avanzada y adaptada a tus necesidades.
Los pacientes que residen en el extranjero pueden encontrarse bajo circunstancias que en muchas ocasiones agravan sus síntomas o su malestar: disponen de menos arraigo y vida familiar o social, pueden sentirse más solos, tienen que adaptarse a horarios, costumbres y culturas muy diferentes, etc., lo cual puede ser factor de riesgo para problemas psicológicos. De hecho, algunos pacientes presentan un trastorno adaptativo al tener que residir en el extranjero.
Por lo tanto, si eres español en el extranjero, y necesitas asesoramiento psicológico, no dudes en contactarnos.
Expertos en Psicología Online. La Terapia Online más accesible.
La gran profesionalidad de nuestros
expertos en psicología online nos permite ofrecerte las mismas garantías de seguridad y confidencialidad que en las sesiones presenciales.
Todos nuestros psicólogos están capacitados para derribar la distancia que supone una pantalla y te ayudan a que sientas la confianza necesaria para superar todos tus obstáculos.
Solicitud y reserva de cita
Los conflictos de pareja, son algunos de los motivos que nos pueden llevar a recurrir a una psicoterapia.
Es en la terapia de Pareja donde se tratan estos conflictos.
En Clínica Pérez Vieco, también contamos con esta modalidad de terapia, de la cual somos expertos con más de 20 años de experiencia, la cual es perfectamente fácil de llevar a cabo, por medio de la Psicoterapia online.
El tratamiento de la terapia de pareja lo hacemos por vídeo conferencia, sin que esto suponga ningún tipo de limitación. Sacando todo el partido a las tecnologías llevamos a cabo la terapia, consiguiendo resultados tan buenos como de forma presencial con las ventajas que conlleva la Terapia Online.
La comunicación.
A la mayoría de estos conflictos de pareja que nos llevan a buscar terapia, les subyace un problema de comunicación.
No obstante, aunque no fuese así, una pareja es una relación en la que intervienen dos personas diferentes.
Por esta razón, por la mera participación de dos individuos distintos, es imprescindible la comunicación.
La comunicación nos permitirá entender y comprender lo que le sucede al otro.
Es la que nos permite el intercambio de información de lo que a cada uno le sucede.
Es gracias a la comunicación, el poder llegar a la empatía, elemento esencial para desarrollar una intimidad.
Gracias a la comunicación también, se desarrolla la confianza. Otro elemento fundamental en las relaciones.
Por medio de la comunicación, por tanto, se generan los vínculos.
En terapia de pareja, aprendemos a comunicarnos, utilizando nuestras sesiones, como espacios donde tanto el emisor como el receptor, puedan desarrollar sus funciones, de una forma limpia y neutra. En ella se proporcionará las condiciones idóneas para que así suceda.
La negociación.
Dentro de la comunicación, encontramos el fenómeno de la negociación.
Esta es la herramienta que nos permite resolver las diferencias y las discrepancias entre las personas.
Claro, como una pareja es una relación entre dos personas distintas, es obvio que se produzcan discrepancias.
Por medio de la técnica de negociación, como parte de la comunicación resolveremos estas diferencias.
Intercambio de conductas positivas.
Este es uno de los ejercicios que desde Clínica Pérez Vieco, llevamos a cabo en terapia de pareja.
Consiste en llevar a cabo conductas agradables, detalles bonitos y gestos de amor hacia el otro miembro de la pareja.
Una de las razones por las que llevar a cabo este ejercicio, es la de trabajar el perdón.
En los conflictos de pareja, es bastante probable que exista un rencor por los conflictos sucedidos, para lo que es necesario trabajar el perdón.
Perdonar significa eliminar las conductas de venganza y sustituir a estas, por conductas positivas. Por eso, en terapia de pareja hacemos este planteamiento.
Con este ejercicio, conseguimos recordarnos que ante todo, independientemente de los conflictos somos una pareja que ha tomado la decisión libre de unirse por el amor que, entre ambos, se siente.
El ejercicio de pedir.
En las relaciones de pareja muchas veces, nos olvidamos que somos personas diferentes y que gestionamos las cosas de manera diferente. Esto se puede aplicar, por ejemplo, a la forma de amar de cada uno.
Se trata de, en primer lugar, aceptar la naturaleza del otro (elemento básico en la relación de pareja) y sin embargo solventar déficits que por tanto pueden estar surgiendo, como consecuencia de nuestras diferencias.
Se trata de que si en nuestra relación surgen necesidades sepamos pedirlas de una forma asertiva y explícita en lugar de esperar, sin más, que sucedan.
Jugar a ser adultos.
Con este ejercicio tratamos de resolver esas discusiones en las que, muchas veces, llegamos a enredarnos de forma absurda sin conseguir llegar a ningún lado.
Se trata de luchar contra el famoso “y tu más” que tanto nos estanca y tratar de avanzar.
Dejando el orgullo a un lado, porque no sirve de nada, se trata de pararse y pensar que somos adultos que ante todo se quieren y por tanto, no quieren hacerse daño.
Es un ejercicio que ayuda a frenar situaciones de tensión y discusión, que no llevan a ningún lado.
La Terapia de Pareja con un psicólogo Online.
Os he querido contar, principalmente, parte de lo que consiste la Terapia de Pareja y como la llevamos a cabo en Clínica Pérez Vieco.
Si quieres saber más, sobre estos ejercicios que aquí planteo y cómo llevarlos a cabo, no dejes de contar con nosotros, para que te podamos ayudar.
Os ayudaremos a ti y a tu pareja, a analizar los problemas que están surgiendo en vuestra relación, para poder poner solución. Además, nosotros aplicaríamos la tecnología para la realización de las sesiones por vídeo-llamada.
Os esperamos.
¿Cómo hacemos la Terapia de Pareja en Clínica Pérez Vieco?
Para realizar la Terapia de Pareja en Clínica Pérez Vieco los dos miembros de la pareja deben tener un plan activo. Será el psicólogo el que decida cada semana si la sesión se hace de manera conjunta con la pareja o con cada uno por separado. Normalmente será con la pareja, pero esto dependerá de cada caso y los diferentes momentos de la terapia por los que se pase.
En nuestros tratamientos, destacará la flexibilidad en su manejo, siempre en respuesta a todas tus demandas.
Nuestra capacidad de adaptación a los pacientes como tú, es lo que nos está permitiendo ser los números uno en tratamientos de este tipo.
Si tú, que estás pasando por un momento de ansiedad, quieres aprender a manejarla, no dejes de recurrir a nuestro servicio de Terapia online, que derriba todo tipo de barreras, para que tú, nos dejes ayudarte. De este modo estarás un paso más cerca de tus objetivos.
Terapia online avanzada y adaptada a tus necesidades.
Los pacientes que residen en el extranjero pueden encontrarse bajo circunstancias que en muchas ocasiones agravan sus síntomas o su malestar: disponen de menos arraigo y vida familiar o social, pueden sentirse más solos, tienen que adaptarse a horarios, costumbres y culturas muy diferentes, etc., lo cual puede ser factor de riesgo para problemas psicológicos. De hecho, algunos pacientes presentan un trastorno adaptativo al tener que residir en el extranjero.
Por lo tanto, si eres español en el extranjero, y necesitas asesoramiento psicológico, no dudes en contactarnos.
Expertos en Psicología Online. La Terapia Online más accesible.
La gran profesionalidad de nuestros
expertos en psicología online nos permite ofrecerte las mismas garantías de seguridad y confidencialidad que en las sesiones presenciales.
Todos nuestros psicólogos están capacitados para derribar la distancia que supone una pantalla y te ayudan a que sientas la confianza necesaria para superar todos tus obstáculos.
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Tratamiento de la Fobia
Online
Cuando hablamos de fobias, hablamos de miedos intensos, generalmente, a estímulos muy concretos y específicos.
Son miedos tan intensos, que llegan a resultar limitantes en la vida de la persona que lo sufre.
Con esto me refiero a que, la reacción que suponen, afecta de manera negativa a distintos aspectos de su vida.
La respuesta de miedo, se incluye dentro de la respuesta de ansiedad.
En Clínica Pérez Vieco hacemos Psicología Online Avanzada, y tratamos las fobias por vídeo conferencia, sin que esto suponga ningún tipo de limitación. Sacando todo el partido a las tecnologías llevamos a cabo la terapia, consiguiendo resultados tan buenos como de forma presencial con las ventajas que conlleva la Terapia Online.
¿Cómo se generan las fobias?
Existen distintas teorías que explicarían la generación de las fobias.
Experiencias traumáticas.
Vivir una experiencia traumática es un factor bastante probable de generar fobias.
Como la respuesta de miedo es una respuesta de ansiedad, es bastante fácil de entender que si alguna vez nos hemos visto ante una situación intensamente amenazante, esta haya provocado en nosotros esa reacción de ansiedad tan intensa que llegue a dejar una huella en nuestro cerebro.
Como estamos en un constante proceso de aprendizaje, en estos casos, nuestro cerebro asocia para aprender, de forma generalizada, que estímulos similares a los de la experiencia, provoquen en nosotros la respuesta de miedo intenso.
Por ejemplo:
Si alguna vez nos ha atacado un perro, es bastante probable que nuestro cerebro aprenda de manera generalizada, que todos los perros nos den miedo.
Como podemos observar en este ejemplo, no es ese mismo perro que nos atacó en ese momento, el que sólo nos genera miedo, sino todos los perros en general. O, en algunos casos, perros de unas determinadas características.
Por eso hablamos de generalización o aprendizaje.
Existen distintos tipos de experiencias traumáticas, bastantes proclives de provocar miedos.
Miedos inconscientes.
Así como en el caso de las experiencias traumáticas, vemos tan claro cuál fue aquel acontecimiento que provocó aprender la respuesta de miedo, en el caso de los miedos inconscientes, no sabremos dónde se originó.
Lo que, si tenemos bastante claro, es que la respuesta de miedo es una respuesta aprendida.
El problema aquí, es que no sabemos dónde se ha originado ese aprendizaje.
Sabemos que nuestro cerebro interpreta constantemente. Por eso, a veces, podría estar interpretando una experiencia como traumática, sin objetivamente serlo.
También hay otros miedos que son heredados y transmitidos.
Existen miedos que hemos heredado incluso de nuestra propia evolución.
Estímulos que fueron amenazantes, en épocas pasadas para nuestros ancestros, pueden haber desarrollado fobias en generaciones posteriores, donde, sin embargo, el estímulo ya no existe o no es tan amenazante.
Es por ejemplo el caso de la Tripofobia, que es el miedo a las figuras geométricas, derivado de un miedo ancestral a los reptiles. Se genera debido a la similitud con la piel de estos.
Hay otros miedos que pueden haber sido aprendidos incluso, por una transmisión directa. Si durante mucho tiempo se nos ha dicho que algo da miedo, es fácil que en nosotros se haya generado ese miedo.
La respuesta de Evitación.
Como ya hemos dicho, la reacción de miedo es una respuesta de ansiedad.
La ansiedad es una respuesta que nos protege de las amenazas.
Una de las maneras de protegernos es haciendo en nosotros que huyamos.
Esta es la respuesta de evitación: consiste en evitar el estímulo por el que se siente miedo.
Siguiendo con el ejemplo de los perros, la respuesta de evitación en este tipo de fobia, podría llevarnos a evitar aquellos lugares, donde creamos que vamos a encontrar un perro.
Es en este tipo de respuestas, dónde observamos la limitación que puede llegar a generar el miedo. Si yo me propongo evitar todos aquellos lugares donde crea que puedo encontrar un perro, quizás llegue a ni siquiera, salir a la calle.
Además, la respuesta de evitación hará que cada vez el miedo sea más intenso.
Tratamiento de las fobias.
En Clínica Pérez Vieco, trabajamos las fobias desde una perspectiva principalmente, Cognitivo-Conductual.
No nos preguntamos tanto “el por qué”, sino más bien “el para qué”.
Así, trabajaremos la respuesta de Evitación, exponiendo a la persona fóbica de forma progresiva al estímulo que le provoca el miedo. Son las denominadas técnicas de Desensibilización sistemática.
Esto siempre se llevará a cabo con el complemento de técnicas de relajación y de control de estrés.
Nos basamos en la idea de desaprender lo aprendido y aprenderlo de nuevo, de manera correcta. Se tratará de asociar el estímulo que provoca el miedo con una sensación positiva.
Tratamiento Online de las fobias
La psicoterapia online, que es la modalidad de Psicoterapia que trabajamos en Clínica Pérez Vieco, nos permite sin problema, el trabajo de superación de fobias. Así, podremos hacer la terapia usando Internet a través de vídeo-llamadas.
Si tú, que me estás leyendo sufres alguno o varios miedos intensos, que te llegan a limitar, quizás sea el momento de ponerle remedio.
En nuestros tratamientos, destacará la flexibilidad en su manejo, siempre en respuesta a todas tus demandas.
Nuestra capacidad de adaptación a los pacientes como tú, es lo que nos está permitiendo ser los números uno en tratamientos de este tipo.
Si tú, que estás pasando por un momento de ansiedad, quieres aprender a manejarla, no dejes de recurrir a nuestro servicio de Terapia online, que derriba todo tipo de barreras, para que tú, nos dejes ayudarte. De este modo estarás un paso más cerca de tus objetivos.
Terapia online avanzada y adaptada a tus necesidades.
Los pacientes que residen en el extranjero pueden encontrarse bajo circunstancias que en muchas ocasiones agravan sus síntomas o su malestar: disponen de menos arraigo y vida familiar o social, pueden sentirse más solos, tienen que adaptarse a horarios, costumbres y culturas muy diferentes, etc., lo cual puede ser factor de riesgo para problemas psicológicos. De hecho, algunos pacientes presentan un trastorno adaptativo al tener que residir en el extranjero.
Por lo tanto, si eres español en el extranjero, y necesitas asesoramiento psicológico, no dudes en contactarnos.
Expertos en Psicología Online. La Terapia Online más accesible.
La gran profesionalidad de nuestros
expertos en psicología online nos permite ofrecerte las mismas garantías de seguridad y confidencialidad que en las sesiones presenciales.
Todos nuestros psicólogos están capacitados para derribar la distancia que supone una pantalla y te ayudan a que sientas la confianza necesaria para superar todos tus obstáculos.
Solicitud y reserva de cita
Hay momentos en la vida, etapas, episodios, temporadas… en que te sientes de bajón. No por ello, debemos dar por hecho que se trate de un
Trastorno depresivo o Depresión. Sin embargo, el mero hecho de sentir tristeza, apatía, decaimiento o de ver el mundo de una manera oscura, son
síntomas que podrían ser tratados en
Psicoterapia.
Para el diagnóstico de Depresión, es necesario que se den varios de estos síntomas con una duración e intensidad determinadas.
En Clínica Pérez Vieco de psicología y sexología tratamos la depresión por vídeo conferencia, sin que esto suponga ningún tipo de limitación. Sacando todo el partido a las tecnologías llevamos a cabo la terapia, consiguiendo resultados tan buenos como de forma presencial con las ventajas que conlleva la Terapia Online.
Tipos de depresión.
Desde el punto de vista de desde dónde se origina podemos encontrar dos tipos de depresión. Esto también podría ser aplicable simplemente a la aparición de esos síntomas aparentemente, depresivos, sin llegar a cumplir los criterios propios del Trastorno Depresivo.
Depresión endógena. ¿Qué es?
Esta se refiere a la aparición de síntomas depresivos sin la existencia de una causa externa que los genere.
A veces, por varias razones, generalmente médicas, se puede producir una alteración en los neurotransmisores que se encuentran en nuestro cerebro que acabará generando el Trastorno depresivo.
Este es el tipo de Depresión que es necesario tratar con medicación psiquiátrica antidepresiva.
No obstante, el complemento de la terapia psicológica como tratamiento, será de gran ayuda.
Depresión exógena. ¿Qué es?
Es aquella que se genera en respuesta a acontecimientos que suceden en la vida de la persona.
Se llama exógena, refiriéndose el termino a que sucede “fuera” de ella y no tiene por tanto, un origen orgánico.
En la vida de las personas, pueden pasar muchas cosas que provoquen reacciones muy similares a los síntomas de depresión.
En principio, estas respuestas son totalmente naturales. Solamente si se producen en una intensidad desproporcionada, con una duración prolongada después de haber sucedido el acontecimiento en cuestión o que resulten limitantes, es cuando podríamos empezar a sospechar que se trate de una trastorno Depresivo exógeno.
Por ejemplo, la pérdida de un ser querido, ha de llevar a un proceso natural que se denomina Duelo y que puede presentar síntomas muy similares a la depresión.
La manera de diferenciar que se trata de un Duelo y no de una Depresión es por medio principalmente, de la duración y presencia de los síntomas.
Tratamiento de la depresión.
Evidentemente, por todos es sabido que existen medicamentos que sirven de ayuda para tratar síntomas depresivos.
No obstante, desde el punto de vista psicológico, no es el tratamiento farmacológico el que se lleva a cabo. Sí es posible, que el psicoterapeuta que se esté haciendo cargo del caso con el tratamiento psicológico, funcione como equipo con el profesional médico que imparte el tratamiento farmacológico.
En Clínica Pérez Vieco de psicología y sexología, llevamos a cabo tratamientos psicoterapéuticos que permiten abarcar todo tipo de síntomas.
Trabajo con el pensamiento.
Aquí nos estamos refiriendo a tratamiento Cognitivos, llamados Reestructuración Cognitiva o también Racionalización, que permiten cambiar los pensamientos que te pueden llevar a sentir de una manera Depresiva.
Al final, de lo que se trataría, es de que aprendas a contarte el mundo de otra manera.
“No es tanto lo que te pasa, sino cómo te cuentas lo que te pasa”.
Trabajo con la conducta.
Son las llamadas terapias conductuales, basadas en la automatización de tareas y en la búsqueda de Refuerzos positivos.
En este trabajo conductual se puede llegar a establecer un plan de actividades que hiciera que la persona deprimida, entrase en movimiento. Esto se plantea realizar automatizando, es decir ni siquiera preguntándose si apetece o no. Simplemente se trata de entrar en escena y empezar a vivir.
La búsqueda de refuerzos positivos, se realiza mediante la actividad (anteriormente planteada) y las relaciones sociales. Con esto último, lo que haríamos sería fomentar en la persona el contacto con los demás.
Ambas, actividad y relaciones sociales, son las fuentes de refuerzo por excelencia.
Tratamiento de la Depresión Online.
Como he empezado diciendo, a veces, podemos sentir síntomas similares a los de una Depresión sin llegar a ser diagnosticados de ella.
En cualquier caso, son motivos lo suficientemente importantes como para pedir ayuda y empezar una terapia.
Incluso, es posible que la terapia en estos casos, se planteara como una medida preventiva que impidiese que tales síntomas fueran a más. Además, nosotros aplicaríamos la tecnología para la realización de las sesiones por vídeo-llamada.
Por eso, si te encuentras triste, apagado, sin la capacidad de disfrutar de las cosas, sin ganas de hacer nada, con ganas de aislarte, incluso con problemas de apetito o sueño, no dejes de pedir ayuda.
En nuestros tratamientos, destacará la flexibilidad en su manejo, siempre en respuesta a todas tus demandas.
Nuestra capacidad de adaptación a los pacientes como tú, es lo que nos está permitiendo ser los números uno en tratamientos de este tipo.
Si tú, que estás pasando por un momento de ansiedad, quieres aprender a manejarla, no dejes de recurrir a nuestro servicio de Terapia online, que derriba todo tipo de barreras, para que tú, nos dejes ayudarte. De este modo estarás un paso más cerca de tus objetivos.
Terapia online avanzada y adaptada a tus necesidades.
Los pacientes que residen en el extranjero pueden encontrarse bajo circunstancias que en muchas ocasiones agravan sus síntomas o su malestar: disponen de menos arraigo y vida familiar o social, pueden sentirse más solos, tienen que adaptarse a horarios, costumbres y culturas muy diferentes, etc., lo cual puede ser factor de riesgo para problemas psicológicos. De hecho, algunos pacientes presentan un trastorno adaptativo al tener que residir en el extranjero.
Por lo tanto, si eres español en el extranjero, y necesitas asesoramiento psicológico, no dudes en contactarnos.
Expertos en Psicología Online. La Terapia Online más accesible.
La gran profesionalidad de nuestros
expertos en psicología online nos permite ofrecerte las mismas garantías de seguridad y confidencialidad que en las sesiones presenciales.
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La ansiedad es una respuesta de tu organismo ante amenazas que se detecten.
Basándonos en esto, se trata de una respuesta totalmente adaptativa, y como tal, la idea a la hora de tratarla, no será que hagas que desaparezca.
No obstante, en ocasiones, se te puede manifestar con una sintomatología bastante incómoda, que, dada su intensidad, podría resultarte más amenazante, que el estímulo que ha llegado a generarla.
En Clínica Pérez Vieco de Psicología y Sexología tratamos la ansiedad por vídeo conferencia, sin que esto suponga ningún tipo de limitación. Sacando todo el partido a las tecnologías llevamos a cabo la terapia consiguiendo resultados tan buenos como de forma presencial con las ventajas que conlleva la Terapia Online.
Síntomas de la ansiedad.
La ansiedad puede manifestarse de dos formas:
- De forma generalizada, estando presente en ti durante la mayor parte del tiempo.
- A modo de crisis, apareciéndote sus síntomas en intervalos de tiempo muy concretos y con una gran intensidad.
Puedes encontrar distintos síntomas en la respuesta de ansiedad y podríamos decir, que cada persona la manifiesta de forma diferente.
Es importante que te conozcas a ti mismo, por tanto, y saber cuál es tu tendencia en este tipo de manifestaciones, para poder identificar que la respuesta es una respuesta de ansiedad. La terapia desde Clínica Pérez Vieco de Psicología y Sexología, te ayudará a esto.
Síntomas físicos de la ansiedad
Se trata de una gran amplitud de síntomas tales, como: sudoración, taquicardia, dificultades respiratorias, sensación de ahogo, sensación de mareo… Estos, principalmente son los síntomas que pueden aparecer durante las crisis.
Hay otra serie de síntomas físicos más propios de la ansiedad generalizada, como pueden ser molestias estomacales, reacciones dermatológicas, jaquecas… somatizaciones varias…
Síntomas mentales o del pensamiento de la ansiedad
Estos son los síntomas cognitivos. Cuando te digo cognitivo, me estoy refiriendo al pensamiento.
Y es que, cuando sufres ansiedad, puede aparecer como síntomas, determinado tipo de pensamientos que también generan una gran incomodidad.
Pensamientos que interpretan como amenazantes, hechos que realmente no lo son y por ello, son generadores de ansiedad.
Pueden ser pensamientos del tipo interpretación incorrecta de los síntomas, ya que, por ejemplo, una taquicardia puede llevarte a pensar que te va a dar un infarto y esto al mismo tiempo, hace que se te acentúe la amenaza y al mismo tiempo, la respuesta de ansiedad.
También pueda ser que te aparezcan pensamientos a modo de preocupaciones recurrentes en ti. Todos tenemos unos “pensamientos estrella”, que pueden aparecer con mayor probabilidad, en situaciones de estrés o situaciones amenazantes.
Tratamiento de la ansiedad Online.
En Clínica Pérez Vieco de Psicología y Sexología, trabajamos mediante métodos con una validez científica, acompañándolos de una gran cercanía, comprensión de tu problema y profesionalidad. Además de aplicar la tecnología para la realización de las sesiones por vídeo-llamada.
Para tratarte los problemas de ansiedad, recurriremos principalmente a dos tipos de técnicas que nos permitirán abordar todo tipo de síntomas:
- Técnicas de control del pensamiento: para trabajar la correcta interpretación de amenazas que no existen realmente. También para el control de los pensamientos que pueden incluso, potenciar los síntomas de ansiedad.
- Técnicas de relajación: para el control de los síntomas de tú ansiedad.
En nuestros tratamientos, destacará la flexibilidad en su manejo, siempre en respuesta a todas tus demandas.
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Si tú, que estás pasando por un momento de ansiedad, quieres aprender a manejarla, no dejes de recurrir a nuestro servicio de Terapia online, que derriba todo tipo de barreras, para que tú, nos dejes ayudarte. De este modo estarás un paso más cerca de tus objetivos.
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Solicitud y reserva de cita
Clínica Pérez Vieco Psicólogos Online es un servicio de terapia online que te permite acceder a una atención personalizada, de forma rápida y sencilla, manteniendo el compromiso profesional y la confidencialidad de la terapia presencial.
Si eres español y resides en el extranjero, puedes encontrarte con bastantes dificultades a la hora de encontrar un terapeuta de habla hispana. En Clínica Pérez Vieco contamos con expertos profesionales de la psicología así como de la sexología clínica.
Para realizar una terapia psicológica online es importante que te sientas cómodo con el psicoterapeuta, generando un vínculo lo suficientemente cercano e íntimo como para llevar a cabo una terapia. Factores como la nacionalidad, las cultura o el idioma del terapeuta pueden ser importantes para conseguir ese vínculo, especialmente si resides en el extranjero.
Llevamos a cabo terapias psicológicas online con pacientes residiendo en España, pero muchos de nuestros pacientes residen en el extranjero, y para ellos la modalidad online es una manera muy útil de poder llevar a cabo la terapia, sobre todo si residen en países donde el castellano no es el idioma nativo, o bien si el paciente no es bilingüe en el idioma del país de residencia. Además la posible diferencia horaria no será un problema al realizar las sesiones a través de internet con un horario amplio disponible.
Terapia a españoles en el extranjero.
Los pacientes que residen en el extranjero pueden encontrarse bajo circunstancias que en muchas ocasiones agravan sus síntomas o su malestar: disponen de menos arraigo y vida familiar o social, pueden sentirse más solos, tienen que adaptarse a horarios, costumbres y culturas muy diferentes, etc., lo cual puede ser factor de riesgo para problemas psicológicos. De hecho, algunos pacientes presentan un trastorno adaptativo al tener que residir en el extranjero. Puedes leer más sobre el trastorno adaptativo aquí.
Por lo tanto, si eres español en el extranjero, y necesitas asesoramiento psicológico, no dudes en contactarnos.
Expertos en Psicología Online. La Terapia Online más accesible.
La gran profesionalidad de nuestros expertos en psicología online nos permite ofrecerte las mismas garantías de seguridad y confidencialidad que en las sesiones presenciales.
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Solicitud y reserva de cita
Que es la adicción a la pornografía y como superarlo.
El termino pornografía se refiere a cualquier material literario, artístico, o cinematográfico que exhibe de manera explícita genitales y acciones sexuales, y que tiene como objetivo principal excitar al espectador de manera sexual.
Actualmente, la pornografía ha adquirido gran popularidad debido a la introducción de las nuevas tecnologías, y con ello el consumo de pornografía a nivel mundial. Por ejemplo, en 2016 un solo portal dedicado a este sector obtuvo 44.000 mil visitas por minuto, es decir, 64 millones de visitas al día o lo que es lo mismo 4.392.486.580 horas de pornografía ese año.
“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos”. Confucio
¿Cómo funciona el placer?
Cuando realizamos una actividad como saborear un alimento que nos gusta, escuchar un elogio de un amigo o percibir algo que nos excita sexualmente, el cerebro produce una sustancia química llamada dopamina, que es lo que hace que sintamos placer. Con la liberación de este neurotransmisor, el cerebro recibe mensajes para que deseemos repetir el comportamiento y liberar así más dopamina. Situaciones como comer, relacionarse con otras personas o reproducirse, son conductas que aumentan nuestras posibilidades de supervivencia como especie. Esta es una forma de recompensa, que produce que nuestro cerebro nos incite a realizar estas actividades.

¿Cómo puede convertirse la pornografía en adicción?
Aunque en la mayoría de los casos la pornografía es un entretenimiento, otras veces puede convertirse en un hábito que genera dependencia.
El visionado de pornografía produce una descarga excesiva de dopamina y, por tanto, una sobreestimulación en el sistema de recompensa del cerebro. Este exceso de liberación de dopamina genera un mensaje para que repitamos la conducta y por tanto sigamos produciéndola. Se genera así la constante necesidad de sentir esta estimulación o lo que es lo mismo, una adicción. Este proceso es el mismo proceso que origina la adicción a las drogas o al alcohol. Está dentro de las denominadas “adicciones sin sustancia”.
Un consumo continuado de pornografía termina por alterar el funcionamiento del cerebro y su estructura generando más activación en algunas zonas, como en la amígdala, e incluso modificando el tamaño de algunas regiones cerebrales. Como en todas las adicciones, la sobreestimulación promueve un consumo más frecuente, y el acto sexual “natural” deja de ser tan placentero. Cuanta más pornografía se consume, más se reduce la actividad del centro de recompensa y más dopamina necesita generar el cerebro para sentir placer.
Hay muchos desencadenantes que nos pueden generar la adicción a la pornografía. Un ejemplo puede ser la ansiedad. Cuando pasamos por un momento malo, como una ruptura, la pérdida de trabajo o el duelo por la pérdida de algún familiar, los individuos están más motivados a llenar el vacío emocional que sienten y no tienen recursos para manejar la situación, por lo que recurren a calmarse de alguna forma mediante este sistema de recompensa que explicábamos anteriormente y por tanto a “consumir” pornografía.
En otras ocasiones las causas de consumo de pornografía son más complejas y se relacionan con el maltrato físico o psicológico, con el abandono de los cuidadores e incluso, con haber sufrido alguna forma de abuso o violencia sexual.

Algunas consecuencias de la adicción a la pornografía.
El consumo de pornografía afecta a todos los miembros de la sociedad, ya sean niños, adolescentes o adultos y tiene algunos efectos psicológicos y sociales negativos.
El consumo de pornografía en adultos se relaciona con los problemas familiares: el descenso de las relaciones sexuales en la pareja, la insatisfacción sexual y la infidelidad. También la autoestima puede verse afectada por el consumo prolongado de pornografía, pues el no tener las mismas actitudes o cualidades sexuales que los actores puede ser una decepción para el espectador.
No podemos olvidar que los cuerpos de los actores y la duración del acto a veces tienen cualidades especiales o no son reales. Es importante recalcar que muchas conductas sexuales que se exhiben en la pornografía a menudo contienen violencia sexual, distorsionan el acto sexual (falto de erotismo) o incluso deshumanizan a los individuos. Además, la pornografía se focaliza en la zona genital y desatiende otras zonas erógenas lo que puede crearnos ideas distorsionadas sobre el placer en el acto sexual, recortando la vida sexual de sus componentes emocionales y afectivos.
Tratamiento de la adicción a la pornografía.
Cuando ver pornografía se convierte en algo que no podemos dejar de hacer, y posponemos otras actividades u obligaciones, convirtiéndola en la actividad principal de tiempo libre, es necesario pedir ayuda a un profesional. Este podrá ayudarle a entender la adicción y a ver cómo tratarla.
En la Clinica Pérez-Vieco de Sexología y Psicología recibimos a menudo personas que sufren porque son adictos a la pornografía.
Para tratar la pornografía es importante la ayuda profesional psicólogo o psicóloga especialista en sexología. En nuestra clínica tenemos Sexólogos y Sexólogas con amplia experiencia. En paralelo y con posterioridad, podrás comenzar a realizar una actividad física con regularidad, a cultivar un círculo de relaciones sociales y tener algunas estrategias de control para disminuir tus impulsos.
¿Cómo saber si eres adicto a la pornografía?
Es posible que si tienes adición a la pornografía presentes uno o varios de los síntomas que se describen a continuación:
- Prefiero ver pornografía a tener sexo con mi pareja.
- A veces, prefiero ver pornografía a quedar con mi pareja o amigos.
- Tengo dificultades para pasar un día entero sin ver pornografía.
- He ido cambiando mi ocio o actividades recreativas por el consumo de pornografía.
- El contenido pornográfico que busco cada vez tiene que ser más intenso.
- Veo pornografía incluso en los lugares que puede ser un problema como el trabajo, en un ordenador público y otros similares.
PROBLEMAS SEXUALES EN LA PAREJA. CÓMO SUPERARLOS
La sexualidad es un área importante del ser humano, ésta cambia y crece a lo largo de nuestra vida e incluye comportamientos sexuales, las relaciones sexuales y la intimidad.
Dentro de la pareja es un área a destacar y a la que prestar atención. Es la parte más íntima que en muchos casos sólo compartimos con la persona elegida. Y como todos sabemos, a veces no es tan fácil que funcione, hay que cuidarla.
Como ya hemos comentado en algún artículo, el psicólogo estadounidense Robert Sternberg desarrolló una teoría sobre el amor y la relación de pareja, “teoría del triángulo del amor” donde incluía tres áreas fundamentales para describir una relación de pareja suficientemente buena:
- Pasión: deseo sexual o romántico de gran intensidad, acompañado por una fuerte tendencia a buscar la unión física y/o emocional con el otro.
- Intimidad: conocimiento del otro y confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de compartir lo que sentimos y pensamos, de compartir nuestro espacio interior.
- Compromiso: voluntad de mantener el vínculo y sentimiento de responsabilidad al respecto. Interés en superar las adversidades, más allá de las circunstancias temporales. Además, cada pareja elige qué tipo de compromiso establece y qué tipo de reglas… Exclusividad, pareja abierta, convivencia conjunta, separada…
En este artículo queremos centrarnos en la pasión, en la
sexualidad como el área que más rápidamente se suele desarrollar y, al mismo tiempo, más rápidamente se suele desvanecer. La intimidad se desarrolla más lentamente, y el compromiso más gradualmente todavía.
¿Por qué la sexualidad en muchos momentos decae en la pareja?
Hay infinidad de motivos por los que la sexualidad se puede ver afectada en la relación de pareja y no siempre tiene que ver con la vida sexual en sí.
Nosotros, como psicólogos sexólogos, vemos al ser humano como un todo y no aislamos la sexualidad del resto de áreas vitales de la persona y de la relación de pareja.
Diversos estudios revelan que el enfado, el resentimiento, las enfermedades, el aumento de peso o el estrés son las principales causas por las que no se tiene una sexualidad satisfactoria.
Desde nuestra experiencia profesional muchos de los motivos por los que el sexo no funciona tienen que ver con un deterioro en la relación de pareja debido a diversos acontecimientos, tanto laborales, como personales, el nacimiento de un hijo, un “fracaso” sexual ocasional que puede provocar ansiedad a posteriori, etc…
Cuando es imposible no comunicarse.
Las diferencias en la relación pareja, una mala comunicación llena de juicios, exigencias, críticas, la no aceptación del otro… son la causa mayor que tanto hace que nos cerremos y desarrollemos inhibiciones de cara a la sexualidad. Cuando existen tantas diferencias no resueltas en la relación de pareja, dentro de la sexualidad el primer afectado es el deseo sexual.
La relación de pareja es un fuerte que tienen que construir y cuidar ambos miembros de la pareja y si la responsabilidad no está compartida y negociada, el resto de áreas pueden comenzar a tambalearse. Los momentos de crisis en la pareja son vitales, forman parte de la relación de pareja al igual que las crisis vitales individuales forman parte de la vida, por ello hay que saber aprovecharlas para crecer y desarrollarnos.

En muchas ocasiones, nos encontramos sumergidos en nuestro mundo interno, acudiendo a terapia sin hablar con nuestra pareja sobre lo que estamos sintiendo en la relación, pensando que tenemos algún problema individual con respecto a nuestra propia sexualidad, exigiéndonos cumplir con lo que se supone que tenemos que cumplir sin darnos cuenta que lo que nos sucede puede ir más allá, puede estar relacionado con algún momento vital importante nuestro o de la relación de pareja.
Nuestro cuerpo, desde la inhibición sexual, nos avisa de que algo no está funcionando bien, algo está sucediendo y, por tanto, tenemos que atenderlo.
¿Qué hacer para cuidar/recuperar la sexualidad dentro de la pareja?
Como vemos, en muchas ocasiones “el síntoma” no es más que una alarma para revisar el resto del funcionamiento de la relación de pareja y de nuestro mundo individual.
La sexualidad no es gimnasia y por ello tenemos que conocer nuestro cuerpo, lo que nos gusta y lo que no. Y por consiguiente y hablando de sexo con nuestra pareja conocer qué le gusta a la otra persona.
“El sexo se aprende haciéndolo y no estudiándolo”
En la sexualidad en pareja existe una doble reciprocidad o placer, es decir, el placer que siento yo por dar placer a la persona que me gusta y el placer que siento al darme placer a mí la persona que me gusta, habiéndonos elegido mutuamente. Es un compartir, un dar y recibir.
Y el sexo no siempre tiene que ser igual, esto hará de él un juego con mucha más motivación.
Cuando vemos que aún así esta área sigue mermada, es hora de plantearnos qué problemas estamos teniendo en nuestra relación de pareja. Si no nos estamos sintiendo cuidados, atendidos, reconocidos se producirá una brecha, un distanciamiento entre tú y tu relación de pareja y por mucho que atendamos el tema de la sexualidad de manera independiente si no resolvemos el verdadero problema, la sexualidad se va a seguir viendo afectada.

En muchas ocasiones, aunque nos lo propongamos, es difícil llegar a un punto común y de entendimiento en pareja (por mucho amor que nos profesemos), por ello un buen recurso puede ser acudir a terapia de pareja que incluya terapia sexual en este caso.
Como vemos, es muy difícil separar la sexualidad/pasión de la intimidad y del compromiso.
En este artículo te hemos damos unas pinceladas de lo que consideramos que pueden ser los causantes de que no tengamos una sexualidad placentera en nuestra relación de pareja, pero no olvidemos que la sexualidad es algo muy subjetivo de cada persona y de cada relación de pareja y por ello no es medible bajo ningún criterio concreto, sólo a través de la propia satisfacción de cada uno y de cada pareja.
Gestión adecuada del confinamiento por Coronavirus Covid19.
Debido a la actual alerta sanitaria generada por el COVID-19, se están generando situaciones de malestar, miedo y gran preocupación entre la población. Aunque éstas emociones son básicas y adaptativas, ya que nos ayudan a mantenernos alertas y luchar por nuestra supervivencia, desde la Clínica de psicología y sexología Pérez-Vieco queremos ayudaros a gestionarlas adecuadamente. Queremos ofrecerte una serie de recomendaciones y explicaciones útiles y detalladas sobre esta situación, con el objetivo de contribuir a que puedas retomar el control sobre tu vida y manejarte de forma eficaz ante esta crisis.
Comprende la situación.
La situación a la que nos enfrentamos es tan insólita que puede ser difícil de comprender e integrar en un principio. Hay que entender que la cuarentena no consiste en un castigo, sino en una medida cautelar temporal, aceptando que salir lo menos posible de casa es la mejor opción. Actualmente aún no tenemos un conocimiento exacto del pronóstico de la situación derivada por el COVID-19, pero extremar las precauciones para evitar su propagación es la única medida segura actual que podemos realizar para ayudar a combatirlo.
Comprender la realidad no implica tener que alarmarse por ella, sino asegurarse que se tiene toda la información necesaria y saber cómo actuar ante cada situación.
Debemos intentar asumir la realidad, entendiendo que esta medida es provisional y que exponernos ante una situación desconocida sobre la cual no tenemos control alguno, genera en nosotros unas emociones intensas y contradictorias, ya que nos encontramos en una pausa impuesta donde no sabemos muy bien cómo responder.
Sentir todas estas emociones (tristeza, la rabia, la incertidumbre, el miedo, etc.) es normal y adaptativo, pero hay que intentar mantener la mayor calma posible. Está bien sentir estas emociones y desahogarte, pero no debemos quedarnos anclados a este malestar. La flexibilidad y la aceptación nos ayudarán a que poco a poco nos adaptemos y sobrellevemos la situación cada uno de la mejor manera con sus propios recursos.
Actúa con responsabilidad.
Es muy importante que entendamos la importancia real que tiene el confinamiento en nuestros hogares. A nivel individual, es la forma más eficaz que tenemos de evitar la propagación de este virus, además de prevenir infectarnos, ayudamos de forma indirecta a no saturar el sistema de salud, dejando así los recursos para quién más lo necesite.
Comprender que permanecer en casa y cumplir con las recomendaciones siempre que sea posible es imprescindible, ya que es nuestra principal responsabilidad.

Planifícate.
Pasados unos días, cuándo ya nos hayamos dado tiempo y espacio para comprender esta nueva realidad puntual, es cuando podemos empezar a organizar nuestro hogar. Con la cuarentena, la vida y la convivencia se modifican de manera sustancial. Para quienes viven con otras personas (y más aún con menores) es importante consensuar ciertas normas, horarios y planes, además de comprender las necesidades específicas de los demás y respetar espacios y tiempos particulares.
Piensa en cómo vas a planificar los días, las actividades con las que llenarás las horas y como organizarse conjuntamente con la gente que te rodea. Algunas posibles ideas para ello es ayudarse de un planificador, cronograma o gráfico al alcance de todos, donde se diferencien los espacios (ocio, trabajo, descanso…) y los tiempos para cada actividad; debatir ideas y planes de cosas para hacer en casa, buscar en Internet formas o juegos para entretenerse, etc.
Establecer una rutina diaria, alternando las tareas y los horarios cotidianos que seguíamos antes: trabajo, alimentación, responsabilidad, ejercicio, ocio, social, autocuidado, doméstico, sueño, etc. No olvidemos que seguir los hábitos y rutinas nos ayudarán a gestionar y sobrellevar mejor el tiempo que estemos en casa. Esta planificación será positiva para tu higiene mental y ayudará a crear un ambiente lo más normalizado posible.
Información oficial y en su justa medida.
Estar informado es importante, saber cómo están transcurriendo los acontecimientos, actualizarnos diariamente de las nuevas medidas cautelares y de aquello que nos pueda ser útil para entender y actuar es fundamental. Ten cuidado con las noticias e informaciones que corren por las redes sociales y que no estén contrastadas, ya que pueden no ser ciertas o estar distorsionadas, y a su vez evita ser tú quien las propague.
Infórmate de forma adecuada recurriendo a fuentes oficiales como el Ministerio de Sanidad y la Consellería de Salud, a través de las noticias en televisión o en Internet dos o tres veces al día. No hay ninguna necesidad de que estés continuamente buscando noticias, ya que eso solo te generará estrés, nerviosismo, malestar, alarma y miedo.
Informarte es imprescindible como ya hemos dicho, por lo que busca la información de calidad y oficial, evitando la sobreinformación. Además no olvidemos informar a los más pequeños y pequeñas de modo claro y sencillo y con mensajes constructivos, porque también tienen derecho a entender que es lo que está ocurriendo y como pueden colaborar. Ayúdales a sentirse seguros/as y protegidos/as, pero también útiles.
Mantén y adapta las relaciones sociales.
Tanto para las personas acostumbradas a tener mucha interacción como las que no, el contacto con otras personas es fundamental para nuestro bienestar mental y emocional. Dado que el contacto físico ahora es más limitado, podemos aprovechar las nuevas tecnologías para mantenerlo con los amigos y familiares (llamadas, videollamadas, redes sociales…).
La cuarentena es buen momento para fortalecer o recuperar relaciones familiares o de pareja, así rescatar viejas costumbres/hobbies o crear otras nuevas, intentando propiciar un buen ambiente en casa. Recuerda que estar confinado no significa estar aislado.

El simple hecho de comunicarnos y mostrar afecto en la forma que sea con nuestros seres queridos tiene un gran impacto en nuestro sistema, ya que nuestro cerebro empieza a producir endorfinas, que funcionan de forma similar a los opiáceos (morfina, opio, etc.) pero sin sus efectos perjudiciales, actuando como un potente analgésico, que además estimula nuestros centros del placer, ayudando a crear situaciones satisfactorias que contribuyen a sentirnos mejor. Si tenemos la oportunidad de coincidir físicamente con nuestra familia o amigos debemos saber que (siempre que sea posible) los besos, los abrazos, las caricias y las relaciones sexuales favorecen la liberación de estas sustancias.
La evidencia científica corrobora que nuestros vínculos con los demás pueden tener efectos beneficiosos en nuestra salud, propiciando indirectamente el fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico, relacionándose con una vida más larga. Por el contrario, el aislamiento, la soledad y la escasa interacción social se relacionan con mayores problemas de salud, estrés, ansiedad, depresión y menos beneficios biológicos.
Ejercicio físico, una pieza clave.
Además de la mejor forma de combatir el sedentarismo ocasionado por este período de aislamiento, la actividad física es un factor importante para el bienestar psicológico.
El deporte promueve beneficios físicos como la prevención de patologías, la activación del sistema inmunológico y la liberación de ciertos neurotransmisores que nos generan sensación de relajación y bienestar. Al movernos obtenemos además beneficios psíquicos (aumento de nuestra autoestima, autoconfianza, memoria, concentración, buen funcionamiento cerebral, regulación emocional, etc.) así como la prevención de estados depresivos, ansiosos y trastornos del sueño.
Por deporte entendemos cualquier tipo de actividad física adaptada a las condiciones individuales de cada persona, desde estiramientos básicos, yoga, pilates, ejercicios aeróbicos, hasta clases y tutoriales de gimnasia. En la red podremos encontrar una gran y variada oferta de actividades que podemos realizar en casa. Dedicando un tiempo para ejercitarnos nos sentiremos más satisfechos con nosotros mismos y nuestro humor mejorará.
Exteriorizar y gestionar sentimientos.
El confinamiento en casa y la convivencia prolongada con los demás es un espacio facilitador de roces, riñas, malas palabras y emociones negativas, que pueden llegar a generar un ambiente dañino. Es el momento para no sólo prestar atención a uno mismo, sino a los demás. Los propios sentimientos y pensamientos son importantes, pero también lo son el modo en que se expresan. Para aportar nuestro granito de arena en tener una convivencia pacífica y agradable, es importante propiciar una buena comunicación, para ello, podemos tener en cuenta las siguientes indicaciones:
- Evitar conversaciones conflictivas que generen discusiones.
- No focalizar nuestra atención en los aspectos negativos y catastróficos de la situación.
- Evitar los reproches. Para ello es importante responsabilizarnos de aquello que nos corresponde e intentar comunicar de forma asertiva y constructiva nuestras quejas.
- Expresa de la mejor forma aquello que te molesta, preocupa o disgusta. Deja que las personas de tu alrededor te escuchen y te ayuden.
- Intenta no anteponer siempre tus necesidades. Este período puede servirnos para practicar la empatía y la solidaridad poniéndonos en la piel de las personas que nos rodean. Cuánto más nos preocupemos por los demás, más se preocuparán por nosotros.
- Cede el control y practica la flexibilidad. El confinamiento pone a prueba nuestra tolerancia a la frustración, por lo que es un buen momento para dejarnos llevar y no priorizar siempre nuestros deseos, adaptándonos así a las circunstancias que son incontrolables.
- Céntrate en pensamientos constructivos y positivos, recordando los momentos donde fuiste capaz de afrontar situaciones difíciles y qué estrategias utilizaste para superarlas. No centres todas tus conversaciones en el Covid-19, trata de hablar de otros temas.
- Utiliza el humor, ya que es gran aliado estos días. Con el humor somos capaces de tomar cierta distancia de la realidad, darle otra forma, nos ayuda a sentirnos más relajados y los problemas pierden un poco de densidad y peso. No te sientas mal por ello aunque la situación que vivimos no sea positiva, está bien ser capaces de encontrar en ella pequeños atisbos de alegría, que es la enemiga del miedo. Ten en cuenta que cuando sonríes “engañas” a tu cerebro diciéndole que todo va bien.
Se compasivo contigo mismo.
Es posible que el aislamiento (el no poder ir a trabajar, el sentir que no tienes nada que hacer, etc.) te produzca sentimientos de culpabilidad. Es importante tener en cuenta que pocas veces se te dará otra ocasión como esta en la vida, por lo que aprender a relajarnos, a disfrutar del tiempo, a dejar pasar las horas, respirar y meditar es también una asignatura pendiente. Obsesionarte por todo lo que deberías estar haciendo y no haces no te conduce a ninguna solución, sólo al malestar. Acepta que no todos los días serán igual de productivos y que no hay porqué ser siempre un individuo eficaz y eficiente. Practica la autocompasión, se indulgente contigo mismo, trátate como tratarías a tu mejor amigo si no estuviese pasando por su mejor momento.
Cuídate.
Cuídate de muchas formas. Dentro de las posibilidades que tengas en tu hogar, busca qué cosas o de qué forma puedes darte pequeños caprichos o premios. Puede ser algo tan simple como dedicarte 1 hora al día a ti misma/o en soledad o en compañía, darte un baño relajante, asearte, peinarte, dibujar, cantar, bailar, ver una película o serie que te encante, prepararte y disfrutar a gusto de tu comida favorita, cualquier cosa que te dé placer. Mímate mucho a ti y a los tuyos, porque lo que devenga no lo podemos saber, pero mientras hay que tener en cuenta que seguimos existiendo, y tanto ahora como cuando esto termine, debemos trabajar por ser la mejor de nuestras versiones.
Solicita ayuda si la necesitas
Ponte en contacto con amigos, familiares o profesionales de la salud mental en cualquier momento que consideres. Existen multitud de opciones, busca asesoramiento en profesionales y/o servicios públicos o privados, pero siempre siéntete libre de pedir ayuda cuando la necesites.
Noa Toledo Pardo
Psicóloga General Sanitaria.
Sexóloga Clínica y Terapeuta de pareja (CV14961).
Coronavirus, Psicología, Ciencia y Salud Pública.
Investigadores de todo el mundo buscan vacunas y tratamientos que frenen la propagación del SARS-CoV-19.
La investigación para hallar una vacuna o tratamiento contra el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, se apoya en gran medida en el conocimiento que se tiene de otros virus de la misma familia, como SARS-CoV y MERS-Cov, que han sido responsables de epidemias anteriores.
En una carrera frenética, se están estudiando cuáles de las moléculas o mecanismos de infección del SARS-CoV-2 pueden constituir dianas terapéuticas de interés. Entre ellas destaca la proteína S, que le permite al virus acoplarse y fijarse a la superficie de las células que ataca.
Puesto que es probable que en el futuro surjan periódicamente nuevos coronavirus, debería invertirse en el desarrollo de vacunas que puedan reconocer todos los virus de esta familia e inmunizarnos frente a brotes venideros.
Coronavirus y sus comienzos en China.
El pasado mes de enero, el Centro Nacional de Microbiología confirmaba el primer caso en España de infección por SARS-CoV-2, popularmente conocido como coronavirus de Wuhan. Desde su primera detección en China a finales de diciembre de 2019, el virus se ha propagado a distintos lugares del mundo más allá del continente asiático, entre otros países, Australia, Estados Unidos, Canadá, Japón, Emiratos Árabes, Francia, Finlandia, Alemania, Italia y España. El ascenso acelerado del número de contagios ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a declarar el brote como una emergencia sanitaria internacional y, desde el 11 de marzo, como una pandemia. Esta situación extraordinaria recuerda brotes previos, como el de la gripe H1N1, el ébola o el zika, para los que también se declaró alerta mundial.
Sin embargo, la comunidad sanitaria pide a la ciudadanía que el estado de emergencia se interprete con moderación; pese al elevado número de contagios (al cierre de la presente edición, se han detectado más de 220.000 infectados en todo el mundo y más de 17.000 en España),los datos apuntan a una baja letalidad del virus (alrededor del 3 por ciento), que afecta en especial a personas vulnerables con el sistema inmunitario deprimido.
La medida de alerta pretende promover una coordinación sanitaria global que dé apoyo sobre todo a los países menos desarrollados y hace un llamamiento a los científicos para que busquen posibles tratamientos y vacunas. Numerosos centros de investigación de todo el mundo están trabajando en distintas estrategias terapéuticas. Se prevé que algunas podrán empezar a ensayarse en humanos en los próximos meses. En España, los grupos del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del IRTA, en Barcelona, y el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC, en Madrid, se han sumado a la lucha contra el SARS-CoV-2.
Pero ¿cuál es el conocimiento que se tiene hoy del virus? ¿Qué estrategias se están abordando para hallar vacunas y tratamientos contra la infección? ¿En qué estado de desarrollo se encuentran?
El nuevo Coronavirus
El SARS-CoV-2 pertenece a una amplia familia de virus descritos por primera vez en los años sesenta del siglo pasado y que son responsables de varias afecciones respiratorias humanas, (el resfriado común, la bronquitis y la neumonía) y de algunos trastornos digestivos. Se trata de virus clásicos formados por una hebra de ARN envuelta por una estructura proteica que recuerda a la forma de la corona solar. Pueden infectar tanto a animales como a personas. De hecho, se sabe que el nuevo coronavirus es de origen animal y el brote inicial se sitúa en un mercado de mariscos de Wuhan. Aunque todavía no se ha identificado la especie animal de la que procede, sí se ha confirmado que puede transmitirse tanto de animal a persona (lo que se conoce como zoonosis) como de persona a persona, en este último caso, a través de las vías aéreas.
Existen antecedentes de otros dos coronavirus zoonóticos que, como el SARS-CoV-2, han causado infecciones graves e incluso mortalidad. Uno de ellos es el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV), detectado por primera vez en China el año 2002. Se propagó a más de treinta países y causó una enfermedad respiratoria aguda que en ocasiones derivó en una insuficiencia respiratoria grave. Se le asoció una letalidad de entre el 10 y el 11 por ciento. Aunque la enfermedad todavía no se considera erradicada, el brote cedió en 2004 y actualmente no hay registros de personas afectadas.
Diez años más tarde, apareció en Arabia Saudí el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). Esta infección también ocasiona dificultades respiratorias que pueden derivar en neumonía y, en los casos más graves, provocar la muerte. Asimismo, se le asocian síntomas gastrointestinales, como diarrea. Su letalidad es elevada, del 35 por ciento, aunque la cifra podría estar sobreestimada dado que un gran número de personas infectadas no presentan ningún síntoma.
Actualmente, todavía no se ha autorizado una vacuna para ninguno de esos dos coronavirus. Los investigadores continúan buscándolas, sobre todo para el MERS-CoV, dada su alta mortalidad. De momento, hay tres vacunas que se encuentran en las fases I y II de los ensayos clínicos, en los que se evalúan la seguridad de la vacuna y la respuesta del sistema inmunitario humano.
Muchos de los conocimientos adquiridos en los brotes de SARS-CoV y MERS-CoV suponen un punto de partida importante para el diagnóstico y el desarrollo de terapias y vacunas contra el nuevo coronavirus. De hecho, este guarda una similitud genética del 80 por ciento con el SARS-CoV. Uno de los descubrimientos más relevantes sobre los coronavirus es que todos comparten una proteína conocida como espícula, o «S». Esta parece ser crucial en la infección, ya que le permite al virus acoplarse y fijarse a la superficie de las células que ataca, lo cual facilita su entrada en ellas. Según se ha observado, la proteína S se sitúa en la superficie de la envoltura del virus y parece ser clave a la hora de desencadenar la respuesta de nuestro sistema inmunitario. Este hecho la erige como una de las posibles dianas terapéuticas más importantes.
Tratamiento del Coronavirus.
No cabe duda de que el desarrollo de una vacuna que evitara la infección y la propagación del virus es la manera más eficiente de detener el brote. Sin embargo, y dado que su desarrollo es lento y complejo, los científicos también investigan posibles terapias para las personas infectadas. «La Unión Europea está más interesada ahora en el tratamiento de la infección», ha afirmado Vergara. «De hecho, nosotros vamos a desarrollar también anticuerpos como medida terapéutica para bloquear la acción del virus en los pacientes.»
Actualmente, no existe ningún tratamiento para el SARS-CoV-2 más allá del cuidado sanitario para paliar los síntomas o el soporte vital en los casos más graves. No obstante, se están estudiando varios fármacos antivíricos autorizados para otras enfermedades, como la cloroquina (contra el paludismo) o el lopinavir (contra el VIH). El NIAID está explorando el empleo de remdesivir, desarrollado inicialmente para tratar pacientes de ébola y que ha resultado beneficioso en animales de laboratorio infectados con el SARS-CoV-2. Según The New England Journal of Medicine, el primer paciente infectado de Estados Unidos ha mejorado su estado de salud gracias a la administración intravenosa de remdesivir. Motivados por este estudio, en China han comenzado varios ensayos para evaluar la eficacia de esos antivíricos en pacientes; los resultados podrían publicarse a finales de este mes de abril.

Por su parte, el trabajo publicado por Segalés sugiere que un conocido fármaco, el ibuprofeno, podría ejercer actividad antivírica en los infectados, como ya se observó en los pacientes de ébola. Según los estudios de predicción bioinformática llevados a cabo por los investigadores, este fármaco se uniría a la actina, una proteína que forma parte del «esqueleto» celular y del que se sirve el SARS-CoV-2 para introducirse en la célula. A falta de corroborar estas afirmaciones con otros estudios preclínicos, los autores sugieren que la administración del ibuprofeno podría evitar de manera indirecta que la actina fuera utilizada por el virus.
Teniendo en cuenta que este tipo de epidemias surgen periódicamente, cabe plantearse cómo deberían de abordarse en el futuro. Se trata del tercer brote de esta familia de virus que ha sucedido en los últimos veinte años. «Es difícil prever exactamente el momento y el lugar en el que aparecerá un nuevo brote. Pero sí es muy probable que surjan más coronavirus en el futuro, más o menos en intervalos de diez años, como ha ido sucediendo con el SARS-CoV, el MERS-CoV y el SARS-CoV-2», ha apuntado Vergara.
Dada la elevada similitud genética de estos virus, los investigadores creen que debería invertirse en el desarrollo de vacunas que puedan reconocer distintos coronavirus e incluso inmunizarnos frente a futuros brotes de virus de la misma familia. Esta medida, junto con la mejora de los protocolos de supervisión de humanos y animales, podría evitar situaciones de gravedad como la que estamos viviendo actualmente.
El entrenamiento de la atención y la concentración.
El entrenamiento de la atención y la concentración tiene como objetivo principal dirigir al deportista en una dirección concreta que permita procesar la información más relevante para realizar una determinada acción. El deportista tiene que aprender a interpretar el entorno para generar las respuestas motrices más eficientes. Estos estímulos pueden proceder del exterior (ambiente, lances del juego, etc.) o del propio interior del individuo (pensamiento irracionales, en bucle, etc.), distracciones que pueden reducir el foco atencional y por tanto la probabilidad de éxito.
La atención es un proceso psicológico mediante el cual establecemos contacto con los estímulos más relevantes de nuestro entorno, omitiendo aquellos otros que no son tan importantes. En cualquier práctica deportiva tener una alta capacidad atencional y de concentración será clave para maximizar el rendimiento por lo que su entrenamiento debe formar parte de la planificación deportiva.

Herramientas adecuadas al deportista.
Se le deben proporcionar al deportista herramientas y estrategias para mejorar su capacidad atencional, tarea en la que los psicólogos deportivos deben poner énfasis ya que es una de las variables psicológicas más importantes en el deporte, sobre todo en aquellos que exigen niveles muy altos de atención o concentración como los deportes de precisión (tiro, golf, etc.) o enseñar al deportista a manejar su proceso atencional en función del momento del juego, por ejemplo cuando un jugador de fútbol se dispone a lanzar un penalti o una falta directa.
Cada deportista y cada disciplina deportiva es diferente por lo que en primer lugar se debe conocer cual es el nivel de activación óptimo para adaptar las estrategias y herramientas de gestión atencional a su programa de entrenamiento específico y a sus propias variables a controlar.
Variables psicológicas a controlar para la mejora de la atención y la concentración en el deporte.
Como ya avanzamos, los estímulos que pueden distraer al deportista pueden proceder del exterior o del interior. Estos últimos son quizás los que más hay que trabajar con los deportistas que deben aprender a direccionar o eliminar los pensamientos negativos o distractores y cambiarlos por aquellos otros más positivos o que favorezcan la ejecución y reduzcan los niveles de ansiedad hacia los niveles de activación más óptimo.
Si por ejemplo, un tirador olímpico en el momento justo de disparar se le viene al pensamiento la posibilidad de errar fuera del blanco (10) o que si falla perderá el campeonato debe detenerse ese pensamiento inmediatamente o perderá el control de la situación y de manera inconsciente su propio cerebro ejecutará la tarea conforme a lo pensado erróneamente: disparar al 8 en vez de al 10. Nuestro propio cerebro transfiere ese pensamiento a la conducta observable para autojustificar ese pensamiento. Se debe trabajar para cambiar ese pensamiento por el contrario a esto se le conoce como detención del pensamiento y para ello existen numerosas técnicas para restablecer el foco atencional. Estos son algunos de los recursos que se pueden utilizar:
- Reemplazamiento del pensamiento: se realiza un repaso, incluso por escrito, de aquellos pensamientos positivos que refuercen al deportista. Por ejemplo, recuerdos de buenas ejecuciones anteriores, visualización de la técnica correcta o de logros deportivos que reduzcan el riesgo de aparezcan los pensamientos intrusivos. La toma de autoconsciencia de que el deportista es capaz de ejecutar con garantías la tarea. Si aparece el pensamiento negativo se puede utilizar una imagen mental que la reemplace, como una buena ejecución anterior que tengan el deportista previamente interiorizada.
- Centrar la atención al interior del deportista. Esto se consigue mediante herramientas de relajación o técnicas de respiración que fomenten el autocontrol del deportista para que sea capaz de tomar conciencia y anticiparse a que aparezcan los pensamientos inadecuados.
- Centrar la atención de manera externa. Es decir, una vez que se produzca el pensamiento intrusivo realizar algún tipo de conducta rutinaria para eliminarla o reemplazarla como puede ser realizar algún tipo de autoinstrucción (¡tú puedes!, ¡eres capaz!, etc.) o llevar el foco atencional a otro lado como puede ser: atarse las zapatillas, fijarse en el objetivo, mirar a un determinado lugar ya entrenado o una conducta que sirva para reiniciar el procesamiento de la información implicada en la ejecución.
- Entrenar en el control de la tarea para que el jugador aprenda a ejecutarla cuando tiene el foco atención en equilibrio. Es importante para esto el trabajo de la inteligencia emocional, la autoeficacia percibida y la toma de conciencia emocional. Es determinante saber elegir el momento exacto para ejecutar, sobre todo en los deportes de precisión, como ya dijimos anteriormente.
Técnicas para la mejora de la atención y la concentración.
Dentro de los recursos ya hablamos y más concretamente, podemos hablar de ciertas técnicas que se pueden aplicar en el entrenamiento:
- Simulación de la práctica deportiva. Ya sea en imaginación o visualización o recreando la situaciones de competición en el entrenamiento. Cuanto más entrenemos una situación real más control tendremos de ella después en la competición.
- Uso de palabras clave. Se puede tener ciertas palabras referencia o clave que sirva de «interruptor» para el procesamiento correcto de la información.
- Generar rutinas. Tener una rutina clara puede facilitar el procesamiento del foco atencional porque reduce la distracciones al verse «obligado» a concentrarse en la rutina
- Dominio de la técnica. Evidentemente, la mejora técnica facilita la atención pero dentro de este aspecto lo más importantes es que el deportista sea consciente de que tiene la técnica suficiente y de no ser así que puede mejorarla.
- Empleo del pensamiento no crítico de forma que se focalice el «cómo» a el «qué». ¿Cómo puedo mejorar?
- Focalización en el presente. Esto es fundamental para evitar que el deportista se centre en situaciones fallidas anteriores.
- Vídeos. El deportista debe ser capaz de verse a si mismo realizando las tareas para aprender a conocer cuando o porqué se ha descentrado en la ejecución. El deportista es el mejor conocedor de su estado interno pero a veces no son capacees de verse desde el exterior por lo que una imagen audiovisual facilitará este proceso.
El psicólogo deportivo será el encargado de proporcionar y diseñar el plan de acción para la mejorar atencional específica para cada jugador en relación a su deporte específico, trabajo que requiere cierto tiempo, planificación y entrenamiento pero que sin duda es uno de los pilares para la mejora del rendimiento deportivo.
El rol del psicólogo especialista en Sexología.
La información sobre la sexualidad es un aspecto imprescindible en la maduración del ser humano. Dicho conocimiento permite disfrutar de las relaciones íntimas con naturalidad y dejar atrás posibles mitos que despiertan ansiedad y retroalimentan la inseguridad. Recordaremos pues, la relación que existe entre el bienestar psicológico y la Sexología…
¿Qué es la psicología?
La palabra psicología proviene de dos voces griegas:
PSIQUÉ = alma
LOGÍA = el estudio de
La Psicología (con «P» mayúscula) es la ciencia que estudia la mente y la conducta en personas o animales. Así mismo, la Real Academia Española también define esta palabra como «la parte de la filosofía que trata del alma, sus facultades y operaciones», « la manera de sentir de un individuo o de una colectividad», y como «la capacidad para conocer el carácter de las personas y comprender las causas de su comportamiento».
La Psicología (con «P» mayúscula) es la ciencia que estudia la mente y la conducta en personas o animales. Así mismo, la Real Academia Española también define esta palabra como «la parte de la filosofía que trata del alma, sus facultades y operaciones», « la manera de sentir de un individuo o de una colectividad», y como «la capacidad para conocer el carácter de las personas y comprender las causas de su comportamiento».
¿Qué es la Sexología?
La Sexología es la ciencia que estudia la sexualidad del ser humano, el comportamiento sexual y sus diferentes manifestaciones desde el punto de vista psicológico y fisiológico. El conocimiento de esta área nos permite comprender las necesidades de cada persona con el fin de velar por su salud sexual a través de detectar pensamientos, emociones y conductas disfuncionales y proponer vías de solución.
¿Qué entendemos por salud sexual?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud sexual como “un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia”.

¿Cómo se combinan la Psicología y la Sexología?
Tal y como decíamos la Psicología es la ciencia que estudia la mente y la conducta; la Sexología es la ciencia que estudia concretamente la conducta sexual. Ambas fijan especial atención en la detección de aquellos aspectos que interfieren en la funcionalidad del individuo.
Si leemos la definición de sexualidad realizada por la OMS veremos que alude a una dimensión fundamental de la persona:
“La sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales” (OMS, 2006)
Así pues, la sexualidad es un pilar del ser humano, es un elemento básico de su bienestar emocional. En pleno siglo XXI la educación sexual sigue siendo, para muchos, una asignatura pendiente. El miedo y el desconocimiento afectan a nuestro comportamiento sexual, limitándolo y favoreciendo la aparición de disfunciones como las que hoy hemos citado.
Las dudas y los problemas sexuales no resueltos provocan malestar y pueden convertirse en un grave problema a nivel relacional, llegando a afectar distintos contextos vitales. Por este motivo, ante su aparición, es imprescindible consultar a un profesional psicólogo o psicóloga especialista en sexología, a saber, un Sexólogo o Sexóloga.
Historia de la sexología científica
El antecedente más claro de la sexología científica fue S. Freud (1856-1939) quien postuló la primera teoría sobre el desarrollo sexual progresivo del niño con el que pretendía explicar la personalidad normal y anormal, asignando a la sexualidad un papel determinante de otras conductas del ser humano, y valoró el deseo sexual, consciente o inconsciente, como condicionante de la salud individual y de las patologías que esta podría generarle.
Igualmente, H. Ellis (1859-1939) se enfrentó a su época afirmando que la masturbación era una conducta habitual y lógica en el individuo, que la homosexualidad era una cuestión de grado, que la ausencia del deseo sexual en la mujer decente era un mito y que muchos problemas sexuales tenían un componente psicológico.
De hecho, la investigación de la sexualidad no comienza hasta mediados del siglo pasado. A. Kinsey (1894-1956) y los sucesores del instituto que lleva su nombre analizaron mediante entrevistas los diferentes comportamientos sexuales en los que observaron las diferencias entre el comportamiento socialmente deseado y exigido con el comportamiento real. W.H. Master y V.E. Johnson (1966) valoraron en el laboratorio y con diferente instrumental la fisiología y clínica sexuales y diseñaron tratamientos novedosos en los problemas sexuales que actualmente siguen en vigor.
Otros informes de entrevistas relevantes fueron los de Hite (1976) donde se resumen las conductas y actitudes sexuales. En España una encuesta sobre el comportamiento y actitudes sexuales de los españoles fue realizada en 1988 por C.A. Malo y colaboradores donde se recogen diversas conductas sexuales de los españoles. F. López publicó en 1995 las conclusiones de otro estudio sobre las conductas sexuales españolas indicando la alta prevalencia de abusos sexuales en menores.
Campos de actuación del psicólogo en sexología
La Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó la atención en 1974 sobre la falta de formación sobre sexualidad de personas capaces de ejecutar los programas educativos donde se pretendía dar información, proponer tratamientos y formar docentes para la asistencia materno-infantil, centros de planificación familiar, de salud mental y comunitaria.
De ahí se desprende la necesaria especialización como asesor en educación sexual, experto en terapia sexual y en investigación.
Salud sexual
La salud sexual hace referencia a la experiencia como proceso continuo de bienestar físico, psicológico y sociocultural relacionado con la sexualidad. La salud sexual se observa en las expresiones libres y responsables que propician un bienestar armónico personal y social, enriqueciendo la vida individual y social; no se trata sólo de la ausencia de disfunción, enfermedad o discapacidad.
La OMS define la salud sexual o la sexualidad sana como «la aptitud para disfrutar de la actividad sexual y reproductiva, amoldándose a criterios de ética social y personal. La ausencia de temores, de sentimientos de vergüenza, culpabilidad, de creencias infundadas y de otros factores psicológicos que inhiban la reactividad sexual o perturben las relaciones sexuales. Y la ausencia de trastornos orgánicos, de enfermedades y deficiencias que entorpezcan la actividad sexual y reproductiva».
El psicólogo como asesor en educación sexual (orientador o educador)
Los avances en el conocimiento de los distintos aspectos de la sexualidad, el surgimiento de la pandemia de VIH y del mejor conocimiento de otras enfermedades de transmisión sexual, el reconocimiento del placer sexual como hecho social, la salud reproductiva, el intento de evitar la violencia de género, el reconocimiento de las derechos sexuales como humanos, el respeto a las minorías y el desarrollo de medicamentos eficaces para problemas sexuales hace necesaria una buena educación sexual.
Dicha educación sexual intenta estar abierta a los sectores de población (escuela, facultades, minorías con discapacidades, grupos especiales de la población, minorías étnicas, profesionales de la salud…) y está encaminada a:
- Promover un comportamiento sexual responsable mediante la ejecución de programas de educación a la población mediante el uso de diversos medios para prevenir la explotación, acoso, manipulación y discriminación sexual.
- Eliminar el temor, prejuicio, discriminación y odio relacionado con la sexualidad y las minorías sexuales donde se conocería y respetarían las identidades sexuales masculina y femenina, y las diferentes conductas sexuales y orientaciones sexuales (homosexualidad, bisexualidad, heterosexualidad).
- Eliminar la violencia de género en las que se reconocerían la violencia sexual en diversas formas y las diferentes formas de prevención de las mismas.
- Integrar programas de salud sexual dentro de la salud pública mediante evaluaciones generales y protocolos de intervención.
El psicólogo como terapeuta sexual
Las respuestas sexuales fallan muchas veces por razones emocionales. La conducta sexual, las fantasías… siempre tienen un impacto individual en la persona. Puede sentirse satisfecha y relajada o, quizá la ignorancia, la culpabilidad, los deseos ocultos, producen una ansiedad que entorpece la respuesta sexual. De hecho, gran parte de las disfunciones sexuales tienen causas psíquicas y la mayoría pueden tratarse con éxito. De ahí la importancia que tiene la terapia sexual llevada a cabo por el psicólogo especialista en sexología.

Fue Wolpe (1958) el que afirmó que la mayor parte de los problemas sexuales derivan de unas actitudes negativas del sujeto ante la actividad sexual, lo que produce una ansiedad condicionada ante la actividad sexual que inhibe la respuesta sexual del individuo. La resolución de estos problemas pasaría, por tanto, por una corrección de las actitudes erróneas del sujeto y por algún tipo de terapia educativa o conductual dirigida a eliminar los mitos y prejuicios así como disminuir la ansiedad.
Los problemas de salud sexual provienen de situaciones (personales, de la relación de pareja o sociales) que deberían identificarse y darle un tratamiento adecuado. Actualmente se recomienda un enfoque donde se dé relevancia a los síntomas o síndromes clínicos que alteran la salud sexual del individuo o de la relación de éste con su pareja. Los problemas sexuales pueden tener diferentes causas (orgánicas, psicológicas y sociales) y es donde el terapeuta sexual tiene que descartar y valorar las diferentes incidencias.
El terapeuta sexual ha de realizar inicialmente una evaluación de la conducta sexual, la historia del problema y al final valorar un diagnóstico con un posible tratamiento. Muchas veces superar el sufrimiento en secreto de la persona que presenta o cree presentar un problema sexual es el inicio de la solución. El terapeuta sexual descarta inicialmente si el problema sexual planteado tiene una causa médica y si sospecha que pudiera ser así lo derivará al especialita médico pertinente (urólogo, ginecólogo, andrólogo…). Si se descarta una patología orgánica se continúa la terapia sexual y se intentará modificar un problema de comportamiento.
Un problema sexual existe cuando un individuo realiza una actividad sexual que le hace sentirse infeliz o coartado en su libertad o si la misma representa alguna molestia o algún peligro para sí mismo o para las demás personas de su entorno o grupo social de referencia, pudiendo estar esta anormalidad relacionada causalmente tanto con alteraciones orgánicas, como con anomalías o trastornos funcionales o psicológicos.
Los principales problemas de salud sexual se pueden englobar en:
- Alteraciones del funcionamiento sexual (disfunciones sexuales): deseo sexual hipoactivo, aversión sexual, disfunción orgásmica, dispareunia o dolores sexuales. En la mujer estarían la disfunción de la excitación sexual, vaginismo y en el hombre la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. Se engloban la mayoría de los problemas sexuales y se sitúan en las diferentes fases de la conducta sexual (deseo, excitación u orgasmo).
- Trastornos del vínculo afectivo (parafilias): exhibicionismo, fetichismo, frotteurismo, pedofilia, masoquismo y sadismo sexual, travestismo fetichista y el voyerismo. Son conductas menos frecuentes en la población.
- Comportamiento sexual compulsivo: búsqueda de parejas múltiples, fijaciones, aventuras amorosas y comportamiento compulsivo en la relación. Conflictos de identidad de género: disforias en la niñez, adolescencia o la edad adulta e intersexualismo.
- Relacionados con la violencia y victimización: abuso, acoso y violación sexual, fobias sexuales y otras conductas de riesgo. Son conductas que se realizan o sufren mediante una actividad sexual con otra persona sin su consentimiento.
El psicólogo como investigador en sexología
La investigación es necesaria para aumentar la comprensión del sexo, la sexualidad, la salud sexual y el comportamiento sexual, así como para evaluar la eficacia de estrategias de prevención, programas, cursos y tratamientos. Así las principales vías de investigación irían encaminadas a:
- Promover la investigación sobre la salud sexual de personas y grupos de población. La evaluación iría encaminada a recopilar datos para tomar decisiones y valorar la eficacia de programas de educación sexual.
- Promover la sexología como una disciplina de investigación y con relación a otras disciplinas (medicina, enfermería, sociología, antropología, epidemiología). Se pretende crear una mejora en los conocimientos y una percepción renovada de las cuestiones complejas de la sexualidad y de la salud sexual.
- Difundir los conocimientos científicos para crear una base a nuevas experiencias de calidad para el futuro.
Actuación del psicólogo en terapia sexual.
¿Cuál es el futuro de la profesión del psicólogo en el campo de la sexología?
El futuro estará condicionado por tres elementos que harán más serio y profesional el trabajo del psicólogo especialista en sexología. En primer lugar, se necesitará una sólida formación en la conducta sexual humana que dé respuestas a las diferencias conductuales, emocionales y su integración en la relación personal o de pareja. Igualmente, tendrá que adaptarse a trabajar en equipo con otros especialistas médicos y educativos (ginecólogos, urólogos, andrólogos, neurólogos, pedagogos, profesores…) y conocer los avances que cada día son más importantes en este campo. Y en tercer lugar, dominar los diferentes planteamientos de abordaje terapéutico con una especialización específica en la intervención de pareja para poder adaptarse a los cambios sociales y culturales que conlleva las específicas relaciones afectivas y sexuales.
¿Cómo se puede valorar la formación en las universidades españolas de esta materia? ¿Se encuentra un licenciado suficientemente preparado para abordar el tema sexual en los campos teórico y práctico?
La sexología es una ciencia joven cuando se hace referencia a los estudios o formación de profesionales. Lamentablemente no existe unos estudios específicos de sexología en el ámbito universitario sino que más bien se encuadra en algunos créditos de sexología en diferentes universidades españolas y estudios de postgrado de algunas universidades y centros e instituciones privadas con y sin relaciones con instituciones públicas o universidades abiertos para diversos especialistas.
En líneas generales, el psicólogo recién licenciado no tiene un corpus suficientemente sólido en los campos teórico o práctico para poder diseñar, desarrollar o valorar programas educativos, enfrentarse a una relación terapéutica eficaz y de investigación para desarrollar su labor.
Parece que el futuro vendrá dado por la asunción de los estudios de sexología como de pre y postgrado, máster o de doctorado de las diferentes universidades españolas.
¿Qué conocimientos, además de los propios de la licenciatura de Psicología se debe incorporar al psicólogo en el ámbito de la sexología a su currículo?
Ya en 1975 la OMS definió tres criterios generales que deben presidir la «instrucción y adiestramiento en cuestiones de sexualidad humana: trabajo con las actitudes, preparación teórica y capacidad práctica». La consideración de los perfiles de entrada (titulación mínima exigida para iniciar la formación) sería suficiente para un licenciado en psicología y la especialización de otros cursos de formación específica requeriría un esfuerzo añadido.
Es muy importante que los estudios de sexología tengan un aval universitario para garantizar los mínimos aspectos de ciencia, continuidad en los programas y desarrollo de programas de investigación.
Si se espera trabajar como terapeuta sexual sólo podrían incluirse a psicólogos y a médicos. Si fuera el campo de intervención el de la educación podrían englobarse en los planes de formación a pedagogos, psicopedagogos, profesores, personal de enfermería… con una especialización menos técnica.
La parcela de la sexología ha sido históricamente susceptible de intrusismo por parte de diversos profesionales con o sin formación universitaria o de postgrado, por lo que es conveniente que los profesionales que sí estén cualificados especifiquen ser Psicólogo especialista en Sexología (Educador u Orientador Sexual,Terapeuta Sexual y/o Sexólogo Clínico).
¿Cuál son los principales problemas con el que se encuentra el psicólogo para el desarrollo profesional de la sexología?
El primero, como hemos ya comentado es la falta de una preparación específica durante los estudios de licenciatura. Igualmente es un hándicap la falta de una formación postgrado reglada y sistematizada avalada universitariamente y con suficientes prácticas en centros asociados reconocidos. Lo mismo ocurre con las diferentes publicaciones donde se dan diversas tendencias, muchas de ellas pseudocientíficas o al margen de la ciencia.
¿Qué consejo se le podría dar al psicólogo que quisiera formarse y desarrollar su labor en el campo de la sexología?
Inicialmente buscar un centro de formación avalado universitariamente con profesionales probadamente contrastados, donde se puedan desarrollar prácticas supervisadas por especialistas. Más adelante, tener y saber transmitir unos conceptos claros sobre la función sexual normal, poder asesorar básicamente sobre la forma de superar «mitos sexuales» e ideas erróneas sobre las relaciones sexuales, dar orientaciones generales para mejorar la calidad de las relaciones sexuales y prevenir las disfunciones sexuales. Si además pretende dedicarse a la terapia sexual incluir en su bagaje técnicas de focalización sensorial para neutralizar la actitud del rol del espectador, respuestas de ansiedad y de mejora en la comunicación sexual de la pareja.